Amor,
tú eres mi
sol,
el mundo se
eclipsa
ante tus
ojos.
Todo se oscurece
a tu
alrededor
y vuelves
a brillar.
Rolando Gabrielli2023
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
Amor,
tú eres mi
sol,
el mundo se
eclipsa
ante tus
ojos.
Todo se oscurece
a tu
alrededor
y vuelves
a brillar.
Rolando Gabrielli2023
El Reel está de moda en
Instagram. Es una herramienta de esa plataforma social, con la cual los
usuarios divulgan imágenes y contenidos que no superan los 60 segundos. Es casi
un saludo o despedida, una postal silenciosa y veloz de nuestro tiempo. Una
interrogante que me hago, por mera curiosidad, ¿qué quiere comunicar la persona
que utiliza esta herramienta?
Reel
es un verbo y significa tambalear o perder el equilibrio, como si estuvieras
ebrio. Se traduce como tambalear o titubear. Para los aficionados a la
pesca, el reel es un carrete para
enrollar el hilo de pesca.
Podemos concluir que un reel es una suerte de anzuelo, el que
cae, cae.
El niño
náufrago no tiene tiempo de morir,
una bengala
encendida es su santo y seña.
Así
naufraga el mundo ante nuestros ojos,
quizás su
efímera imagen en un muro de Venecia
esté destinada
a desaparecer como muchos otros
migrantes
que perdieron su vida en alta mar
y nadie pudo
ver su bengala encendida.
Rolando Gabrielli2023
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Un mural de Banksy en Venecia
Hoy es
presente y mañana
será
nuevamente hoy,
el comienzo
de un nuevo día.
¿El tiempo
es una convención,
Ilusión o realidad?
Es una
pregunta que le ha dado
vuelta al
reloj a lo largo de la historia.
Hoy
comienza el día,
los pies
sobre la yerba y el sol
que ejerce su
indiscutible majestad.
No hay
prisa cuando el tiempo es aroma,
pasa percibido y desapercibido
y el paisaje es todo.
Un silencio
fecundo ignora las palabras,
las aves
sobrevuelan el cielo
y son sus
alas las que mueven el viento.
Cuando al
tiempo no se le exige velocidad,
permanece dócil
como un perro
a nuestros
pies.
Rolando Gabrielli2023
Una sombra
puede contener un cuerpo
en toda su
integridad, cubrirlo con su oscuridad,
rodearlo y no
dejar de ser fiel a su contenido,
ni a lo que
verdaderamente representa
en el vacío
silencioso que el cuerpo
ha confiado
en ella como su protegido.
Su oficio
puede ser,
es, totalmente espontáneo,
suele pasar
desapercibido
como una
luz oscura que la refleja
finalmente,
de alguna manera.
Rolando Gabrielli2023
¿qué dice?
Inspiración
que viene del más allá:
oficio, oficio
responde el coro
y mira al cielo
la palabra,
es el ángel
y vuela desnuda,
ingrávida nube
de ojos ennegrecidos.
Alguna lágrima derramará
antes del estío.
No existe, no existirá
otra razón para la felicidad.
La palabra ha vencido
al silencio.
Rolando Gabrielli2023
La palabra se expresa
a partir del silencio,
vacila, cavila, intuye
un camino no siempre
de rosas, sino de más
silencio frente a un muro
y como la enredadera
asciende y se libera.
Rolando Gabrielli2023
En realidad, el Premio Nobel, es una apuesta riesgosa, los
académicos pasan un año estudiando obras y autores. En ese círculo virtuoso, se
desprenden los gustos, el carácter universal de una obra. Sus aportes a la
literatura y a los valores humanistas, y el azar echa dados a correr y cartas a
barajar. No debe ser fácil llegar a un consenso. Da voz a lo indecible, dicen
los académicos del dramaturgo noruego, Jon Fosse, galardonado con el máximo premio de las
letras universales. Lo
indecible es una palabra potente, raya en la mudez, en el asombro que produce
un acontecimiento y pareciera no existir palabra alguna que lo pudiera
explicar, narrar, algo así como lo inefable. La poesía es un acto inefable. Es un decir sin decir. Aplaudamos entonces, al silencio.
Confieso que
no lo he leído, tampoco lo conocía, a pesar que sus obras dan la vuelta al
mundo, según las notas periodísticas escritas sobre su elección por parte de
los académicos suecos. Su obra la comparan con Samuel
Beckett, el multifacético escritor irlandés que
se paseó por los distintos géneros literarios, teatro, novela, poesía, cuento,
ensayo, y ganó el Nobel en 1969. Después de todo, además de tener obra hay que contar con un trébol de cuatro hojas y un talismán de la suerte, cuando entras en la ruleta rusa de los favoritos.
Jon Fosse parece un vikingo moderno y además tiene una mirada
vikinga, da la impresión que va a desembarcar de esas naves a remo tan ligeras,
listo para el asalto de algún territorio, y en este caso es el de la literatura y sus
lectores en todas partes del mundo. Vive en la ciudad noruega de Bergen, cuyo
colorido de las casas se asemejan a los cuentos de hadas y de príncipes llenos
de aventuras soñadas. Precisamente manejaba su automóvil hacia el fiordo Norte,
cuando se enteró del anuncio de la Academia Sueca. Parte de su residencia la
comparte entre Noruega y Austria.
