viernes, septiembre 04, 2009

Oye, Nicanor está de cumpleaños



Oye, Nicanor está de cumpleaños,
95 velitas en Las Cruces frente al mar
meciendo la luna el antipoeta victoriano,
barroco, naif, hippy, chileno de pura parra,
está naciendo esta madrugada
mañana pasado pasando por el alba
en la risa de la primavera.
Ser o no ser le dicen del otro lado
y el responde: será de otro
como antes de mis besos.
Rolando Gabrielli©2009

miércoles, septiembre 02, 2009

Lucila y Doris: ¿iban a ser reinas?

TODAS ÍBAMOS A SER REINAS
Todas íbamos a ser reinas,
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia y Lucila con Soledad.
En el valle de Elqui, ceñido

de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en rojo y azafrán.
Lo decíamos embriagadas,

y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.
Con las trenzas de los siete años,

y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral.
De los cuatro reinos,

decíamos, indudables como el Korán,
que por grandes y por cabal
esalcanzarían hasta el mar.
Cuatro esposos desposarían,

por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.(GM)

Con las rondas y poemas de Gabriela Mistral nos criamos en nuestra infancia escolar en Chile, en una escuelita primaria, donde entonábamos el Puro Chile es tu cielo azulado, como si no existiera más que una larga y angosta faja de tierra en este mundo y en el otro. La Maestra rural, Lucila Godoy Alcayaga, Gabriela Mistral, ya era la madre de todos los niños de Chile y por ella, del mundo. Para la autora de Desolación, Ternura, Tala, Lagar, Chile tiene la forma de un gran remo, preferìa esa imagen a la de la espada.
Yo esperaba que la Mistral llegara en algún momento de la clase a cubrir los piececitos de niños azulosos de frío, en algún rincón olvidado de la patria y también en mi escuelita donde aun tenía compañeritos descalzos por la mala fortuna.
Desolada de Gabriela, Chile, de la crítica àcida literaria y de la otra, llena de chismografía, abandonó su natal Valle de Elqui en Vicuña, donde nació, tierra de sol, cerros, cielo azul, y comenzó a ser una joven educadora errante por Chile, hasta llegar a Punta Arenas, la ciudad más austral del país. (Un río suena siempre cerca. / Ha cuarenta años que lo siento. / Es canturía de mi sangre, / o bien un ritmo que me dieron. / O el río de Elqui de mi infancia / que me repecho y me vadeo. / Nunca lo pierdo; pecho a pecho / como dos niños nos tenemos .) Viajó y viajó por la geografía, hasta que el mapa de Chile se le agotó y partió allende sus fronteras, para volver en unas contadas ocasiones, envuelta en la gloria del Premio Nobel de Literatura, investidura que no le acomodaba, ni hacía gala y no usaba más que para lograr apoyo a la infancia del mundo y a los ciudadanos más desposeídos porque no alcanzaban a ser ciudadanos. La Mistral en México con estatuas en vida, España, Italia, Francia, Brasil, Nueva York, Cónsul de Chile, pública y secreta, siempre estuvo en la boca de alguien y su poesía, perdonen el cliché, era una ilustre desconocida. Sin embargo, sus pares siempre la respetarían, algo así como una intocable, para Neruda, Parra, Gonzalo Rojas, Díaz Casanueva, Lihn, Teillier, Arteche y la mayoría de los poetas con la excepción de Huidobro y De Rokha, demoledores de cualquier espejo que no fuera el de ellos.
La Mistral formó parte de la leyenda negra que se tejió sobre su vida y poesía, desde el suicidio del ferroviario Romelio Ureta. Allí comenzó a escribirse el Folletín mistraliano y su leyenda superaba en atención a su obra poética y a su trabajo intelectual en defensa de los derechos de la mujer y del niño, de los más necesitados. Una historia que acompañaba uno de sus poemas más emblemático tal vez, estudiado, leido, admirado... Los sonetos de la muerte...Del nicho helado en que los hombres te pusieron, te bajaré a la tierra humilde y soleada. Que he de dormirme en ella los hombres no supieron, y que hemos de soñar sobre la misma almohada. Te acostaré en la tierra soleada con una dulcedumbre de madre para el hijo dormido, y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna al recibir tu cuerpo de niño dolorido...
Exigente siempre con su poesía, corregía hasta los libros impresos, guardaba su poderosa caligrafía y hermética poesía en un gran baúl, ahí acumulaba nuevos destellos para la posteridad, o simplemente lo que no deseaba editar v posiblemente estaba contenida la Gabriela más personal, íntima, simplemente secreta, sin ninguna retórica. Ella escribía un sólo gran poema interminable.
Su poesía fue revelada en Nueva York, en la Universidad de Columbia por el profesor hispanista Federico de Onís. En Nueva York fue descubierta en un recital memorable que dio de Onís, en su ausencia, y en 1922, fue editada en la Gran Manzana por primera vez. Tala, su segundo libro tampoco sería editado en Chile, sino en Buenos Aires. Fue una ecuatoriana la que la propuso para Premio Nobel de Literatura: Adela Veasco. Después el presidente chileno, Pedro Aguirres Cerda, tomó la bandera de Gabriela y puso en marcha la diplomacia del país en favor de la poeta, quien era muy re-conocida fuera de Chile. Poco atendían su poesía sus detractores de oficio, seguían sus pasos, las huellas que quería dejar la adelantada de Chile. Que tuvo un hijo, que sus secretarias, que dijo, no dijo, no quiere a Chile, poco chilena, y la Mistral recorriendo el mundo con sus muertos, poesía, cargando el país lejano, su valle, las culpas propias y las que le endosaban, cabalgando entre ladridos de perros en la frontera de sus palabras. Una mujer nada de tonta, la calificó Roque Esteban Scarpa, mi viejo profesor de Literatura General en la Universidad de Chile. Las piedras y los hombres, los panes y las flores, las nieves y la poesía han recibido la alabanza de su voz profundísima. Ella misma es una parte de nuestra gegrafía, dijo Neruda. Y Enrique Lihn también dijo lo suyo: Dirán que está en la gloria. Carlos Germán Belli dijo que llevaba un reino dentro. Esa maestra, la llamó Borges. El crítico chileno Jaime Concha dijo que la Mistral no amaba y nunca amó Chile. Ha robado sin quemarse, el fuego de los dioses, dijo la poeta cubana Dulce María Loynaz. Fernando Alegría dijo que Gabriela se había hecho a golpes de hacha. Unas de cal y otras de arena. Gabriela fue incómoda para el stablishment donde quisiera que este se encontrara. Pero es muy abusurdo decir y creer aún que amara o no a Chile, ella tenía su propia visión de patria, nadie puede obligar a nadie tragarse todo el país de una sentada como si fuera un purgante agradable. Ella muriò revisando hasta última hora su f interminable Poema de Chile. Tal vez era una manera de seguir adentro de Chile, no podía separarse de su tierra, ella que fue cordillera, dura piedra en el viento de Chile. Iba y venía en el interior de su propio ser. Se viajaba por dentro, la Mistral, con todos sus fantasmas. Así debemos verla, no como quisiéramos, sino como es.
Escribí para no morirme, escribiò en una oportunidad, y pocos entendía el signifiacdo de sus palabras. La Mistral ya había muerto cuando se reveló su apasionada correspondencia con el poeta chileno Manuel Magallanes Moure. Y cambió la historia del supuesto lesbianismo, que tanto quitaba el sueño a los que no veían la grandeza de su poesía y prosa, de su humanismo y compromiso con la gente y sociedad a toda prueba, algo tan necesario en cualquier época y tiempo, pero cada día más escaso. Corría el 78 y la Mistral había fallecido en Nueva York en 1957, cuando estalló el eco de este amor imposible como bola de fuego en la crítica de Chile y en el mundo literario, abriendo una nueva ventana en el enigmático panorama de su vida. Y su correspondencia personal hablaría mucho más de ella que todos los frascos de tinta que derramaban sus tenaces detractores. En otras misivas, se sabe que a los 15 años amó platónicamente a un hombre mucho mayor que ella, llamado Alfredo. En su primer escrito, que data de 1905, firmaba como "Amor imposible". Ella diría después, ese amargo ejercicio de amar. Tantas otras cosas se sabrían, un par de nuevos libros, misivas secretas, papeles y papeles, la Mistral se reescribía en el silencio apasible doblemente callado en el norte de Long Island, en Nueva York, a 60 minutos de Manhattan. Nueva York, a ella que se llamaba patiloca, viajera, errante, nómade, sin fronteras más que sus propios cerros del Valle de Elqui, la consideraba una ciudad horrible, apocalíptica definitivamente un monstruo helado.
