DÉJENLO TODO,
NUEVAMENTE
primer manifiesto infrarrealista
“Hasta los confines del sistema solar hay cuatro horas-luz; hasta
la estrella más cercana, cuatro años-luz. Un desmedido océano de vacío. Pero
¿estamos realmente seguros de que sólo haya un vacío? Únicamente
sabemos que en este espacio no hay estrellas luminosas; de existir, ¿serían
visibles? ¿Y si existiesen cuerpos no luminosos u oscuros? ¿No podría suceder en
los mapas celestes, al igual que en los de la tierra, que estén indicadas las
estrellas-ciudades y omitidas las estrellas-pueblos?”
-Escritores soviéticos de ciencia ficción arañándose el rostro a
medianoche.
-Los infrasoles (Drummond diría los alegres muchachos
proletarios).
-Peguero y Boris solitarios en un cuarto
lumpen presintiendo a la maravilla detrás de la puerta.
-Free Money
¿Quién ha atravesado la ciudad y por única música sólo ha tenido
los silbidos de sus semejantes, sus propias palabras de asombro y
rabia?
El tipo hermoso que no
sabía
que el orgasmo de las chavas es
clitoral
(Busquen, no solamente en los museos hay mierda) (Un proceso de
museificación individual) (Certeza de que todo está nombrado, develado) (Miedo a
descubrir) ( Miedo a los desequilibrios no previstos).
Nuestros parientes más cercanos:
los francotiradores, los llaneros solitarios que asolan los cafés
de chinos de latinoamérica, los destazados en supermarkets, en sus tremendas
disyuntivas individuo-colectividad; la impotencia de la acción y la búsqueda (a
niveles individuales o bien enfangados en contradicciones estéticas) de la
acción poética.
Pequeñitas estrellas luminosas guiñándonos eternamente un ojo desde
un lugar del universo llamado Los laberintos.
-Dancing-Club de la miseria.
-Pepito Tequila sollozando su amor por Lisa
Underground.
-Chúpaselo, chúpatelo, chupémoselo.
-Y el Horror
Cortinas de agua, cemento o lata, separan una
maquinaria cultural, a la que lo mismo le da servir de conciencia o culo de la
clase dominante, de un acontecer cultural vivo, fregado, en constante muerte y
nacimiento, ignorante de gran parte de la historia y las bellas artes (creador
cotidiano de su loquísima istoria y de su alucinante vellas hartes), cuerpo que
por lo pronto experimenta en sí mismo sensaciones nuevas, producto de una época
en que nos acercamos a 200 kph. al cagadero o a la
revolución.
“Nuevas formas, raras formas”, como decía entre curioso y risueño
el viejo Bertolt.
Las sensaciones no surgen de la nada (obviedad de obviedades), sino
de la realidad condicionada, de mil maneras, a un constante
fluir.
-Realidad múltiple, nos mareas!
Así, es posible que por una parte se nazca y por otra estemos en
las primeras butacas de los últimos coletazos. Formas de vida y formas de muerte
se pasean cotidianamente por la retina. Su choque constante da vida a las formas
infrarrealistas: EL OJO DE LA TRANSICIÓN
Metan a toda la ciudad al manicomio. Dulce hermana, aullidos de
tanque, canciones hermafroditas, desiertos de diamante, sólo viviremos una vez y
las visiones cada día más gruesas y resbalosas. Dulce hermana, aventones para
Monte Albán. Apriétense los cinturones porque se riegan los cadáveres. Una
movida de menos.
¿Y la buena cultura burguesa? ¿Y la academia y los incendiarios? ¿y
las vanguardias y sus retaguardias? ¿Y ciertas concepciones del amor, el buen
paisaje, la Colt precisa y multinacional?
Como me dijo Saint-Just en un sueño que tuve hace tiempo: Hasta las
cabezas de los aristócratas nos pueden servir de armas.
-Una buena parte del mundo va naciendo y otra buena parte muriendo,
y todos sabemos que todos tenemos que vivir o todos morir: en esto no hay
término medio.
Chirico dice: es necesario que el pensamiento se aleje de todo lo
que se llama lógica y buen sentido, que se aleje de todas las trabas humanas de
modo tal que las cosas le aparezcan bajo un nuevo aspecto, como iluminadas por
una constelación aparecida por primera vez. Los infrarrealistas dicen: Vamos a
meternos de cabeza en todas las trabas humanas, de modo tal que las cosas
empiecen a moverse dentro de uno mismo, una visión alucinante del
hombre.
-La Constelación del Bello Pájaro.
-Los infrarrealistas proponen al mundo el indigenismo: un indio
loco y tímido.