Lo sorprendente de su obra, además de los calificativos de la Academia Sueca, es que está escrita en nynorsk noruego, lengua que solo habla el 10 por
ciento de Noruega. Afortunadamente, existen las traducciones para su obra y
lectores, que pueden disfrutarla en más de 40 lenguas. El galardonado Fosse
afirma que escribe sobre la humanidad y no de personajes tradicionales. Otro
mérito de su singular obra, radica en que es el cuarto dramaturgo en casi 90
años que ha obtenido el Nobel. Noruega tiene tradición en el teatro, su buque
insigne es nada menos que Henrik Ibsen, cuya influencia en el teatro moderno es
reconocida por la crítica mundial.
Jon Fosse se identifica con dos autores trascendentes, Beckett, como
hemos dicho, el poeta austriaco George Tralk, quien murió a temprana edad, y
nos ha dejado una poesía otoñal, a veces un tanto lóbrega y sobre todo es
considerado un autor de la decadencia. Probablemente, es una opinión personal, Kafka
puede encontrarse también entre sus lecturas favoritas y posible influencia.
Curiosamente es lorquiano, posiblemente por el ritmo de su prosa. Sus
personajes, al decir de la Academia Sueca, se desplazan en atmósferas no
precisas, algo inciertas, no definidas, que carecen de una certeza. En su obra,
destacan y dicen los académicos, hay pausa, silencio y en sus personajes está
muy presente lo no dicho, lo indecible, como se ha enfatizado en su obra.
Fosse no solo ha escrito teatro, su obra incluye novelas, poesías, ensayos, literatura infantil y traducciones. De acuerdo con los críticos de su obra, lo consideran un escritor polifacético, pero poco asequible para el gran público, aunque se le destaca por su lenguaje sencillo, contradicción que pudiera resultar de la intensidad de las atmósferas que crea, donde el silencio, lo inefable, se apodera de la escena o situación. Alguna vez Fosse dijo que escribir es como rezar, quizás podría decir que ese es su mantra: rezar la literatura, otorgarle el ritmo de la oralidad, con cadencia y los respectivos silencios y ritmos. De alguna manera los antecedentes musicales están a la vista, vienen de la adolescencia cuando disfrutaba tocando la guitarra y el violín. Abandonó la música, pero siempre queda algo en el pentagrama de la vida. Un escritor va incorporando todo cuanto encuentra en el camino a su manera de ver y tomar el pulso a la realidad y sus sensaciones. Fosse se identifica además con que forma y contenido van de la mano en una obra. Lenguaje preciso, minimalista dicen los suecos.
Me gusta, parece necesario escuchar al autor cuando quiere expresarse sobre su obra, el significado y trascendencia que le da a su oficio, manera de ver y sentir la literatura, acercarse al lenguaje,y ver cuanta distancia toma de él y que le sucede como escritor en función del ejercicio de su obra. Para el noruego que se pierde entre los maravillosos fiordos de su país, "escribir tiene mucho más que ver con desaparecer como persona que con ser visible como persona. Busco escapar de mí mismo, subraya, más que expresarme. Quizás la buena literatura tenga algo que ver con aprender a morir". Después de todo, la parte inferior de un fiordo no es visible, está bajo el nivel del mar.
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Un poema de Jon Foss, traducido por el poeta mexicano Roberto Amézquita
Una persona está aquí
Una persona está aquí
y luego ya no está
en un viento
se desvanece
hacia el interior
y se une al moverse de las piedras
y se vuelve significado
en una unidad siempre nueva
de lo que es
y lo que no es
en una quietud
en la que el viento
se vuelve viento
donde el significado
se convierte en significado
en movimiento cambiante
de todo lo que ha sido
y al mismo tiempo es
desde el origen
cuando el sonido era el significado
antes que la palabra se escindiera
y ya no nos abandonara más
Pero está siempre
en el pasado y siempre en el futuro
y en algo
que no existe en su frontera
que desaparece
entre lo que ha sido
y lo que está por venir
En un solo movimiento no es
ni tiempo ni distancia
Se aclara y desaparece
y al desaparecer
permanece
Y en su oscuridad
se ilumina
mientras dice
calla
No tiene lugar
Es todos los lugares
Está cerca
Está lejos
y el cuerpo y el alma se encuentran
en algún sitio
que es tan pequeño
como grande
como todo lo que es
y como nada
donde toda sabiduría
y nada se sabe
en el íntimo ser indivisible
en que todo es sí mismo y todo lo demás
en la división indivisible
en la frontera ilimitada en la que al desaparecer
como una clara presencia súbita
desaparece
y avanza por el día
donde el árbol es árbol
y donde la piedra es piedra
y el viento viento
y donde las palabras
son una unidad incomprensible
de todo lo que ha sido y todo lo que desaparece
y así es como queda
como una palabra de consuelo
Me desfaso
de la actualidad,
vuelvo al
pasado, como recién
nacido, soy memoria.