Después de su vida y de su muerte, el mundo mistraliano ya no sería más el mismo. Formaría parte un telón de fondo obligado de la poesía chilena, como la Cordillera de Los Andes, y se convertiría en un personaje internacional admirado, respetado por países, gobiernos, escritores, instituciones y por un Chile a regañadientes siempre criticada. En Long Island, en la calle Spruce en Roslyn Harbor N. 15, concluyó sus últimos años, al resguardo de su privacidad en manos de su diligente y celosa secretaria, Doris Dana, quien enfrentó tantas veces a los chilenos curiosos, periodistas, investigadores, del patrimonio heredado de su amiga Gabriela Mistral y cuyos años finales compartió intensamente. Los baúles de la Mistral quitaban el sueño a los chilenos. Se hablaba de un patrimonio cultural secuestrado. Los papeles de un icono de la literatura chilena y castellana, cuyo rostro Chile había convertido en papel moneda. Gracias a mi madre, yo la iría a despedir en la Universidad de Chile, junto con millares de chilenos. Maquillada por esas funerarias gringas hollywoodenses, embalsamada, la conocí muerta. Me detuve frente a su urna de cristal en el solemne y cálido verano del 57 en Santiago de Chile, y no olvidaría jamás su rostro de cordillera nevada.
Sus biógrafos, críticos, curiosos, no han cesado desde hace más de medio siglo, desde su muerte, de escudriñar la vida íntima de la Premio Nobel, de la sencilla maestra rural, que nunca olvidó Chile. Se acaban de editar unas 250 cartas cruzadas con Doris Dana, bajo el título: Niña Errante. No he leído el libro, sólo algunos fragmentos de sus cartas y de su amiga Doris Dana. Los primeros comentarios en Chile fueron sutiles, más bien no los hubo, se le dejó al lector que opinara cuando leyera la correspondencia. Pero otros medios en distintos países fueron subiendo el tono con relación a las epístolas, que en la Mistral adquieren potente creatividad literaria.
Mistral: “Tengo para ti en mí muchas cosas subterráneas que tú no ves aún”.
Dana: “Quiero conocer estas cosas subterráneas y tú sabes bien que tengo confianza, muchísima confianza. He dado a tí (sic) la prueba de mi confianza”.Mistral: “Lo subterráneo es lo que no digo. Pero te lo doy cuando te miro y te toco sin mirarte”.
Dana: “¿Y piensas tú que en mi mirada a ti y mi manera de tocar a ti no hay cosas que yo pueda decir o mostrar? He vivido siglos buscando a ti (sic)”.
21 de Abril de 1949: Mi amor: (…) Y tengo celos de estos nubes que pueden verte más pronto que yo. Y el viento –el viento me abraza- y yo ruego al viento “abraza a ella para mí, haga que ella que es mi abrazo, tierno, y pasionado”. Yo me pongo en el viento y en la lluvia tierna, para que estos, viento y lluvia, puedan abrazarte y besarte para mí. Doris Dana
24 de Noviembre 1949: Doris mía: (…) Procuro cuidarme para ti. Yo no tengo razón de vivir. Cuando llegaste, yo no tenía nada, parecía desnuda, y saqueada, paupérrima, anodina como las materias más plebeyas. La pobreza pura y el tedio y una viva repugnancia de vivir. Todo lo has mudado tú y espero que lo hayas visto. (…) Un abrazo tierno, Gabriela
31 Noviembre 1949: Doris. (…) Tal vez el caso tuyo actual sea el de que el amor que me diste ha pasado a otro y es a estas horas la dicha de otro. (…) Pero, así y todo, te pido no escribirme. Déjame curarme, déjame reaprender mi pobre vida de antes. (…) Te lo repito por última vez: yo no soy la bestia de mera calentura física que tú has visto en mí. (…) Pero eso no fue hecho por otra cosa, fue un amor violento de alma y cuerpo. Gabriela.
Más allá de estas cartas, fragmentos, que tienen la belleza de la pasión, autenticidad y de la literatura, la poesía, la vida, está la Obra Total de la Mistral, cubierta y redescubierta, como la nieve que a veces deja ver el espinazo de la Cordillera en verano.
Son tantas las Gabrielas, que es difícil quedarse, seleccionar una e inclusive está la chaplinesca, que soñaba con un mundo poético, no de máquinas. La Gabriela de Tiempos Modernos. Pero ella misma encendía una lámpara y apagaba otra. La mujer que sabía lo que era el amor: "Un grande amor es una cumbre ardida de sol; las esencias más intensas y terribles de la vida se beben en él. El que quiso así, no pasò en vano por el camino de los hombres". Un Mistral en el extremo de la agonía y éxtasis. La Gabriela de todas las contradicciones y más, pero de arraigados principios sociales y personales. La Mistral, Gabriela, es la estrella chilena de la diáspora. Ella misma dijo: Iré caminando por la tierra de Chile como un fantasma llevado de la mano por un niño. Esta Sor Gabriela chilena, que con la Juana mexicana comparó Octavio Paz, con algo de desdén, no tragaba el país paquete en su totalidad, era crítica por naturaleza, más allá de la estupidez de cierta crítica, medios e intelectuales, círculos de envidiosos, mediocres y miopes, tan propensos a ver su propio ombligo profundo de ignorancia o plano de sentido común. Durante toda su vida, la Mistral fue un mundo, un planeta inexplorado. Observada por el ojo ciego de Polifemo.
En 1997, afortunadamente el Fondo de Cultura Económica dio a la luz el libro del profesor Grínor Rojo: Dirá que está en la gloria, uno de los análisis más completos, independientes, lúcidos, esclarecedores de la vida y obra de Gabriela Mistral. El estudio de Grínor Rojo refleja una investigación acuciosa de los papeles, archivos diseminados de la obra de la Mistral en Estados Unidos, Brasil además de otros manuscritos inéditos rastreados en Santiago de Chile. "El erotismo, con esta palabra inicia su prólogo Rojo, el maternalismo- en segundo lugar, comento,- el ambiguo mensaje de las canciones de cuna, la religiosidad ortodoxa y la religiosidad alternativa, el alrgo camino de su recobro de Chile y el Poema de Chile, las varias caras de la que ella misma denominaba su "locura".
La conclusión de Rojo no puede ser más precisa cuando sostiene que después de leer su obra poética y la mayoría de su prosa, ha salido con una inmensa admiración por la poeta, "cuya voz a estoy ahora convencido que debe contarse entre las más excelsas de la lengua, sin una admiración comparable por la prosista, que en una proporción bastante más grande de lo que se le suele conceder produce literatura de circunstancia o de encargo, y con un descontento no pequeño (y estoy siendo discreto de nuevo) hacia el trabajo realizado por los críticos tradicionales de su obra."
Cuando las personas hacen mutis por el foro y ya no están físicamente, sólo su obra hablará por ellos. Mi experiencia con la Mistral, no es que ella hoy sea "más famosa", ya tuvo el Premio Nobel, Nacional de Literatura de Chile y reconocimientos en importantes universidades, sino más bien que su obra está siendo descubierta, puesta en ad valoren, estudiada, reconocida, como debe hacer con una poeta, intelectual del tamaño bíblico de la incomparable Gabriela Mistral. Tan aficionados los narradores chilenos de hacer novelas sobre los poetas y otros dedicarse a la chismografía simplemente, digo, la vida de la Mistral debiera llevarse al cine. Pienso que Gabriela es materia de celuloide para Raúl Ruiz o Almodóvar. Es un dato, el personaje resiste más de una toma.
A Gabriela Mistral/
Lucila de Elqui/
Alcayaga y llaga/
de todos los valles/
adelantada de Montegrande/
amada por Chile/
recibiendo/
el Premio Nacional/
de Literatura/
mucho antes del Nobel/
de manos de Raúl Silva castro/
insigne cabrón/
de la crítica nacional/
como tantos otros/
huérfanos de olfato/
monotemáticos pisapapeles/
de la literatura criolla/
bolas de alcanfor y naftalina/
verdaderos comején/
de la palabra.

