domingo, junio 25, 2006




NICANOR PARRA: LA ULTIMA CENA

Nicanor Parra tiene más letra menuda que el Dante y se pasea por el Infierno, como Pedro por su casa. No tuvo una Beatrice, sino una Mónica Silva y muchas más, que le llevaron del paraíso al Infierno y nunca estuvo más lejos, ni más cerca, que de su propia distancia, la Antipoesía. En su más reciente entrevista, al diario argentino Página 12, Parra, autor de Poemas y Antipoemas, Versos de Salón, Obra Gruesa y Canciones Rusas, ha hecho unas revelaciones a sus casi 92 años, para curarse en salud.
Desde un inicio de la entrevista el Antipoeta definió el terreno: usen la memoria, no quiero cámaras, ni grabadoras. El único testimonio sería la palabra. El periodista Guillermo Pellegrino y el Antipoeta, instalados en una terraza frente al océano Pacífico, iniciaron la charla. Le llamó la atención al reportero como una familia semirrural de Chillán, había trascendido las fronteras de la cultura. La respuesta la responderá Parra más adelante y podemos agregar algo que no está en la entrevista. Allí nació Bernardo O`higgins, Violeta Parra, Claudio Arrau , Ramón Vinay, Nelson y Pedro Villagra Garrido. ¿Son las aguas de las termas de Chillán las que dieron estos personajes? Todos trascendieron las fronteras de Chile y más allá. Chillán significa en idioma mapuche, Silla de Sol. Es curioso que Parra nunca haya titulado un poema o un libro con este nombre hermoso. Me lo plagiaré, ya saben.

TERREMOTO DE CHILLAN (24 de Enero de 1939)
Que se levante el raudo viento azul de otoño,
que aquí no pasa nada que puramente todo.
Chillán existe como una rosa blanca
sobre mi corazón húmedo y sin palabras.
Chillán no está vencido, Chillán laurel alzado
como el verde campo de los gentiles caballos.
Que se levante el trueno vivo de los tambores
y el hortelano alegre que se levante entonces.
Chillán en cada gancho de lirio vibra
como la espada abierta de la noche sombría.
Que se levante entonces como una bestia el día
que aquí toda una llama que aquí nada ceniza.
Que se levante el fuego como un caballo de oro
que aquí no pasa nada que puramente todo.
Nicanor Parra

Chillán es tierra de movimientos telúricos y ha sufrido por terremotos de magnitud considerable (1751, 1835, 1939, 1953 y 1960). El de 1939 marcó un hito en la historia de esa ciudad ("Ciudad del Movimiento", fue apodada. A las 23,32 hrs. del 24 de Enero de 1939 la tierra estremeció las provincias de Maule, Linares, Ñuble y Concepción. La tierra se movió entre Santiago y Temuco, la costa y Mendoza. 5.648 muertos, según el informe oficial, y más de 30.000, según estimaciones de la prensa. Allí, en esa zona nació Parra, en 1914, en un hogar sencillo, humilde y se le ve en los ojos, esa mirada pícara del arrabal, un boxeador siempre en las cuerdas que no caerá en la lona. En esta entrevista el arranca de más atrás, desde sus abuelos, un tinterillo que amasó con inteligencia una pequeña fortuna. Que sus hijos dilapidaron y sus nietos vieron esfumarse. Suele pasar, suceder, ocurrir en las mejores y peores familias. Las fortunas pican en las manos y se van. Pero el Antipoeta y el reportero Pellegrino, estaban allí para contar algo más, develar en las palabras de Parra, su relación con Neruda, “el poeta de Chile”, como él le llama socarronamente. No olvidemos que Parra es cervantino, de esa picaresca va y viene, con su poncho arrastrando los vientos chillanejos y se pasea con la calavera de Hamlet bajo el paraguas de Kafka. Tiene recursos el Antipoeta y los iremos viendo. “En cuanto a lo que me dice usted de que eran versos para oponerse a la poesía de Neruda, le contesto que eso es lo que hablan los críticos. Yo fui un gran admirador de Neruda. Me gustaba su poesía.” Y continúan las preguntas:
¿Qué tipo de relación tenían?
–Optima. Fíjese usted que el primero en captar y entender los antipoemas fue Neruda. ¿Quiere saber cómo fue esto? Una vez, mientras paseábamos por debajo de unos árboles en su casa de Los Guindos, él me tomó de un brazo (él siempre “pescaba” del brazo al interlocutor porque había encontrado esa manera para seducirlo, porque él era un gran seductor, ¿ah?) y me susurró al oído: “vamos a hacer una revista de poesía y los directores van a ser los poetas chilenos, o sea tú y yo. ¡Yo, que era un poco el diablo, iba a ser uno de los directores!, pensaba para mis adentros. Y enseguida me preguntó: “¿Qué nombre le pondrías tú? ¿Autobombo?”. Y antes de que pudiera decirle algo me dijo: “No... Bombo mutuo.”
¿Recuerda en qué circunstancias Neruda se topó con los antipoemas?
–Fue en otra oportunidad que en los mismos términos se acercó y me dijo: “Vamos a hacer un recital de poesía en mi casa donde van a participar los tres poetas chilenos, o sea: Juvencio Valle, tú y yo, nadie más. Y el recital se hizo nomás. Había un living en la casa, con una docena de sillas, una mesa al frente y los tres poetas, el Pablo al medio. Cada uno leyó sus cosas hasta que me tocó a mí: allí por primera vez leí en público tres antipoemas (“La viuda”, “La trampa” y “Los vicios del mundo moderno”) en presencia de “el poeta de Chile”, que es Pablo. Recuerdo que varios de los concurrentes se reían; me sentí incomprendido y entonces me aparté. El Pablo, en tanto, quedó ahí con su séquito de admiradores, pero al rato me doy cuenta de lo siguiente: frente a mí hay alguien que se está paseando como un oso enjaulado, era él, rascándose la nariz (un gesto muy suyo, significaba que estaba preocupado) hasta que se detuvo. “Nicanor”, me dijo, en eso era muy cariñoso, me trataba por el nombre, cuando en general en esa época todos nos tratábamos por el apellido. “Tengo que hacerte una pregunta: ¿Cómo escribiste esos poemas que acabas de leer? Porque tú no eras poeta”. (Parra escribía cuentos y había editado en 1937 un libro llamado Cancionero sin Nombre. Dejó, después, de escribir durante 17 años El paréntesis es mío). Me sorprendí. “Esta es la segunda vez que me pasa algo así”, él siguió hablando. “Yo no suelo equivocarme en estas cosas, antes me equivoqué con Jorge Adoum, que yo pensé que no era poeta, pero resulta que hoy es el mejor poeta de Ecuador. Nicanor, luego tienes que decirme cómo los has hecho, si piensas hacer un libro entero con estos poemas no va a quedar títere con cabeza”. Fue, como le dije, el primero que captó la cosa, ¡y tuvo esa manera de reaccionar!” esa es la explicación de Parra al periodista de Página 12 y Nicanor tiene buena memoria. Es interesante lo que dice Parra, generoso con Neruda y con él, un auto reconocimiento mutuo. ¿Y una manera de cumplir con el viejo proyecto nerudiano que nos revela del auto bombo?
(Uno de los libros que se asoma desperdigado en el living es, justamente, una Antología de Neruda.) Deja caer esta frase Pellegrino en su entrevista y entre paréntesis.
Son demasiadas las pistas en la poesía de Parra y en sus palabras de ayer, que nos llevan a otro derrotero, al mismo que ha revelado la crítica en su tiempo. pero para ser poeta vanguardista hay que ser audaz y Parra lo ha demostardo con creces: vida y obra. Son demasiadas las pistas en la poesía de Parra y en sus palabras de ayer, que nos llevan a otro derrotero, al mismo que ha revelado la crítica en su tiempo. En Versos de Salón, Parra comienza a enfilar sus baterías contra lo que él llamaba la “poesía de la Vaca Sagrada”, Neruda. En su poema La Montaña Rusa, pone pica en Flandes de lo que será su futuro manifiesto y posición anti- poética. Durante medio siglo/la poesía fue/El paraíso del tonto solemne(Neruda, el paréntesis es mío)/Hasta que vine yo/Y me instalé con mi montaña rusa. Después en su texto, como ya hemos comentado en otros escritos sobre Nicanor Parra, Viva la Cordillera de los Andes, Parra vuelve sobre el poeta parralino, Neruda, quien nació en Parral, en las inmediaciones de Chillán. Tengo unas ganas locas de gritar Viva la Cordillera de los Andes /Muera la Cordillera de la Costa. Parra vive ya hace años en la cordillera de la Costa, en las inmediaciones de Isla Negra, y cerca de Cartagena, donde pasó sus últimos años Vicente Huidobro, otro de los grandes poetas de Chile.
En su libro Obra Gruesa, incluye por primera vez su famoso Manifiesto, aún no forma parte de un libro, sino está en la sección de Otros Poemas, que abarcan el período 1950-1968. Ahí está Parra contra tres de los grandes poetas, contra todos y sólo escapa ilesa Gabriela Mistral. Siempre la admiró, tal vez la respete por ser mujer, la considere inofensiva y además un peso pesado de la poesía universal, que nunca atacó a nadie. Aquí está Manifiesto, confirma por sí sólo, verso a verso lo que comento: Un Manifiesto es para fijar posiciones. Los subrayados son míos, para orientar la lectura sobre lo que se afirma y comenta y sugiere.

Señoras y señores

Esta es nuestra última palabra.

-Nuestra primera y última palabra-

Los poetas bajaron del Olimpo. (Neruda)
Para nuestros mayores

La poesía fue un objeto de lujo

Pero para nosotros

Es un artículo de primera necesidad:

No podemos vivir sin poesía.
A diferencia de nuestros mayores-

Y esto lo digo con todo respeto-

Nosotros sostenemos

Que el poeta no es un alquimista

El poeta es un hombre como todos

Un albañil que construye su muro:

Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos

En el lenguaje de todos los días

No creemos en signos cabalísticos.
Además una cosa:

El poeta está ahí

Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro mensaje.

Nosotros denunciamos al poeta demiurgo

Al poeta Barata

Al poeta Ratón de Biblioteca.

Todos estos señores-

Y esto lo digo con mucho respeto-

Deben ser procesados y juzgados

por construir castillos en el aire (Huidobro)

Por malgastar el espacio y el tiempo

Redactando sonetos a la luna

Por agrupar palabras al azar (Huidobro)

A la última moda de París. (Huidobro)

Para nosotros no:

El pensamiento no nace en la boca

Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos

La poesía de gafas oscuras

La poesía de capa y espada (Neruda)

La poesía de sombrero alón. (Neruda)

Propiciamos en cambio

La poesía a ojo desnudo

La poesía a pecho descubierto

La poesía a cabeza desnuda.

