sábado, febrero 12, 2022

El rebaño, el rebaño

El rebaño, el rebaño,

no está inmune pastor

frente al abismo,

la montaña no es dócil,

los inviernos traicioneros,

el pasto escaso, larga la travesía,

muchas de ustedes quedarán en el camino,

solo las más fuertes sobrevivirán,

el agua esta escasa, es un camino

largo sin comienzo ni fin,

pareciera un círculo vicioso

nuestro tiempo.

Rolando Gabrielli 2022

viernes, febrero 11, 2022

Cuadernos del sol

Lo interesante del día,

es ver las mariposas

revolotear en el jardín,

aunque no lo crean,

el color de sus alas,

blancas, amarillas, azules y rojas,

podrían representar una bandera,

que ninguna nación  debiera dejar 

de reconocer  a pesar 

de los muros y las fronteras.

Algo me dice que la vida,

es simple y efímera

y que el sol sigue siendo

mi estrella favorita,

aún en los distraídos inviernos.

Rolando Gabrielli 2022
 

miércoles, febrero 09, 2022

La última palabra


 La última palabra,

no es tonta,

sabe que es relativa,

vendrán otras

a ocupar su lugar,

inclusive la suplantarán

Lo que sí, 

no debiera dejar 

de ser intransigente,

con la verdad.

Rolando Gabrielli 2022

lunes, febrero 07, 2022

Nuevos cantos y significados

Una docena de palabras,

digamos un centenar o mil,

con todas sus letras y fuerza verbal,

acentuado el lenguaje donde debe ser,

unidas como un eslabón perfecto,

escogidas y puestas, combinadas

de una manera nueva y exacta,

como un collar de piedras desconocidas,

con propiedades únicas, sanadoras,

verbo demoledor, ambiguo, revelador,

palabras dictadas, revisadas, aprobadas

por una musa caprichosa, arbitraria,

volátil, deliciosamente silenciosa,

siempre generosa en la palabra

 y en el afortunado azar que todo lo pone

a su manera en un lugar que podría ser

el más perfecto quizás,

nunca será suficiente

amigo lector,

estas palabras  no buscan

cambiar nada, sino advertirte

que debieras comenzar a buscar

las  tuyas y escuchar sus nuevos cantos,

interpretar sus verdaderos significados

y aromas.

Rolando Gabrielli 2022

domingo, febrero 06, 2022

De viaje en el Metaverso, uno de estos días


                                           I

Despierto una mañana absolutamente digital,

para enfrentar un día más digital que nunca,

con todos mis cinco sentidos digitales.

Todo está contenido aparentemente en la nube y en el Internet de las cosas,

yo mismo inmerso digitalmente me apresto a incorporarme

a mi equipo digital, afino mis herramientas digitales,

ingreso a un zoom como un buzo en el mar digital

y con mi balón de oxígeno como un pez digital,

 recorro caras, escucho ideas, pautas, señales, gestos,

instrucciones, tareas, imágenes, (no hay palabras escritas),

solo novedades que abren aparentemente inéditos caminos,

inimaginables rutas digitales para una vida nueva,

habito Internet, en una palabra la red me absorbe,

como una piscina sin agua, digitalmente.

     II

Sé que los de antes ya no somos los mismos

y cuando realmente viajemos sin tiempo, ni límites,

como pájaros digitales en el paraíso del Metaverso,

habremos alcanzado no solo la gloria, porque es efímera,

circunstancial, pasajera, algo pasada de moda,

sino plantado nuestras propias banderas, semillas, estacas

del ilusionismo contemporáneo jamás soñado

en territorios conocidos de la fantasía humana,

 realmente nos reinventaremos, como flores en el desierto

en nuestras propias inalcanzables utopías digitales,

 espacios donde la imaginación comienza a dudar de su existencia

y la soledad pasa a ser una adjetivación involuntaria de la gramática,

solo urdimbre de nuestro deseo, sin palabras.

Qué silencio absoluto nos aporta el más allá,

¿somos esa piedra en el despeñadero

que arroja nuestra infancia al vacío?

El futuro nunca echó más raíces

que en este presente perpetuo

con vista al infinito y más allá,

que transforma en un simple juego

el porvenir y sus  nuevos horizontes.