Del Libro, Los Poetas de Chile de Rolando Gabrielli, 2007
Epílogo
Jorge Marchant Lazcano en su artículo Love Story se dio a la tarea de visitar la casa en Long Island, donde vivían Doris y Gabriela, pero ya había desaparecido y en ese mismo sitio se levanta hoy una propiedad construida en madera. Doris, comenta el autor de la crónica, conoció por primera vez a Gabriela en 1946, en el Barnard College. Ella tenía 26 años y Gabriela 57 y quedó deslumbrada de su intelecto. Todavía recuerdo, cito al autor, vivamente, con angustia, el sufrimiento que reflejaba en sus ojos, comenta Doris. Había muerto hacía poco tiempo su sobrino Yin Yin en Brasil. No es un dato menor. Gabriela lo había criado de niño y se suicidó en circunstancias que la poeta nunca aceptó como legítimas. No olvidó su muerte y se sumió en un pozo oscuro interminable. Como tampoco es un detalle insignificante que Gabriela le contara al poeta Moure que a los siete años fue violada por un mozo.
Sigamos leyendo la historia de amor de Marchant, de manera textual nos dice:
"La chica de pelo cobrizo que, según Gabriela, parecía una belleza prerrafaelista de Burne-Jones, y según el lugar común chileno una copia de Katharine Hepburn, vivió su infancia entre un elegante departamento de la Quinta Avenida y una casa de playa en Long Island junto a dos hermanas y el padre que amenazaba con suicidarse pistola en mano. Mientras estudiaba literatura en Barnard College conoció a Charles Neider editor del libro “La estatura de Thomas Mann” que incluiría un texto de Gabriela Mistral. Luego de traducir dicho texto, Doris Dana le envió un ejemplar a la poetisa que residía por entonces en California, junto a una entusiasta carta de admiración en la que recordaba aquella fugaz primera visión en Barnard. Era el otoño de 1948 y la posibilidad de reunirse en Los Angeles con el escritor alemán exiliado se fue convirtiendo para las dos mujeres en una promesa de conocerse.
De cualquier forma, Thomas Mann pasó a un segundo plano ante un potencial viaje de la entusiasta pareja a México. “Durante el verano, practicaba mi español industriosamente, es limitado, Maestra. Pero tengo gran voluntad. ¡Qué dicha tendré de ver su rostro!”. Hacia octubre de ese año, se reúnen en la casa de Gabriela en Santa Bárbara. Luego en México donde Gabriela había sido nombrada cónsul en Veracruz, de acuerdo a numerosas fotografías de la época en que aparecen juntas. Gabriela luce feliz, rejuvenecida, llena de vida, surgiendo de la oscuridad en que la había sumido la muerte de Yin-Yin. En algún momento hacia fines de 1948, Doris Dana había regresado sin embargo a Nueva York y Gabriela Mistral escribía: “Amor: Nada sé yo ¡pobre de mí! de tus problemas, nada. Y nunca sabré nada. Creo que es tu orgullo lo que te hace callar. Pero resulta, Doris mía, que yo debo sufrir la humillación de esta ignorancia. Y de otras. Y no es justo esto, y es feo además, y necio y estéril y a la larga esto va a envenenar nuestra vida”.

"Aquel sentimiento de desgaste, de fracaso, se contrapone con destellos de alegría cuando Mistral sentía a Doris cerca suyo: “Es como si siempre yo te hubiese tenido, como si fuésemos hermanos de edad semejante, o como si fuésemos amantes de media vida, o couple (casados) de mucho tiempo”. Esta será la constante de la correspondencia que se extiende hasta cuando ya viven juntas. La imagen de Doris Dana va creciendo distorsionada según sea el ángulo de la mirada de Mistral, porque existen muy pocas cartas de la norteamericana. (¿Habrá destruido las propias?) El miedo a perderla, cuando ya le queda muy poco que esperar de la vida, se convertirá en el eje de la existencia de Gabriela Mistral. Doris Dana podría haberse encontrado enferma en Nueva York pero Gabriela no lo sabe con exactitud: ¿Tuberculosis? ¿Daño del corazón? ¿Mala alimentación? Doris Atkinson señala al respecto: “Algunas de sus características, como su dificultad para mantenerse sobria, sus luchas contra la depresión y sus cambios de humor propios de los maníaco-depresivos -tan frecuentes en mi familia…- estaban todas presentes en la tía que conocí y amé. Ella podía ser dulce y encantadora y, luego, sin previo aviso, ponerse amarga y enojarse”.
“¿Por qué, dime eres tú tan reservada? Cerrada para mí, casi extranjera, en cuanto se refiere a tus problemas y a tus conflictos. Yo que te lo he dicho todo, sufro de tu reserva, y sufro de eso cada vez que llegan tus cartas. Esto no puede seguir así, Doris mía”. Y de inmediato, en carta siguiente, Gabriela se arrepiente de lo dicho: “He sido un animal hablándote duramente a causa de los celos. Recuerda siempre que el español es una lengua muy brutal y recuerda también que nuestras razas son muy diversas”.
Los celos, las diferencias raciales y los asuntos económicos, son tres puntos cruciales en esta compleja relación. A través de todo el epistolario pena a Mistral la existencia de una tal M.M. en la vida de Doris Dana. Pedro Pablo Zegers (editor del libro) sugiere la posibilidad de que aquella persona pudiera haber sido Monika Mann, una de las hijas de Thomas Mann, lo que incluso Doris Atkinson de alguna forma corrobora. Dana podría haberla conocido a través del libro de Charles Naider en el cual Monika participó. Poco querida por su padre -quien hiciera comentarios despectivos de Monika al tratarla de histérica o refiriéndose a sus “estúpidos amoríos”-, estuvo casada con un intelectual húngaro que falleció en 1940 cuando el barco que los conducía a los Estados Unidos fue torpedeado en el Atlántico.
El asunto racial puede reflejarse en innumerables y desconsoladas palabras de Mistral: “Hasta hoy yo no veo más razón para tu ruptura conmigo que el no ser yo una americana y el no ser una caucásica de raza y el tener una ideología de mestiza, de “color people”. Tal racismo me deja estupefacta. Y llego a creer que en tu ruptura no obras tú, que obran tal vez otras personas”. Siempre se opone a la ira, en el corazón de Gabriela, la esperanza de una vida mejor: “Que en otra encarnación las dos nazcamos en razas nórdicas, vida mía.”.
Por su parte, el tema económico se refleja en constantes revisiones de cuentas corrientes, temor de pérdida de dinero, pagos de pasajes, promesas de herencia. Todo lo anterior queda claro cuando Gabriela le lanza un ultimátum a Dana en Nueva York en mayo de 1949: “Tú sigues allá por una de estas razones. a) Un amor que no confiesas (M.M. ha vuelto a entrar en tu vida y vas a regresar con ella.) b) Falta de dinero para gastos que yo ignoro. La deuda en que te lanzaste por M.M. puedes amortizarla desde aquí. Yo te ayudaré para eso. c) Neoyorquismo. Eso no tiene cura. Opta entre esa ciudad y esta indígena del sur.”.
Felizmente para ambas, Dana no tuvo que optar entre Nueva York y la poetisa del Valle de Elqui.

En 1952, una vez más cargando con toda su soledad en Rapallo, Italia, Gabriela reconsidera la posibilidad de vivir en Nueva York. Pero es clara en su petición a la amada: “Sin fatigarse, sin prisa, emplea estos meses en buscarte una casita cerca del mar y no demasiado lejos de Nueva York. (Yo veo que tu centro será siempre esa ciudad terrible.) Procura que no sea blanco fácil esa ciudad o pueblo para las bombas y cuenta para ello con esos nueve mil dólares. Tal vez las dos vamos a vivir en ella...”
El sueño americano se cumple finalmente para Gabriela en Roslyn Harbor, una casa moderna con garage como las miles que crecen por entonces en los Estados Unidos, cerca de las grandes ciudades. “A mí me descansa de mis cuidados -le escribe Gabriela a su amiga Victoria Ocampo- regar las plantas de Doris, unas pocas que dan a la calle. Por tener aquí casi todo lo que yo realmente necesito voy teniendo paz de más en más.”
De los objetos guardados por Dana de aquella vida en paz -que extrañamente hoy a muchos homofóbicos fastidia-, expuestos hace un par de años en la Biblioteca Nacional de Chile, salta de inmediato el recuerdo de un fonógrafo de la época en que estaba puesto un disco de 1953 de Doris Day (casi tocaya de Doris “Dein” como se pronuncia su apellido). La canción, popularísima entonces, se titula “Secret love”. El amor ya no es más secreto aunque le duela a muchos. Ahora es eterno. De aquella casita típica de fines de los años 40, saldría Gabriela con el cáncer a cuestas al hospital de Hempstead -que tampoco existe- el invierno de 1957. En los bosques de Roslyn debieron quedar resonando sus palabras: “Ay, que no vuelva a verte. Quédate conmigo. No te vayas más, Doris Dana. ¡No te vayas más!”. Pero fue ella quien se alejó a la aridez del sepulcro en Montegrande."