-Un nuevo lirismo, que en América Latina comienza a crecer, a
sustentarse en modos que no dejan de maravillarnos. La entrada en materia es ya
la entrada en aventura: el poema como un viaje y el poeta como un
héroe develador de héroes. La ternura como un ejercicio de velocidad.
Respiración y calor. La experiencia disparada, estructuras que se van devorando
a sí mismas, contradicciones locas.
Si el poeta está inmiscuido, el lector tendrá que
inmiscuirse.
“libros eróticos
sin ortografía”
Nos anteceden las MIL VANGUARDIAS DESCUARTIZADAS EN LOS
SESENTAS
Las 99 flores abiertas como una cabeza
abierta
Las matanzas, los nuevos campos de
concentración
Los Blancos ríos subterráneos, los vientos
violetas
Son tiempos duros para la poesía, dicen algunos, tomando té,
escuchando música en sus departamentos, hablando (escuchando) a los viejos
maestros. Son tiempos duros para el hombre, decimos nosotros, volviendo a las
barricadas después de una jornada llena de mierda y gases lacrimógenos,
descubriendo / creando música hasta en los departamentos,
mirando largamente los cementerios-que-se-expanden, donde toman
desesperadamente una taza de té o se emborrachan de pura rabia o inercia los
viejos maestros.
Nos antecede HORA ZERO
((Cría zambos y te picarán los callos))
Aún estamos en la era cuaternaria. ¿Aún estamos en la era
cuaternaria?
Pepito Tequila besa los pezones fosforescentes de Lisa Underground
y la ve alejarse por una playa en donde brotan pirámides
negras.
Repito:
el poeta como héroe develador de héroes, como el árbol rojo caído
que anuncia el principio del bosque.
-Los intentos de una ética-estética consecuente están empedrados de
traiciones o sobrevivencias patéticas.
-Y es que el individuo podrá andar mil kilómetros pero a la larga
el camino se lo come.
-Nuestra ética es la Revolución, nuestra estética la Vida:
una-sola-cosa.
Los burgueses y los pequeños burgueses se la pasan en fiesta. Todos
los fines de semana tienen una. El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales
con ritmo. Eso va a cambiar. Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y
guillotinas. Intuirla, actuarla ciertas noches, inventarle aristas y
rincones húmedos, es como acariciar los ojos ácidos del nuevo
espíritu.
Desplazamiento del poema a través de las estaciones de los motines:
la poesía produciendo poetas produciendo poemas produciendo poesía. No un
callejón eléctrico / el poeta con los brazos separados del cuerpo / el poema
desplazándose lentamente de su Visión a su Revolución. El callejón es un punto
múltiple. “Vamos a inventar para descubrir su contradicción, sus formas
invisibles de negarse, hasta aclararlo”. Desplazamiento del acto de escribir
por zonas nada propicias para el acto de escribir.
¡Rimbaud, vuelve a
casa!
Subvertir la realidad cotidiana de la poesía actual. Los
encadenamientos que conducen a una realidad circular del poema. Una buena
referencia: el loco Kurt Schwitters. Lanke trr gll, o, upa kupa
arggg, devienen en línea oficial, investigadores fonéticos codificando el
aullido. Los puentes del Noba Express son anti-codificantes: déjenlo que grite,
déjenlo que grite (por favor no vayan a sacar un lápiz ni un papelito, ni lo
graben, si quieren participar griten también), así que déjenlo que grite, a ver
qué cara pone cuando acabe, a qué otra cosa increíble
pasamos.
Nuestros puentes hacia las estaciones ignoradas. El poema
interrelacionando realidad e irrealidad
Convulsivamente
¿Qué le puedo pedir a la actual pintura
latinoamericana? ¿Qué le puedo pedir al teatro?
Más revelador y plástico es pararse en un parque demolido por el
smog y ver a la gente cruzar en grupos (que se comprimen y se expanden) las
avenidas, cuando tanto a los automovilistas como a los peatones les urge llegar
a sus covachas, y es la hora en que los asesinos salen y las víctimas los
siguen.
¿Realmente qué historias me cuentan los
pintores?
El vacío interesante, la forma y el color fijos, en el mejor de los
casos la parodia del movimiento. Lienzos que sólo servirán de anuncios luminosos
en las salas de los ingenieros y médicos que coleccionan.
El pintor se acomoda en una sociedad que cada día es más “pintor”
que él mismo, y ahí es donde se encuentra desarmado y se inscribe de
payaso.
Si un cuadro de X es encontrado en alguna calle por Mara, ese
cuadro adquiere categoría de cosa divertida y comunicante; es un salón es tan
decorativo como los sillones de fierro del jardín del burgués / ¿cuestión de
retina? / sí y no / pero mejor sería encontrar ( y por un tiempo sistematizar
azarosamente) el factor detonante, clasista, cien por ciento propositivo de la
obra, en yuxtaposición a los valores de “obra” que la están precediendo y
condicionando.