No estoy
perturbado,
no faltaba
más que mirar
hacia atrás
sea un signo
de extravío,
de principio,
de olvido
y querer borrar
el
presente, saltarse el futuro,
al revés,
como si el camino
andado
fuera lo desconocido
o por conocer.
Rolando Gabrielli2026
Una mujer lee un libro en la playa,
al parecer vive una aventura
con el protagonista.
Ella es joven, inexperta,
está siendo seducida
y no parece darse cuenta.
El día está soleado y el mar en calma,
la playa está prácticamente solitaria,
las olas vienen a vaciarse a la orilla,
el tiempo pareciera inalterable
como suele suceder cuando el verano
entra de lleno y no pareciera tener prisa,
hace todo más simple y fácil.
La mujer da vuelta otra página
de manera coordinada, casi perfecta,
sigue el hilo de la trama y pareciera
estar atrapada, solo se le siente respirar.
Es su aventura de un
verano extraordinario
para ella acostumbrada a las cuatro paredes
de su oficina y dormitorio.
El sol, el mar y la arena
es todo el paisaje para ella,
fuera de las páginas del libro,
está aparentemente la realidad,
el mundo exterior sigue inmutable,
ella deja caer una nueva página,
está en otro mundo.
Rolando Gabrielli2023
¿Mariposa nocturna
a quién buscas
en la oscuridad
ciega de la noche?
Solos, tú y yo,
revoloteas frente
a tu sombra,
que no niega
tu presencia.
Rolando Gabrielli2023.
único, tal vez
entre millones
en la multitud.
Te mira y absorbe
como el mudo espejo
que envejece junto a ti.
Rolando Gabrielli2023
Suaves frutos caen
en nuestras manos
en el orden de los días.
Un árbol que nos pertenece
sin haberlo sembrado,
nos regala la gracia
de su fértil semilla.
No sabemos por qué
nos ha escogido
y a su sombra
nos debemos
y su oxígeno,
respiramos.
Rolando Gabrielli2023
La metáfora
entra al cuarto
del poeta,
lo ve dormir,
un río atraviesa,
su noche infinita,
la metáfora sigue ahí
hasta convertirse
en memoria,
al amanecer.
Rolando Gabrielli2023
oscuro de la noche
y el mar desova
peces azules al amanecer,
un río conduce
sus aguas sin pensar
dos veces adónde lo llevarán.
Nadie puede estar seguro,
cuando prevalece
la monotonía del paisaje.
Un hombre cierra un círculo
y el tiempo no se detiene.
¿Qué estás esperando
para escribir un poema,
antes que llegue
el fin del mundo?
El anciano se sentó en el Parlamento
canadiense, atildado, pulcro diría, con una mirada beatífica, como si la memoria
atesorara recuerdos placenteros, imperecederos, y la solemne, cálida ovación que
estaba recibiendo de la plana mayor del gobierno del Primer ministro Justin Trudeau
junto a los parlamentarios, fuera el justo reconocimiento esperado por tantos
años al héroe de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahí, el libreto parecía estar
en marcha y formaba parte del recibimiento al presidente de Ucrania, Volodimir
Zelensky, en una de sus giras por recaudar fondos, armas y compromisos de
Occidente para llevar adelante la guerra contra Rusia. Había euforia, sentimientos
de triunfo, irradiada por este viejo soldado, combatiente de excepción, que
llenaba de gloria el recinto parlamentario, porque en la actualidad sumaba sus
esfuerzos históricos contra las tropas rusas en guerra contra Ucrania.
Un anciano venerable de 98 años, nacido
en Ucrania, nacionalizado canadiense, Jaroslav Hunka, con un ferviente pasado
católico en su nueva patria, Canadá, sorprendió a la fervorosa audiencia
parlamentaria y al mundo, porque en verdad había sido un combatiente en la
División Galitzia de la SS (Schützstaffel) implicada en la matanza de judíos y
polacos en la Segunda Guerra Mundial. Es una situación perturbadora y vergonzosa
para Canadá, alcanzó a decir Trudeau, mientras el presidente del Congreso y
promotor del homenaje, Anthony Rota, presentaba su renuncia.
El pedigrí del apacible Jaroslav,
es que había sido entrenado por las SS, la mayor maquinaria de terror y muerte puesta en marcha por la Alemania Nazi,
los que se encargaron de la llamada solución final en los campos de
concentración, con un saldo de seis millones de judíos, comunistas, gitanos,
homosexuales y discapacitados, ingresados en los hornos crematorios.
La historia puede llegar a ser
tan cruel como esta mueca irónica en pleno siglo XXI. Los investigadores dan
cuenta a lo largo del siglo XX, que millares de nazis se refugiaron en Occidente
y muchos de ellos sirvieron a sus nuevas patrias, con esmero, pulcritud y orgullo.