martes, septiembre 01, 2009

ELLA




Ella es absolutamente vertical. Parece una bandera con asta y todo. Flamea en sí misma. Se iza y toca, primero, el cielo y luego, su propio himno. Autonomía total y hay que rendirle honores sin que se note. No es un paño al viento, ondeando colores, ni representa un Estado, sólo asimisma, de cuerpo entero. Rolando Gabrielli©2009

lunes, agosto 31, 2009

Uno de tres


No te dejes perder,
Musa
arder en otro fuego.
Eres mi convención imaginaria
y te repites haz
en un mismo cuerpo,
como si fueras un sueño
que crece desde adentro
de tu luz oscura.
Rolando Gabrielli©2009

Mafalda, pública y nostálgica


Mafalda ya está sentada en la banca de su plaza, en San Telmo, Buenos Aires, y se inaugura su estatua iconográfica al lado de su creador: Quino, su padre, que a pesar que la descontinuó no la abandona en los grandes momentos. Personaje de los sesenta, cuando el mundo era y parecía otro mundo, Mafalda no se conformaba conque casi todo anduviera "patas para arriba", preguntaba, ponía el dedo en la ya, concluía por omisión, pero nunca era indiferente a lo que le rodeaba.
Dècadas después, el mundo se ha sumido en un mar de indiferencia, la palabra solidaridad forma parte de la prehistoria del vocabulario de la humanidad y un mundo egoista se erige detrás de los muros de los nuevos caballeros feudales del Medioevo del siglo XXI. Mafalda sabe a que me refiero, de qué hablo y hacia donde gira el planeta azul. Seguramente a ella le gustaría seguir viviendo de la mano y pensamiento de Quino, y no ser una escultura para la eternidad, pero sabe que hizo lo posible por advertirnos y compartir con nosotros un mundo mejor.
Transformarse en estatua infunde un profundo respeto. Esa es una ventaja. Otra ganancia es que quien pase por allí y no conozca el personaje, preguntará, indagará sobre él. Las estatuas nos hablan de otra manera, y la primera pregunta-respuesta que uno se hace es: por algo está ahí.
Una de las cosas que yo haría es poner en la misma plaza, un Buzón para dejarle acrtas a Mafalda. Con esa correspondencia se podría escribir nuevas historias. Es como tomar el pulso a dos tiempos distintos.
Quino nos ha estado diciendo con Mafalda que existen muchos problemas, pero que el hombre debe humanizarse más, aspirar a ser mejor, más solidario y participar a favor de una sociedad más justa, honesta, equilibrada, socialmente ética. Es un mensaje universal, esa es la gracia de Mafalda, que trasciende fronteras, idiomas.

domingo, agosto 30, 2009

Cuerda floja


Cuerda floja,
la vida en dos pies
en el mortal equilibrio
de la sombra y el cuerpo,
la especie naufraga
a pesar de Noé.
Finalmente,
se pone la soga
al cuello.
Rolando Gabrielli©2009

sábado, agosto 29, 2009

El garabato de la vida






Imàgenes que una imagen sobrevuela,
la infancia es un último recurso,
en mi memoria el verde que recrea la pureza
de tu mano y el garabato de la vida.
Nadie como yo necesita de este trazo,
perfección de lo que aún crece,
inocencia te confío mi sombra
y resèrvame dos entradas para esta noche.
Rolando Gabrielli©2009

La poesía


La poesía
está
en las palabras:
lengua del poeta,
paladar del lector.
Rolando Gabrielli©2009

viernes, agosto 28, 2009






Me resbala
lo que queda del país,
sus ciénagas y cloacas,
la mancha nítida
y el mantel morado
tenaz de la misa.
Barranco de un sólo barranco,
esta es mi poesía.
No importa que llegue hasta ti
por terceras personas,
mi ego sobrevivirá
con la sal del mar
como una carne seca
al sol de la vida,
asì atraviesa la gloria inmortal,
sin escafandras.
Rolando Gabrielli©2009

miércoles, agosto 26, 2009

Mafalda, un icono vivo

Mafalda es un icono de la memoria contestaria, la voz de los sin voz y que siempre han deseado un mundo mejor. Mafalda no es historia, forma parte de nuestra historia, no vive en el recuerdo, porque su presente aùn nos pertenece y està viva en un mundo que multiplica los mismos problemas que ella denunciò. De seguro que le enterrarìa un dedo en el ojo a la pelota global. Màs que una estatua, debemos seguir viéndola como un icono vivo, actuante, pensante. Mafalda huboese cerrado los bancos para siempre y habrìa cita a Brecht en la Ópera de 5 centavos: ¿Quièn es màs ladron, quien funda o roba un banco ? Ella estarìa con J. Dillinger, el del pajarillo tordillo de los años treinta, cuando la depresiòn tenìa cara de perro en Estados Unidos. Con sus grandes ojos de aceituna negra, no sólo contemplarà el mundo desde San Telmo, donde naciò en 1963, sino seguirá siendo una advertencia a quienes vivan en la ciudad porteña o la visiten, de que aun el genial Quino sigue reclamando un mundo mejor. Las estatuas tambièn hablan y esta serà una de ellas. Podrán los distraìdos paseantes conversar con Mafalda, hacerle preguntas, hablarle de sus sentimiento, como ven el mundo, que sienten y compartir la vida de los barrios, el fútbol, la polìtica, todo cuanto ocurre a la medida y semejanza del hombre del siglo XXI. Ella les comprenderà y guiñará un ojo de satisfacciòn porque aùn se siguen ocupando y preocupando de la esfera azul convertida en una pelota de mi....a.
La escultura ya està lista, tiene 80 centímetros de altura, la creó Pablo Irrgang en apoxi y fibra de vidrio y serà inaugurada el 30 de agosto próximo en el corazón de la bohemia porteña, en la esquina de Chile y Defensa. Asimismo se descubrirà una placa donde viviò Quino, en la calle Chile 371: "En esta casa viviò Mafalda"
Mafalda no estarà con ese gato que aparece en nuestra foto, sino sòla, con su vestido verde. La piba cuenta con una plaza en Colegiales y unos murales, que la homenajean. Mafalda, viviò en la mano y corazòn de Quino, desde 1964 a 1973, se tradujo a numerosos idiomas, traspasò todas las fronteras y culturas.

Se me subió la nube


Se me subiò
la nube al ojo,
veo todo màs claro
de arriba
hacia abajo.
La tierra circula
redonda azul
azul por el cielo,
màs nìtida
que un platillo volador.
Mi nube
me protege
de la memoria,
llueve por sus ojos.
Los míos,
estàn intactos
desde que te fuiste.
Rolando Gabrielli©2009

martes, agosto 25, 2009

La Flor de la Canela

















La Flor de la Canela
Déjame que te cuente, limeño/ dèjame que te diga la gloria / del ensueño que evoca la memoria/ del viejo puente, el río y la alameda.
Déjame que te cuente, limeño / ahora que aun perdura el recuerdo/ ahora que aun se mece en un sueño / el viejo puente, el río y la alameda.
Jazmines en el pelo y rosas en la cara/ airosa caminaba la flor de la canela / derramaba lisura y a su paso dejaba aromas de mistura que en el pecho llevaba.
Chabuca Granda.