        III

No te vayas a bajar de este carrusel sin pista,

veremos por fin puestas de sol nocturnas,

te convencerás que no existe la realidad,

Metaverso es el verso de cada día,

el juego de perdernos en la infancia,

el espacio donde solo existe espacio,

un laberinto para cada cosa que la imaginación

construye en el vicio inimaginable

de  lo virtual.

            IV

Crearemos un mundo a la perfección, tú y yo, volveremos

a ser Adán y Eva, le llamaremos Paraíso del Metaverso,

nadie nos expulsará de este jardín digital, diseñado a imagen

y semejanza de la realidad virtual,

un viaje donde la realidad estará prohibida y los ángeles

hipotecarán sus alas, ingresarán como guardianes

del más allá sobrevolando nuestros sueños virtuales,

y solo  existirá un cielo para los habitantes de Limbo City.

Nada ni todo será igual, solo un espacio para la imaginación,

lugares virtuales, amigos virtuales, hogares virtuales,

señales, solo señales, un cielo verdaderamente virtual

a la derecha del Padre, Oh Metaverso,

perdónalos no saben lo que hacen.

      V

Anoche soñé que hacía un viaje en el Metaverso

alrededor de Alicia en el País de las Maravillas,

me guiaba la poderosa mano invisible del mercado,

el dedo índice digital sobre los labios digitales

me cubría el rostro de silencio en señal de sorpresa,

cerrar los ojos y caer en un abismo donde el espacio

se multiplica asimismo con su semilla infinita

y la imaginación pareciera no tener fin

como una partera del infinito multiplica

espejos de horizontes ciegos, inasibles, alucinantes.

VI

Amor, recurro a tu memoria de este bello mundo

que no encuentra su lugar y se evapora como tu silencio,

de corazón a corazón, pregunto, musa: ¿tú eres mi hipervínculo?

Dirás, viajamos a la velocidad de un clic

 en una nube gaseosa están todas mis respuestas,

erráticas son las noches, los desiertos, el mar,

las montañas, todas las huellas que no dejan huellas,

en la nieve blanca se dibuja una sombra perfecta del alma

de las cosas que no se ven, ni se tocan.

En una rosa o en una palabra, la realidad podría

convertirse en piedra.

 VII

No soy un oráculo de las almas perdidas,

 solo viajo en el Metaverso.

Rolando Gabrielli 2022

sábado, febrero 05, 2022

Fue inútil

Fue inútil hablar con las paredes,

muros ciegos, sordos, testarudos,

pareciera que no tienen oídos,

dices, frente al espejo que te retrata.

Rolando Gabrielli 2022

Dejas tu sombra

Dejas tu sombra a cada paso,

 alas muertas  desprendidas

del cuerpo, sin vuelo,

sin vuelo.

Rolando Gabrielli 2022

jueves, febrero 03, 2022

El verano avanza

El verano avanza

como una mosca sobre el pastel,

entretenido cortejando el dulce sol del estío,

y sus reflejos sobre la mesa sin comensales,

vagos recuerdos de un día ocioso,

marginal, sin lustre, ni historia,

como suele pasar con el tiempo

en una casa vacía.

Rolando Gabrielli 2022

miércoles, febrero 02, 2022

Un tajo en el fin del mundo

 

 Siempre nos dijeron:

una larga y angosta faja de tierra,

una loca geografía,

un remo, un largo pétalo,

tierra antártica y famosa,

entre el mar y la cordillera,

el desierto, y mis palabras

recorren una geografía quebrada,

un hilo tembloroso, firme, duro,

volcánico, de ríos sin huella, ni tiempo,

un tajo en el fin del mundo,

abierto a infinitas aventuras y  sueños.

Rolando Gabrielli 2022

martes, febrero 01, 2022

Sierva de mi memoria


 Sierva de mi memoria,

del cielo caes

en estas ruinosas noches

de herrumbrosas sombras,

que el amanecer

desprende y abandona.

Tu rostro se multiplica

y anuncias un nuevo día.

Rolando Gabrielli 2022

lunes, enero 31, 2022

Las palabras debieran ser

Las palabras debieran ser un misterio,

lo que no se puede o tiene que decir,

solo ver y volver a pensar,

 como si no estuviera escrito.

Apostar más bien a la curiosidad del lector,

su complicidad con lo que el poema

le invita a interpretar solo a él,

tomar las palabras como propias,

pero no confiarse del todo en ellas,

saber que en lo no dicho puede estar

su verdadero secreto y poder.