No creemos en ninfas ni tritones.

La poesía tiene que ser esto:

Una muchacha rodeada de espigas

O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político

Ellos, nuestros abuelos inmediatos

,¡Nuestros buenos abuelos inmediatos

!Se refractaron y se dispersaron

Al pasar por el prisma de cristal

Unos pocos se hicieron comunistas. (Neruda)

Yo no sé si lo fueron realmente Neruda)

Supongamos que fueron comunistas,

Lo que sé es otra cosa:

Que no fueron poetas populares, (Neruda)

Fueron unos reverendos poetas burgueses. (Neruda)
Hay que decir las cosas como son:

Sólo uno que otro

Supo llegar al corazón del pueblo.

Cada vez que pudieron

Se declararon de palabra y de hecho

Contra la poesía dirigida

Contra la poesía del presente

Contra la poesía proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas (Neruda-Huidobro-De Rokha)

Pero la poesía fue un desastre (Neruda)

Surrealismo de segunda mano

Decadentismo de tercera mano

Tablas viejas devueltas por el mar.

Poesía adjetiva

Poesía nasal y gutural (Neruda)

Poesía arbitraria

Poesía copiada de los libros

Poesía basada

En la revolución de la palabra (Huidobro)

En circunstancias de que debe fundarse

En la revolución de las ideas.

Poesía de círculo vicioso

Para media docena de elegidos:

«Libertad absoluta de expresión».
Hoy nos hacemos cruces preguntando

Para qué escribían esas cosas

¿Para asustar al pequeño burgués?

¡Tiempo perdido miserablemente!

El pequeño burgués no reacciona

Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con poesías!
La situación es ésta:

Mientras ellos estaban

Por una poesía del crepúsculo (Neruda)

Por una poesía de la noche

Nosotros propugnamos

La poesía del amanecer.

Este es nuestro mensaje,

Los resplandores de la poesía

Deben llegar a todos por igual

La poesía alcanza para todos.
Nada más, compañeros

Nosotros condenamos-

Y esto sí que lo digo con respeto-

La poesía de pequeño dios (Huidobro)

La poesía de vaca sagrada(Neruda)

La poesía de toro furioso. (De Rokha)


Contra la poesía de las nubes

Nosotros oponemosLa poesía de la tierra firme-

Cabeza fría, corazón caliente

Somos tierrafirmistas decididos

-Contra la poesía de café

La poesía de la naturaleza

Contra la poesía de salón

La poesía de la plaza pública

La poesía de protesta social.

Los poetas bajaron del Olimpo. (Neruda)
A confesión de arte y parte, relevo de pruebas. La poesía chilena goza de buena salud y se lo debemos a los viejos estandartes de la poesía del siglo XX y a Parra un continuador tenaz, afiebrado, iluminado luchador de la palabra, de ese pasado presente y futuro. Le buscó el cuesco a la breva y lo encontró, el antipoeta y se instaló con sus propios molinos de viento. Padre, te mato, para seguir viviendo. Parra se confiesa cada vez que puede y lo hace desde su propio Olimpo. Sin duda, ya están los poetas que le arrebatarán su propia cabellera y retórica, el fuego de la poesía que aún guarda en sus viejas manos. El poeta es un guardián de la palabra, aunque ésta vaya a la mar que es el morir, o se mantenga húmeda, agazapada en la garganta, sin ser dicha aún, antes del silencio.

Revela a Página 12: "Me gustaría decirle que la antipoesía en último término es no a algo: primero es no al establecimiento mapuche, y después es no al establecimiento total, porque en ese establecimiento se reproducen las mismas situaciones que en Villa Alegre, en otros planos. Siempre se está decidiendo quién es quién (aparece esa puja de Caín y Abel), de una manera más disimulada o más elegantosa, pero de eso se trata... En cuanto a lo que me dice usted de que era versos para oponerse a la poesía de Neruda, le contesto que eso es lo que hablan los críticos. Yo fui un gran admirador de Neruda. Me gustaba su poesía." Villa Alegre es descrito por Parra como un barrio ghetto de Chillán, con sus códigos de cultura mapuche.

¿Más sabe Nicanor por antipoeta que por diablo?



