miércoles, febrero 15, 2006


DE UNA BOCA SAN FRANCISCO


El puente es rojo el aire que lo borra,
la memoria de los pasos en el sueño,
que no llega a cruzar San Francisco,
en la bruma de su pasado suspendido.
¿Quién, quién atraviesa,
de un lado a otro la cabeza del amanecer,
de una boca a otra boca,
sin luz la llama roja del puente
y alguien desconoce la otra orilla?
Rolando Gabrielli©2006

JUANA DE ARCO

La doncella de Orleans prefirió la hoguera
a casarse con un dios falso, su verdugo,
y dijo a la luz de las últimas llamas,
no son mis sábanas las que tienen fiebre,
sino el cuerpo de mis inquisidores,
de toda Francia.
1431, y aún mis cenizas
siguen siendo cremadas,
por mis fieles inquisidores.
Rolando Gabrielli©2006

martes, febrero 14, 2006

No hay Corazón frío

Mi Verano


Golondrina,
tu imperio es magnífico,
hace mi verano.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, febrero 13, 2006

LA NIEVE CIEGA


LA NIEVE CIEGA


La nieve ciega la luz
de Nueva York,
que idolatra el cielo
y a Dios en el metal.
Siempre caminando,

la diosa silente
no ve las estrellas,

la ciudad le pertenece a la nieve,
sin puertas , ni aeropuertos,
Babel será noticia aún sin palabras
y en el día de los enamorados
vende en sus vitrinas
corazones sin nombre,
firmados por Shakespeare

y Whitman.y Whitman.
Rolando Gabrielli©2006

El Guayacán tocará dos veces la puerta

El Guayacán tocará dos veces la puerta
El verano revoluciona los sentidos. En el trópico es brillante, suave, con brisas que remece las hojas que caen como en Otoño, el que aquí no existe. La luz y el cielo azul, imantados por el mar, hacen los días. Desde la selva siento el verano entrar a la casa y quedarse con la tibieza mágica de su humor y tiempo. Pienso en Nueva York bajo la nieve y debe tener su encanto, cuando se ve desaparecer la ciudad. El verano es abierto, transparente, es más bien un rumor que convoca a sentir, soñar, proyectar y hacer. El río queda silencioso detrás de la casa en verano. Permanece tibio, en su lento movimiento de aguas que espera del invierno. El verano es prisionero de su encanto. La gente le abre la puerta y las ventanas. La nieve está en el norte y aquí el verano.Este verano la naturaleza me ha traído una grata sorpresa frente a la casa. Estoy frente al Guayacán enamorado que tiene flores antes de tiempo. El loco verano lo ha puesto a florear unos meses antes, y de seguro lo hará dos veces este año, como corresponde a un enamorado. Sus flores amarillas marcan cualquier diferencia en el contraste de los colores del verano. Parecen pequeños helicópteros que descienden del aire y aterrizan suaves y van conformando una alfombra mágica amarilla. Detrás de la ventana, el amarillo guiña el día, la mañana. La espesa selva, es algo más que un muestrario en este derroche de amarillo y no pareciera saberse de donde viene el color, amarellus del latin, derivado de amarus, amargo. Es el color de la cáscara del limón en la acidez de la sanación. La onza de oro, lo enseña reluciente a la vista e imaginación, como a la usura. La naturaleza una y otra vez nos enseña sus lecciones de vida, su ciclo, que el hombre, sólo el hombre destruye, para que no sea inmortal como sus sueños. Los campesinos le llaman palo bobo. Su madera es muy apreciada y cada vez que florea, lo descubren en medio de la selva y lo derriban. Yo confío en su señal de febrero. El Guayacán tocará la puerta dos veces este año.Rolando Gabrielli☻©2006

Camino de Seda

CAMINO DE SEDA
Solo entra,
ciega de pieles,
roja de auroras.
Rolando Gabrielli©2006

domingo, febrero 12, 2006

LA PISTA BAILA




















LA PISTA BAILA

La pista baila bajo mis pies de cenizas
y danza la estatua en el hierro,
desnuda nostalgia, del vivo, un paisaje
sin sentido del humor, sin sentido de la vida,
y la caída cero del muerto al hueco oscuro,
tu reflejo gusano sobre la carne.
Siquiera báilame pista la última noche,
déjame patinar en mis propios pies,
asirme a la melancolía de tu música,
en esta trampa mortal del beso
me dejas exhausto, pálido féretro,

sin aliento.
Rolando Gabrielli©2006

SANTIAGO




Pedro de Valdivia

y sus hombres acamparon en el valle del Mapocho, al pie de un cerro
agreste que los indígenas llamaban Huelén, al que Valdivia nombró Santa Lucía.
En ese lugar, el 12 de febrero de 1541, fundó la ciudad que recibió el nombre de
Santiago de Nuevo Extremo. Luego, el conquistador repartió tierras entre sus
oficiales y soldados. Se construyeron las primeras casas, hechas de madera,
barro y techo de paja. El río Mapocho estaba bien, de caudal moderado y
torrentoso pero sin oro alguno por lo que los conquistadores debieron salir a
explorar. Un 11 de septiembre de 1541, el Cacique mapuche del Mapocho ,
Michimalonco convirtió Santiago en llamas y humo. Un barco que llegó del Perú,
salvaría a los hambrientos conquistadores.

SANTIAGO

Santiago, mi vieja parroquia,
yo no puse tu primera piedra
al pie de algún sendero
en el valle frente a tu hermosa
blanca, sagrada montaña
de los antepasados, eterna.
Mudé, señora,
los pasos de tus calles,
que aún te recuerdan
en las vivas sombras de mi pasado.
Santiago, un río, la alameda, un amor,
hoy todo es vitrina iluminada,
patios olvidados y digo
a quién sirves
pastora de ovejas descarriadas,
en tus malls, iglesias disfrazadas.
Luz, dios del cemento, ilumíname
donde hay exceso de luz.
Sí, yo sembré una parra en tu valle,
diosa de jugosas naranjas,
mi virgen dudosa, inmaculada,
mi fea favorita, dulce vallecito
en el ombligo de tu geografía
enloquecida, querida no tiembles,
mi telúrica paloma, mi dueña,
mi reina,¿sabías?, abrázame ahora
que parto un día, si nunca me fui,
dices bien, dices mal, dices,
siempre dices lo que es
y no es.
Yo, rosa, no te prometo un rosal,
pero ahí estaré en tu noche feroz,
ahondándome más en ti,
dejándome al pozo el río fluir,
como hace un hijo con su madre
al nacer.