Rolando Gabrielli2023
puede ser
la prisión
de los ojos
que lo ven
o la libertad
de los sueños
que proyecta.
Rolando Gabrielli2023
Chat GPT me emociona,
sin ser devoto del ángel que nos convoca más allá de nuestra imaginación, que
nace, surge de la aparente nada y trae respuestas a la mesa de quienes lo consultan,
consultamos, se dejan, nos dejamos llevar por la velocidad mágica de sus
respuestas. Nos hace vivir, esta inocente herramienta de la Inteligencia Artificial
Generativa,- que nos permite crear nuevos y originales contenidos- aventuras a
través de la palabra, música e imágenes.
En mi más reciente
averiguación, puse el nombre de uno de mis libros de poesía: Entre paréntesis,
amor, y el resultado fue sorprendente, inesperado. Nos lleva a descubrir el
ingenio de Chat GPT, pequeño bribonzuelo de la Inteligencia Artificial, que
pone en jaque el derecho de autor, porque no pareciera tener límites en su invasivo
radio de acción, que ha puesto a temblar a los más creativos de los creativos.
Chat GPT, por ahora responde a sus propias reglas, avanza en el trillado camino
humano del ensayo-error, al parecer.
En fin, los ejemplos,
las especulaciones sobran y han despertado aprehensiones, dudas, críticas, las
más diversas opiniones que reclaman la aplicación de reglas para Chat GPT, que
en sus propias palabras dice ser: “un
modelo de lenguaje natural basado en inteligencia artificial que utiliza el
aprendizaje profundo para generar respuestas en conversaciones de chat”.
Volviendo a nuestro tema de fondo, porque uno también se
pierde en digresiones para precisar
ideas, al hacer la consulta que motiva esta nota, la respuesta fue del
tenor como sigue. ”La obra de Gabrielli, aunque no estoy seguro de
a cuál Gabrielli te refieres, generalmente transmite mensajes sobre el amor y
las relaciones humanas de una manera única y personal. El mensaje puede variar
según el autor y la obra específica”.
Chat GPT de un plumazo te dice, oye, no eres el único, ni tan
importante para saber quién eres. Pero deja caer una opinión próxima a las intenciones temáticas del autor, a sus
intereses, cuando afirma de manera contundente, guiado seguramente por el
título, que el Gabrielli no identificado “transmite mensajes sobre el amor”.
Donde no atina es cuando se refiere al género literario,
porque lanza la quimérica expresión de “la novela Entre paréntesis, amor” de Gabrielli trata sobre la historia de
amor entre dos jóvenes que se conocen en una librería y que luchan contra los
obstáculos para estar juntos” En el azar del algoritmo que confunde los géneros
desde un inicio, retoma un camino ficcionador donde algunos elementos pueden
llegar a ser reales y al mismo tiempo le otorga un romanticismo encantador, que
nos es más que el reflejo del deseo, tal vez. Conocerse en una librería tiene
la magia de los libros y del encuentro, que puede dar paso a una aventura sin
límites. A veces, los protagonistas no son tan jóvenes en la realidad, pero el
amor no tiene tiempo. Los obstáculos suelen ser parte de los grandes amores y
de la pasión que puede llegar a superar a los propios protagonistas. Con tan
pocas palabras se puede crear una gran historia, que hasta el amor suele
agradecer.
Sin conocer del todo esta historia de amor, te invito, querido Lector, a leer el libro: Entre paréntesis, amor.
Del Epilogar sin artificio
La Inteligencia Artificial (IA) es la nueva religión, la bruja que le ve la mano al futuro, porque ella misma es una suerte de cajita de Pandora, donde pareciera estar todo lo que no se ve. He querido ser riguroso con este encuentro casual y permitirme asombrarme, dejar espacio y lugar para la posibilidad. Un escritor no debe ser solo cauteloso, sino espléndidamente transparente y abierto a toda experiencia inédita que pueda señalarle un nuevo camino o al menos ser guía en una feria de juegos infantiles. La IA va mucho más allá que de acá. De alguna manera su interpretación de la pregunta en el buscador tiene una cobertura que no es tangible para quienes no conocen de los trasfondo que suelen tener los escritores y sus libros. Pueden ser sitios imaginarios work un progress, en estado embrional inclusive avanzado, pero que ya cuentan con un relato en curso. Ciertamente el libro en mención no era una novela, pero sí está traspasado por una historia de amor no lineal, que por momentos pareciera viajar en el Expreso de medianoche en una ruta sin un fin preestablecido con pasajeros que cada uno tiene su propio itinerario.
Chat GPT, si bien no acertó en su respuesta a la pregunta, de alguna manera abrió otras puertas de la imaginación para instalarse en el género novela, que si existe por parte del autor y relata la historia de amor, aunque no comience en una librería, escenario que le otorga un emblemático respaldo romántico. No obstante, para abonar a este mundo de la especulación, donde la realidad también tiene su lugar, porque la ficción es una acumulación de realidades, la novela existe, el amor en que se basa también y los obstáculos, obviamente, porque forman parte de cualquier historia por simple y edulcorada que sea.