En las Ferias de Libros hay de todo: libros, revistas, manuales, imágenes, artesanías, comidas y bebidas, afiches, Kabalá, religión, música, juegos didácticos, videos, comicidad, chucherías, blogueros, discursos, expositores, panelistas-escritores, invitados especiales, y público. Todo se vende, con la excepción de alguna folletería pública, revistas y los servicios públicos para orinar, que son gratuitos. La Feria es una puesta en escena social y comercial, un punto de encuentro, un vistazo a la palabra escrita en papel. El homenaje social más grande al libro en su divulgación directa. Hay Ferias grandes, medianas y pequeñas. Las ofertas son distintas, en cuanto a la variedad de libros, participación de autores interesantes y propuesta de conferencias y actos culturales y sus derivados de entretenimiento. La mayoría de las Ferias son anuales y se organizan con detenimiento y se buscan las mejores alternativas y participación nacional y extranjera. Las Ferias son necesarias para respirar de manera directa la atmósfera del libro y del autor y todo lo que rodea al rito de la palabra. Tomarle el pulso a las novedades y buscar ofertas, saldos interesantes. En las Ferias hay poetas y poesía, un artículo en virtual retirada, con poca demanda, ni siquiera sospechoso, más bien tácitamente aceptado por su antiguedad y reiteración de parte de sus autores. Quiero decir que en las Ferias hay de todo, porque se supone que es un espacio sagrado para la libertad de expresión, creatividad, discusión de ideas, búsqueda de conocimiento, actualización y tribuna literaria. A veces, termina siendo un mall màs de los libros, pero aùn asì, es necesario. El libro, debiera, entonces adquirir protagonismo y ser fuente de admiración y consulta. La lectura es el telón de fondo, la sombra real, de cualquier Feria del Libro. Por eso la participación del público es vital, sobre todo, en la interacción con el Libro. Cada Feria es distinta y trae sus sorpresas, como la vida, dice Rubén Blades.
Una de las escenas que más me sorprendió fue la capacidad humana de una persona de sobrepasarse asímisma y sepultarse con sus propias palabras en un mar de verborrea que entraba y salía por su boca y la lengua que azotaba las frases con regocijo, sin pausa, con esa libertad del abuso que el interlocutor no existe y se pasea por un abecedario que incluye el italiano, francés y algo de inglés, como despreciando la lengua franca, y dejando constancia de un latinismo absoluto, lujoso, que arranca de una aristocracia venida a menos, pero emparentada con el santo y seña de una mejor vida. Aún así no se detiene en el tiempo, geografía, historia, y desde luego, árbol gnealógico que incluye amigos y diplomáticos, como si una gran familia universal les tocara un violín sólo a ellos. Viajaba, viajaba incansable con la palabra y la anècdota desde los volcanes nicaraguenses al Vaticano, paseàndose por sì mismo, alterando la voz, retenièndola, como una corista que se sabe dueña del escenario con sus largas piernas, que nunca me habrìa imaginado, suelen esconder un ruiseñor que nos canta de noche. Y se trataba de una noche veneciana, acariciada por las aguas, aquì frente al Pacìfico, donde el mar pudiera ser dueño del horizonte si esas paredes no le taparan, aunque a nadie le importe, porque lo que reina es la palabra, y un icono màs grande que si mismo nos habla, y el tiempo se abruma cuando alguien se toca la punta de la lengua frente a un espejo y la recoge como una serpiente que atraviesa silenciosa la noche panameña. Cassanova quisiera este espectàculo, bajo las lámparas de Venecia, como recorre el ornato bucal de la palabra, fantasioso, barroco, lujoso, sin desconocer el chisme que tanto le viste y otorga una gracia irrepetible. 40 años se movìan al tacto linguìstico, incubado en el esponjoso paladar, con sus descendencias y amistades aristocráticas, y no faltò la poesìa, aunque la despreciaba como gènero menor, subsidiario, accesorio, leible, pero no apasionante, y Darìo fue el mencionado, galardonado con el galardòn de la palabra nocturna: Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento.
Y tambièn se citò a Proust, Cardenal, Truman Capote, el As de la amistad aristocràtica y bataclana de las superestar.
La historia local e internacional, brotaba de la boca cavernosa, como un cuento y se paseaba por los pasillos feriales, repartiendo bendiciones, patrocinando èxitos, augurando prosperidad, sellando de gozo y libre albedrìo, un mejor tiempo para todos. La fortuna tuvo a bien en entregarnos este personaje sin respiro, como si estuviera reencarnado en ese Gran Protector que fue Leonidas Trujillo, varòn de vìrgenes y crìmenes, ese subproducto de la historia tropical.
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Separemos con una lìnea informal la historia de las historias, las Ferias son un mundo. Los libros estàn escritos, ya nadie puede remediar eso. las palabras disfrutan de la tinta imperecedera, deseo de todo escritor.Cuando un escritor firma su libro, pareciera sentenciar al lector que lo recibe a una larga condena de lectura o de aburrimiento. La sorpresa la descubre posteriormente el propio homenajeado lector. Ya nadie podrà interceder por el lector, sòlo la palabra que recibiò como regalo o condena.
Son numerosas las sorpresas en este acertijo de las Ferias. Preguntè a varios peruanos residentes en Panamà y en Lima, como lo he hecho en algunos exquisitos restaurantes como Machu Picchu, si conocen el poema de Pablo Neruda, sobre esa màgica ruina que el secreto Inca guardo hasta avanzado el siglo XX por sobre el hombro de la conquista española. Allì donde el sol comulgaba con todas sus sìlabas y oraciones con el Inca, como un dios iluminado tan pròximo a lo inancanzable.Nadie de las personas con quien conversè habìa oìdo la voz del desierto sobre la remota existencia del singular poema nerudiano: Alturas de Machu Picchu, un cóndor andino en la poètica hispano hablante. el poema data de 1950 y la Montaña Vieja, Machu Picchu, la inexpugnable ciudadela inca, fue construida a mediados del siglo XVI y descubierta por sòlo en 1911 por el profesor norteamericana Hiram Bingham, aunque otros expedicionarios y empresarios de origen italiano y francès, ya tenìan noticias de sus ruinas. Neruda revelò en 1954 que sintiò cuando subiò a la cima de Machu Picchu y què significò esta fortaleza religiosa-militar para su futura poesìa: "Despuès de ver las ruinas de Machu Picchu, las culturas fabulosas de la antiguedad me parecieron de cartòn piedra, de papier maché...Ya no pude segregarme de aquellas construcciones", afirmarìa el vate de Isla Negra. Neruda en su Canto General, libera de la leyenda negra de la Conquista española, a Alonso de Ercilla y Zùñiga y a Balboa, decapitado en Panamà por mano española. Obra barroca, para un mundo esclavo, imperio construido con la sangre inca del obrero anònimo, que puso piedra sobre piedra para habitar la expresiòn más elevada de una etnia que adoraba el sol.
Sube a nacer conmigo, hermano./ Dame la mano desde la profunda/ zona de tu dolor diseminado./ No volverás del fondo de las rocas./ No volverás del tiempo subterráneo. /No volverá tu voz endurecida./ No volverán tus ojos taladrados./ Mírame desde el fondo de la tierra,/ labrador, tejedor, pastor callado:/ domador de guanacos tutelares:/ albañil del andamio desafiado: /aguador de las lágrimas andinas: /joyero de los dedos machacados:/ agricultor temblando en la semilla:/ alfarero en tu greda derramado: /traed a la copa de esta nueva vida/ vuestros viejos dolores enterrados./ Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,/ decidme: aquí fui castigado, /porque la joya no brilló/ o la tierra no entregó a tiempo/la piedra o el grano:/ señaladme la piedra en que caísteis/ y la madera en que os crucificaron,/ encendedme los viejos pedernales,/las viejas lámparas, los látigos pegados/ a través de los siglos en las llagas /y las hachas de brillo ensangrentado./ Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta./ A través de la tierra juntad/ todos los silenciosos labios derramados /y desde el fondo habladme/toda esta larga noche/ como si yo estuviera con vosotros anclado,/ contadme todo, cadena a cadena, eslabón a eslabón, /y paso a paso, afilad los cuchillos que guardasteis,/ ponedlos en mi pecho y en mi mano,/ como un río de rayos amarillos, /como un río de tigres enterrados, /y dejadme llorar, horas, días, años, /edades ciegas, siglos estelares. /Dadme el silencio, el agua, la esperanza. /Dadme la lucha, el hierro, los volcanes. /Hablad por mis palabras y mi sangre./ (Pequeño fragmento de Alturas de Machu Picchu).
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ANTONIO CISNEROS, del Perù
Del viento la vela de la poesìa, en este mar desde el desierto. Antonio Cisneros abriò la noche de la poesìa luego de una breve presentaciòn curricular, con humor, y un libreto que presentò al pùblico de como serìa su recital. Éramos treinta almas en pena, incluida la comitiva peruana, algùn fotògrafo y el presentador, que ya habìa hablado del Inca Garcilaso de la Vega.
Cisneros es un poeta con trayectoria, premios internacionales: Casa de las Amèricas, Gabriela Mistral, su obra està traducida a 14 idiomas y èl ha vivido muchos años fuera de su país, en Amèrica, Europa y Estados Unidos. leyò puntualmente una serie de poemas divididos en cuatro momentos. Se definiò como poeta de la tercera edad, que paga mitad de precio en el cine y que tambièn recibe homenajes. Lo màs emocionante de su carrera como escritor, fueron sus inicios, recordò con nostalgia, cuando editò en 1961 por primera vez una plaqueta con poemas. Esos libritos que tienen que ser leidos diez veces para adquirir cuerpo y existencia real en la manos de los lectores. El primer lector es muy importante, dijo, y èl cuando lo vio leyendo su plaqueta en una librerìa, lo persiguiò. Querìa preguntarle que pensaba de su poesìa. En esa època uno considera el infinito poder de la poesìa. Siempre pensè, precisò, que alguien se me acercara a preguntar por una imagen oscura.