Rolando Gabrielli©2006


viernes, febrero 10, 2006

Por Tú Nombre

GABRIELA SE LO CONTARÁ A ISABELLA


GABRIELA SE LO CONTARÁ A ISABELLA

Papá inventó la frase para seguir viviendo. Ahora me sorprendo escribiendo estos recuerdos y lo parecido de mi letra al abuelito Juan. Claro, cuando escribo como dibujando las palabras y pensamientos. Papá inventó la frase: La reunión de los reunidos. Éramos todos y nadie, sin estar, formábamos la nube familiar. Para intentar arreglar algunas cosas, la frase de papá. Hay cosas que no se dejan arreglar. Cosas que nacen desarregladas. Cosas que no tienen remedio. Una vez me dijo, Gabriela, la esperanza no es un error, y se fue sonriendo. Y no estoy haciendo un paréntesis, sino refiriéndome a lo que realmente sucede. La familia nuestra era una de esas cosas. Yo conocí a mi abuelito Juan cuando era pequeña, después de un largo viaje a casa de mi otro abuelito. Recuerdo sus manos cuidadas y su traje de un solo color con los zapatos, la corbata y casi su mirada. Pienso ahora en su orden y que por eso tenía una letra caligráfica. Estaba vestido de café, de pie a corbata con una perla blanca. ¿Qué dejamos al partir, me pregunto ahora? Supe, por mi papá, que el abuelo tenía mal genio. No estoy haciendo ninguna infidencia familiar, porque era algo que todos sabían. Él le dio unas palizas memorables a mi papá. Mi papá nunca me pegó, que yo recuerde. Las palizas enseñan a no olvidar al dueño de la mano o de la huasca. Y también al propietario de la nalga. Todo tiene un origen, hasta yo misma. No todo sale de una semillita, aunque mi mamá me dijo, que yo salí de allí. Ahora me río de esa semillita blanca. Peor, digo, ningún fruto se siembra solo. Las relaciones humanas tampoco. Mi otro abuelo, también era mal genio. Estallaba como una granada en la mano. Mi hermana heredó los combos de los dos. Yo no soy tampoco un ángel. Recuerdo una de las frases geniales de mi hermana en la puerta blanca del cuarto que compartíamos: “Aquí dentro de este cuarto, hay alguien que muerde”. Lo decía casi todo, digo yo ahora. Yo escribí también algunas cosas. “Se lava bien, el peinado del puerco espín”. “Nuestra mascota es Dalma: la vaca, la lunática”. Era una perra de manchitas negras y cuerpo blanco, una belleza absolutamente boba. La habíamos heredado de una amiga italiana, que decidió volver a su país y después decidió regresar. Le devolvimos entonces a Dalma. Ya había tenido ocho cachorritos. Tres nacieron con la belleza que la naturaleza dota a los escogidos. Uno, ciego, otro algo distraído, y la mayoría hermosos. No faltó el de ojos azules y todos con las machas limpias, nítidas de su madre. Patita, una de las hembras más hermosas de la camada, se “suicidó” al comer un químico para desmalezar. Ese día lloramos todos. El veneno fue fulminante. Estaba acostada mirando el cielorraso de la terraza. Días después, a mi papá se le escapó Hershey a la selva. Se internó en el bosque, que rodea un río, y Chocolate no apareció. Durante una hora se sintieron crujir los pasos de un hombre por el bosque. Nada más que eso. El río pasaba silencioso y los pasos crecían. Ni la sombra de Hershey. Se hizo denso el día para todos. Llegó la noche en silencio. De pronto sonó el teléfono. Una voz anónima: Tengo su perrita, venga a la estación terminal de los buses hacia Veraguas, la provincia con dos océanos. Lo de la geografía es mío. Fue mi papá y mamá y no encontraron el contacto. La noche se hizo más grande con la pérdida amarga de Hershey. Nos quedamos con Normalito, el tontito, que después regalamos a alguien que prometió cuidarlo con amor. Yo odié a mi papá, a la selva, el río, a los ladrones, al mundo, por lo de Hershey y por mucho tiempo. Mi hermana nunca se lo perdonó. Salió rayada a los abuelos. De común acuerdo dibujamos con mi hermana en la puerta del cuarto una casita con una cruz que decía: School. Éramos buenas alumnas, pero a nadie le gusta estar encerrada tanto tiempo en un lugar todos los días y a la misma hora para seguir hablando de lo mismo, y con preocupación. Somos salvajes, era una de mis frases favoritas, de guerra en la puerta. Mi papá en ese tiempo recogía unas hojas amarillas que volaban de los altos bosques del árbol al patio de la casa como pequeños aeroplanos silenciosos. Sentía que era un último suspiro antes de tocar tierra y convertirse en hoja seca, abono, paisaje. Supe después que recogía las amarillas que mantenían su aspecto impecable, como recién pintadas en el árbol y les ponía siempre el mismo nombre. Me enteré por una que tenía el nombre escrito con plumón azul sobre la cubierta. Es un secreto entre papá y yo. No diré el nombre. No era de ninguna de nosotras de la casa. Después me fue más fácil asociar su mirada cuando seguía el vuelo único en su instante de una mariposa amarilla con manchas asalmonadas bajo sus alas de avioneta en miniatura. Bajaba y se confundía con las hojas de su mismo color. Todo el silencio de la mañana se reunía en la expresión de sus ojos. La mariposa iba y venía. No sé por qué me recuerda a las luciérnagas que entraban a la casa oscura cuando la tarde comenzaba a despedirse con sus guantes de colores que iban cambiándose a los grises y negros definitivamente de la noche.
La reunión de los reunidos, era la frase mágica de mi papá. Él dormía en un cuarto sólo, rodeado de libros y de sus palabras. Era escritor y escribía suspendido por su solitario abecedario que ficcionaba en su propia realidad, porque sus escritos siempre me dieron la impresión, que eran tan reales como sus sueños. Los polos opuestos no se juntan. Le escuché decir, cuando entraba a su cuarto, que había convertido en su Aleph. Las orillas guardan sus distancias indefinidamente y la separación entre ambas, es el río que necesitamos para cruzar al otro lado, solía repetir. Yo intentaba encontrar algún sentido a las palabras y las cosas. El sentido está, uno lo descubre después, en que no tiene sentido preocuparse por encontrarlo. Mi papá nunca tuvo hijos favoritos, pero le guiñaba más el ojo mi hermana. Mi hermana tres años después que mi hermano mayor y 15 meses antes que yo. Mi hermano nació con atraso de fecha y mi hermana un día in-esperado. En un tercio de tres, yo, la última. 33.33333, esa era yo. Una familia se puede dividir en muchas partes, en ninguna, y en infinitas cada día. Alguien parte, alguien queda, alguien vuelve, alguien sigue su propio camino. Es un castillo de arena movediza y en el aire. Todo desde arriba pareciera estar mejor. No sé. Al menos da la impresión que los problemas se vuelan. En las alturas no todo tiene base para sostenerse. Pero suspenderse así mismo, es aún más difícil. El aire es casi todo el espacio posible, invisible, intangible, inamovible y aún más inclasificable, pero indispensable. Así las personas quedan instaladas en la memoria. Entran en un hueco blando algodonado y se estacionan. Yo sentía un ligero aleteo de alas y me imaginaba la ciudad vacía, desierta, pero no ausente. La ciudad en domingo es un bostezo. Un tigre dormido sobre un árbol que sólo él conoce o un cocodrilo atravesando su propio destino. Panamá camina al borde de la selva para ver correr el río y sentir las hojas bajo sus pies crujir como en otoño. El río estaba menos contaminado detrás de nuestra casa, que frente a la cervecería, poco más de dos kilómetros hacia el centro de la ciudad. Los desechos químicos lo está matando, se le siente toser, decía mi papá, y sus aguas viajan tuberculosas. Papá relacionaba sus días con el río. Escribió muchas cosas, poemas, sobre todo, porque el río recorría su tiempo y memoria, como un animal dulce, vivo, silencioso. El tiempo allí parecía no transcurrir. Todo pasaba, menos el tiempo. Un domingo de sol, sin lluvia, las paredes de un cuarto. La ventana, el cielorraso, yo, la TV, un libro, mis palabras, la casa, floto, floto, y espero el lunes. Sólo me separa la noche de la puerta de mi cuarto de la ciudad. La luna se acostará al finalizar la madrugada. Las estrellas se van apagando cuando pongo la cabeza sobre la almohada. Hay noches en que he encontrado a papá totalmente a oscuras siguiendo los trazos iluminados de una luciérnaga que gira en círculos. Le imagino, si cierro los ojos, como una pequeña hada con su batería fosforescente viajando por la noche. -Enciende la luz, me dice papá, y la magia desaparece con el bombillo eléctrico. Y el abanico que lleva el aire tibio entre sus aspas bajo el cielo raso. Cae el telón, digo. Los días de a uno y suman menos. Es una filosofía popular, de a uno, parecen ninguno. El tiempo de la adolescencia es largo, fastidioso, poco divertido. Un tiempo para sufrir y volver a equivocarse. Se arma y desarma el tiempo, y vuelve armar, y no sabemos que ocurrió. Noche, digo, donde las sombras son la otra oscuridad que nos acompaña doblemente. Los diluvios dominicales, sin Noé, competían con el arca de la soledad, días indescifrables, horas de silencio ganadas al aburrimiento. Yo me contaba historias, donde las ovejas se le perdían al pastor. Al final de la historia, una oveja siempre me sacaba la lengua. Pasaba como frente a una cámara, pero no desenfocada y lo que mejor recordaba, era su sonrisa de aquí estoy. Las personas también se pierden. No hay tantas cámaras para recuperar sus gestos. A mí me gustaba competir con los sueños y la realidad. La realidad con mucha frecuencia se pone del lado de la ficción. O ignora que todo lo repetido se hace inexacto.

Nunca entendí bien que era hija de inmigrantes. Tal vez porque me sentía feliz. La felicidad no debiera hacer olvidar el origen de uno y de las cosas que recibe y pierde en la vida. La gente cuenta, dicen los políticos y después la olvidan, porque tal vez ya no conozcan de números fríos frente a los votos. La mala memoria es casi una virtud. Una cortina de agua terminaba borrándome los días en los días sin fin.
Papá miraba el tiempo como un calendario roto sin fondo. Días paralelos. Parecían turnarse, se bajaban del calendario, descansaban un rato y allí estaba otra vez a la noche sentados en sus sillas. Papá miraba el tiempo de otra manera, la gente, el país y los días caían estrujados por sudores de sueños frustrados. Escribía no sé cuantas cosas. Sus cuadernos, libretas, bitácoras, libros, formaban columnas sobre su cama y la luz de su lámpara era lo único visible, cuando no había luna llena. El ruido de las cigarras sostenido uniforme significaba otra monotonía dentro del paisaje. Las lluvias hacían crecer aún más la uniformidad del paisaje y el río crecía con los sentidos. Papá caminaba por el parque a un costado de la casa y yo le veía contar en secreto las estrellas, como si confiara en alguna de ellas. Me gustaban más sus caminatas en las mañanas con el sol brillando a intervalos. El rocío sobre la hierba y las flores en miniatura como alfombras subterráneas, convertían el parque rodeado por la selva, en un paisaje secreto bajo los pies para ser descubierto cuando alguien caminaba sobre el pasto desordenado.