Que nos sirva de experiencia, la Inteligencia Artificial, ya está sentada en nuestra mesa o recogida a los pies de la cama ronroneando como un felino a la deriva de nuestros sueños.
Rolando Gabrielli2023
se resolvió
con unas cuantas
dudas, observaciones,
en circunstancias,
no siempre agradables,
mostró su rostro cambiante,
determinado, diría,
definitivamente,
entró en el poema.
Rolando Gabrielli2022
Geografía, lo que al pie de la roca funda
y es la huella que alguna vez guió el camino
de la dura piedra que
bajo el sol y la lluvia moldeó.
Un espacio para el silencio arroja la montaña,
lo asombrosamente inesperado, fiel por desconocido.
La roca en su hora de ocio permanece inmutable,
devota y firme a sus principios, solo persiste
en formar y ser parte ineludible del paisaje,
a la certeza que casualmente convoca,
por su fe que en la montaña renueva,
despojada de todo ego, con temporal autoridad.
Rolando Gabrielli2023
Así de simple,
el pájaro construye
su nido con el tejido
perfecto de su arquitectura
solo para después volar.
Rolando Gabrielli2023
Florencio Flores era el
típico sembrador de futuro. Autodidacta, lector insaciable de libros de
auto ayuda, vivía inventando mantras, a los que bautizaba y recomendaba como mis
angelitos para todos los tiempos. Se había criado a la salida del Cementerio
General, donde se vendían las flores para los que ingresaban al campo santo y
aquellos que tenían la dicha de recibir visitantes. Era muy parco, ideal para
el oficio que desempeñaba, como una suerte de médium del último silencio de la
ciudad. Florencio, un día de la nada, como si el mundo hubiese dejado de
existir para él, se olvidó de sí mismo, no sabemos si alcanzó a despedirse de
su fiel almohada. Una luz azulosa al alba entró ese último día por el tragaluz
de su pieza a despedirlo, ya el silencio había tomado la palabra a Florencio
Flores, quien se despidió con una amable sonrisa como si estuviera atendiendo a
un cliente a la entrada del Cementerio General. En uno de sus mantras pedía que
tuvieran fe en los espejismos. Entre sus papeles se encontraron múltiples
anotaciones, consejos, recetas, sugerencias, opiniones sobre las pequeñas
cosas, ideas románticas, palabras bien intencionadas, saludos y despedidas. Una de sus amigas seleccionó
una frase para representarlo a la hora
de su despedida: Un florero es el preámbulo de la marchitez.
Rolando Gabrielli2023
El enorme
océano del amor
puede estar
a punto de desbordarse,
transformar
la fuerza de su oleaje
en un tsunami y arrasar en silencio
todo el
espacio posible en un abrazo.
Rolando Gabrielli2023
Llega el momento en que el pasado
es lo único que va quedando a mano,
la memoria, un tiempo reunido
y a su solitario oficio
acuden estas imágenes,
como estrellas huérfanas
que aun pueden asombrarnos,
como esa luz gaseosa inalcanzable
y nos puede hacer pensar
en lo que aún nos queda de futuro.
A tiempo, pareciera, la memoria abrir
esa puerta solitaria de la infancia,
donde el paraíso perdido reúne
los últimos trucos de nuestro tiempo.
No somos más, quizás, que es instante,
un clic en nuestra propia historia.
Rolando Gabrieli2023
En la
huella dejas
el
silencio,
lo que en
el tiempo
queda,
un camino que abres
y la huella
deja.
Rolando Gabrielli2023
La muerte está de luto,
Chile llora sus víctimas,
cincuenta años después
mis brazos abrazan el mar,
la cordillera, el desierto de Atacama.
Se inicia la ceremonia del silencio,
digo, pidan perdón,
en unos días va a comenzar
la primavera de Chile,
digan dónde están.
Rolando Gabrielli2023
Lo que ocurrió hace 50 años y sorprendió al mundo y no
debemos olvidar, sucedió un 4 de septiembre de 1973, un tenaz luchador social
llamado Salvador Allende, quien había optado por tercera vez a la presidencia
de Chile, había ganado la justa electoral con un 36.2 por ciento, esa reñida e
histórica elección presidencial. Ese día salimos a celebrar el triunfo, como
miles de chilenos, con el poeta Waldo
Rojas y su esposa, frente al balcón histórico de la sede de la Federación de
Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH). Allende, sonriente, sereno,
firme, habló del triunfo, su significado para el pueblo, agradeció a los
chilenos y se iniciaba un gobierno diferente: el pueblo entraría a La Moneda, a
la casa de gobierno.
Allende era un experimentado político el 73, había
sido ministro, senador por un vasto período, primer socialista presidente de un
Senado democrático y lo que la oposición parecía desconocer, un artífice del
tejido político del más grande frente social y político construido en Chile.