sábado, junio 24, 2006

PANAMA SKY, dossier de una ciudad




Desde mi mesa flotante, rodeado de planos y del insípido, desafiante papel sketch, escribo sobre proyectos que cambiarán la silueta arquitectónica de ciudad de Panamá. Los planos, largos conos sin principio, ni fin, inanimados, inocentes flanquean este entorno y son el mapa trazado del diseño de una futura construcción. Una pared revestida de un veener de madera color miel define el cubículo enmarcado por un ventanal que pone en primer plano un pedazo de pared de ladrillo rojo del largo pasillo del Sótano. Canta Norah Jones, Sunrise... Miro en tus ojos la mañana. La ciudad en la superficie respira de otra manera, bufa, su cuerpo húmedo, brillante, atravesado por calles estrechas, corredores, rascacielos, torres de cristales que quisieran tocar el cielo y se reflejan frente al mar. La ciudad tiene varias caras: Panamá La Vieja, Casco Viejo o Antiguo y la ciudad moderna, que viaja de un entorno a otro, cuyo trazado es el tiempo, las épocas y circunstancias.
La pequeña ciudad se transforma por segundos en el litoral Pacífico con nuevos desarrollos vanguardistas, donde brillan los cristales y los muros le otorgan una vasta personalidad al silencio. La ciudad mira hacia el mar y la bahía dormida la enmarca en sus aguas. Espejo y reflejo, la ciudad crece desde el sueño de las mesas de diseño, un piso más alto cada día, y desde un campanario alguien nos ve a todos cuando caminamos aún por sus bulliciosas calles.
Si tuviera que definir Panamá ahora, diría que es un país de oportunidades. Carlos V de España, I de Alemania, el Emperador a cuyos dominios no se ponía el sol, pensó lo mismo hace cinco siglos, cuando vaticinó, vislumbró el destino del istmo como un paso, una vía estratégica para unir los dos grandes océanos y el mundo marítimo. Simón Bolívar llamó al istmo el Corintios griego, por su posición geográfica en el centro de las Américas. Franceses y norteamericanos cerraron el círculo virtuoso del Canal de Panamá. Fue el sueño, primero, lejano en los tiempos y la geografía, y luego la realidad de la tecnología y el coraje, como debe ser. A la zanja acuática, el área canalera, a esos 1.432.2 kilòmetros cuadrados que conforman y atraviesan el corazón de ciudad de Panamá y parte de Colón, en el Atlántico, debemos la forma de árbol recostado de la capital, empujado (a) hacia el mar y contreñida por la magnífica obra de ingeniería de principios del siglo XX, que le permite al mundo marítimo ahorrar tiempo, dinero y hacer más segura la travesía de sus naves. El Canal es una herida, dijo alguien, una frase que reflejaba en su contenido el sacrificio urbano de ciudad de Panamá en favor del comercio marítimo mundial.
Escribo a un par de pasos del escritorio del director de Anteproyectos de la empresa Mallol&Mallol, el arquitecto colombiano Juan Carlos Sáenz Pérez. Sobre su mesa, los planos se superponen como decenas de capas de cebollas. El diseño es la música de la arquitectura y sobre el pálido, cotizado, papel sketch, se erigen los esquemas, bocetos, dibujos y las estructuras que van asomando con sus cuerpos deformes, en formación, que dejan ver sus entrañas, paredes. escaleras, baños, cuartos y columnas, van reclamando sus formas verdaderas, finales, sobre el trazo del piloto negro. Detrás de la pared revestida de veener, el arquitecto Ignacio Mallol, sueña también la ciudad. Las reuniones se realizan en 5 mesas dentro del Sótano, donde los clientes van revisando, ajustando los proyectos, propuestas y aproximando los bocetos a las realidades definitivas, después de un Render, donde la edificación adquiere aspecto real. Y todo sigue siendo un comienzo, la idea que serpentea uno y otro círculo antes de cristalizar. Se va afinando la piel, la estructura, los secretos desafíos de cada edificio y las voces de los clientes recorren el Sótano. Alguna carcajada se ahoga en el espacio de la reunión y son pequeños ecos que se expanden en los dos largos pasillos que enmarcan la nave de cristal del Sòtano. Las palabras flotan como si fuéramos a despegar desde una aeropuerto subterráneo. Mallol camina, va a dejar a la salida a sus clientes y se ven en sus muñecas sus dos relojes de grandes esferas, un símbolo personal de precisar el tiempo, aún cuando la oficina es una espiral sin horarios. A la ciudad también le ha llegado su hora. La firma está en el ojo de esta tormenta urbana, un estallido de edificios altos, en tres sectores costeros: Avenida Balboa, Punta Pacífica y Costa del Este. La ciudad crece con otros recursos, más espacio, una mejor planificación y casas con todas las comodidades y el lujo del espacio.
En el Sótano, la realidad son los planos diseminados por la oficina y que asemejan tubos fluorescentes apagados o encendidos en ideas y la información que contienen los proyectos. ¿Velas que se van hacia la mar? Los secundarios y minuteros duermen en sus muñecas y entre sus manos lleva ese rosario de cuencas griegas de color verde mar, para estabilizar el estrés. Panamá es una mezcla de culturas, razas, colores, la diversidad étnica y religiosa. Está flotando siempre en el ambiente la alegría Caribe, la transparencia del sol que hace más grata la vida o menos dura. La firma Mallol&Mallol, ha evolucionado en sus 25 años como la firma más grande de Panamá y Centroamérica, de un arquitectura tradicional a una de corte internacional, de acuerdo con el arquitecto Sáenz. sus proyectos son más ambiciosos, de mayor complejidad y sin descuidar su carácter local, que le otorga una identidad, se refleja su evolución estéticamente y el uso de novedosos materiales procedentes de diferentes regiones, Europa, Estados Unidos y Oriente. La arquitectura de la firma, reconoció, responde tambien a los requerimientos ambientales, considerando materiales y tecnologias adecuadas según el proyecto, con aleros, vidrios con tratamientos especiales (Solar-E). Fachadas y cubiertas, igualmentes diseñadas para el clima tropical. Mallol&Mallol, es decididamente una empresa vanguardista.
Y en verdad la ciudad crece por segundos. Se habla de un boom de los bienes raíces y la visita de compradores es constante, promotores, agentes de venta, especialmente de Estados Unidos, que reflejan ese ritmo que puede medirse en un termómetro de este momento especial. Y basta con salir a la calle, para ver como se elevan los rascacielos frente al mar. Los diarios, revistas especializadas, la gente, comenta sobre estas edificaciones espectaculares que se suman con las cuales ya cuenta la ciudad. (Panamá tiene unos 242 edificios altos): Planetarium, ICE, Ten Tower, Torre Zeus, Capital Plaza, Yacht Club, Terrazas del Pacífico, Palacio de la Bahía, Panama Bay, Murano, Arts, son estos distinguidos inquilinos que alojan sus estructuras en la ciudad, entre muchos otros, que ya están en diseño y algunos que ya fueron construidos.
Van de 30 a 106 pisos, el Ice, edificio de apartamentos, será el más grande de América latina e inclusive que cualquier otro edificio residencial de Nueva York, Planetarium con 92 pisos avanza elegante y sobrio marcando la nueva silueta urbana en Costa del Este... Ya hace unos años la propuesta de la Torre Generali, con sus 320 mts de altura, indicaba un camino. La ciudad buscaba un icono hace un tiempo, algo que la singularice más allá del Canal.
Sobre el cristal de la mesa crece un ojo, es un largo ojo pegado al párpado de la arquitectura y podría ser el diseño de un pez. La mesa es un río con sus capas de papel sketch y se fija la estructura que pugna por ganar su superficie. ¿La forma es ocio o lucha formal de un auténtico contenido? Más bien un barco, la forma definitiva, el Arca que sueña el diluvio. ¿Es un tiempo colosal que le lleva al ojo transformarse en barco? Es un guiño de una isla a otra isla, el instante preciso en que el ojo ve el barco. El papel sketch puede llegar a ser casi invisible y naufragar con las primeras ideas del diseño. Responde a la idea que va cristalizándose en el espacio y que le pertenecerá inevitablemente.
La ciudad crece aquí en la mesa de diseño, en un Sótano, donde se erigen hospitales, hoteles, edificios corporativos, torres, templos, casinos, complejos turísticos en islas, casas y viviendas de playa. El ojo es la nave, el edificio que se expande en su propio párpado, la red de su estructura. Se hace más compleja la imagen de la estructura en el papel sketch, pero no está terminada, requiere de una sincronización de sus partes, la belleza funcional, todo aquello que diferencia a la arquitectura de un cajón vacío como un muerto a la deriva. La arquitectura es vida, aunque se trabaje con cemento y acero. Las personas habitan un espacio para vivir. La especie crece y se reproduce bajo un techo privado y común.
La ciudad fue un villorrio junto a un manglar. Tuvo amanecer y anochecer, largas tardes sobre el mar que no la abandona. Quemada, saqueada, reconstruida, olvidada, y ahora en su nuevo esplendor, quiere tocar las estrellas, la cintura de las Américas, crece mirando su propio cieloraso. No hubo sketch, sino muchos sueños de conquista, expansión de crear fortalezas y vivir las urgencias de esos tiempos, como si las paredes siempre tuvieran oídos. El rey debía saberlo todo, aunque fuera engaño, mentira. De cal y canto fueron las verdades de una construcción que se niega a desaparecer. Materiales contra el tiempo y la tenacidad destructiva de piratas y bucaneros. El tiempo pareció detenerse, pero no, el mar abría las puertas a otros mundos. Y la conquista vino de tan lejos a dejar su lengua, edificaciones, su huella entre la cruz y la espada. En medio del acecho, las riquezas que se acumulaban para la metrópolis, construían la ciudad y sus defensas, conventos, catedrales, aduanas, y a todo lo que se construyó con materiales de fortalezas, aún permanece, porque el pasado no pretende ser una humillación de la historia, más bien nos la presenta reciclada. La arquitectura es el testimonio que nos mira diariamente, es lengua de un nuevo paisaje y cultura, nos habla en una silueta que se recrea ante nosotros, los espacios que funda en la funcionalidad que le otorga al sitio.
La ciudad es una de las grandes creaciones del hombre. Allí se desarrolla la convivencia humana, ocurre nuestra existencia, y la ciudad se transforma finalmente en una piel compartida. La ciudad le dio libertad al hombre, un espacio para crear, vivir a plenitud, compartir en sociedad y construir mucho más que un techo, su hábitat y el de todos. "La ciudad os hará libres", es un mensaje que viene desde el medioevo. La ciudad ha terminado siendo la expresión de la riqueza y pobreza de su iconos, la voluntad, creatividad, aspiraciones, visión, planeamiento, sueños, de sus autoridades y profesionales, de un conjunto de circunstancias, aspiraciones, necesidades y posibilidades. La ciudad es tan acogedora, generosa, que siempre estira un poco más allá su cuerpo, se expande, abre en nuevas avenidas, y a veces, implora hacia el cielo, con sus enormes rascacielos, porque no queda más espacio ni posibilidades para seguir recibiendo gente. La ciudad necesita ser entendida por todos nosotros, su espacio no es infinito y las personas requieren cada día más servicios: agua, salud, transporte, recreación, cultura. Cada servicio requiere de espacio y capital, además es necesario generan más trabajo para las personas. Panamá, como toda ciudad en formación, está en ese proceso. El enorme volumen de proyectos y su magnitud, obligan al estado y los planificadores a replantear la ciudad junto con los arquitectos, para enfrentar los desafìos que exigiràn edificaciones y estructuras demandantes de más servicios. La ciudad està en deuda consigo misma, sostiene el arquitecto Juan Carlos Saenz, porque la arquitectura que se realiza en su àmbito supera la infraestructura existente . Al mismo tiempo, señala, ignora el espacio pùblico y su relaciòn con el ciudadano comùn y corriente. Edificar es tambièn dotar a la ciudad de espacios comunes para la convivencia y el esparcimiento. Esta propuesta no sólo es para Panamá, sino para la ciudad contemporànea , comprometida con la sostenibilidad, que busca el equilibrio entre la planificaciòn, el diseño urbano y la arquitectura, en favor del hombre que la habita. La firma Mallol&Mallol ha propuesto públicamente desarrollar integralmente la avenida Balboa como han hecho otros países con un escenografía natural de esa magnitud. La ciudad necesita un plan de aceras públicas, ha sostenido Ignacio Mallol, Presidente del Instituto Panameño de Arquitectura y Urbanismo (IPAUR).
Singapur es considerado un modelo, como en un territorio tan pequeño, sin las ventajas del escenario y las condiciones favorables de Panamá, presenta una admirable planificación urbana que utiliza todos los recursos de la tecnologia, cultura, conciencia y desarrollo humano. Las ciudades son cada día más dinámicas. Reciclan sus edificaciones, les otorgan nuevas funciones, pero los arquitectos no dejan de diseñar el futuro. El rico estado de Dubai, se encuentra inmerso en un gigantesco desarrollo hotelero en islas, nuevo aeropuerto y viviendas para la ciudad y el turismo. Las ciudades son sorprendentes, se renuevan en medio de los desafíos de la migración y de las demandas que se multiplican geométricamente como la población. China, Shangai especialmente, es el modelo de como la modernidad llega aceleradamente y de manera espectacular, global, con rascacielos y desarrollos impensados hace unas décadas. Las viejas y tradicionales ciudades no se detienen ante el futuro y vemos como incoporan un valor agregado con sus iconos y museos que atraen a personas desde distintas partes del mundo. Frank Ghery, en la madurez de su oficio, fue el precursor de los museos-iconos con el diseño del Guggenheim en Bilbao. Foster & Partners diseñó un gran edificio, de 40 pisos y 180 metros de alto, conocido como el Pepino, en Londres, que alberga a 3000 empleados de la empresa Swiss Re y sorprende no sólo por sus formas, sino porque consume un 50 por ciento menos de energía. La historia de los iconos es la de la arquitectura, porque siempre las ciudades se han visto en el espejo de sus grandes obras, como catedrales que recogen el espíritu de una época que son todas las épocas. Las Torres Gemelas, Twins Tower, con sus más de 400 metros de altura, 110 plantas, 43 mil 600 ventanas, 200 mil toneladas de acero, fueron el símbolo de la prosperidad y poderío financiero de Nueva York, ciudad por excelencia de iconos arquitectónicos. El español, Santiago Calatrava, arquitecto, ingeniero y escultor, forma parte destacada de esta generación que hace más ciudad y erige iconos, que globalizan el arte, una nueva estética funcional de la belleza. Su Torso en Giro (Turning Torso), una torre de 190 metros de altura, erigida en la ciudad sueca de Malmö, que asemeja el movimiento del cuerpo humano y que se retuerce en sí misma, dando un giro de 90 grados desde la base hasta su último piso. El genovés Renzo Piano, diseña en distintos lugares del mundo y no cesa de experimentar desde la artesanía de su arquitectura, que va desde el rascacielos del diario The New Yor Time, al llamado vidrio roto de Londres, Shard of Glass.La obra de Piano en Estados Unidos es un icono en si misma y está representada en las capitales de la arquitectura norteamericana: Chicago, Nueva York, San Francisco, Houston, Boston, California. Más de alguna vez la crítica especializada ha dicho que Piano va lontano. Las Petronas, Kuala Lumpur, Malasia, (Petroliam Nasional Berhad), torres de 452 metros de altura y que fueron las más altas del mundo hasta que se elevó Taipei 101, con 508 metros. Y el círculo virtuoso de los iconos vuelve a Manhattan, Zona Cero, con la Torre de la Libertad. Una estructura monolítica de vidrio reflejará el cielo, coronada por una antena esculpida y que tendrá 541 de altura, el edificio más alto de Estados Unidos. Cinco años duró su diseño y cristalizará en la obra, el 2011.

jueves, junio 22, 2006

TIEMPO, TIEMPO DE TRÓPICO...