Un día hice el mismo recorrido que papá, cuando los empleados del municipio cortaban el pasto con sus máquinas eléctricas con ese hilo nylon que rebana la hierba y deja ese olor a pasto, grama le llaman aquí, que inunda lentamente los sentidos. Para que ir a respirar los carburadores, pienso. O subir en un ascensor hacia un cielo indefinido y quedar con la ciudad a los pies. Me detuve al centro del parque para ver la distancia, la imagen de la casa blanca detrás de los pinos, que la flanquean a lo largo de sus 32 metros. Dos paisajes claramente definidos cuando uno camina por el parque. La selva circundante y el pasto que crece en desorden, inundado de hojas que se acumulan, pequeños restos de troncos ligeros de árboles que se desprenden, la hojarasca del trópico. Las zapatillas tocan la tierra en esta atmósfera cálida, de cielo despejado, inmóvil en el azul, papá con su short rojo y azul, deja que el sol cubra su torso desnudo y no sé, me imagino la ciudad a esta hora. acelerada, frenética, neurótica, esquizo, violeta, despachada en la gasolina y la vibración de los motores. El mar y la selva la salvan, decía siempre papá. Le arrancan y absorben parte de las toxinas, los tumores de malas vibraciones que carga el estrés colectivo y ese ácido mortal que el cuerpo asimila y va degustando día a día hasta morirse. Lo veía a veces detenerse y recoger algo. Se llevaba la mano a la nariz con lo que arrancaba a la tierra y seguía caminado. Hay caminos en que uno se encuentra pequeñas flores, decía y en otro, grandes obstáculos. Frente a las pequeñas flores me detengo y las recojo. Les expreso mi alegría de verlas. Los caminos con obstáculos son los más perseverantes. No los ignores. Aprende a enfrentarlos como si después no existieran y se borraran o cayeran por su propio peso al depósito del olvido. Te aseguras primero de su tamaño y peso. De acuerdo con sus características, espesor, profundidad, volumen, vas desmontando el problema hasta lanzar la última hebra de su madeja para que no vuelva a rehacerse. Yo sé que no es una solución perfecta, pero ayuda a entender que no hay problema sin solución y si no la tiene en ese momento, que se joda. Debajo de sus zapatillas encontraba en las mañanas los colores vivos de la belleza en miniatura, las pequeñas flores amarillas, violetas, blancas unidas a pétalos y filamentos con sus frágiles coronas blancas de silencio. Navegaban a ras de tierra en silencio, el más completo y feliz anonimato. Sobre su escritorio dejaba el esplendor de esa inocencia, la rutina de sus sueños. Papá subía una pequeña loma y descendía, caminaba por los rastrojos húmedos que el bosque desechaba y subía una escalera, que después comprobé tenía 11 escalones y volvía a descender. Atravesaba los columpios, los juegos del parque, una luz que en verano es reconocible, aunque el trópico es transparencia aún cuando llueve tan intensamente frente al bosque, porque al poco tiempo vuelve un sentimiento de lo que fue. Se rehace el paisaje en el transcurso del tiempo, en el paso de su propia fragilidad. Papá seguía siendo el inconfundible río. La reunión de los reunidos, solía decir, convocar cada cierto tiempo, en un brumoso silencio de obispo. El día se iniciaba a veces como un puño silencioso. La garganta atravesada por su sapo. Es un lugar interesante, decía papá, la gente es común y corriente. Uno sobra en un paisaje exuberante, decía con una sonrisa que me olía a ironía, conociéndole. En octubre y noviembre, el tiempo pasaba inundado de lluvias y es cuando comencé a escribir estos recuerdos. El agua atravesaba las paredes del alma. Los ríos de la ciudad se llenaban de más agua y ruidos, el caudal de la temporada. Nadie atraviesa el tiempo, con más seguridad que el tiempo, dijo papá, como si la frase no tuviera importancia y a mí me pesa como una plancha de acero todavía. La gente se debatía en sus oficios, la diversión en todas las escalas del juego y el azar. La ciudad no era diferente a esa imagen, sino así misma. Gente caminando en un sueño, baúles, ventanas, puertas , espejos, agua, mucha agua, casas de madera podrida, gases, aceites, lodo grandes rascacielos y esa mala suerte que a veces se pega como un viejo chicle. Papá era un sobreviviente de una mala fecha. A veces caminaba de espaldas para ver el futuro. Es una cábala, decía. Lanza una moneda Gabriela y deja que se pierda en su circunferencia, en el vuelo de su otra mitad, y si en verdad sabes que eres su dueña, caerá en tus manos o volverá a aparecer en algún otro lugar. Cada vez que me acuerdo de su frase, lanzo una moneda y no sé cuantas he perdido. Sólo lo hago para recordarlo, ya saben.
Rolando Gabrielli©2006


Un paso estrecho, el eco en un caracol

Ciudad de Panamá

CIUDAD DE PANAMÁ

La ciudad crece en la palma de mi mano,
mapa de mis pasos, no me explico
si me pertenecen, si volverá otro verano,
y alguien frente a sus cristales ordenará el día,
el mantel blanco que el mar ondula,
la noche es mi mesa y el bar de rojas amapolas,
las copas que alza y alguien quiebra,
detrás del muro el silencio lo que viene.
La ciudad es extranjera,
a mis pasos, los que ella no cuenta
y yo ignoro porque no me pertenecen.
Rolando Gabrielli©2006

jueves, febrero 09, 2006

Poemas



Cinco poemas de Rolando Gabrielli©2006

POEMAS/POEMAS/POEMAS/POEMAS/POEMAS

TIEMPOS
El presente
es siempre presente,
ignora el pasado
y el futuro,
lo desconoce.
El hoy,
es la medida
tangible
de su tiempo.

LA PARED
La pared nunca
será puerta,
a no ser
que alguien
la derribe
.

UTOPÍA
La hiena
es mi Utopía,
debo reír
como ella,
para complacerla.


ÍDOLO OSCURO
Veleta es tu corazón,
se evapora
bajo tus pies, nada.
Yo me voy, sombra,
de boca profunda.
Soy tu ídolo oscuro,
respiro por la herida.


EPITAFIO
No mereces
ni un epigrama,
que Cardenal

escriba tu Epitafio.



miércoles, febrero 08, 2006

¿EL ULTIMO MENSAJE DEL PARAÍSO?
















¿EL ULTIMO MENSAJE DEL PARAÍSO?

Oh, Paraíso,
qué perdidos estamos,
¿si nos fuimos o nos echaron?
Una pregunta sin sentido.
Qué serpiente este mundo,
¿quién aprende por víbora ajena?
¿manzana o cascabel?
Todo lo destruido corre
por nuestra cuenta..
(R.G.)


En el país del tsunami, donde se borró la mano de Dios, todo es posible. Hasta encontrar el Edén o Paraíso, tantas veces perdido, olvidado y destruido. Un grupo de científicos norteamericanos, indonesios y australianos, han descubierto nuevas especies de animales, aves e insectos, en un lugar donde el hombre no había dejado huella. Es una ínfima pieza del gran mosaico planetario y aún así asombra al hombre, un depredador nato, el ser más fantasioso al mismo tiempo, de la tierra. La piedra en el camino que estorba a la que está al lado o la hace rodar hacia el despeñadero. Sé de qué hablan y por qué se asombran aún. Vivo al lado de la selva en plena ciudad, una urbe que quiere competir con el cielo, porque Manhattan ya existe.
Panamá en sus 75 mil kilómetros cuadrados, tiene más flora y fauna que Estados Unidos y Canadá juntos. Cada mañana me revolotean las mariposas amarillas de Aracataca de Gabriel García Márquez y en invierno veo llover a Isabel en Macondo. En un día se reunieron más aves en Panamá que en cualquier sitio del mundo.
Lo afortunado de este hallazgo, además de las maravillosas especies únicas encontradas, es que no se detectaron hallazgos de civilización humana. Sucede en tiempos en que las especies de animales y plantas se pierden por segundos en la tierra. Un hongo que ya ha atacado especies de batracios en Costa Rica, eliminándolas, se extiende por Panamá, poniendo en riesgo la encantadora, hermosa Rana Dorada, símbolo de la nacionalidad istmeña. Las ranas se resisten a morir, siguen respirando, como sapos, en fin, aunque algunas sean tan apreciadas para la cocina por sus ancas. Cuando llegué a Panamá, ya hace algún tiempo en el tiempo, me instalé en un barro residencial por casi una década, aún virgen, en pleno corazón de la húmeda, bullente, pequeña, colorida, marítima ciudad. Cada noche al ingresar al edificio, al abrir el portero eléctrico, me encontraba con un gran sapo o rana, saltando o destripado. El país de las ranas, me dije, y efectivamente así es. Existen de muchos colores y son muy codiciadas por los turistas.
En la montaña de Papua, al norte de Indonesia, los científicos conservacionistas (Conservación Internacional), hallaron una rana de menos de 14 milímetros, y tal vez la que algún día se convertirá en príncipe o princesa. La naturaleza son unos miles de millones de centímetros cuadrados, no infinitos. A ellos debemos restar todo lo construido por el hombre, sepultado, destruido, volado, dinamitado, herido de muerte. ¿Si el hombre no se conserva así mismo, podrá hacerlo con las demás especies?
Los medios internacionales han destacado las nuevas especies con júbilo, aves del paraíso, puerco espines y el canguro arbóreo, que es una de las estrellas de este hallazgo. Los botánicos del mundo están de fiesta, han surgido nuevas variedades de palmas, mariposas, plantas, aun por clasificar. Un regalo de la naturaleza en tiempos en que la tierra se queja por todas partes y ha comenzado a estallar como en Indonesia o la isla Sandwuich de Argentina.
Uno de los jefes del equipo, Bruce Beehler, reveló que descubrieron un pájaro que se alimenta de miel con una mancha naranja en la cara y lo más asombroso, ha sido la docilidad de las aves y animales frente a la presencia humana. ¿Una lección de comportamiento y confianza en su propio hábitat.? No ha sido un viaje a Marte o Júpiter, sino aquí, ante nuestras narices, en la tierra.
Rolando Gabrielli©2006

martes, febrero 07, 2006

Troya

CIEN DIAS DE BLOG







¿Sabías?

un Amor,
un Camino...