Asumía como el primer presidente socialista del mundo electo por el voto popular de manera democrática y anunciaba la puesta en marcha de un proyecto único al estilo chileno con empanadas y vino tinto. Fue la conmoción más grande experimentada por el espectro político de la derecha y democracia cristiana en ese entonces, y de Estados Unidos, que juntos intentaron impedir su ascenso al poder y le costaría la vida al Comandante en Jefe del Ejército de Chile, General René Schneider. Chile entero se estremeció y Allende mantuvo firme su pulso ante la conjura, la campaña del terror, toda suerte de obstáculos y burdas engañifas de políticos golpistas que se hacían pasar por democráticos.
Allende gobernó Chile mil días y desde antes que
asumiera sufrió el boicot de las clases dominantes y Estados Unidos, campañas
de terror publicitario, político, económico y desprestigio incesante, como autoatentados
y todo tipo de maniobras antidemocráticas. En el frontis de la Universidad
Católica de Chile colgó un eslogan para la historia, que reflejaba la dimensión de lo que estaba ocurriendo:
Chileno, El Mercurio miente. Ese estigma quedaría forjado en la piel de
caimán de ese periódico y su cadena de diarios golpistas, antidemocráticos y precursores
de las fakes news.
La oposición no dejó gobernar a Allende y ello aumentó
las contradicciones internas de los partidos políticos que le apoyaban y
polarizó al extremo el país con una campaña de desabastecimiento de alimentos
básicos dirigida por los empresarios. El experimento, laboratorio Chile, el
llamado socialismo democrático, la vía chilena, no era aceptado por el poder
económico y la derecha antidemocrática. Otras explicaciones escapan de la historia,
se había nacionalizado el cobre con
apoyo de todas las fuerzas políticas, y logrado que la mayor riqueza de Chile fuera el
sueldo de los chilenos. Un gran paso en medio de las continuas confrontaciones
y pugnas políticas, aunque el presidente se mantenía dentro del marco
democrático y todo intento, de seguir con el cuento, que iba hacia una
dictadura, se hace sal y agua después de 50 años.
A 100 metros de La Moneda los periódicos insultaban al Presidente Allende y nunca se restringió la libertad de prensa, expresión, ni se agredió a periodistas por parte del oficialismo. Chile era estudiado como un fenómeno pluralista en lo político, social, económico, por gobiernos extranjeros, intelectuales, artistas, y todo interesado en un proyecto inédito a nivel mundial, absolutamente democrático. En los mil días del gobierno, la derecha y su aliado del norte se inventaron las mil y una historia, incluidos asesinatos para hacer fracasar el gobierno, hacer chillar la economía como había amenazado y dado la orden Nixon. Todo esto ya es historia conocida públicamente y forma parte de un arsenal de arbitrariedades bien montada durante los mil días que culminaron con el Golpe de Estado cívico-militar.
Allende fue un presidente democrático, honesto, identificado con Chile, su pueblo, la clase trabajadora, luchó toda su vida por un Chile más próspero, con mayor acceso a la educación, salud, vivienda, cultura y se propuso un proyecto inédito desde el pluralismo y la democracia. Un político verdaderamente honesto, nunca lucró para sí mismo, un ejemplo, tantos años en la política y brilló por su ética, ni los militares pudieron manchar su historial, por eso su figura trasciende las fronteras chilenas. No hay discusión al respecto. ¿Quién puede decir lo mismo, demostrar ante la historia una postura como la de este legendario político? Lo vi tres veces en mi vida. La primera cuando visitó el hospital San Borja para ver a su secretario que estaba internado. Recuerdo que saludó de beso a una tía mía, la más bonita de todo el grupo. Yo estaba visitando a mi mamá hospitalizada. Ya era presidente. Pero la primera fue en Ñuñoa, habíamos 100 personas, era candidato, venía impecable con un abrigo tipo Humprhy Bogart. Igual habló ante ese pequeño grupo. Y la segunda en el balcón de la FECH, el día del triunfo.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es el odio que le tenía la derecha, décadas antes de ser presidente, ya El Mercurio lo atacaba periódicamente, era su objetivo identificado. Fuimos muy inocentes en ese entonces, el fascismo estaba en las calles, convivíamos con él, mil días después lo comprobaríamos en vivo y en directo. Recuerdo al General Gustavo Leigh en la televisión que llamaba a: “extirpar el cáncer marxista”. Dicen los estudiosos que fue adoctrinado en la Escuela de las Américas de Panamá y Estados Unidos. Había un Chile subterráneo con una conocida historia de matanzas de obreras, campos de reclusión inhóspitos, que volvería a aflorar el 73 con una mayor vehemencia, salvajismo, masividad, intolerancia, brutalidad, que superaría aquellos días de la Matanza de Santa María de Iquique.
El gobierno de Allende abrió de par en par las puertas a la cultura y su logro más puntual fue fundar la Editorial Quimantú, que significa sol del saber en idioma mapudungún, y que en 21 meses de existencia, editó más de 250 títulos con 20 mil y 50 mil ejemplares, para un gran total de más de 10 millones de ejemplares. Publicaba revistas culturales, clásicos universales, chilenos, escritores vivos. Chile en ese entonces tenía unos 10 millones de habitantes. Libros al alcance de todos, valían como una cajetilla de cigarrillos y podías leer Crimen y castigo en cualquier plaza pública o lugar. Se respiraban ideas, proyectos, sobre todo, sueños y un mejor futuro. Había entusiasmo en la juventud universitaria comprometida con los cambios, una ola crecía en el horizonte y arrastraba con optimismo a cada uno de nosotros.