El libreto en la noche panameña en ATLAPA, consistiò en lo siguiente: Poemas de ciudades, de animales, amor y desamor y La Crònica de Lima, con la cual iniciò su recital a ritmo de vals. Para calmar la duda/que tormentosa crece/acuèrdate, Hermelinda/de mì. Hermelinda, Vals criollo.
Un Cisneros asmàtico leyò cada poema con la doble respiraciòn que le aquejaba en la noche panameña, pero siempre de humor, relatando sus experiencias, comentando la historia de cada poema, una anècdota que le presidìa, acercàndose a un públoco que no participa habitualmente de recitales poèticos.
Tambièn leyò Cuatro boleros maroqueros, los cuales identificò, como burdeleros para el conocimiento del pùblico local. Con las lluvias últimas te largaste/entonces yo creì/que para la casa màs aburrida del suburbio/no habrìa primaveras/ni otoños ni inviernos ni veranos/pero no/Las estaciones se cumplieron/ como estaban previstas en cualquier almanaque/Y la dueña de la casa y el cartero/no me volvieron a preguntar/por ti.
Cisneros ha sido un poeta viajero, de ciudades, me recuerda un poco en esto de los desencuentros y de las Citys de Paso, aunque èl permanecìa màs tiempo que Enrique Lihn. Le preguntè por el poeta chileno, que sé conocìa y visitaba en Chile, donde yo le vi, pero sintiò mi voz como una rara atmósfera de algún pasado desconocido, un eslabón que no ató. Fue ese diálogo efìmero de dos que no se conocían. Las Ferias permiten estos fortuitos desencuentros, un fluido que se asfixia en la pared de las palabras.
Durante el libreto del recital, en el capítulo Poemas de ciudades, contó su vida en Berlín. Contó la historia de estas parejas treintonas, sumergidas en la opulencia de su juventud, ávidas de larga vida plena, que se ejercitan en la curva y recta del ejercicio diario, absorven todo el oxígeno poble y comen como dioses del olimpo los productos menos contaminados del paraíso perdido. Sólo interpreto del anecdotario del poeta, su poema además, Naturaleza muerta, que describe esta nueva raza del consumo. El poeta contempla estas beldades de la modernidad desde su óptica irónica y pisando los talones del otro extremo, una muerte más segura en el mediano plazo. Los divos de esta vida natural pasan por su puerta, bellos y bronceados. Me miran, (si me ven), como a un muerto con el último cigarro entre/los labios.
Poemas de animales fue parte de la selecciòn del autor en una jornada asmática y medida. Esta vez le tocó el turno al cangrejo, este inofensivo, lento, crustàceo que nada entre dos aguas, cuyas pinzas tienen diversas utilidades que van desde la recolecciòn de alimentos a la guerra o el amor. Hay quienes le parecen repulsivos, se sienten amenazados, les temen a esta suerte de cangrejitis. En el poema Muchacha húngara està en hungría otra vez, Cisneros comenta que es un poema de la memoria.
El libreto de Cisneros traía y se dijeron más palabras, anécdotas, como el cambio de título de un poema que se llamaba La Flor de la canela, pero cuando conociò a Chabuca Granda, decidió cambiarle de nombre. Para hacer el amor...Es difícil hacer el amor pero se aprende.
Y terminó con un poema nostálgico, sentimental, familiar, dedicado a su hija. El viaje de Alejandra...La hija que viaja a España a los 23 años...parece un coatí adolescente... Es una joven bella y de buenas costumbres... Es fácil distinguirla. Tiene el pelo amarillo y no es muy alta.
A veces los poetas hablan de sí mismos y nos ilustran, aproximan a su realidad intima: Ahora sobrevivo en Lima, con mi mujer, mis tres hijos y mis cinco nietos. El muchacho que fui, se ha convertido en un viejo patriarca. Escribo poco, mantengo a duras penas mi tan poquita fe y temo cada día"
HISTORIA DE BLOGUERS y otras historias
Los bloguers nacieron para frenar la mentira de los grandes e intocables diarios norteamericanos en tiempos del inefable George Bush. Fue una necesidad de respirar la verdad, de acercarse al gran público con los hechos tal y como sucedieron, sin intermediarios. La mentira, verdades a medias, historias con un libreto que superaba el periodismo ficcionador, comenzaron a asquear a las personas inteligentes que no se reconocían en el engaño. A principio, los periódicos los ignoraron y cuando comenzaron a crecer como callampas en el exclusivo y arbitrario bosque de la información, se percataron que la nueva herramienta había llegado para quedarse y diseminarse en el mundo del ciberespacio como pompas de jabón. Millones de blogueros inundaron el ciberespacio como estrellas brillaron en una gran Galaxia, pero como ocurre con la vida, muchos se convirtieron en polvo, mientras surgían otros de la nada en otros países y lugares de un mismo mundo.
Unos brillaron más que otros, algunos opacos crecieron y se esfumaron, y también permanecen aquellos que son simple diversión, distracción, monólogos de peluquerías, travestismo literario, pronografía de la pelabra, ego de ombligo adentro, simples espejos de adolescentes: se miran y no se ven. Algunos prefieren el anonimato para decir lo que no se atreven a firmar, porque aún no descubren que la información es pública, abierta, ética. Trabajan como el recién festejado internacionalmente Buitre, con una materia prima llamada carroña. La amasan, estiran como un largo chicle y la introducen en su oscuro caleidoscopio y allí se entretienen con su presa de turno. Con los Blogs hay que contar porque son millones y llegan a millones. Los grandes diarios alojaron a sus propios bloguistas, inclusive escritores y periodistas profesionales. La competencia es la competencia, y al mercado lo que es del mercado. Son millones de cabezas en distintos continentes con diferentes culturas, distintos objetivos, propósitos, formación, quienes disparan sus mensajes al universo de los blogs, los llamados personas bitácoras, que divulgan desde el YO más íntimo hasta simples informaciones y sobre todo, dejando imágenes a placer.
En la V Feria del Libro de Panamá asistí a un conversatorio intitulado El Blog una Herramienta de Expresión, integrado por Ignacio del Valle, Lucy Chao e Ivan Thais, quien no asistió, pero fue reemplazado por una ama de casa rusa residente en Panamá que escribe poesía. una mesa que no era redonda ni cuadrada o rectangular, muy dispar, sobre un tema que evidenció poco público, unas 25 personas, a pesar que los expositores se esmeraban por hablar de lo vanguardista, único de la herramienta blog, indispensable para un escritor y como sentenció el español: pronto acabará el libro impreso. La rusa contó su experiencia, que había aprendido a escribir poesía en Panamá sin rima, porque la poesía en su país era rimada...y que ella estaba en una red y le interesaba el raiting....dijo que la gente le decía que le gustaba el contenido de lo que esribía pero no los textos, tal vez, digo, el estilo, la forma, el arte de la poesía. El bloguer español estimó que subir una foto a un blog es comunicación, algo diferente y la persona está dando una informaicón irrepetible al mundo. La poeta Chao dijo que le servía Face Book, pero cuando le preguntaron por Twitter, respondió que no había ido tan lejos. Después de vaciarse en sus experiencias personales, el moderador dio paso a preguntas y opiniones. Una mujer habló, otra mujer habló y pedí la palabra. Conté que tenía un Blog hace casi 4 años con más de 1400 entradas y unas 3500 fotografías o más, y que había tenido una experiencia no grata, porque lectores anónimos habían escrito a Google, "informándole que mi blog tenía contenidos peligrosos". Le recordé al auditorium que era periodista y escritor profesional desde hace38 años y que nunca nadie me había censurado, ni corregido mis trabajos y que como Corresponsal Internacional, fui objetivo, verás, responsable con la información sensible que manejaba en diversos países de América latina. Mi Blog, afirmé, tiene que evr con la literatura, poesía, arquitectura, la vida, el Arte. La mesa principal se sorprendió con el tema y dijo al unísono que eso no era posible. Les invité a que fueran a Google buscaran mi Blog y vieran el aviso instalado a la entrada con la recomendación pertinente, de seguir o no seguir, dilema casi hamleteano.
Sigo el conversatorio, habló una española del público y volví a pedir la palabra, luego que se dijera que un escritor no era nada sn un blog. No me dieron la palabra, insistí, esto se acabó dijo el moderador, y volví a insistir y hablé. Ray Bradbury, es un escritor norteamericano algo conocido, que cuando comenzó a escribir proscribió de su casa la televisión.El maravilloso Bradbury, estudió en las bibliotecas públicas de California y leía libros, respiraba las palabras. Hace unos días, Ray, se montó en su silla de ruedas, porque ya tiene 87 años y se fue a una biblioteca que estaban por cerrarla porque no tenía presupuesto. Esa mañana gloriosa, firmó y regaló sus libros para salvar la biblioteca. Bradbury, detesta Internet y no tiene blogs, pero hace 50 años llegó a Marte. Se las dejo ahí....y finalicé mi intervención. Nadie habló, se cerró el foro, los bloguistas pasaron como caballos de exposición frente a su público. Y días más tarde me enteré que Thays, prefirió un compromiso en Medellín, Colombia.
Los chistes y filosofía de la crisis
Daniel Samper e Isabella Santo Domingo, colombianos, presentaron a dúo: Humor en tiempos de crisis. Festejaron que sin crisis, no hay humor, por lo que para ellos es importante la crisis. Colombia vive en crisis desde su independencia, claro, administrándola a su manera, lo que ya constituye una filosofía de exportación de ese país suramericano. Samper, un conocido periodista colombiano, manejó un humor más refinado, mientras que la divina Isabella, explotó su gracia, curvas y cayó en el chiste grueso, más prosaico. El humor no es fácil en cualquier época. El público rió, no faltó quien considerara los temas subidos de tono, pero en una Feria se da de todo, como en feria. Y hasta aquí llegó La Flor de la Canela. Nos vemos en la VI versión, donde República Dominicana es el país invitado. El Caribe se toma los escaparates.
Rolando Gabrielli©2009