Rolando Gabrielli©2006

LOS PIES DE DIOS

Este inmenso Dios,
me empequeñece,
pienso sin pensar.

Digo, después,
si fue construido
con mis manos
y mi imaginación.
Dios existe
más allá
de estas palabras.

Rolando Gabrielli©2006

ES ELLA



















Es Ella,
de rodillas
Santa
entregada
a su promesa
.
Rolando Gabrielli©2006

Es Ella




Es Ella,
haciendo el camino.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, febrero 06, 2006

Las Arpilleras de Violeta Parra

Violeta Parra, es nuestra Frida Kalho, ambas sufrientes en el arte de la vida, grandes en sus expresiones vivas, auténticas, valientes para su época y todos los tiempos. Violeta, chilena raizal, chilensis, y Frida, mexicana de toda la mexicanidad de México. Poco se dice de Violeta más allá de su canto, y se relega su condición de artista más integral, diversa, completa. Las arpilleras absolutamente originales, (el lado Naif de Violeta), nacieron un día en medio de la enfermedad. Comenzó a bordar un nuevo hilo en su vida, donde el dolor no tiene comienzo ni fin, y también la felicidad que ella buscó con desesperación y vivió. Las arpilleras surgieron sobre rústicas telas, confeccionadas con lana e hilo y mucho colorido, el amor de sus entrañas. Las vivencias de su vida. Gracias a la Vida naciste en Chile Violeta, país de humo y sueños, largo sangrante copihue. Nos diste tanto y aún más te pedimos clavados en tus sueños, la voz de tu camino, cántanos Violeta, cántanos a la vida, vieja amiga de cántaros nocturnos, greda insigne de mi patria. Oh, Violeta, estas viva esta mañana y siempre en la guitarra que alguien pulsa, cuerda invicta de todos nuestros silencios. Es el verano de tu despedida, pero yo sé que no te has ido. Cómo podría volar un pájaro, sino fuera para seguir volando... Siempre vuelves a los 17...
Rolando Gabrielli

GRACIAS A LA VIDA, SIGUES NACIENDO EN TU CANTO



VIOLETA SIGUE NACIENDO HERMANA
Rolando Gabrielli
Dónde, dónde naciste hija del maqui /alfarera de Chillán, cantora de la lengua popular /San Fabián, San Fabián, sí, de Alico,/lo dice Nicanor y todo el familión/Naciste en el corazón de Chile,/ Violeta Parra aunque digan San Carlos, Roble 531/,San Fabián de Alico en ruinas./Es mejor cantar que llorar/San Carlos o San Fabián/Chile es chico para tu guitarra/Violeta, Violeta sigue naciendo hermana.
CHILE entero quedó mudo cuando Violeta Parra se suicidó un verano de 1967.
El canto se fue ese fatídico 5 de febrero de la mano del viento y el humo, en la carpa de Violeta Parra. En La Reina, su carpa quedó viuda de su canto.
Yo recuerdo ese día, porque sentí quebrarse las guitarras y rodar los cántaros de su voz y música.
Violeta nos dejó en silencio y hasta el vino lloró ese día.
Nos dejó tanto y se fue con nada. Así era Violeta, sencilla, mujer de pueblo, alma genuina.
Recobró para Chile y América latina, el folclore disperso, diseminado por los campos del sur y de la geografía. Recopiló alrededor de tres mil canciones populares de Chile y logró el reconocimiento del folclore como arte.
Fue artesana de la greda, cerámica, pintora y tejió sus famosas arpilleras que la llevaron al Museo de Louvre.
Pero fue su canto la que la hizo popular en América Latina. El mensaje de sus canciones y su voz inculta, eminentemente de pueblo, su espíritu popular, lleno de alma, sentimiento, cautivadoramente humano.
Gracias a la vida es un himno en América latina, el profundo sello de Violeta Parra. Es la canción emblemática del siglo XX chileno.
Volver a los 17, Maldigo del alto cielo, 21 son los dolores, son tres de sus canciones más emblemáticas y que a menudo se escuchan en las más diversas latitudes.
Violeta fue una artista sin institución, ni padrinos, un producto genuino del pueblo, no para el consumismo, sino para la vida, la poesía, el amor.
Su voz fue mucho más que el lamento desgarrado de Chile, que la queja o contestación, la denuncia, el testimonio, la ausencia o la presencia de su tiempo, y yo la siento que no ha partido.
Viola, Violeta, esta mañana/ eres mi canto mudo/ la aurora de mi viento lejano/ la voz que siento tuya, señora del Sur./ Que nadie te borre en ausencia/ tu amada presencia/ Violeta de los mil amores/ Huella que la huella deja/ tu palabra nadie la aleja/ es cántaro que cantas/ y no terminas de cantar/ cantora sin igual./ Viola, Violeta hasta la muerte/ canta tu canto, hermana del dolor/ guijarro, sueño, pasión./ Ay Viola Violeta, Violeta corazón/ esta mañana eres mi canto mudo/ la aurora de mi viento lejano,/ Violeta de los mil amores. (R. Gabrielli)

Historia de Amor


HISTORIA DE AMOR

Dos son uno,
la misma voz,
un solo sueño,
dos cuerpos
que respiran
en un solo
cuerpo.

Rolando Gabrielli©2006

domingo, febrero 05, 2006

CRISTO YACENTE ABRIO LOS OJOS




CRISTO YACENTE ABRIO LOS OJOS


Dos imágenes impactantes y definitivas del Che. La fotografía de la izquierda fue tomada después de la que yace en camilla con los ojos cerrados y su rostro de Cristo, que dio la vuelta del mundo. El rostro de la izquierda tiene los ojos abiertos, porque el viento se los abrió, en el trayecto que hizo su cadáver en el helicóptero entre La Higuera y Valle Grande. Con serenidad en el rostro y convencimiento en sus ideas, recibió el Che una ráfaga de ametralladora, que le quitó la vida. Dispare, abría dicho, va a matar a un hombre. Nunca sobraron más las palabras, con semejante gesto.
Los lectores de este blog, agradecen a Clarin de Buenos Aires por presentar este testimonio gráfico inédito que permite armar los inistantes finales del Dr. Ernesto Guevara de la Serna. El Che nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928. Sus restos fueron encontrados en 1997, treinta años después de su asesinato.
Rolando Gabrielli©2006

CHE, INSTANTES FINALES




















CHE, INSTANTES FINALES

Los ingleses, que llegaron a tener un imperio, sostienen que el Che Guevara, es el más grande icono latinoamericano de todos los tiempos. Cualquiera sea la imagen que tengamos del médico guerrillero argentino y opinión acerca de sus luchas, su coraje ha trascendido los límites de la historia y de las palabras.
Esta es una de sus fotos, cuando fue capturado en la selva boliviana en 1967 y trasladado a la escuelita de La Higuera, donde fue asesinado. Es tal vez su última mirada en vida y tiene sus manos atadas. Es una foto de un extraordinario valor historiográfico, como señala el diario Clarin de Argentina, quien la publica junto a otra serie de imágenes desconocidas sobre los instantes finales del Che.
Este testimonio y otros gráficos, que a continuación presentaremos, se deben al piloto, mayor Niño de Guzman, quien las tomó, durante un viaje en el helicópero que se dirigía desde Vallegrande hacia La Higuera, para transportar muertos y heridos en la batalla del Churo, según cuenta el escritor argentino Pacho O´Donell.
Hoy el Che es héroe, leyenda, mito y su imagen recorre el mundo.
Rolando Gabrielli©2005