El régimen militar desde sus primeros días quemó libros en las calles, guillotinó millares de libros de Quimantú, nos hizo acordar las hordas hitlerianas frente a las fogatas de libros. Su similitud no sólo era en las vestimentas, sino en la filosofía de vida, su enfoque político y trato con los opositores. Hay demasiadas historias al respecto, anécdotas, pero los atentados contra los derechos humanos, la educación, salud, la cultura, no tuvieron límite. Borraron de la mente de los chilenos el espacio público, en cada esquina policías, militares, civiles, vigilando, espiando, atropellando a las personas. Así ocurrió en la Alemania nazi, la gente no podía desplazarse en las noches por las calles sin ser detenidas. Junto con el apagón cultural, desapareció la vida nocturna, y gran parte de la intelectualidad y artistas se exiliaron, la diáspora se dispersó por el mundo.
La historia política de un país puede ser una pesadilla, tal como ocurrió en el Chile de Pinochet y los Chicagos boys, los terroristas del shock económico y expertos en recetas donde la mano oculta del mercado vendría a equilibrar la economía. Todos y cada uno de los experimentos llevaron a crear una desigualdad pavorosa que aún se mantiene en Chile y que junto con la represión social, completaron un cuadro clínico. Se incubaron tantas miserias. Sin embargo, más allá de estos hechos, conflictos, divisiones entre chilenos, debiera sacarse una lección y reflexionar, aún en medio de las diferencias, buscar la justicia para aquellos que aún permanecen en el limbo y una reconciliación verdadera. Avanzar como sociedad, mejorar las condiciones de salud, educación, laborales de los chilenos aún postergados. Nadie es dueño de la verdad absoluta, no existe, pero existe una agenda social y económica sobre la cual se puede y debiera trabajar. Un Chile mejor es posible y necesario. Chile sabe que hay una herida profunda y que se debe sanar. Ningún cuerpo enfermo puede alcanzar el bienestar. Es hora de abandonar los viejos postulados que llevaron al enfrentamiento a la sociedad. Los desmedidos apetitos económicos de una clase dominante históricamente, solo traen resquemor, desconfianza en el pueblo. Es hora de un mensaje que lleve al país a acuerdos sustanciales y duraderos, y a suscribir una Constitución realmente republicana donde se respete los derechos de todos los chilenos. Chile merece disfrutar un mejor presente y un futuro lleno de esperanza. Chile debe salir fortalecido en esta fecha y aunar esfuerzos para resolver los grandes desafíos del presente siglo. Las divisiones estériles debilitan los cimientos de una nación.
CHILE, 1973-2023, MEMORIA VIVA
Lily Marleen lo viene a ver
Lily Marleen lo viene a ver,
mi General, está en la puerta
de su gran cuartel.
Trae una luz para un iluminado
como usted, Capitán General.
Usted brilla en su oscuridad,
es el Tata, el Gran Taimado,
el dueño del fundo,
ni una hoja se mueve
sin que usted no lo sepa,
mi General, usted es la ley.
Lily Marleen lo viene a ver,
ha dejado una linterna
frente al cuartel,
Chile permanece en la oscuridad.
Medio siglo después, 50 años, pienso que es un tiempo suficiente para reconocer que los costos de un Golpe de Estado, con un masivo irrespeto de los derechos humanos: ejecuciones, desapariciones, exilio y torturas, son muy altos, inaceptables e innecesarios para cualquier sociedad civilizada. A miles de kilómetros de distancia del lugar de los hechos, de un país llamado Chile, en el confín de las Américas, un ejército convirtió en rehén, despojó de sus derechos civiles a su propio pueblo y este hecho, no lo puedo explicar de otra manera, así ocurrió. Fue un 11 de septiembre de 1973, faltaban días para la primavera, en el azar de la historia vi pasar el Fiat presidencial por Vicuña Mackena, camino a La Moneda, la casa de gobierno que devoraría en parte un bombardeo de la Fuerza Aérea de Chile y cuyo frontis recibiría numerosos impactos de grueso calibre. Allí, moriría el Presidente de la República de Chile, Salvador Allende, inmolado, defendiendo el estado de derecho, la democracia y la vida republicana. Todo lo demás, a partir de ese hecho, cubriría de terror a la ex República de Chile.
La Marina se había levantado en sedición en horas tempranas en Valparaíso y más tarde se sumarían las restantes fuerzas militares y policiales, con un saldo de muertos, detenidos y torturados en las propias filas castrenses por sus compañeros de armas. La historia ha recogido en numerosos volúmenes, páginas, discursos, películas, pinturas, poemas, estos años vergonzosos para la historia de Chile y su democracia. El país viajaría por 17 años en un largo túnel sin salida, que llevó al poeta chileno Enrique Lihn, desde su intra exilio, a calificar ese período y el país como “El Horroroso Chile”, un verso que cuelga de la larga y angosta lápida de tierra chilena.