lunes, agosto 24, 2009


La página muda de palabra,
oruga en piel de gusano
lo que leo por tus ojos
es tipográficamente
el mundo que nos habita.

El mar està detràs






Detràs de esa pared cerrada
está el mar y lo veo como un pez
en su pecera, adivinando, adivinando,
tu rostro que viajó con tu cuerpo
y mis manos que no encuentro esta mañana,
escriben, escriben de memoria
la historia de una mujer
abrazada por mis dos manos,
perdidas.

jueves, agosto 20, 2009

El Chef peruano sabe de què hablo...












"O yo no entiendo lo que està pasando, o ya pasò lo que estaba entendiendo", Carlos Monsivàis.
Es una gracia del mercado y de los organizadores de las Ferias de Libro, como de las editoriales, que se admita la poesìa aùn en estos eventos feriales, macros, populares, donde el show de la cultura sube al escenario sin sonrojarse, con sus pobres, maquilladas, heroicas y tenaces galas de la solemnidad oficial.
Hay de todo como en feria, dice un dicho popular, como que no falta nada y son numerosos los artículos, pero a veces, suele suceder, que algunos libreros quemen saldos perdidos en sus cajones, otros lleven imàgenes, revistas, libros de autoayuda, algunos vendan chucherìas colaterales, se presenten libros impresentables, y asome el fantasma de la ausencia, carencia, del olvido e insustancial perfecto. De los discursos ni hablar, son la cara triste ferial, diluidos en el smog de las palabras. Existe tambièn el "lector chatarra", que lee basura, por eso los libros banales proliferan, ya que saben que tienen ojos lectores, un pùblico àvido de no pensar, no complicarse, dicen, pasar por alto el abismo que les separa de la realidad o vivir el abismo que supera la realidad y la ficciòn, como si una calabaza subiera a sus hombros. Vi vagar como en los mejores tiempos, al Poeta Atòmico, con unos libros bajo el zobaco que decìa tenìan páginas màs antiguas que los baúles del alma de esa librerías que fusilan lo que ya el tiempo parecìa había perdido.
La V feria Internacional del Libro de Panamà 2009, ha tenido de todo un poco y como telòn de fondo Perù, paìs invitado de honor, que ha celebrado los 400 años de la publicaciòn de Los comentarios reales, del Inca Garcilaso de la Vega. (Y el cholo Vallejo, mirando, contemplando en cholo, /desde su mirada triste,/chola,/resguardando la poca/ o mucha /o nada poesìa/que le queda al mundo/en la tutelar montaña andina/escupe desde el antiguo pulmón de Amèrica/ni un verbo nuevo se ha parido/y los perros ladran/de hambre vieja y nueva poesìa ¿Vallejo, còmo se hace/para no votar espuma?)
En el homenaje al Inca Garcilaso de la Vega participaron los expositores peruanos especialistas en la materia, Carlos Garcìa Bedoya y Luis Enrique Tord Modero, quienes coincideron en destacar que la sociedad Inca es comparable en su racionalidad con la Grecia y Roma antigua, todas grandes civilizaciones.
El Inca Garcilaso de la Vega, segùn García Bedoya, dice que no hubo conquista en el Perù y que los indios se sometieron pacìficamente a los españoles. Para el profesor García Bedoya es tesis del Inca Garcilaso de la Vega, apuntaba a que los nobles indígenas fueran tratados como sus pares españoles. "Si no hubo conquista, no tenìan derecho a despojarlos de sus derechos", ni a cobrarles impuestos, como ocurrìa con la nobleza hispana. "Súbditos en igualdad, no bajo una tutela de segunda clase", apuntò. "Nobles indígenas tan nobles como los nobles españoles" Para Bedoya se trataba de una postura reivindicativa, social, que llevò a la Corona española a prohibir la lectura de Los Comentarios Reales. En el siglo XVIII, como bien apunta, García Bedoya hubo 100 movimientos de protesta y en 1781 se apagò la vida y la sublevaciòn de Tupac Amaru. El coloniaje español, verdugo de Tupac Amaru, fue ajusticiado con suesposa, hijo, familiares y partidarios. Tupac Amaru luchaba contra la humillaciòn y esclavitud a la que eran sometidos los indios.
Cuando se produjo la Conquista, a nuestro juicio, con el perdòn del Inca Garcilaso de la Vega, que partiò de Panamà con Francisco Pizarro y su grupo evaporado en la ilusiòn (poco màs de 100, cuentan que eran), Atahualpa fue detenido en medio de un charco de sangre en Cajamarca, una matanza de indios que llevaban en hombros su litera camino a la trampa de la conquista. Atahualpa se desplazaba en medio del jolgorio, la danza, canciones, un ritual digno de su envestidura, que encabezan muchos indios y màs cerca de su trono ambulatorio otros grupo de danzantes. En la retaguardia, cerrando el camino hacia el Inca, protegièndole, otro grupo grande con patena, coronas de oro y plata, accesorios que el sol ponìa a brillar en la mente de los españoles, que màs bien enloquecìan.
La litera de Atahualpa estaba forrada de plumas de papagayos de todos los colores, adornada con chapas de oro y plata, los maderos recubiertos de plata y el Inca iba sentado en una silla pequeña con un hermoso cojìn. La litera estaba revestida completamente de oro. Previo al baño de sangre, el dominicano fray Vicente de Valverde en compañía de un traductor le entregò un brevario (¿Biblia? a Atahualpa, quien lo arrojò al piso ," respondièndole con enojo" Allì comenzò entre los gritos del fray el ataque español y los indios cargaban en hombros la literara del Inca con sus manos cortadas . La historia siguiente es conocida, Atahualpa se dio cuenta de la codicia española y llenò una pieza con oro en pago por su libertad y vida. Fue en vano, porque lo ejecutaron posteriormente.
Ahì comienza una nueva historia en lo que fue el imperio Inca con la muerte de su emperador y señor de esas tierras. Luis Enrique Tord enfatizò màs en los orìgenes de Occidente, el mundo platònico y neoplatònico, la importancia de las ideas y como coinciden de alguna manera esta visiòn cristiana con las percepciones indìgenas entre la razòn, la magia y el espìritu. los indios analfabetos, apunta, visualizaban imágenes y por eso nacieron las iglesias, como representaciòn del mensaje de este nuevo Dios.
Esta trampa que tiende a la historia real el Inca Garcilaso de la Vega, me pregunto y lo hagoa los expositores, de no llamarle Conquista a la Conquista sino aceptaciòn pacìfica, contrasta con la sangre derramada y el fin del Imperio Inca. Mas constrasta aùn con la historia de los Mapuches de Chile, que dieron dura batalla, nunca reconocieron el imperio Inca ni español y tampoco en su momento a los colonos criollos de la Frontera. Dos historias diametralmente opuestas, porque los Mapuches, Araucanos segùn los españoles, barrieron con las ciudades, iglesias y todo lo que construìa el invasor. Nunca hubo dudas en el casicazgo mapuche de quienes eran los españoles y a què venìan No aceptaban un estado extranjero, quizas porque eran "polìcamente salvajes" o creaìan en sus propias reglas y pienso amaban entrañablemente su tierra. La Araucana de Alonso Ercilla, que funda èpicamente Chile, da cuenta de esta historia, donde se reconoce al mapuche por su valor y gallardìa.
El descubridor de Chile, Diego de Almagro, tambièn partiò de Panamà. Descubrirìa lo que serìa la Capitanìa de Chile, un territorio pobre del que pronto regresò a lima, donde en un enfrentamiento con Pizarro perdiò su vida. El hijo de Almagro al tiempo matarìa a Pizarro. La conquista tenìa sus bemoles entre los españoles. Todo lo demàs fue historia sangrienta, de acomodos, y en Chile, una feroz campaña armada contra los Mapuches, simplemente interminable.
Los Comentarios reales del Indio Garcilaso de la Vega, fue un docu,mento para el futuro, de acuerdo con García Bedoya, quien considerò que aún no se suturan als heridas del pasado colonial en el Perù. La historia tiene estas luces y sombras, a veces oscuras o nìtidamente claras. Evidencian màs de lo mismo y nos persuaden que es la hora de un gran cambio. Toda la inmovilidad del presente, es un paso hacia el pasado.