-El pintor deja el estudio y CUALQUIER statu quo y se mete de
cabeza en la maravilla / o se pone a jugar ajedrez como Duchamp / Una pintura
didáctica para la misma pintura / Y una pintura de la pobreza, gratis o bastante
barata, inacabada, de participación, de cuestionamiento en la participación, de
extensiones físicas y espirituales ilimitadas.
La mejor pintura de América Latina es la que aún se hace a niveles
inconscientes, el juego, la fiesta, el experimento que nos da una real visión de
lo que somos y nos abre a lo que podemos será la mejor pintura de América Latina
es la que pintamos con verdes y rojos y azules sobre nuestros rostros, para
reconocernos en la creación incesante de la tribu.
Prueben a dejarlo todo
diariamente.
Que los arquitectos dejen de construir escenarios hacia dentro y
que abran las manos (o que las empuñen, depende del lugar) hacia ese
espacio de afuera. Un muro y un techo adquieren utilidad cuando no sólo
sirven para dormir o evitar lluvias sino cuando establecen, a partir, por
ejemplo, del acto cotidiano del sueño, puentes conscientes entre el hombre y sus
creaciones, o la imposibilidad momentánea de éstas.
Para la arquitectura y la escultura los infrarrealistas partimos de
dos puntos: la barricada y el lecho.
La verdadera imaginación es aquella que dinamita,
elucida, inyecta microbios esmeraldas en otras imaginaciones. En poesía y en lo
que sea, la entrada en materia tiene que ser ya la entrada en aventura.
Crear las herramientas para la subversión cotidiana. Las estaciones subjetivas
del ser humano, con sus bellos árboles gigantescos y obscenos, como laboratorios
de experimentación. Fijar, entrever situaciones paralelas y tan desgarradoras
como un gran arañazo en el pecho, en el rostro. Analogía sin fin de los gestos.
Son tantos que cuando aparecen los nuevos ni nos damos cuenta, aunque los
estamos haciendo / mirando frente a un espejo. Noches de tormenta. La percepción
se abre mediante una ética-estética llevada hasta lo
último.
Las galaxias del amor están apareciendo en la palma de
nuestras manos.
-Poetas, suéltense las trenzas (si tienen)
-Quemen sus porquerías y empiecen a amar hasta que lleguen a los
poemas incalculables
-No queremos pinturas cinéticas, sino enormes atardeceres
cinéticos
-Caballos corriendo a 500 kilómetros por hora
-Ardillas de fuego saltando por árboles de
fuego
-Una apuesta para ver quién pestañea primero, entre el
nervio y la pastilla somnífera
El riesgo siempre está en otra parte. El verdadero
poeta es el que siempre está abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo
lugar, como los guerrilleros, como los ovnis, como los ojos blancos de los
prisioneros a cadena perpetua.
Fusión y explosión de dos orillas: la creación como un
graffiti resuelto y abierto por un niño loco.
Nada mecánico. Las escalas del asombro. Alguien, tal vez el Bosco,
rompe el acuario del amor. Dinero gratis. Dulce hermana. Visiones livianas como
cadáveres. Little boys tasajeando de besos a diciembre.
A las dos de la mañana, después de haber estado en casa
de Mara, escuchamos (Mario Santiago y algunos de nosotros) risas que salían del
penthouse de un edificio de 9 pisos. No paraban, se reían y se reían mientras
nosotros abajo nos dormíamos apoyados en varias casetas telefónicas. Llegó un
momento en que sólo Mario seguía prestando atención a las risas (el penthouse es
un bar gay o algo parecido y Darío Galicia nos había contado que siempre está
vigilado por policías). Nosotros hacíamos llamadas telefónicas pero las monedas
se hacían de agua. Las risas continuaban. Después de que nos fuimos de esa
colonia Mario me contó que realmente nadie se había reído, eran risas grabadas y
allá arriba, en el penthouse, un grupo reducido, o quizás un solo homosexual,
había escuchado en silencio su disco y nos lo había hecho
escuchar.
-La muerte del cisne, el último canto del cisne, el último canto
del cisne negro, NO ESTÁN en el Bolshoi sino en el dolor y la belleza
insoportables de las calles.
-Un arcoiris que principia en un cine de mala muerte y que termina
en una fábrica en huelga.
-Que la amnesia nunca nos bese en la boca. Que nunca nos
bese.
-Soñábamos con utopía y nos despertamos
gritando.
-Un pobre vaquero solitario que regresa a su casa, que es la
maravilla.
Hacer aparecer las nuevas sensaciones
-Subvertir la cotidianeidad
O.K
DÉJENLO TODO, NUEVAMENTE
LÁNCENSE A LOS
CAMINOS
Roberto Bolaño,
México, 1976