El tiempo lo cargamos a diario, su suma es lo que estamos siendo, fuimos y seremos. El tiempo es lo que nos queda y se acaba. Se ve en el espejo, en los movimientos corporales y la memoria. La naturaleza maneja su propio tiempo y por encima del hombro de los sismógrafos se desencadenan grandes terremotos, los volcanes entran en erupción y la Tierra se estremece incansablemente. Nuestros pobres radares, sensores, apenas tienen oídos sensibles para detectar las catástrofes que han sobre-pasado nuestros hombros y ganado la espalda de la tragedia. Los barómetros y las sofisticadas computadoras en los modernos centros de alerta de huracanes, sólo registran los fenómenos y alertan.
El tiempo tiene sus propios derroteros, el ojo del huracán mira por todos nosotros. El tiempo es lo que sucede inexorablemente y no podemos impedir.
El martes 20, viajaba por el Corredor Sur de ciudad de Panamá, una autopista frente al Océano Pacífico, a la velocidad de las urgencias. El cemento bajo las llantas y el paisaje sobre el parabrisas, la ventana a la derecha comiéndose la carretera y el mar. Todo normal, cantaba Gustavo Cerati: Hay que cerrar los ojos para poder ver/el diablo no es más que un ángel/con ansias de poder.
El tiempo sucede en cualquiera de las direcciones, el de la naturaleza y el que nos inventamos para medir la vida y la muerte. El cielo, que es lo más alto que podemos ver, puede ser algo amenazante y de hecho, como suele ocurrir en el trópico, el tiempo ignora cualquier regla establecida. Apagar las estrellas y extinguir el sol/es el capricho de la razón...sigue Cerati, al caer la noche tomaré el avión/si la luna es el pasado/ahora es nunca/todo es nada/sino descanso en tu mirada/algunas cosas me dejaste ver/algunas cosas escucho/lo suficiente para comprender/el poder de los deseos/ahora es nunca/todo es nada.
De pronto el cielo se puso negro, los vientos huracanados ganaron fuerza y todo el espacio a su alrededor y los granizos con sus pequeños hielos comenzaron a caer sobre las avenidas del trópico. Se montó la tormenta sobre el automóvil y atardecer panameño se enfrió e hizo difuso, lluvioso, con una tormenta eléctrica que venía viajando del Caribe, en la costa atlántica istmeña. Fenómeno inusual en Panamá, los pequeños rasgos invernales, la tarde se enfrió, el oleaje nos hizo ver otra ciudad, algo inventada por la naturaleza. En la noche el noticiero habló del fenómeno y volaron tejados, cayeron árboles, se inundaron casas, no hubo víctimas fatales, pero si daños por los vientos huracanados de 35 kilómetros por hora.
Gustavo Cerati seguía cantando, en medio de la tormenta eléctrica: Adentro tuyo/Ah, no veo el sol/Adentro tuyo es un licor/es un licor/cuerpos de luz corriendo/en pleno cielo cristales/de amor amarillo/no dejarè que seas fria/yo podría calentarte/ para abandonarme/y renacer renacer,/renacer/explosiones en tus ojos/agujeros en la piedra/y un verde profundo en el mar /hay algo en el aire/detalle infinito/y quiero que dure para siempre/para siempre.
Regresé a casa a escribir esta historia y a la entrada de la firme puerta de color caoba, estaba esperándome una Rana. Eran las 12 de la noche, abrí lentamente las dos cerraduras, esperando que se convirtiera en princesa. Me miró con sus ojos entornados, inmóvil por unos segundos y luego dio unos saltitos, quizás se subiría a su carruaje encharcado, porque la noche había concluido para ella y llegué algo tarde por esta vez.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, junio 21, 2006

¡FRIDA, FRIDA, VIVA LA VIDA!


La singularidad de Frida Kahlo, no sólo expresada por su vital posición frente a la vida, es disputada ahora artísticamente por los europeos, que reconocen influencias sobre su obra, de pintores y artistas del viejo continente. F.K. asciende al cielo sin alas como un Icono, no sólo con el dolor de su cuerpo torturado por un accidente, sino con su realismo fantástico relacionado no sólo a famosos pintores europeos, sino a movimientos absolutamente vanguardistas como el Dadaísmo, Expresionismo y Surrealismo. Hace algunos años y con mayor intensidad en un pasado reciente, se transformó en un Idolo, fetiche, producto del mercado de Estados Unidos.
Su vida trágica, amor apasionado por Diego Rivera, lucha política, su indudable sello y protagonismo personal, durante largo tiempo ocuparon la atención de la crítica superflua, por sobre la artista y su pintura. Todo en ella casi fue secundario, supeditado a su famoso esposo, fue una sombra de Diego y estigmatizada por su militancia izquierdista, como tantos otros artistas de su tiempo. Hubo mucho ruido social alrededor de Frida en su tiempo, pero ella no dejó de explorarse así misma frente al lienzo y ante la vida,, siempre el compromiso, la vitalidad de ser y vivir, sus enormes ganas, toda su voluntad puesta también en México. A pesar de la famosa frase de Andre Bretón, padre del surrealismo, que dijo que Frida era una surrealista caída del cielo, sus pies estuvieron en México y recibió la influencia de lo primitivo y popular de la su tierra azteca. Frida siempre iba por más Frida, desde la perspectiva de la vida y del dolor, su cuerpo atravesado por el acero, sus vísceras armadas en el rompecabezas de lo que el trágico azar le imponía, dejaba disfrutar y permitía que contara hasta el último de sus días. Frida fue más, sí, fue la Kahlo, para empezar, ella misma, el eje de su propio centro, donde articuló como pudo lo que le dejó su corta e intensa vida para empezar e intentar una y otra vez. En sus lienzos está toda su humanidad.
Ha vuelto a Europa con 36 de sus cuadros. Los críticos comentan de sus influencias europeas: Giorgio Chirico, George Groz, René Magritte y Max Ernst. Realismo fantástico, elementos indígenas, vinculados con la vanguardia europea de su tiempo, dadaísmo, expresionismo, surrealismo, tal vez no se encuentre en tanta conceptualización a la verdadera Frida, que vive en su quemante tela.
Rolando Gabrielli©2006

martes, junio 20, 2006




“ No Tengo el regalo, ni de la palabra hablada, ni escrita, especialmente si tengo que decir algo sobre me o mi trabajo. Quienquiera desee saber algo sobre mí - como artista, la única cosa notable ought mirar cuidadosamente mis cuadros e intentar y considerar en ellos cuáles soy y lo que deseo hacer.” Gustav Klimt
Un cosmetólogo decidió con su fortuna que un cuadro de Gustav Klimt, que vivió una odisea en manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, se haya convertido en la obra pictórica más cara del planeta. La cifra, de 135 millones de dólares y el nombre del comprador, Ronald S. Lauder, los reveló The New York Time, porque el óleo del pintor austriaco estará desde el mes próximo para la exhibición del público en Neue Galerie, propietaria de la obra. El Retrato de Adele Bloch-Bauer ,(1907), 138 x 138 cm, óleo y oro sobre lienzo, estuvo por años en el museo Austrian Gallery, de Viena. Ignoro que hubiese dicho Picasso, cuyo cuadro Muchacho con Pipa, era hasta ahora con 104 millones de dólares, la obra “más cara” hasta hace unos días. El mercado, los subastadores, comerciantes, la puja fenicia de las cosas materiales por el arte de magia del dinero, son los que imponen “estos cuadros”. Picasso y Klimt son grandes pintores indudablemente, pero igualmente diferentes, y es el ojo humano de la posteridad clavado quizás en el último lienzo de las futuras cavernas, el que decidirá. Ahora, continúa la subasta, vendrán, como en todos los tiempos, otras pinturas al mercado, antiguas y nuevas. ¿Cuánto costará La Gioconda? Algunos piensan que La última Cena costó 13 monedas de plata. A veces hasta los discípulos más fieles traicionan a su maestro, aunque ese concepto esté ahora en entredicho, 2 mil años después. Todo cambia, el gusto en el Arte, los valores, pero también todo lo bueno permanece, aquello que re- valoriza al hombre.
El mercado tiene sus porpios parámetros y medidas, los sueños deben seguir pintándolos los pintores en un lienzo como si el mercado no existiera, o como si fuera el último paisaje, hombre, objeto de la tierra. El sueño de un artista pone a soñar hasta el papel verde que lo valoriza por sobre, por debajo, por entre, por donde seaque el mercado busque su propio color. Los Museos tienen la virtud de devolvernos todo lo que el mercado nos quita. Finalmente lo que no tiene precio, es el Arte, y sobre todo, disfrutarlo, vivirlo.
Rolando Gabrielli©2006

Shakespeare on line

¿Sabías que Shakespeare está On Line?
Sí, Williams, el de Hamlet, Otelo, El Rey Lear, Romeo y Julieta, Macbeth y El mercader de Venecia, entre otras obras.
¿Qué sabes de W.S., que no se diga cada día desde antes de su muerte, o se vaya a decir mañana?
Dramaturgo y Poeta, actor, un clásico para todos los tiempos.
Amigo lector, hazte amigo de Hamlet...
Shakespeare magnífico.
W.S.
Ilumina esta página,
guíñale una palabra,
porque el mundo
es una tragedia
y la más perfecta realidad
se equivoca a menudo,
antes que el alba anochezca.
Baja el telón y suben las palabras,
la función va a empezar.
Rolando Gabrielli©2006


Google Book Research /Búscalo aquí

The complete plays of Shakespeare. Now at your fingertips. In Shakespeare's day, gaining greater access to his plays meant duking it out with the other "groundlings" for the best view of the stage. It took centuries for the modern printing press to bring plays like Hamlet to people all around the world – and for the Bard to become one of the most quoted writers in history. Now Shakespeare's oeuvre is even more accessible. Search within Hamlet for "to be or not to be" to read the rest of his famous soliloquy. Find out who called the world his "oyster" and why. Browse through a familiar play – or follow your curiosity to discover a new one. And if you decide you want to buy a copy, "All editions" will show you every version in Google Book Search, many of which are available for.