Rolando Gabrielli 2022

sábado, enero 29, 2022

Miras tu infancia


 Miras tu infancia,

sin nostalgia,

correr por el patio

de tu vieja casa materna,

alegre, sin pasado.

En el living compartes 

un retrato con tus hermanos,

estás más peinado que de costumbre,

como de primera comunión,

sin ser un santo.

Es un día corriente

y nadie pasará a buscarte.

El tiempo se ha ido.

Rolando Gabrielli 2022

viernes, enero 28, 2022

Rosas que no olvidan

 La muerte, el crimen de un niño,

debiera ser un desprestigio

para la muerte, un acto inadmisible,

vergüenza, vergüenza,

rosas que no olvidan.

Pienso en esos  niños judíos de los campos

de concentración, en los niños hacinados,

muertos en la Franja de Gaza,

en los niños esclavos africanos,

en los niños de América asesinados

en los vientres de sus madres, desaparecidos,

en los niños del mundo que no alcanzaron a vivir

bajo bombardeos, asaltos  de tropas invasoras,

sacrificados por los estados autoritarios, dictaduras,

falsas democracias sin democracia,

que nadie quede por  fuera, ni impune,

de la rabia  y dolor de estas palabras.

Rolando Gabrielli 2022

El poema nace

El poema nace disléxico,

es un trabalenguas la lengua,

se escribe, reescribe, tartamudea,

muerde el polvo,

signos, solo signos,

silencios conmovedores,

dicen lo inexplicable,

 toda la mudez de los sonidos

y la infancia  se refunda finalmente,

en las palabras.

Rolando Gabrielli 2022

miércoles, enero 26, 2022

Ojo con el ojo

Ojo con el ojo,

que ya no ve,

 maquilla el paisaje,

la Plaza se desvanece,

gases, chorros de agua,

sonido de escopetas,

la muerte da un paso

al frente y alguien cae.

Rolando Gabrielli 2022

martes, enero 25, 2022

Peces bajo tus pies

Peces bajo tus pies,

un árbol sobre la cabeza,

raíces, nubes, pájaros,

vuela nos advierten

los sueños que sueñas.

Rolando Gabrielli 2022

El mar y el cielo

El mar y el cielo rodean la ciudad,

pareciera que podría ascender

en las alas de la gaviota que busca un pez,

es solo una imagen, un instante

 de un día cualquiera,

 un tiempo simple robado a la muerte.

Rolando Gabrielli 2022

domingo, enero 23, 2022

LA OVEJA SIN REBAÑO

¿Somos el rebaño o la oveja descarriada

que pasta sus nuevos sueños en abismos,

acantilados ignorados, pobres roqueríos?

En verdad, no sabemos hacia donde

nos conducen esas piedras y soledades,

 y pareciera que no queremos saberlo.

Oh, época virtual, ¿qué ficcionas,

qué es real o conviertes en realidad?

Nunca lo nuevo quizás fue más nuevo,

innovador, disruptivo, engañoso.

Te asombras de tus propias trampas,

hombrecito, a quién engañas,

si perdidos estamos en esta inmensa pradera,

pistas de aire y fuego, ¿es este el juego

de la nueva realidad que anuncian

 los clarines y las trompetas?

En verdad no sabemos,

me tomo  distraído un café,

siento su aroma, el aroma de tu piel,

la máquina que lo sirve no me convence,

ni bajo esta hermosa puesta de sol,

que deja sin habla el silencio

que construimos alguna vez los dos.

La Tierra comienza a gustarme.

Rolando Gabrielli 2022 

sábado, enero 22, 2022

La sombra necesita

 La sombra necesita,

afortunadamente,

 un cuerpo para proyectarse

y no solo permanecer en la oscuridad.

Se duplica y repite,

pero no deja de ser sombra.

Rolando Gabrielli 2022 

viernes, enero 21, 2022

Un cordero sin dueño

 El poema no tiene lugar,

es un cordero sin dueño,

inocente, cauteloso, desafiante,

no sabe si va a ser degollado

o aplaudido por  la crítica,

ignorado o amado por un lector.