GOOGLE, buscando la aguja en el pajar

GOOGLE, BUSCANDO LA AGUJA EN EL PAJAR

Internet se convirtió al poco tiempo de ser creada, en una Babel perdida en el ciberespacio. Una maquinaria loca, con millones de cabezas, entradas y salidas y todas las manos posibles tecleando y enviando información al mismo tiempo. Sólo un web master contratado por Dios, podría poner algún orden a este gigante reproductor, almacenador y difusor de los sentimientos de mil millones de personas en el mundo y de sus transacciones amorosas, comerciales y de todos los mensajes que circulen por la Red de redes.
El desorden duró hasta hace poco más de una década y no sabíamos que contenía Internet en sus bodegas metafísicas. Después del Big Bang de la explosión informativa no vino la calma, sino el caos organizado en la nada, porque Internet continuaba respirando, oxigenándose, creciendo vertiginosamente como un gigante lleno de palabras que se alimentaba de palabras y viajaba por el mundo con todas las palabras que se subían y difundían por su telaraña digital. Fluía como un gran río sin preocupación. La información ahí estaba, para circular y ser consultada. Esto último era una aguja en el pajar que un ciego buscaba afanosa y ciegamente.
Larry Page, norteamericano, y Sergey Brin, ruso, se reunieron en 1995, en un dormitorio de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, y decidieron ver como ordenaban la red mediante un buscador que permitiera encontrar la información requerida y solicitada. Así nació Google Inc., que se transformaría hasta hoy en el mayor sitio de búsqueda de Internet. No se detuvo y en los últimos tres años, compró y sumó a su patrimonio, Pyra Labs, propietaria de Blogger, el mayor proveedor de blogs del mundo; Picasa, líder en álbumes fotográficos en línea y Keyhole, proveedor de mapas satelitales.
Google, que cuenta con casi 6 mil empleados, ha seguido creciendo, expandiéndose hacia otras áreas de la comunicación. La reciente compra de la firma radial Marc Broadcasting, puede representar su ingreso en el mercado de la radio satelital. Es un hecho que la empresa obtiene importantes ingresos publicitarios y así lo demuestra la fabulosa cifra de 12 mil millones de dólares, estimada este año para el rubro de buscadores de Internet. Y esta mágica empresa global continúa revolucionado con sus tecnologías avanzadas y apropiadas, como Google Transit , el tránsito vehicular de la ciudad. Sí, ahora será posible trazar la mejor ruta en una ciudad. Google Video, cambiará la forma de buscar contenidos multimedia con sólo un clic, mientras que Google Ride Finder, le ayudará a ubicar el taxi o limosina más próximo.
Google, cuyos fundadores cuentan con un capital de 16 mil millones de dólares, rastrea unos 8 mil millones de informaciones. Cifra nada despreciable dentro de la babel de Internet. Hay bastante basura en la Red, creo debemos señalarlo. No todo es información útil y mucho menos valiosa. Es imposible discriminar todo lo circula con frenesí cada segundo y aún más difícil pensar que las personas que utilizan la red son doctas, sabias, inteligentes y creativas. Pero es una información que se desconocía en gran medida antes que se creara Internet. Día a Día, segundo a segundo, se documenta y hace historia en Internet.
Algunos se preguntarán cuál es el origen este nombre que cuando lo pronunciamos en castellano, pareciera que hablamos alemán. Proviene del término matemático Google, que designa un 1 seguido por 100 ceros. Cuenta con oficinas en Canadá, Reino Unido, Alemania, Holanda, Dinamarca, Italia, Francia, España, Japón, Australia, India, Suecia y Suiza. La sede principal de Google, está ubicada en Mountain View, California (E.U.)
Google es un buscador mágico de muchos servicios para facilitar y hacer más grata la vida de una persona en la ciudad del siglo XXI, y que tenga Internet. Tiendas en línea (Froogle), películas, (Google Video Store) venta de vehículos, (Base) respuestas técnicas (Google Answers), noticias (News) y la información dentro del disco duro(Desktop) que uno suele perder con mucha facilidad. Hay más servicios en la caja de Pandora Google, y seguramente seguirán inventando otros. El correo gratuito más espacioso de Internet lo posee Google: Gmail, con capacidad de 2 Gigabytes. Maps, es uno de sus más impactantes aciertos y servicios, de reciente aparición y que muestra mapas satelitales con gran nivel de detalle. La mensajería instantánea es a través de Talk y los nuevos amigos on line los puede encontrar en Orkut. El blog y la publicación de sus trabajos, fotografías, las puede realizar a través de Blogger. Catalogs, para solicitar las comidas en línea. Rolando Gabrielli©2006

sábado, febrero 04, 2006

GLOBAL PAGE, el nuevo formato

GLOBAL PAGE, el nuevo formato
Periodismo de Bitácora en la Era Digital
¿El Sueño de la Imagen o la Palabra Real?
Rolando Gabrielli©2006
La tecnología, el hombre digital, el tiempo, el maquillaje perverso de la imagen banal, la pérdida de credibilidad del lector común y corriente, la reiterada mentira de los grandes medios, el impacto de los juegos electrónicos, el desquiciamiento global de los valores como la libertad, democracia, realidad, es la tinta invisible con que se imprime cada día la página más importante de las noticias mundiales. Es la sombra real de la llamada Global Page, carta rectora, matriz, de la información sin fronteras, ni puntos cardinales, porque navega y se repite donde los continentes son hielo, los desiertos una tibia sombra del silencio y las grandes ciudades viajan ciegas a la velocidad de la imagen detrás de un mensaje en sordina. Los Blogs, las Bitácoras, nacieron por desconfianza de los grandes medios, abuso de la mentira, irrespeto del lector, abandono de la libertad de expresión y su olvido sistemático como destinatario principal de la información. Los nuevos, indescifrables tiempos para los expertos en Medios, trajeron el Blog, un periodismo alternativo, comunicación horizontal con algo de deshaogo, libertad personal, infinita, sin tiempo, ni jefes, ni pautas, menos agendas o compromisos, llega directamente a los usuarios más jóvenes, interesados, activos, inconformistas. Sucede la Inter-comunicación sin intermediarios, lo que muchos diarios grandes quisieran alcanzar hoy y ven en el Blog una respuesta a su distanciamiento del lector. La tendencia a leer poco se ha globalizado, a escribir menos y hacerlo de una manera cortante, mecánica, en un nuevo argot digital. Ese público consume, piensa a su manera, hace, actúa, está. ¿Cómo informarlo? ¿Cómo llegar a él? Son algunas de las preguntas que se hacen los estudiosos, editores, dueños de medios y periodistas. Las universidades formadoras de periodistas son las más interesadas en dilucidar estos temas, que aún están en proceso de aprendizaje y de búsqueda de soluciones. La tecnología en solitario no es suficiente, se requiere talento, cultura, conocimiento, ética, responsabilidad social, manejo, creatividad, capacidad de análisis, sentido común, olfato, para elaborar una información y contar una historia interesante, creíble y que sea bien recibida por un lector exigente, interesado.
Periodista laptop
Periodista laptop. Las preguntas que se hacen los expertos en tendencias de los escenarios para el periodismo y la información en la era digital, apuntan a cómo asociar el papel con la pantalla. Los agoreros futuristas acerca de la desaparición del diario impreso y de los libros inclusive, comprenden que el tema es más complejo y que se requiere de una fusión de ambos conceptos, estilos, con el propósito de captar, acercarse y hacer partícipe al lector de la noticia o información. Si damos un vistazo por los metros, subway, buses, parques del mundo, vemos mucho menos gente con un diario en la manos, un libro ni decir, o algún pedazo de papel con letras. La preocupación sobre el impacto real de los Medios impresos y su futuro, es real, y así lo confirma el Poynter Institute de La Florida, Estados Unidos, que investiga el tema de las tendencias, comportamientos de lectores, manejo de las nuevas tecnologías y su adaptación. Se ha abierto, en nuestra opinión, un universo infinito de posibilidades con las herramientas de las telecomunicaciones, que superan al Periodista Laptop. No es suficiente sin duda, carga una mochila con un arsenal tecnológico y enchufarse al mundo y lanzar textos al ciberespacio como si fueran estrellitas de Navidad. Cuando usábamos el lápiz, el bolígrafo, la libreta de notas, la máquina de escribir y mucho antes los papiros, los grandes libros medievales, las piedras, existía otro sentido de la comunicación y el marketing era más reducido. La palabra tenía otro peso y significado. Se hablaba de las sagradas escrituras y las bibliotecas eran recintos no públicos, muchas veces prohibidos, altamente selectivos, una poderosa nave del saber. La famosa de Alejandría, fue incendiada. Steve Outing, le gusta predecir el futuro, lo que viene en materia de periodismo para alertar, preparar a los nuevos cachorros del periodismo global. Outing enseña en el estado de Colorado las nuevas técnicas para el periodista del siglo XXI y también estudia y recomienda que hacer a la industria de comunicaciones sobre los nuevos medios. Opina este profesor norteamericano que un periodista debe estar preparado tecnológicamente para enfrentar el mercado, más allá del papel o de lo digital. Sin duda, la juventud, el nuevo lector, es on line. El hombre celular se ve caminando por la calle, con sus pequeños juegos hipnóticos, lecturas chat, un lenguaje empobrecido por lo alterado, deformado uso de lo coloquial. Son máquinas reproductoras de “nuevos idiomas”, apéndices psicoverbales del momento que van creando atmósferas de incesante comunicación individualizada que pasa a lo grupal, como un lenguaje de una nueva tribu de encantados por la tecnología y la Era Banal. En este sentido, S. Outing apunta certeramente sobre lo que vemos a diario, se leen menos los periódicos, ahí reposan en las tiendas los grandes bultos de papel noticioso, abandonados como cualquier otra mercancía perecible. Papel para ser reciclado, un producto fuera del mercado por la acción del tiempo y que no fue de interés del consumidor. ¿Las papas resisten más tiempo en los escaparates.? En la nueva distribución de las noticias y sus formas combinadas de elaborarlas, pareciera estar la clave, para Outing, de la supervivencia del periodista y los impresos. Enviar la información donde esté el lector-usuario, sostiene, pero lo primer es concentrarse en la elaboración de la información para luego con habilidad y conocimiento distribuir el mensaje. Es cierto, Hemingway, García Márquez, Truman Capote, Graham Greene, Norman Mailer, Cabrera Infante, no necesitaron de las tecnologías para revolucionar el periodismo mundial y captar millones de lectores hasta hoy día. La antigua y obsesiva frase no académica, aunque la escuché por primera vez en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, el periodista nace o se hace, debe contar con el olfato, la creatividad, el talento, conocimiento y el desarrollo de la técnica del periodismo y paralelamente de las nuevas tecnologías. Pero, el periodista debe estar lo más distanciado posible del marketing, reservar su oído para el off the record, salvar la fuente, ir a la fuente, analizar, ser objetivo dentro de la subjetividad de la profesión, y encontrar el ángulo de una vieja Minolta. Un periodista banal escribirá informaciones superficiales y su enfoque será minusválido. El formato es importante, pero más lo es su contenido, la veracidad, impacto de la información. Credibilidad, arma de todos lso tiempos.
Credibilidad, arma de todos los tiempos
Sin credibilidad, no hay periodismo y menos lectores. ¿Qué temas le interesan a las personas comunes y corriente? El empleo es uno de ellos. Sin duda. Debiera haber una cátedra en las Escuelas de Periodismo para desarrollar este tema. La salud, es otro, la educación, el transporte, la corrupción, la ciudad y su medio ambiente, entre otros. La mujer y su papel en la sociedad, debieran figurar entre los asuntos prioritarios de manejo en las escuelas de periodismo y en los medios de información. Cátedra sobre los Derechos Humanos para ser más humano y acerca de las libertades comunes, compartidas, de expresión y todo l oque tenga que ver con el hombre del siglo XXI para su mejor desarrollo y comportamiento. Menos basura impresa o digital. No a la chatarra verbal. Al manoseo del espíritu. Los medios, sin entrometerse, deben dar una visión del mundo espiritual y material. S. Outing de 49 años de edad, quien egresó como periodista en 1978, Colorado State University, sostiene que ante los cambios es importante caminar la senda de los nuevos formatos de historias en multimedia y competir on line como lo hace el periodismo impreso. Dos diarios influyentes en Estados Unidos y citados por Outing, en una entrevista al diario argentino La Nación, -The New York Time y USA To Day, reconocen esta revolución imparable de las nuevas plataformas informativas donde el lector también es emisor. Cada computadora puede transformarse en un Blog, y de hecho nacen millones como callampas en medio del bosque Internet. La mayoría son diarios de vida, focos de intimidad, sueños personales. Sin embargo, le están dando un nuevo rumbo y sentido a las comunicaciones impresas. Outing tiene un punto claro sobre el nuevo escenario Impreso-Digital y viceversa, porque se genera en ambas vías esta retroalimentación de los mercados emergentes y en disputa. Los nuevos periodistas y medios, sostiene Outing, “tienen que ser capaces de actuar recíprocamente y comunicarse mucho más estrechamente con su audiencia. Acostumbrarse a manejar y responder una mayor comunicación con los lectores; utilizar mejor a la audiencia como fuente de información e ideas, asociándose a ellos a través de un sistema de colaboradores expertos o co-redactores para producir mejores historias. Más periodistas tendrán que aprender a ser "editores ciudadanos" (citizen editors), es decir que tendrán que trabajar con los miembros de su comunidad, también productores de información y conocimiento, para compartir sus fuentes, entrenándolos, eligiendo el mejor contenido que contribuya al proceso de producción de noticias y verificando la confiabilidad de las fuentes utilizadas.” La revolución de los bloggers.
La revolución de los bloggers
Desde luego todo esto en comunidades avanzadas, que buscan y promueven un cambio, que no monopolizan el hechizo de la información y que creen en la solidaridad y desarrollo humano. Es todo un cambio de actitud, filosofía, no sólo de formato. Forma y contenido, quizás nunca fueron más indispensables ahora para el periodismo. Detrás de cada forma está el hombre, su razón, creatividad, talento, experiencia, vida finalmente. La revolución de los Blogs, que tanto preocupa a los medios impresos, es también humana, un comportamiento de esta época, y la pus que los Grandes Medios no quieren ver más que en el cerebro ajeno. Los Bloggers son un a revolución en sí, sin duda, porque nacieron de la disconformidad del estado actual de la información, muchas veces parasitarias de las grandes decisiones, renga, coja, muda y ciega. Los Medios que se suman y son protagonistas, líderes de los cambios con las nuevas plataformas informativas, sumarán a los bloggers de una u otra manera, vinculándolos, como sugiere Outing, y asimilándolos al mismo tiempo, desde su nueva óptica para que chateen con los lectores y analicen desde sus perspectiva. Hace la diferencia de los bloggers profesionales, porque en periodismo, y no es cuestión de tecnología y época, se requiere de una madurez cultural y conocimiento para poder interactuar con los lectores, que podrían superarlos en sus áreas específicas, intereses y expectativas. Los diarios, sostiene el editor de Poynter Institute, buscan asociarse a los bloggers porque también son una “amenaza” para su propia supervivencia. Lo que es absolutamente real en el mudo digital, es que google, yahoo, están compitiendo y obteniendo una parte cada día más creciente del mercado publicitario. Un hecho real en el mundo digital.