sábado, junio 17, 2006

Aniversario de un Icono de América y del Mundo


El Che, Ernesto Guevara de la Serna, se atravesó en la historia, mucho antes de morir en Bolivia. Se clavó al alba del futuro y no pareciera descansar, desde el día que ascendió con su estrella más allá de la muerte. Icono, ciudadano del mundo, guerrillero, nadie puede negar que estremeció su tiempo con su coraje. El Che se la jugó, puede ser una expresión que le ajuste las verdaderas cuentas con la historia, de un rosarino, argentino, que un día se fue a recorrer América latina y comprendió y emprendió su destino. Cuba, Àfrica y Bolivia, el Che murió en campaña asesinado en el pueblito de La Higuera, en las desoladas selvas bolivianas.
Este 14 de junio acaba de cumplir 78 años y el mundo conmemora la fecha con diversos actos en Bolivia, Cuba, Gran Bretaña y hasta la construcción de una estatua en Argentina, muy probablemente en su ciudad natal de Rosario. El Che sigue caminando y dejando huella.
Estudios Loyola, Loyola 1126, Buenos Aires. Teléfono: +5411 4854 3873. e-mail liliana.bortolin@loyola1126.tv, está convocando a jóvenes de 25 y 39 alos, preferentemente con estudios de medicina, "que tengan ganas de recrear en moto los Diarios de viaje del Che por Latinoamérica, en plan de filmar un documental para National Geographic. En busca de la identidad del Che, es imprescindible demostrar espíritu aventurero y comunicativo, interés por América Latina y sus problemáticas sociales, además de pasión por las motos. Por supuesto, la pareja postulante tiene que vivir en algún país de Latinoamérica, tener el castellano como lengua materna ".
Por su parte, El Museo Victoria & Albert de Londres tiene abierta hasta el 28 de agosto una imponente muestra: Che, Revolutionary & Icon. Basadas en la famosísima foto que Alberto Díaz Korda le tomó en 1960, se exponen todo tipo de objetos e imágenes que los curadores encontraron en mercados de pulgas y en Internet. Remeras de todos los colores, afiches, tatuajes, hasta los productos que en serie de vendieron con su cara (desde preservativos a botellas de vino).
El poeta chileno, Gonzalo Rojas, candidato este año al Premio Nobel de Literatura, escribió uno e los poemas más interesantes, profundos, originales sobre la caída del Che en combate en esa cordillera boliviana donde cruzaba el río Ñancahuazu.
Otubre ocho
Así que me balearon la izquierda,
¡lo que anduve con esta pierna izquierda
por el mundo!, Ni un árbol
para decirle nada, y víboras y víboras
víboras como balas agárrenlo y reviéntenlo
y el asma, y otra cosa
y el asma, son las tres.Y el asma, el asma,
el asma
Así que son las tres, o ya no son las tres,
ni es el ocho, ni es octubre. Así que aquí termina
la quebrada del Yuro. Así que la Quebrada
del Mundo y va a estallar, así que va a estallar,
la grande
y me balearon en octubre.
Así que daban cinco mil dólares por esto, o
eran 50 mil,
sangre mía, por esto que fuimos y que somos.
¡Y todo lo que fuimos y quesomos! Cinco mil,
por mis ojos, mis manos, cincuenta mil
por todo,
con asma y todo. Y esos roncos pulmones
míos,
que íbamos a cumplir los cuarenta cantando.
Cantando los fatídicos mosquitos de la
muerte: arriba, arriba los pobres, la conducta
de la línea de fuego, bienvenida la ráfaga
si otros vienen después. Vamos, vamos
veloces
vamos veloces a vengar el muerto.
Lo mío, -¿qué es lo mio?,- : esta rosa, es
América
con sus viejas espinas. Toda la madrugada
me juzgan en inglés. ¿Qué es lo mío y lo mío,
sino lo tuyo, hermano? La cosa fue de golpe
y al corazón. Aquí va a empezar
el origen, y cómanse su miedo.
Así que me carnearon
y después me amarraron
A Valle Grande- a qué- y en helicóptero
Bueno es regar con sangre colorada el
oxígeno
aunque después me quemen y me corten
las manos.
las dos manos.
-Dispara sin parar
mientras voy con Bolívar, pero vuelvo.
Gonzalo Rojas
Lota, Chile, 1967

miércoles, junio 14, 2006

Borges, 20 años no son nada...



Jorge Luis Borges no creía ni en su propia sombra, y eso lo llevó lejos, a que nosotros creyéramos en la lucidez de sus palabras. A veces nos resulta difícil saber si existió en verdad. Prefirió las bibliotecas, los cafés y las calles de Buenos Aires. Fue argentino, a pesar que huyó aparentemente de Buenos Aires a Suiza, días antes de morir, porque no quería que se empapelaran los muros de la capital porteña con su efigie. En sus últimos años fue el Ciego Oráculo de la cosmopolita ciudad platense, recorrió sus orillas como un Faraón dormido. Sólo a los 6O años comenzó a ser conocido, gracias al premio Fomentor que compartió con Samuel Beckett. Poeta y ficcionador, lector de Mil y una Noches, traductor, evangelizador de la palabra exacta.

JLB, una marca registrada argentina, con sello de posteridad. Escribió, reescribió, reinventó, releyó, reimprimió sus primeros viejos versos y revitalizó el idioma castellano. No es poco para un ciego que descreía de sus propios pasos y de lo que sus ojos veían a tientas. Sus días se identificaron en la superficie con el color amarillo, a partir de sus 50 años, cuando entró definitivamente en sus laberintos y tinieblas. Borges, el último tomo de la Enciclopedia Británica, seguía yendo al cine, opinando sobre el mundo, detestando el peronismo, conversando con Byo Casares, viendo como su madre se prolongaba en su lecho hasta la eternidad. Borges, su madre, gato Beppo y mucama, sus amigos, Buenos Aires, la yema sobre los dedos de sus libros y María Kodama que le guiaría con el bastón de Laca por el mundo.

B de Borges como K de kafka y J de Joyce, no sólo repasaron las letras del abecedeario, sino enriquecieron el idioma. JBL se consideraba esencialmente un lector. Repitió esa idea en Harvard, en su conferencia sobre el "Credo del poeta", Dijo que se había atrevido a escribir, pero consideraba que leer era mucho más importante que lo que había escrito. "Pues uno lee lo que quiere, pero no escribe lo que quisiera, sino lo que puede". Durante esa conferencia, que integró otras en la célebre universidad nortamericana, Borges confesó que había encontrado el placer en una serie de cosas cotidianas, como nadar escribir, contemplar un amanecer, estar enamorado, pero "el hecho central de su vida ha sidio la existencia de las palabras y la posibilidad de entretejer y transformar esas palabras en poesía".

Borges enseña en Harvard con maestría sus titubeantes pasos como escritor y el itinerario de sus lecturas, convicciones, pasiones, manera de ver la literatura y la poesía, dónde supo tocar una puerta y encontró un camino, como se atravesó en el amanecer y en la noche de sus personajes y los reveló en la oscuridad visible de la página en blanco. JBL fue claro al iniciar su conferencia cuando advirtió que su credo poético era vacilante y útil tal vez para el mismo.

The woods are lovely, dark, and deep

But I have promises to keep,

And miles to go before I sleep,

And miles to go before I sleep.

(Los bosques son hermosos, oscuros y profundos

pero tengo promesas que cumplir

y millas por hacer antes de dormir

y millas por hacer antes de dormir)

Borges cita a Robert Frost en estos versos que califica de perfectos, pero que toda literatura tiene trucos. Las millas son millas en el espacio, es algo físico, agrega. Pero en el segundo verso, ese sleep significa ir a dormir y se refiere al tiempo. Y dormir significa morir o descansar. Lo sugerido, sostiene Borges es más poderoso que lo explícito. Las cosas dichas sugerentemente, son acogidas por nuestra imaginación con hospitalidad, a juicio de Borges. La poesía es el lenguaje cargado de sentidos, afirma Ezra Pound. Una frase dinamita siempre a punto de explotar en la imaginación del lector.

Borges nos enseñó a leer después de quedar ciego y nos dejó su titubeante figura caminando por las calles de Buenos Aires, ciudad que consideró eterna y por eso se marchó como un simple mortal a Ginebra. Sólo se llevó sus dos fechas: 1899-1986.

Rolando Gabrielli©2006


LAS CALLES
Las calles de Buenos Aires

ya son mi entraña.

No las ávidas calles,

incómodas de turba y ajetreo,

sino las calles desganadas del barrio,

casi invisibles de habituales,

enternecidas de penumbra y de ocaso

y aquellas más afuera

ajenas de árboles piadosos

donde austeras casitas apenas se aventuran,

abrumadas por inmortales distancias,

a perderse en la honda visiónde cielo y llanura.

Son para el solitario una promesa

porque millares de almas singulares las pueblan,

únicas ante Dios y en el tiempo

y sin duda preciosas.

Hacia el Oeste, el Norte y el Sur

se han desplegado -y son también la patria- las calles;

ojalá en los versos que trazo

estén esas banderas.

JBL Fervor de Buenos Aires.


martes, junio 13, 2006

CHINA, CRECE, CRECE...


No le basta una garganta al gigante chino, sino que construye tres. Si se amarraran todas las trenzas de las mujeres chinas, seguramente rodearían la Tierra o tocarían las estrellas. Si todas sus mujeres lloraran a un mismo tiempo, los mares se saldrían. China no se conforma con ser grande, sino que sigue creciendo. ¿Esa nación llevará en su vientre un sueño irrealizable? ¿La muralla china se construyó para ser inexpugnable al viento de la historia?Tiene 7.300 kilómetros de extensión y me hace recordar la expresión: de aquí a China, por decir algo está tan lejos, también inalcanzable. ¿Con la construcción de la muralla, los chinos nos adelantaron el futuro? Fue un trabajo que duró 1000 años. Trabajo de chinos. Los chinos, que inventaron la pólvora en un mundo que no deja de estallar, adoran los juegos artificiales y sueñan con llegar a la Luna. Sólo ellos tal vez entiendan este mundo que se ha vuelto un zapato chino, con el que nos han puesto a caminar con todas las mercancías que nos llegan Made In China. ¿Mandarín significa, nosotros vamos a mandar? Ahora sí China es una República Popular, porque siempre fue populosa. Los chinos parecieran dormir con un ojo en Oriente y otro en Occidente. China tiene casi el tamaño de Estados Unidos y Estados Unidos el de China. Digo esto, porque se están peleando quien es más extenso en territorio. Tiene fronteras con 14 paises. La China limitó con sí misma durante siglos. China tiene un Mar Amarillo y un desierto que los aGobia. Son 1.300 millones de chinos reconocidos, que hasta hace poco se trasladaban en bicicletas. Pedalearon tan lejos como los llevó la historia, pero ya se subieron a un Mercedes Benz. China crece por segundos, como un pestañear de ojos, sin inmutarse. China no está más poblado, porque las leyes limitan a un nacimiento en las zonas urbanas y a dos en las áreas rurales. China es un gigantesco secreto y nos deja ver un grano de sus inmensos arrozales. Los chinos son ingeniosos, no hay duda al respecto. La rata engañó al gato, al que invitó a un banquete con fecha cambiada. Desde aquel día, el gato la declaró su enemiga, según la mitología china.
El filósofo chino, Confucio, que nació hace más de 2500 años, no estaba nada de confundido cuando dijo: Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber. Sabiduría y autoconocimiento, es el mensaje de Confucio.
El mundo sigue girando en su propia espiral. ¿Viaja contra reloj? ¿Todos nos convertiremos en un zapato chino? En verdad no sabemos cuando se apagará el sol. Los chinos tuvieron 10 soles, dice la leyenda, y destruyeron 9, cuando decidieron salir todos al mismo tiempo y calentaron demasiado la Tierra. Hoy es martes 13, un día excepcionalmente como otros, común y corriente, pero yo no paso bajo una escalera. La fotografía que ilustra esta nota es de una mujer china que ha roto todos los esquemas y las leyes de su país respecto a los nacimientos múltiples. la ley tendrá que cruzarse brazos, más bien abrirlos, para recibir a los futuros quintillizos. Tiene cinco meses de embarazo y vienen cinco chinitos, con 10 ojos, manos y pies. La feliz y extrañada madre, come siete veces al día. China sigue creciendo en silencio.
Rolando Gabrielli©2006

MARTES 13


MARTES 13
Yo me caso y embarco.
corazón de fresa,
remo 13 veces en el trece,
Martes rojo, el amor
nos conmueve simplemente.
El tiempo es un anzuelo
y el pez sólo sabe de ríos.
Rolando Gabrielli ©2006
13 veces 13

Siete es cábala y 13 esta mañana,
apuesta a full, rojo corazón encendido
sobre la mesa el tiempo fluye,
la nieve cae sin excusas y alguien
detrás del cristal opaco, dice, mañana.
La cábala arma el sueño en tus manos.
Trece veces trece, siete veces siete,
una puerta se abrirá
bajo los nudos de quien la toca,
otro es quien la abre
Cae la nieve, es invierno y es cierto,
un puño se cierra, en algún huerto la luna respira,
aún mantiene su cara redonda de amante complacida.
Que otros vayan a otros mundos, a explorar el espacio, amor,
yo me entrego a tu magnífica galaxia,
sucumbo en tu estallido, mi nuevo planeta.