Rolando Gabrielli 2022

jueves, enero 20, 2022

Todo el dolor

Todo el dolor de sus cerros,

el disparate de su geografía,

la belleza inexplicable de su belleza,

el puerto rompe el alma en sus olas,

naufraga a la luz del día en la oscuridad,

viejo metafísico, a quién esperas anclado

en este teatro de calles sin sentido,

adónde voy dices, si no sé de tanto ver,

subir escaleras sin cielo, techos de zinc,

madera, pequeños abismos que mecen

la cuna del puerto recién nacido, resucitado,

entre escombros y casas del pobrerío,

qué paisaje si no tengo ojos más que para ver

este  indescifrable enredo, puerto lunático,

levedad de quien  asciende peldaños triviales,

 ingrávidos, oh ángel sin alas a volar vas,

adónde pregunto y te acompaño.

Rolando Gabrielli 2022

miércoles, enero 19, 2022

Cactus

El cactus es tan recto como puede,

su belleza radica en su resistencia,

no se doblega ante ninguna adversidad,

esa es la lección  que recibo

cada día en mi jardín.

Con respeto le saludo 

todas las mañanas,

es el triunfo de su espíritu

insumiso.

Rolando Gabrielli 2022

martes, enero 18, 2022

Remoto

Remoto,

lo más lejano posible,

no busques, no hables,

distante.

Viajas entonces sin regreso

a la primera palabra,

donde no se sabe

nada con precisión.

Solo huellas, señales.

Rolando Gabrielli2022

lunes, enero 17, 2022

Un tiempo único

Un tiempo único,

irrepetible,

irrecuperable,

irrenunciable,

 vivido,

cada día

 y mañana.

Rolando Gabrielli 2022 

Oficio

Y usted qué hace,

le preguntó el hombre

al poeta:

ver como el matapiojos

no se enreda en sus alas

y la alegría del vuelo

de la mariposa

no borra el color

de sus alas.

El poeta no tiene alas,

camina por las calles

viendo cada una de las cosas.

Rolando Gabrielli 2022

domingo, enero 16, 2022

Ah, las palabras


 Ah, las palabras

que nada dicen,

que dicen todo,

las más precisas,

las más erráticas,

casi todas caben

en un diccionario 

de la lengua perfecta.

Esas,

que se las lleve

el viento.

Rolando Gabrielli 2022

La inmensa soledad


 La inmensa soledad

hizo silencio

y nadie  dijo nada.

Rolando Gabrielli 2022

sábado, enero 15, 2022

El paisaje no necesita


El paisaje no necesita testigos,

ni protagonistas, está ahí,

permanece naturalmente.

No te ausentes, digo, permanece

tú también más allá del más allá.,

donde el horizonte se sostiene

de principio a fin.

El olvido es una causa perdida,

todo suele quedar en nada,

definitivamente,

como en un principio y fin.

Rolando Gabrielli 2022

viernes, enero 14, 2022

A nadie cuentes

A nadie cuentes

tus secretos,

es un privilegio

del silencio,

 estar solo. 

Rolando Gabrielli 2022

Mejor no les digo

Mejor no les digo
como va el mundo.
Eso es pura prosa,
Rolando Gabrielli 2022

jueves, enero 13, 2022

Estado ausente de la Poesía Nacional

Zurita no me lee,

Manuel Silva no me lee,

Óscar Hahn no me lee.

(Van tres Premios Nacionales

vivos)

Pepe  Cuevas no me lee

(Es un aspirante serio

al Premio Nacional)

Un par de poetas deben estar

en la lista de las nominadas

en la antesala del deseo diría Freud.

No me leen, ni me conocen.

La caldera viene pujando desde abajo

con su propio hervor y  gas,

la aguja da vueltas, gira enloquecida,

no parará hasta dar en el blanco

o explotar sin dejar huella,

más que el ruido, sonar de palabras

huecas, desconfiadas, muertas.

Oliver Welden,

no aspiró a ningún galardón,

ni volvió a su  Chile natal.

Para mi cumpleaños, traducía

al inglés, unos breves poemas

que encontraba en mi blog.

Lihn, Teillier y Millán,

todos merecieron el Premio Nacional

y sé que me leyeron.

Parra leía con desesperación,

devoción y picardía a Neruda.

Los poetas hoy no se leen,

se miran de reojo,

yo los plagio a todos.

Por ahí deben andar algunos poemas

huérfanos de lectores desconocidos,

autores noveles, recién aparecidos,

malditos iluminados escribiéndoles

aún a las estrellas,

esperando alguna iluminación

del cielo o del infierno.

Rolando Gabrielli 2022