BLOG DE VIDA, DIARIO DE MUERTE



La muerte es un ejercicio fatal. Toca la puerta sin avisar. Puede ser un paso leve o violento, a un mismo abismo. Siempre Es letal. Nadie escapará, pero no hay por que apurarse, tomarle la palabra antes de tiempo. Primero que la muerte, la vida. Seamos más originales, conservemos la vida, no la muerte. De muerte se muere una sola vez. De vida, se sigue viviendo.
Vernon Lee Evans, de 54 años, acusado de un doble homicidio que no reconoce, está a unas horas de ser ejecutado en Maryland, Estados Unidos. No sería el primero, ni el último que pasa años en el corredor de la muerte y finalmente es ejecutado. Lo novedoso es que Evans tiene su Blog, al igual que otros 500 reclusos condenados a muerte. Él no cuenta con una computadora y es Virginia Simmons, una antigua luchadora contra la pena de muerte, quien hace de websmaster. Escribe tal vez un Diario de Vida, en el Blog de la muerte. Allí comenta sus rutinas en prisión. Responde a quienes le escriben pidiendo consejos a quien ha tenido más de dos décadas en prisión pata reflexionar.
Hombre religioso, se levanta a las 5.30 A.M., para ver programas relacionados con sus creencias. Luego se medica para su hipertensión y comienza con su blog.

Vernon como muchos presos, vivió una infancia infernal. Golpeado en casa, abusado sexualmente fuera de ella, abandonado, intentó a los 10 años suicidarse. Alcoholismo, drogas, fueron los pasos siguientes de su angustiada vida, que seguía pendiendo del hilo del suicido. Nada nuevo bajo un negro sol desesperanzador para Vernon. Evans sostiene que él no apretó el gatillo. Su novia lo denunció y dijo que le vio con un arma, pero no disparando. En Maryland no matan a los blancos, comentan algunos activistas. Todo está escrito en su Blog de vida, en el cual aún respiran sus palabras, la rutina de sus negros días en la cárcel.
Rolando Gabrielli©2006



viernes, febrero 03, 2006

JOIN

Una madera unida a otra, como si no se notara el trabajo del ebanista. Y menos del árbol de donde vienen. Aunque raíces ellas de un mismo futuro. Join, uniones, donde las asperezas dejan los nudos y las piezas van acomodando sus cinturas, la única bisagra y el hondo de lo hondo en lo hondo. Nada que la precisión y la armonía de las partes pudiera descartar. Sí, ensambladura, donde sólo el alma llega.
Rolando Gabrielli©2002