RAG 2006©

lunes, junio 12, 2006

Ciudad


















Así te presentas,
borrosa ciudad,
sin memoria, desnuda,
en el aliento del amanecer,
mis palabras ignoro
por qué te nombran.
Rolando Gabrielli©2006

domingo, junio 11, 2006

MÍRAME


Mírame,
aquí estoy,
victorioso
con mi derrota.
Rolando Gabrielli©2006

sábado, junio 10, 2006

ME GUSTAS CUANDO CALLAS PORQUE ESTAS COMO AUSENTE...

EL ÁNGEL DE NERUDA
Internet, a veces, nos crea algunas fantasías, expectativas de loca, sublime irrealidad, con sus palabras coloridas, misteriosas, saturadas de humo en medio de la bruma y bajo el cielo raso de la palabra sueño. Sobre ese desencanto que pueden producir las ofertas por esta vía, y la sobre -dimensión de los acontecimientos, es tal vez la fugacidad de los hechos y compromisos, los que más debieran preocuparnos. Soy de los que convierto Internet en realidad a través de mis palabras, porque no me alejo un centímetro de quien soy. Que otros simulen con su verbo pirata, yo prefiero otorgarle respaldo con veracidad a lo que escribo. Sobre todo cuando incluyo una promesa, compromiso. Un internauta leyó un texto mío intitulado en el Taller Huachaca. Plaza Gabrielli: Neruda vuelve a Washington, donde comento la aparición de una cinta grabada con un recital que Neruda nunca pudo dar en el banco Interamericano de Desarrollo (BID), porque ahora me entero, fue impedido por los cubanos de Miami.
La cinta, que contiene poemas memorables de Neruda, como el Poema 20 de sus 20 Poemas de amor y una canción desesperada, fueron escuchados el pasado 9 de junio en el mismo lugar en que el Vate chileno fue impedido hacerlo a pesar de la invitación del presidente del BID, en ese entonces, el chileno Felipe Herrera. Curiosamente Pablo Neruda, que aún no obtenía el Nobel, pudo grabar en esos días, Alturas de Machu Picchu, para la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
El mensaje del internauta dice textualmente: “hoy es 6 de junio, hoy es el gran día...sólo quisiera saber si lo harán saber, si pondrán la cinta en el megáfono del conocimiento, si pondrán a Neruda, el cual nunca se escuchó, más que por él mismo, en esta tierra inerte, pero rica en conocimiento que se llama "internet"...ojalá lo suban por acá, quiero escucharlo... cuanto antes” Lleva el interés por la poesía y el personaje y la urgencia de los tiempos. Neruda se sigue viviendo en sus lectores, como aspira cualquier poeta. Esta historia ocurrió hace 40 años y aún persiste en la memoria. La sala Enrique Iglesias del BID, con una capacidad para 500 personas, no fue suficiente para albergar el publico que la desbordó en Washington, cuando los asistentes comenzaron a escuchar la inconfundible vos de Neruda, un poeta que se comprometió con su tiempo y la vida, y sobre todo, el amor a la gente, las cosas sencillas, su patria, América, la naturaleza y el planeta. A Neruda, autor de Residencia en La Tierra, Memorial de Isla Negra,Canto General, Odas Elementales, se le exige una persistente rendición de cuentas más allá de la poesía, más acá de lo público y por sobre la eternidad, si esta nos esperara en algún andén.
Felipe Herrera,- cuenta el viejo exilado historiador español amigo de Neruda, Leopoldo Castedo, - logró que el malogrado y boicoteado recital se hiciera en el Hotel Mayflower. Ante el imponente silencio de la sala, Neruda agradeció ese gesto del público, y ya había entrado a la gloria. Tenía 61 años de edad. Según la Agencia EFE de noticias, Pablo Neruda, al ver tanta juventud en el hotel, inició su recital con dos poemas de amor. “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”, se escuchó en aquel solemne recinto. Y la agencia española concluye con estas palabras: “ al oír estas palabras la audiencia de 1966 suspiró y murmulló, emocionada, como cuando se escucha el principio de la canción favorita en un concierto. Cuarenta años más tarde también se encogieron los corazones y se humedecieron los ojos” No es de extrañar, porque 20 Poemas de Amor es un Folletín de amor, misterioso, profundo, adolescente, febril, lleno de esperanza y de vida.
La grabación fue encontrada por el colombiano Félix Ángel, Director cultural del BID.
P.D. Amiga, amigo internauta, quien me haya solicitado la grabación, no puedo cumplir porque no está en mis manos. Sé que la Fundación Neruda tiene una copia y allí podría encontrar su respuesta.
Rolando Gabrielli©2006

viernes, junio 09, 2006

LA CIUDAD DE PAPEL

Si las estupideces se sumaran junto con las banalidades escritas en los medios de comunicación, se podría empapelar la ciudad y seríamos un cadáver perfecto, noticiosamente hablando y muy saludable.
Todos nos beneficiaríamos con esta publicidad de país morgue, cuerpo callejero, tapado con papel de diario y podríamos sentarnos en las plazas a ver pasar nuestra jubilación, el futuro esplendor, en la pasarela del futuro.
Información instantánea, dentrífica, escrita en un gran paréntesis de olvido, vertida la palabra en la hemorragia, a la espera de un sueño dorado en el perfume de la nostalgia, pero sabe que inequívocamente, seguirá patinando frente a un espejo opaco.
Información desdentada, pero con colmillos de hiena, sonrientes fácticas fauces, cínicamente de plástico, para dolerte mejor.
Cada mañana el Alcalde podría cambiar los titulares con unas cuadrillas uniformadas en amarillo: los borradores de la memoria, amigos del presente, ciudadanos del tiempo libre, señores de la política bumerang, caballeros de la palabra global, uniformada, habitantes donde el futuro es un acto irremediable. El mundo es un blog rojo, ensangrentado, agrietado, despelucado a punto de estallar en el corredor de la muerte.
La ciudad es un chicle indefinido, pegajoso, masticable, poco digerible, pero existe. Ese sería un lema para los ediles de turno, repetido en las paredes, el metro, los baños públicos, plazas y plazoletas, parques, patios de luz, mall y en todos los lugares donde se haya visto un arco iris.
Un país sin horarios, sin vigilancia publica y privada las 24 horas del día y de los 365 días del año, es simplemente sospechoso y debe tener siempre lista la gran alfombra roja a la salida de la ciudad, a la entrada del aeropuerto para desear una bienvenida general.
La bienvenida debe darse en todos los idiomas del mundo y al final un Merci. Y un gran titular debe recibir al pasajero de la medianoche. Cualquier golondrina puede hacer su verano, pero ningún funcionario su agosto.
Cortesía, vitrina, pasarelas, show, glamour, vanidades, fiesta, confeti, serpentinas, que son las flores de los pobres, el sudor oculto detrás de los claveles marchitos, las margaritas deshojándose frente a una funcionaria pública.
Los funcionarios del estado, todas las mañanas deben cambiar el agua al pajarito y tomar la temperatura a los documentos, regar unas plantitas llenas de smog, hacer la venia al jefe de todo O.K. y enfrentar el día sin sombras, despejado, como si no fuera a llover nunca.
La ciudad nos espera a todos como un gran helado al portador, y nos ahorraríamos los programas de TV si fuéramos a ver leer en las paredes los mensajes oficiales, hermanados por la prensa de un sólo ojo.
De vez en cuando, el Alcalde, para romper la rutina, podría crear ambientes distintos, de expectación, por ejemplo, algunos anuncios: Esta noche llega Kafka al país, todos entramos en un Proceso a partir de la media noche. O, Marx se sumará a los asaltantes del cielo, se necesitan boy scout para acompañarlo cerca de la cordillera. El Paciente Inglés se bajará de su Zeppelín vestido con su capa, y recogerá las 10 mujeres que hayan vendido más calugas en El Paseo Ahumada.
El Alcalde tocará su puerta esta noche y usted debe responder con una escoba en la mano y se llevará como premio, una vuelta en moto con una carabinera de Chile por el centro de la ciudad.
Imaginación es lo que reclaman las autoridades, vocación de servicio, capacidad de aguante, fe en el futuro y guerra a muerte al pasado, cenizas a la memoria, sepultura a los recuerdos, nicho, epitafio, fosa común, a cualquier indicio de te acordás hermano, había una vez, o cualquier cosa parecida esto fue lo que sucedió. Aquí no ha pasado nada. Ni pasará. Lo que está pasando, ya es olvido.
Rolando Gabrielli©2006