miércoles, agosto 19, 2009

Mi iceberg




Mi iceberg adorado,
que sería de mí
sin tu presencia,
cómo sabría
la profundidad
del abismo.
Ven, abrázame,
sobre la superficie estelar.
Rolando Gabrielli©2009

martes, agosto 18, 2009

La película de Nicanor






¿Què vamos a hacer cuando no estè Parra? Es la única màquina folladora de su imagen irrepetitble, contestaría, lúdica, anti Poètica, lùcida, absolutamente arbitraria, parriana con partida de nacimiento. Nicanor Parra, autor de Poemas y Antipoemas, Versos de Salòn, Obra Gruesa y La Cueca Larga, entre otros libros, es un personaje oleado y sacramentado en la gloria, un poeta chaplinesco, hijo del cine mundo, cuyo reinado poético se extiende hace décadas en la pobre Capitanìa de Chile, jamàs regida por rey alguno. Parra, a sus casi 95 años, se niega hacer mutis por el foro, y se asoma a la platea poética a teatro lleno y dice: Sigo siendo el Rey. Sòlo sale de su casa a Isla Negra, cuando va a la casa de Neruda y hace de cicerón para ilustres visitantes. El viejo Hamlet de San Fabiàn de Alico, demuele su propia sonrisa, si es necesario, en la solemnidad potente de su ironía. Sus maestros Kafka y Chaplìn, recrean su atmòsfera frente al océano Pacìfico como si el mundo esperara una última ola.
Yo no escribo para canonizarlo, ni darle los últimos sagrados òleos, santificarlos, ni llevarlo a la cruz o someterlo a la crìtica, porque todo eso ya lo vivió el antiPoeta que ya ascendiò al Olimpo. Parra sòlo necesito un pizarròn negro para escribir la anti Poesìa, advertirnos que las palabras son según el espejo con que las miremos y valen por lo que nunca fueron antes y nunca significan lo mismo. Eso es poesía, aunque el querìa convertir en escombros el pasado lenguaje de la poesía, pero lo que està escrito viene de muy atrás, casi antes del principio y este gènero viejo està en continuo movimiento y cada época tiene sus propios ventrílocuos, tejedores de una palabra nueva, poetas que miran la rosa como si ya no tuviera espinas.
Parra, tal vez viene devuelta pedaleando por la angosta faja de la poesía, con su mochila y antorcha de Gran Sacristàn, leyendo al revés la Biblia, enseñando su catecismo sin Dios ni ley, viendo la interminable carretera que le espera, con su rìo de palabras va a la mar. Asì como èl le sobrevivió a Neruda, otros le sobrevivirán a èl y la Poesìa seguirà el viejo y eterno curso de las palabras. Parra es un himno de una nueva memoria.
La màquina de follar antiPoesìa parriana pareciera intacta, porque no sólo se trata de la palabra escrita, sino de todo el andamiaje parriano, su escenario visual, exterior, privado, secreto, sus antiguas y màs modestas perfomances, todos los recursos histriónicos del viejo Juglar. ¿Què sería de Parra sin Parra? ¿El maestro le pregunta al discípulo?
Quienes no conocen personalmente a Nicanor Parra o han leìdo de paso su poesìa o no han puesto cuidado en sus ùltimos movimientos de hace màs de medio siglo, no podràn comprender cuànto ha trabajado y sudado el hombre para llegar hasta donde està. Se decidiò en medio de un camino espinoso, cuesta arriba, encumbrado, rodeado de varios escaladores màs y de uno que habìa llegado al Everest de la poesìa. Parra es un maratonista de largo aliento y ha estudiado cada uno de sus pasos, movimientos, gestos y trabajado su poesìa como si Dios sòlo lo hubiese autorizado a èl. No se detuvo màs desde que escribiò Poemas y Antipoemas hace 55 años. decididamente se montò en la montaña rusa de la poesìa y en sus propias palabras. Su propòsito era no dejar tìteres con cabeza. Avanzò a diestra y siniestra, sin contemplaciones, por una autopista sin semàforos. Recuerdo cuando Mario Benedetti llegò a Chile el 69 y lo entrevistò con motivo del Premio Nacional de Literatura. Benedetti concluyò que Parra era un candidato al suicidio, a pesar de su euforia, mantenìa un àcido humor negro. Tres años màs tarde, inaugurarìa sus delirantes Artefactos, unos nudos ciegos que se abrìan en sus perfectas contradicciones, pulsaciones para detonar en los sentidos del lector. Los vi construir en sus enormes cuadernos con esa letra champollioniniana, algo infantil, de huaso sin letra, pero muy versado. Parra habìa entrado por la puerta de la cocina con su nueva poesìa, cocinada en su fàbrica de demoliciòn del establecimiento. Parra sobreviviò a su siglo, entrò en el XXI cargado de gloria y se quedò en Chile los 17 años y medio de la negra oscura dictadura, donde la poesìa vivìa en una cama de fakir. Parra no ha estado sòlo en el escenario poètico chileno despuès de la muerte de Neruda. Gonzalo Rojas, Lihn, Teillier, Anguita, Hahn, Millàn, Uribe Arce, Barquero, han sido las cabezas màs visibles de ese perìodo, que incluye este siglo, aunque algunos no llegaron. Creo que a Parra y a la poesìa del habla castellana y a España, le hacen falta que le otorguen cuanto antes el Premio Cervantes.
Parra vuelve a la palestra, ahora, con la pròxima apariciòn de un documental de su vida, que ha costado 11 años de ediciòn y que Parra ha solicitado unos cortes, a pesar de ser un vanguardista, nihilista, anarquista, francotirador sin impulso, mandò a detener algunas escenas de la vida amorosa real. Lo que el no sabe, es que despuès de muerto, las plumas se aceintan y los ordenadores escribiràn sin cesar la historia. Vèase Neruda, aunque hay opiniones y opiniones.
Retrato de un Antipoeta de Vìctor Jimènez Atkins, se exhibirà el pròximo 27 de agosto en los cines chilenos. Parra tiene trayectoria de actor, ya se habìa filmado dos pelìculas sobre su vida: Nicanor Parra en Nueva York de Jaime Barros y Nicanor Parra de Guillermo Kahn. Parra no alcanzò a borrar todos los cuadros propuestos sobre su filmaciòn.
11 años detràs de Parra es una odisea meritoria, porque el personaje tiene su propio libreto, pero entre perìodo y perìodo habla de Dios, Martìn Lutero, Allen Ginsberg, su influencia sobre los Beatniks, es lo que relata Felipe Saleh en La Naciòn de Chile.
Parra, molesto, de acuerdo con La Naciòn, habrìa amenazado con un juicio legal, si se incluìa lo que decìa de sus mujeres. Nadie en vida quiere exhibir sus calzoncillos y Parra, tantas veces impùdico con la palabra, tampoco.
La pregunta con que se inicia esta nota, es un bumerang. Esa misma me la hizo Parra en 1974 frente al Edificio de la Junta Milar, el Diego Portales, ex Gabriela Mistral: ¿Compañero que vamos a hacer ahora que se nos muriò la Catedral? (Neruda.)
Rolando Gabrielli©2009