COCINANDO con BORGES la Poesía, en HARVARD


Cocinando con Borges, la Poesía, en Harvard
Rolando Gabrielli©2006
Jorge Luis Borges, argentino, porteño, bilingüe, ficcionador de vicio, adquirió fama repentina con su libro de poesía El Hacedor(1960). Compartió con Samuel Bekett el emblemático premio Formentor y a partir de allí, JLB adquirió ciudadanía de escritor universalmente reconocido. Ya viajaba insomne en las tinieblas de su ceguera, visitado por sueños borgeanos en su eterno laberinto bonaerense de paisajes amarillos y grises.
El célebre y cáustico autor de Ficciones y El Aleph, bibliotecario de un Dios ciego, corrigió de viejo sus tres primeros libros de poesía y teorizó sobre este género en su Arte Poética, conversación que realizó en la Universidad de Harvard. Ya frisaba los setenta años, cuando entró a esa prestigiosa sacra bóveda del saber norteamericano, y con la paciencia de un Lord inglés dictaría, más bien conversaría unas muy cuidadosas conferencias aparentemente espontáneas, en un monólogo sencillo, sobre sus perplejidades poéticas y literarias.
Borges venía de muchas vueltas por sus laberintos que se bifurcaban en distintos caminos y el buscaba donde todo y nada se encuentra. Quien camina a tientas por Buenos Aires, adivina el parpadeo de sus calles en la memoria del tiempo, sólo ofrece a su audiencia sus dudas después de medio siglo de literatura. Borges comenzó a cocinar en Harvard su poesía con placer, modestia y sabiduría. En la primera de sus seis conferencias, titulada: El enigma de la poesía, del cual advierte desconocer, asegura que la poesía nos acecha a la vuelta de la esquina y puede surgir ante nosotros en cualquier momento. “La vida está, estoy seguro. hecha de poesía”, sentencia el poeta porteño que hablaba no sólo inglés, sino francés y alemán, idiomas en los que hacía traducciones.
La poesía, el lenguaje, recordó Borges, no sólo era un medio para la comunicación, sino que podía ser una pasión y un placer. El Arte, sucede, citó al norteamericano Whistler y agregó: cada vez que leemos un poema. JLB se definía asimismo como un poeta más que un narrador. ¿Era otro Borges, o el mismo que no siempre sabía quien era?
La edición española de estas conferencias borgeanas es de la Editorial Crítica de Barcelona y llegó a mis manos por la generosidad de la Embajada de España en Panamá, a través de su Agregado Cultural, Cristian Font, y en su prólogo suscrito por Pere Gimferrer, reconoce la humildad y sencillez de este Borges sin máscara. Una voz espontánea con una improvisación no tan calculada quizás, como un viejo metafísico lanza sus creencias, dudas, perplejidades y certezas. Resuelve sus interrogantes con otras tal vez y nos dice de paso que los grandes maestros de la humanidad no fueron escritores, sino oradores como Cristo, Buda, Pitágoras y Sócrates.
En un recorrido histórico, precisa que “los griegos no hicieron demasiado uso de los libros”.
Y continúa con su charla en al ciega expresión del tiempo, bajo el mando de su bastón, asombrándonos con sus opiniones sobre el peregrinaje de los libros desde Oriente y sobre las Sagradas Escrituras, a quien llamaron el “hombre libro”, aunque subraya que no cree que un libro sea objeto verdaderamente inmortal para ser venerado. Para Borges, un libro es una ocasión para la belleza.
Las referencias a la literatura anglosajona en estas seis conferencias en búsqueda de sus lectores, se constata al paso de cada página. Estaba ante un público de habla inglesa, una lengua que heredó de su abuela y que nunca abandonaría en sus lecturas.
Vemos en estas páginas de sus conferencias a un Borges discípulo y que comentaremos individualmente en este febrero mágico. El viejo Borges erudito, sin duda, más al alcance de la mano de su auditorio y ahora lectores circunstanciales. Él se sentía más lector que escritor y apostaba a los lectores. Lo demuestra a cado paso en sus comentarios cuando hurga en la poesía del pasado y descubre que algunos versos se degradan con el tiempo y otros en que el tiempo enriquecía los versos.
“Sabemos qué es la poesía. Lo sabemos tan bien que no podemos definirla con otras palabras, como somos incapaces de definir el sabor del café, el color rojo o amarillo o el significado de la ira, el amor, el odio, el amanecer, el atardecer o el amor por nuestro país. Todo el mundo sabe donde encontrar la poesía y cuando aparece, uno siente el roce de la poesía, ese especial estremecimiento”. Borges habla en las próximas conferencias, como el mismo anuncia en su primer encuentro “torpe y titubeante”, sobre la metáfora, la música de las palabras, la posibilidad o imposibilidad de la traducción poética, sobre el arte de contar historia, es decir, la poesía épica, la más antigua y esforzada quizás, apunta, tipo de poesía. Acabaré, advierte, con una conferencia llamada Credo de Poeta, en al que intentaré justificar mi propia vida y La confianza en que algunos de ustedes puedan depositar en mí.

jueves, febrero 02, 2006

La Musa


















La Musa puede ser,
tenazmente esquiva,
no precisa, no presente,
con la ausencia debida.
Estar y no en el lugar,
dama díscola distante difusa,
mas nunca indiferente.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, febrero 01, 2006

La Luna


La Luna que tu ves,
nombra tus ojos.
Rolando Gabrielli©2006

FEBRERO


Febrero es azul,
pez de vivas aguas,
río arriba, río abajo,
nada, nada el pez,
en una u otra dirección,
veo la sombra de su corriente,
el sueño del dorado pez,
su firme timón bajo tus aguas.

Rolando Gabrielli©2006

Manzano paraíso


El manzano sueña
viéndonos
comer nuestro fruto
perdido aún
en el paraíso.

Rolando Gabrielli©2006

ALAS QUE TAÑEN

martes, enero 31, 2006

BLOG, BITÁCORA, DIARIO. Las ciudades reciclan su futuro















BLOG, BITÁCORA, DIARIO
(Bigger than life?)


Rolando Gabrielli©2006

En esta loca carrera de la competencia por llegar a algún lado primero, yo sigo creyendo en la voz del río. El silencio de su cálido verano, la corriente de su invierno. No hay más que dos estaciones en el lugar que habito en este mismo río. En la estación seca, las hojas del bosque envuelven al río y no deja de ser un secreto acuerdo entre estos dos grandes poderes. ¿No hay misterio en la golosina del tiempo? Enero se despide del calendario con una prisa algo calculada por la sombra de sus días. El verano sopla en el trópico. Estoy sentado en el Lobby del Hotel El Panamá, espacioso, cruzado por la brisa, tropicalísimo en la luz. Construido a mitad del siglo pasado, el antiguo hotel, lujo del espacio, permanece adivinado por los espejos del tiempo. Cuando ingresé en medio del bullicio del comercio callejero y el voceo de los taxistas, escuché nítido: Mr. Más extranjero que yo mismo, lo miré con un dejo de recién llegado. Paso frente al gran Casino Fiesta que franquea el Hotel con otro hotel y sus nuevas palmeras que se iluminan en la noche. La vía se llama Veneto. Hey, Mr, insiste el hombre de color con voz potente Caribe. Le sonrío, alzo una mano, como diciéndole soy de aquí, y no es tan cierto, de allá, y tampoco. Como entrar en detalle. La ciudad ha cambiado y no. La zona está rodeada de casinos, hoteles, comercio, gente, y en el Lobby veo los toros de la barrera con un ambiente de brisas cálidas, hermosas mujeres, una película sobre la ciudad que se erige en numerosos rascacielos sobre el mar. Yo, sigo igual. Only you, tarareo, sin que esté de moda. La informalidad de los turistas, sus pasos descomplicados, el tiempo cruza lentamente y no he escuchado un celular en 20 minutos. Los botones permanecen como estatuas hasta tanto no tienen que trasladar las maletas de los visitantes. La ciudad fuera del Hotel es otra realidad. Prefiero pasear frente a la piscina azul con sus recamaras casi al pie del agua, separadas por un antejardín y el bar bullicioso que en las noches se anima. Ambiente relajado, rostros de satisfacción, pienso en los altos cielorrasos de los cuartos del Hotel El Panamá, sus recámaras espléndidas, colosales, por donde desfilaron muchos presidentes y hombres importantes en el pasado siglo. En sus mesas de noche la fruta tropical jugosa y desconocían por completo el celular y tal vez los primeros años, el televisor. Sólo noticias esporádicas entraban a sus lujosos cuartos. La cena o un buen desayuno, tal vez la cita hacia alguna reunión. El Hotel El Panamá contaba con una zona boscosa en sus faldas. Todo eso ya desapareció. La Avenida España, que pasa por frente de sus jardines, quema carburante, humo, bullicio. La ciudad respira como puede y se asfixia a su manera, sopla y resopla. Voy a un seminario sobre Los Edificios Altos en Panamá. Los rascacielos. Esos gigantes de Chicago, Nueva York, Los Ángeles, de Dubai, Singapur, Tokio, Hong Kong, Shangai, Kuala Lampur, Sydney, Barcelona, Londres, que tienen por techo el cielo y que saben que en algún lugar del planeta alguien ascenderá un peldaño más de su larga, infinita escalera. En Panamá suman 237 los edificios altos. Un récord para una ciudad de un millón de habitantes. Y hay un boom en su construcción. La silueta de la ciudad pareciera cambiar cada noche. Ya no es el mismo encuadre. Alguien se subió unos pisos más en algún punto de la ciudad de preferencia frente al mar. Vienen Torres espectaculares para la ciudad de Panamá. ICE Tower, tendrá 102 pisos de apartamentos. Algo insólito en la arquitectura mundial. Un edificio para dialogar con las estrellas frente al Océano Pacífico. La cara azul de ciudad de Panamá. Planetarium, es otro de los rascacielos ya en diseño, y que contará con dos torres: una de 72 pisos y otra de 82, unidas como las famosos Petronas por unos anillos de acero. A mi lado en el seminario, el Ingeniero griego Sócrates Ioannides, unos de los constructores de Las Petronas, agita su cabeza de Einstein, blanca, grande y la mirada alerta. Me confiesa, que esas maravillosas Torres costaron mil millones de dólares y ocupan 150 mil metros cuadrados de superficie. Se elevan sobre 450 metros de altura. La arquitectura es noticia en Panamá, como en las grandes capitales que construyen sus íconos para embellecerlas, atraer a los visitantes y convertir el diseño en una nueva religión postmoderna. El canadiense Frank Ghery inició con su museo en Bilbao, el Guggenheim, esta nueva percepción de la arquitectura con un valor agregado, puesta en ad valorem, para el sitio donde se construye la edificación que rompe todos los moldes del pasado y se anima aventurar con su expresión estética, mensaje, impronta, en medio de las personas que la convertirán en icono, punto de encuentro, reunión y convocatoria de los sentidos. Los íconos tienen el peso del futuro, son las nuevas catedrales, son los templos sagrados de la modernidad, el gran espacio de todos. Para algunos, castillos en el aire, lujo de los nuevos tiempos, delirio de la belleza, del arte y de la tecnología, y un poco más. Pero ya fueron construidos. Nos miran desde sus alturas como pigmeos, con sus grandes gafas de cristales y nos invitan a soñarlos, disfrutarlos, a palpar su piel de hierro, cemento, sus secretos rincones y distancias, la altura de sus pasiones. ¿Nacieron para encantar nuestro dorado ocio? Nos sobrevivirán, sin duda, están hechos de acero y sueños. Y los sueños son tan tenaces como la esperanza. Los iconos nacen de la mano de los grandes arquitectos: Piano, Calatrava, Ghery, Nouvel, Foster, César Pelli y otros Estudios que diseñan la arquitectura global. Tomo algunos apuntes en mi Blog desde esta cosmopolita ciudad, que tiene en fila una docena de edificios entre 40 y 102 pisos. Es un hecho que la arquitectura es noticia porque la ciudad tendrá que adaptar una nueva infraestructura para brindar servicios básicos a estos gigantes que se tomarán el cielo. De hecho, vienen cambios en el transporte urbano. Un paso absolutamente urgente y necesario. Se transforma el paisaje de la ciudad. Las ciudades reciclan su futuro. Aquí concentramos casi todo. Desde la felicidad a la neurosis. El estrés. La educación y los vicios, el deporte. La ciudad nos alimenta como a Rómulo y Remo. Loba de nosotros mismos, un pelo en el gran edificio de la red urbana.