LA HORA DEL FÚTBOL, ALEMANIA

El mundo es redondo como una pelota de fútbol y comienza a rodar a partir de hoy. Es una fiebre y hay que estar en un mundial para saber de que se trata y que todo lo contamina el fútbol. No hay espacio para otras actividades aparentemente, la atmósfera se carga con la sensación del gol y la red que se infla detrás de un coro gigantesco en los estadios. se desayuna fútbol, se almuerza fútbol, cena fútbol y se sueña con el fútbol. La multitud manda como una ola que avanza invencible e invisible hasta que estalla la garganta en la expresión de su propia voz.
En Panamá es un tiempo en que se ven cientos de banderas, placas y calcomanías de Brasil y Argentina en los automóviles, los dos equipos latinoamericanos que concitan la atención de la hinchada istmeña, cuyo equipo nunca ha participado en un mundial. En el Sótano, donde trabajo, un estudio de arquitectos, ya se instaló una pantalla plana de 93 centímetros, para que el mundial tenga presencia viva en su imagen directamente de Alemania, la sede. Se inaugura a las 11 AM hora de Panamá con el encuentro entre Costa Rica y Alemania, país anfitrión. En nuestras oficinas trabaja una arquitecta costarricense, porque como se sabe, Panamá es una pequeña nación cosmopolita, ubicada en el centro de las Américas. Los dueños del Estudio, de origen catalán, van por España. Los restaurantes y locales de diversión, casinos que son unos 25 en esta ciudad de un millón de habitantes, están preparados para recibir el mundial disfrutando de comidas, reuniones y tragos. El mundial está en la mente de las personas desde hace meses, ahora hace falta sólo el pitazo inicial que será en un par de horas. ¿Y usted a quién va? ¿La Copa se queda en América o en Europa? El fútbol es una gran interrogante de comienzo a fin, como en un partido de 90 minutos, el suspenso recorre las camisetas de los jugadores hasta que el encuentro concluya. Es la emoción del juego. En un instante cambia un partido de dueño. Todo lo corona el gollllllllllllllllllllllllllllllllllllll. Yo le dedico esta nota, sin ninguna presentación, al jugador del seleccionado alemán, Lukas Podoslki, quien en un mundo inmensa, rabiosamente material, dona buena parte de sus ganancias a los comedores infantiles del planeta. Bravísimo, Lukas, ¿quién seguirá tu ejemplo?
Rolando Gabrielli©2006

jueves, junio 08, 2006


Andrómeda,
deja tus cadenas,
colisióname,
polvo sideral, estrella,
no esperes más
que la eternidad.
Mi ubicación exacta
es el centro,
perfecto de tu galaxia.
Rolando Gabrielli ©2006

martes, junio 06, 2006

Profeta olvidado

Yo soy tu profeta olvidado, amor,
el poema roto, espada de tus labios.
Aquí arde el viento simplemente,
con tus rodillas y mis palabras.
Tu ombligo es mi oráculo,
trece veces 13 mi suerte
echada este martes en tus ojos
y en las batientes olas de lo que era
una tranquila bahía.
Ven con el sueño de cristal,
hacia la opaca luz, papel de calco
remarca este invierno,
la frágil silueta de la ciudad,
tu pesada piel crece en esta estación inútil
y me dices que el cartero
ya no toca tu puerta,
ni mira con su rostro de ídolo asustado.
¿Es sólo una fecha tu tiempo
en el calendario de mis días sin registro?
Avanza fría rótula,
aquí está tu compañera.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, junio 05, 2006

Armar un Puente



Armar un puente
no es lo mismo
que andar un camino.
Un puente
atraviesa dos distancias,
puntas que se necesitan
para armar un puente.
Un camino
tiene principio, no fin,
pero se arma con dos puntas.
Rolando Gabrielli©2006

domingo, junio 04, 2006

Un Libro es una puerta, ábrela

Los libros son personales. Las lecturas están hechas de carne, insomnios, obsesiones, de vigilias legítimas. Mis dos sitios favoritos para leer, siguen siendo tres: la cama, el sofá, y el baño. Un cuarto frente al ordenador, aunque el libro no sea de papel, y un quinto en la hamaca, que es primero también. Lo real es que cuando un libro es una aventura, comparto sus páginas con obsesión. Las subrayo, me detengo en ellas como si las estuviera escribiendo y viviendo. Las respiro.
Un libro verdadero siempre tiene páginas dormidas, que despiertan una y otra vez para asombrarte cuando las recorremos ocasionalmente.
Un libro interesante, es el que nunca deja de ser verdadero.
Un libro necesario es interesante, verdadero y si tiene conocimiento. Los libros son necesarios, nos devuelven la confianza en el pasado y reescriben el futuro. Nos recuerdan que el presente somos nosotros mismos, la invención de nuestras horas.
El libro es un vicio solitario. Tú y el libro, amigo, amiga, lectores, dos ojos y dos manos y la imaginación.
Un libro es una puerta, ábrela.

FERIA DEL LIBRO, PANAMA 2007

España es el país invitado al IV Feria Internacional del Libro en Panamá, a celebrarse del 29 de mayo al 3 de junio del 2007. La Feria contará con la participación de 17 países y se esperan unos 80 mil visitantes en su sede, el Palacio de Convenciones ATLAPA, frente al océano Pacífico. Se espera que los países y las empresas panameñas se instalen en unos 190 pabellones, siendo el más grande, con 200 metros cuadrados, el de España. El eje temático de la Feria será la lengua española con motivo del VIII Centenario del Cantar del Mío Cid, han dicho la presidenta del evento, Priscilla Delgado y el agregado cultural de España en Panamá, Cristián Font. Se espera que participen escritores españoles como, Fernando Savater, Arturo Pérez Reverte, Almudena Grandes, Rosa Montero y Juan José Armas Marcelo España también traerá una muestra de música flamenca, cine y una exposición itinerante de todos los Premios Cervantes.Pesentarán unos 60 libros panameños. Vienen editoriales de Chile, México, España, Puerto Rico, Venezuela y República Dominicana.