Pez

Soy el pez,
el río,
tu alimento,
hombre,
vamos a nadar,
dos veces este mismo río.
Rolando Gabrielli©2006

Cocinando con los clásicos, la Poesía



COCINANDO CON LOS CLÁSICOS, LA POESIA
Ingredientes Nerudianos
Rolando Gabrielli©2006

El gran cocinero de la materia, de los frutos de la tierra y el mar, esperanzas y luchas del hombre, fue Pablo Neruda. Otro tiempo, otra historia, otros vientos soplaron el fogón de su poesía. Cocimiento de greda, palabra Sur, seducción de los aromas, mosto de soleados viñedos, secreta rosa de una colgante luna. El poeta comenzó con las cerezas pálidas, juveniles en los muelles del alba, sus canciones desesperadas como aromos en flor. A fuego lento, sobre la superficie del pequeño horizonte de la ventana del atardecer crepuscular de Maruri, el poema se hizo carne deseada. Rangún, el fruto de la soledad, la gran materia de la poesía, su desvencijada textura, la carroza rosa del atardecer.
Yo creo en la cacería del tulipán negro. La rosa inválida de la noche, sus rotas espinas. Menú de mar revuelto la espuma del cochayuyo, de patios desolados en la luz mínima de sus himnos, la Carta del poeta bajo los hongos de la muerte. Fueron amores y residencias, ciegos relojes, campanarios. Fue nerudiano el ombligo de la poesía, caracol, alba, Sur, trenes, naufragios, astros a lo lejos y vino España muerta, degollada, lorquiana. De los hongos muertos de sus muñones alzados en las Plazas de Toros, crecieron banderas rojas: fue fugitivo el poeta, su canto atravezó América y sería otro el cocimiento de su caldo.
América en América, la honda huella y la semilla de lo nuevo aún volando. Maíz de Norte a Sur, alimento ancestral. Sol amarillo de la tierra, sagrado, maíz de la vida de frontera a frontera.
Con su fuego sagrado, invierno de copihues, entró en la madera, en el corazón de las pequeñas cosas. El poeta trató la materia como algo único, personal, íntimo y de todos. Neruda nos sentó a la mesa de su poesía. Fiesta de la palabra y de la vida. Hizo fiesta también con los elementos esenciales de una buena cocina poética. Lo elemental, como sus Odas, el día a día. Redonda rosa de agua, así bautizó a la ejemplar, útil, irreemplazable cebolla, el Vate de Isla Negra. En Chile, nadie ignora este maravilloso bulbo si quiere encontrar un punto de sabor a su comida o guiso. La cebolla se multiplica en afectos culinarios y Neruda le reconoce su fecundo amor e influencia en la ensalada. Tan popular la cebolla, que el poeta la llama estrella de los pobres, por su mágica esencia. Él degustaba los platos de su inagotable Verbo, frutos del mar y de la tierra, que Chile los tiene en abundancia y calidad.
Degustaba el caviar ruso Neruda en unos grandes potes a cucharadas, dicen sus biógrafos más cercanos. Lo primero que visitaba en un país eran sus mercados, donde recogía el sabor de la ciudad y se perdía entre los objetos que le fascinaban. Su poesía da cuenta de su universo viajero, percepción real, material, de la vida. Creía en una poesía basada en la solidaridad del hombre, abandonado en la esclavitud de otros hombres en Nuestra América. Y la Casa americana de la poesía debía ser diferente, porque estaba impregnada por la nieve y el sol abrasador. Ingredientes vitales, en su opinión, de la poesía que él escribía donde se encontrara y viviera, porque no variaban sus puntos cardinales, ni los de su Verbo Sur. En su Oda al caldillo de congrio, el autor de Residencia en La Tierra, nos entrega no sólo una receta espléndida, sino el fruto de su cocina poética. Comulga la poesía nerudiana, con una de las dos grandes fronteras de Chile, el mar, que es parte viva del espíritu de su gente, de Norte a Sur, pero sus materiales responden a la geografía física y humana de esa loca geografía. Con las piedras de Chile, la esperanza, alegría, el sufrimiento y los sueños de los pobres, el desierto, los pájaros, árboles, la naturaleza humana y geográfica sin excepción, Neruda cocina su cantar de Chile, América y universal. Llena la copa vacía una y mil veces, brinda por la vida. Dijo que quiso ser el poeta del amor.
Neruda escribió hasta después de muerto sobre la vida y se siguió viviendo. Su poesía alabada y criticada, permanece en el corazón del lector anónimo en tiempos en que la prosa banal se apodera de los escaparates del espíritu. Siento que un corazón digital titila a lo lejos....

ODA AL CALDILLO DE CONGRIO
EN el mar tormentoso de Chile vive el rosado congrio, gigante anguila de nevada carne. Y en las ollas chilenas, en la costa, nació el caldillo grávido y suculento, provechoso. Lleven a la cocina el congrio desollado, su piel manchada cede como un guante y al descubierto queda entoncesel racimo del mar, el congrio tierno reluce ya desnudo, preparado para nuestro apetito. Ahora recoges ajos, acaricia primero ese marfil precioso, huele su fragancia iracunda, entonces deja el ajo picado caer con la cebolla y el tomate hasta que la cebolla tenga color de oro. Mientras tanto se cuecen con el vapor los regios camarones marinos y cuando ya llegaron a su punto, cuando cuajó el sabor en una salsa formada por el jugo del océano y por el agua claraque desprendió la luz de la cebolla, entonces que entre el congrio y se sumerja en gloria, que en la olla se aceite, se contraiga y se impregne. Ya sólo es necesario dejar en el manjar caer la crema como una rosa espesa, y al fuego lentamente entregar el tesoro hasta que en el caldillo se calienten las esencias de Chile, y a la mesa lleguen recién casados los sabores del mar y de la tierra para que en ese plato tú conozcas el cielo.
ODA AL SECRETO AMOR
Tú sabes que adivinan el misterio: me ven, nos ven, y nada se ha dicho, ni tus ojos, ni tu voz, ni tu pelo, ni tu amor han hablado, y lo saben de pronto, sin saberlolo saben: me despido y camino hacia otro lado y saben que me esperas. Alegre vivo y canto y sueño, seguro de mí mismo, y conocen, de algún modo, que tú eres mi alegría. Ven através del pantalón oscuro las llaves de tu puerta, las llaves del papel, de la lunaen los jazmines, el canto en la cascada. Tú, sin abrir la boca, desbocada, tú, cerrando los ojos, cristalina, tú, custodiando entre las hojas negras una paloma roja, el vuelode un escondido corazón, y entonces una sílaba, una gota del cielo, un sonido suave de sombra y polen en la oreja, y todos lo saben, amor mío, circula entre los hombres, en las librerías, junto a las mujeres, cercadel mercado rueda el anillo de nuestro secreto amor secreto. Déjalo que se vaya rodando por las calles, que asuste a los retratos,a los muros, que vaya y vuelva y salga con las nuevas legumbres del mercado, tiene tierra, raíces, y arriba una amapola, tu boca: una amapola. Todo nuestro secreto, nuestra clave, palabra oculta , sombra, murmullo, eso que alguien dijo cuando no estábamos presentes, es sólo una amapola, una amapola. Amor, amor, amor, oh flor secreta, llama invisible, clara quemadura!