Rolando Gabrielli©2006

HOMENAJE AL SUPERMAN DE LA ANTIPOESIA


Muchos me preguntan si está vivo Nicanor Parra. Les digo, como Neruda, la Mistral, Huidobro, De Rokha, G. Rojas, Hahn, Teillier, Lihn y pare de contar. Sólo que atraviesa las noches en Las Cruces con la calavera de Hamlet en el Pacífico chileno, y en un mundo lleno de terror, es el único poeta autorizado para detonar artefactos, poéticos, indudablemente.
Parra, me convencí, no cree en la muerte, él la va a enterrar y le recitará su poema de Lázaro, y si aún así no comprenden su 'inmortalidad', la rematará con un epitafio: me gustas cuando callas.
Hijo del insomnio nerudiano, Nicanor Parra, lorquiano, corazón, y parriano por obligación, vino a este mundo a pedalea por el hondo y peludo camino de la poesía entre rosas y espinas, violetas y nomeolvides, desde San Fabián de Alico a Oxford, pasando por La Reina, el Pedagógico de la Universidad de Chile, Nueva York, Pekin y Moscú. La entrada a Estocolmo se le negó dos veces, antes del cantar de un gallo, y aún así, el muy bribón también lo niega. No hay primera, sin tercera, y Nicanor va otra vez a la pecera de Estocolmo.
Pero ahí está aún, vivito y coleando, hombre de primeras planas, en un país en que la poesía naufraga como una prima dona por la Vega Central, quiere flores señorita, del brazo de un cabo de la comisaría de Renca, huérfana, pálida, enjuta, llena de amores y absolutamente olvidada hasta por los cementerios. Es uno de nuestros grandes mitos en extinción como el desastre de Rancagua, la inmortal gloria del fracaso.
A Nicanor, antes de morir, el municipio debiera entregarle las llaves del cementerio para que haga a solas sus arreglos, explique las tardanzas, se comunique con sus colegas, les cuente como está la cosa en tierra firme, y los entere del smog, un oxígeno que los chilenos disfrutan como si ya todos estuvieran enterrados.
Un último servicio de poeta sería escribir una Oda al smog y recitarla bajo tierra, porque este es en verdad uno de los grandes vicios del mundo moderno, asfixiarse por cuenta propia. La vos gangosa y más famosa del Chile poético del siglo XX, le acompañaría en un dúo subterráneo
El país podría recoger de la atmósfera el suficiente material para hacer y exportar bombas lacrimógenas, ya que es un exportador neto hasta de lombrices. A globalizar el mercado del smog, una de las tareas de la antipoesía. Nicanor Parra se muere de la risa con Hamlet en Las Cruces. No le teme cruzar el río, dice, al otro lado estará Roberto, su hermano, esperándole con su guitarra y la Violeta, la viola chilensis, en un canto profundo de dolor y tierra. La vida es un guijarro callado y alegre.
El hombre está tocando aún la Cueca más larga de Chile, es un poeta long play. Simplemente un larga duración. Se ha declarado inmortal y no acepta velas, ningún entierro
El hombre que dijo, entre Huidobro, Neruda y de Rokha, que él no tenía velas en ese entierro, sigue vivo y coleando, pulsando lo cola del Dragón de la poesía.
¿Quién dijo que la poesía estaba en un ataúd lleno de rosas lista para ser enterrada?
Sigue creciendo en los viñedos de Parral, en el Valle de Elqui, Cartagena, bajo el smog de Santiago flotan sus raíces y en Las Cruces, vive con la muerte.
Parra, el último retórico
Nicanor Parra es como el bolero, está siempre despidiéndose. El hombre estruja los calcetines de su poesía. Le arranca la propia retórica, un último grito al cisne, y las cenizas del Ave Fénix son parrianas. Upa, chalupa, le dice a la antipoesía. Se retira, pero sigue jugando. Pacta con Las Cruces, pero no con la cruz. Es un nuevo mar silencioso entre sus dos pares: Neruda y Huidobro, un paso a la izquierda y otro más allá, el que primero dieron ellos, los grandes fantasmas de la poesía chilena.
Parra es un aventajado de la Capitanía General de Chile. Se conserva como la estrella solitaria. Juega póker con Hamlet, y se distrae con sus monólogos frente a un tablero de ajedrez vacío. Sólo le queda apostar contra sí mismo y que lo hace muy a menudo. Ya no viaja, dice, al parecer gira sobre su propio círculo, cavando un pozo para su nueva retórica, como el taladro sobre el asfalto. Poco visitado, poeta solitario, anacoreta, Parra es su propio bumerang.
Ha sido tan parriano como ha podido. Fiel a sus uvas. Hay que conocerlo para saberlo. A los 91 años, cumplidos en septiembre, decidió lanzar, sus obras completas. A la semana siguiente, si aún le queda cuerda, escribirá un Opus para seguir con la leyenda, que puede haber una Obra Gruesa, pero no completa.
Parra no sólo es un poeta vivo, sino vivazo. Reencarnado en Rojas Jiménez, Romeo Murgas, Carlos de Rokha, Omar Cáceres, Rubio, se ha propuesto a sobrevivirnos a todos y de seguro nos prepara un antipoema para lanzarnos como uno de sus artefactos, si fuéramos el hombre imaginario.
Parra no se compondrá ya a estas alturas. Ni hace falta, dirá. Está aferrado con dientes y muelas como un recién nacido. Su mirada es la de un águila que no cree en la inocencia. Sólo un millón de homenajes después de muerto podría silenciarlo en parte. Una catarata de aplausos como un maremoto. Un alud de discursos en la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), a puerta cerrada. Un paseo por las afueras del Pedagógico de la Universidad de Chile, junto a los terribles Plátanos Orientales. Es inmortal el aintipoeta.
Parra prefiere dar vueltas y vueltas entre paredes blancas con su cuaderno de notas. Le obsesiona, es drogadicto, dice, de la página en blanco. Lo describen como un marciano con sus pantalones verdes. Parra no cree en cementerios. Ya Chile los ha tenido a lo largo y ancho, Norte a Sur, de todos los colores, sabores, dolores, horrores. En alguna esquina infernal de Chile, en otro sentido, con distintas motivaciones, alejado de toda antipoesía, Augusto Pinochet cuenta sus días. Es el autor de la Cueca del terror más larga de Chile, y que nos perdone el antipoeta. Ese huaso se fue de mano y claveteó el gran ataúd de Chile. Este es Chile, mi hermosa Patria.
Parra es otra cosa. Un poeta con más vidas que un gato. No se le ve pasar bajo una escalera desde sus días de infancia en San Fabián de Alico, cuando su hermana Violeta Parra se untaba el delantal con maqui. El antipoeta está en sus plenos cabales en una nueva aventura frente a la página en blanco. Según confesiones propias, hace 19 años no edita, desde que publicó Hojas de Parra, y en cada intento vemos sorprendentemente que intenta apagar el sol con los dedos de una mano. Es Parra en su última retórica, un hueso duro de roer.
Nació en Chile, de padre y madre chilenos, y hermanos también. Profesor de Mecánica Racional, con estudios en la Universidad de Chile y en Oxford. Laureado de Sur a Norte, pasando por Madrid, Londres, México y Nueva York. Cuando Mario Benedetti lo entrevistó poco después que le habían otorgado el Premio Nacional de Literatura en su casa de La Reina, en las faldas de la Cordillera de los Andes, el escritor montevideano creyó que Parra se suicidaría en cualquier momento. Nos engañó a todos, más bien cada día nos entrega una fórmula para seguir viviendo.
Parra no ha creído en el límite de la imaginación, sí, en el ejercicio, experimento per se en el poema (antipoema). Calcetines guachos es su más reciente intento por decir, nombrar, poner las cosas a su manera en la página en blanco. Ese pan está aùn en el horno. Un Parra para el 2007, disparando los cartuchos de un oráculo que se resiste a quedar ciego.
El antipoeta vela las armas de la antipoesía, día y noche, en el blanco mesón de su posada:
Nicanor Parra.
El antipoeta no está ciego como el Oráculo de Delfos,
vela la antipoesía en la noche de su última posada,
no deja rastros, no deja huellas, rastrea el poema,
enciende una vela a la próxima primavera,
oscurece el cuarto lo que del día le queda,
no cree en las ventanas y sin embargo las abre
a ciega, a ciegas se entrega a algún corazón
y se reconoce en el espejo de la hermana muerta.
No es profeta, no es carpintero,
es un soldador de palabras,
recicla en las noches lo que produce su nevera,
el poema crece bajo la tierra y nadie ve sus raíces,
inmenso sol rojo que sólo la amada reconoce.
Un astronauta que no vuela más allá de la parcela
del poema, siembra su luna, ciega el trigo negro
de su último invierno,
el antipoeta nunca llora.
Rolando Gabrielli©2006
Vivito y parreando en los noventa, poeta (deshojando sus margaritas)
Nicanor Parra ha tomado el rostro enigmático de la picaresca de un pirata que se ha robado el fuego de la poesía y que aún al borde de su abismo en los 90 de su larga vida, listo para cruzar el río, es nuestro Hamlet más parecido al inmortal príncipe shakespereano. Toca la guitarra con su pequeña cítara clandestina en Las Cruces, entre Isla Negra y Cartagena, la poesía de su propia cuerda, decidida después de cavilar sobre los restos del pentagrama de su Cancionero sin nombre.
La vida lo ha puesto en más de una imprudencia como la de llegar a los 91 vivito y parreando, y nos guiña un ojo con su melena blanca envuelto en cenizas, más clandestino que público, en el sacerdocio de sus días, junto a un pequeño altar donde homenajea la antipoesía y las uvas, fruto de su memoria.
Parra fue golosina de los críticos durante años, un pretexto en el Chile formal, ambiguo, oblicuamente democrático, pajoso en el verbo del conformismo, despiadado a la hora del té inglés, pero vino el físico racionalista a hacer su trabajo de “demolición”, como solía decirnos en sus informales, cotidianas, ocasionales conversaciones. Demoler lo que denominaba el viejo edificio de la poesía, la tradición, la capa y la espada, lo que tronara a su alrededor, porque él traía un nuevo lenguaje, una cocina diferente con otro menú, la salsa de sus propias confesiones, hallazgos, propuestas y el humor que no abandona ni aunque cayera en estado comatoso.
Un asmático, Parra, que no perdió oxígeno, ni titubeó para llamar las cosas y la poesía por su nombre. Urdió en su casa de La Reina, en las faldas cordilleranas de Santiago, en una pequeña casa de madera, como un Robinson Crusoe, su teoría temeraria de la antipoesía, que tenía sus orígenes en algunos adelantados chilenos, Pesoa Véliz, Huidobro, en el esbozo del futuro gusano parriano. Y no se detuvo. Obsesionado como un científico, buscaba su fórmula, la alquimia de su propio verbo, un lugar común para su oficio de intérprete de las cosas diarias, lo que le ocurre al hombre, a la mujer en sociedad, como individuos, pareja, a este universo golondrina que no hace verano, cuyas baterías de luciérnaga parecieran estar apagándose.
La poesía a la que concluyó Parra, siempre en experimentación, que tanto ha influido en América, incluida Estados Unidos y que poco se conoce en España, cuna clásica, ortodoxa, acartonada muchas veces, es universalmente chilena: made en Chile.
Parra se explica a partir del minotauro Neruda, de todas las corrientes mistralianas, huidobrianas, y más atrás, desde luego en su propia búsqueda constante, confrontacional, porque el poeta de Obra Gruesa nunca dejó de marcar su territorio.
Eso le ha enseñado Nicanor Parra a las futuras generaciones: marcar el territorio, aunque parezca que la cancha ya está rayada. En un territorio tan largo, de profundas fosas marinas, paisaje de extremos, variados climas, no era fácil encontrar un sitio en la poesía chilena que no tuviera vista al mar nerudiano o a la cordillera mistraliana, o al profundo valle huidobriano. Parra se las ingenió finalmente, cavó su propio sepulcro, se instaló como un cadáver exquisito en la primavera chilena. Sin oficialismo de ninguna naturaleza, a capella, en el sacerdocio del Yo.
Ahora, dizque anacoreta, lejos de la gloriola huidobriana, de la vaca sagrada nerudiana, del trueno rokhiano, pero aspirante al Nobel de Literatura, desde el oráculo de sus costas, siempre mil veces Parra. Y se lo merece, dijo Harold Bloom. Ahora, cuando cumpla los 92 en septiembre, este año, quizás la Academia Sueca le rinda un nuevo homenaje a la poesía chilena en el antipoeta. Parra sigue en carrera como en sus mejores tiempos, aquellos días celebrados en Estados Unidos ante una treintena de poetas del mundo e invitado a la Casa Blanca, a un té con Patricia Nixon. Fue una época hostil para el autor de Versos de salón, La camisa de fuerza, La cueca larga, porque después tuvo que subirse a la montaña rusa. Eran tiempos de la Guerra Fría, donde no se permitía “ningún desliz”, en los días que se bombardeaba Vietnam con napalm.
Parra, desde su aparente retiro, editará este año sus obras completas, un acto absolutamente antiparriano, pero en el rescate del escenario perdido, después del Cervantes otorgado al nada manco de Gonzalo Rojas. La edición de sus obras completas es un nuevo acontecimiento para la poesía chilena y castellana. En julio próximo, en el corazón del centenario de Neruda, edita su primer tomo. Parra es Parra, se las sabe todas y si no, las ineventa.
Lúcido, como de costumbre, actualizado, lector, oportuno en sus anécdotas, refranero, kafkiano, hamletiano, parriano a las mil maravillas, Parra se dispuso destripar las metáforas y coincide con Neruda hasta el final al admitir que el poeta es uno más del montón. Con espuelas de huaso chillanejo monta sobre el cisne y lo pone a graznar en su lenguaje, y se olvida del “ilusorio” mundo poético de la tradición y el establecimiento verbal.
Hace 50 años que Parra bautizó la antipoesía, al menos se embarcó en ella, venía de un mundo lorquiano, en medio de los grandes mandarines de la poesía chilena, desplazado inclusive por Gonzalo Rojas, uno de sus pares, y ha pasado mucha agua bajo el puente de su poesía. Aventajado discípulo de Kafka, desconcertante juglar de los tiempos modernos, sobrevivió los días ácidos de la dictadura, envuelto en llamas en su propia carpa, en ese circo romano, vestido con su trajecito de primera comunión y sacando la lengua.
Le faltaba la mosca al chocolate de la poesía chilena y Parra se la puso a revolotear. Trajo una nueva atmósfera, un espejo al revés desde el ángulo de su trizadura. Poesía como bandadas de pájaros de Hitchcock o las sillas desoladas de Ionesco, engavetada en el castillo de Kafka, aún Parra sigue deshojando sus propias margaritas. Después de los crepúsculos nerudianos, del folletín amoroso de los 20 poemas, de las Residencias, de los Sonetos de la muerte, de los últimos poemas huidobrianos, del de los ataúdes llenos de violines De Rokha, Parra, Parra trajo sus propios vicios e instaló el organillo de la antipoesía.
Se fue a los parques, cementerios, a los lugares más públicos, trazó su pista como si fuera un circo circular, en espiral, un pozo de muchas bocas, una bóveda llena de ángeles y demonios.
El profesor de física racional, del Chillán terremoteado, con su nariz de boxeador acomodado en las cuerdas de la Cordillera de los Andes, se instaló con lápiz y papel, libreta en mano, a buscarle la quinta pata al gato de la poesía tradicional. Todo el desierto, el mar y los confines del sur parecían arados por Neruda, la Mistral, Huidobro y De Rokha. Amén de los españoles ya conocidos, que habían trillado todos los romanceros, vanguardias y sus afines.
Nicanor Parra buscaba su poesía y personaje, otra dimensión, otro piso psicológico, desde el entretecho al subterráneo, se movía además en una dimensión irónica sin concesiones, ambigua, un salto sobre el espejo trizado de la realidad, Parra “hacía de las suyas con la palabra”, lo que buscaba, su propio calidoscopio: hechos y no palabras, el abandono de la metáfora. Neruda era su principal referente, ángel y demonio. Medio siglo “demoliendo el pasado”, construyendo su escenario, pocos en su tenaz camino de herrero, Parra, pedaleando día y noche como un organillero de pueblo, metódico, con un ego de príncipe italiano, vestido en Falabella, creyó recoger la última rosa en el andén de la poesía chilena.
Rolando Gabrielli©2006