Un dato que puede conmover al más distraído, desmemoriado, indolente ciudadano, ese que carece de memoria sobre los hechos ocurridos, se puede comprobar en Google: “el Estado chileno habilitó 1.138 centros de detención, campos de concentración y tortura, a lo largo y ancho del país, algunos clandestinos, conocidos años después, centros deportivos, oficinas salitreras, instalaciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros, islas, iglesias, clínicas, cuarteles de bombero, buque Escuela Esmeralda, cárceles, Club de Tenis de Llo Lleo, Liceos, Universidades, Hospitales, Liceo Alemán del Verbo Divino” etc. Rendían un homenaje, sin proponérselo, de manera cruel, a un libro icónico de Chile, escrito por Benjamín Subercaseaux: “Chile o una loca geografía”.
Era un paisaje dentro del paisaje/el terror se enseñaba en las escuelas/la maestría pavorosa de la maldad/con absoluta impunidad/la muerte bailaba en el Patio de los callados.
Una frase del dictador resumiría los principios de una pavorosa tiranía: No se mueve una hoja en el país sin que yo no lo sepa. Chat GPT traduce esta expresión que emanara del pensamiento inédito del Capitán General, Augusto José Ramón Pinochet Ugarte. La frase "ni una hoja se mueve en el país sin que yo no lo sepa" es una expresión que enfatiza el control o el conocimiento absoluto de alguien sobre lo que sucede en un lugar. Esta expresión subraya la idea de estar al tanto de cualquier acontecimiento, por pequeño que sea. Es una forma de afirmar el poder o la vigilancia completa sobre una situación o lugar.
Es la respuesta que nos da hoy la Inteligencia Artificial, Chat GPT y no se equivoca, porque durante 17 largos años la dictadura de Pinochet practicó el genocidio en su grado máximo, para no entrar en más detalles. Pinochet se hizo a la medida una Constitución Política, marzo de 1981 y el 88, acosado por el pueblo, llamó a un plebiscito, que perdió. Continuó como Camandante del ejército hasta que asumió como Senador vitalicio por arte y magia de la impunidad, y viajó a Londres por problemas de salud y cerrar unos negocios. En la capital anglosajona, un juez español, Baltazar Garzón, logró detenerlo, apoyado por Scotland Yard, e iniciar un juicio por genocidio, en la capital británica, que no culminaría exitosamente, pero deterioraría la imagen del todo poderoso dictador, transformándolo en “El Paciente Inglés” por 503 días, luego de abandonar la London Clinic y refugiarse en una mansión, donde esperaría el juicio que logró evadir finalmente. El Paciente inglés llegó a Chile, enfrentaría nuevos cargos, pero fue declarado con “demencia senil”. La historia pasó de largo por el cuerpo del delito y llegamos a esta conmemoración, aniversario emblemático de la tragedia de la democracia chilena, que al parecer nunca encontró su verdadero lugar. Es una fecha luctuosa, murió el presidente Salvador Allende, más de tres mil chilenos, muchos desaparecidos aún, decenas de miles exiliados, torturados, artistas asesinados, Generales constitucionalistas, sacerdotes, obreros, campesinos, estudiantes, periodistas, médicos, y aún no se reconoce el asesinato de Pablo Neruda. La muerte se transformó en el más largo paréntesis en y de la historia Chile.
DEL ABYECTO, NEGRO Epilogar de Chile
El golpe cívico militar del 11 de septiembre de 1973 que depuso el gobierno del Presidente Salvador Allende, electo democráticamente, se inició cuando fue elegido por el voto popular, y los preparativos fueron inclusive antes de su elección, para impedir que de alguna manera llegara a la presidencia. Hubo una campaña previa del terror por todos los medios de información manejados por poderosos grupos empresariales, había financiamiento del exterior. Tal era el temor de quienes detentaron el poder por más de 160 años, que asesinaron al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, General René Schneider, para crear un conflicto entre el presidente Allende y las Fuerzas Armadas. A partir de ahí, no lo dejaron gobernar en paz hasta el bombardeo de La Moneda y la Casa de los Presidentes, donde se encontraba su familia. La lista de atropellos y crímenes es tan larga como la geografía de Chile. Los preparativos, intentos del golpe duraron más que los mil días de su gobierno. La historia debe acudir a los antecedentes y hechos para formarse una opinión lo más próxima a la realidad. Todo lo escrito aquí no es novedad, lo conocen los que vivieron y murieron en el golpe. Una de las escenas más inverosímiles, de las tantas que ocurrieron en esos años, la relata el novelista y poeta chileno, Roberto Bolaño en Nocturno de Chile. Dice Bolaño que mientras se reunían escritores chilenos en casa de la escritora Mariana Callejas, en el sótano se torturaba a opositores al régimen castrense. Supe de dos conspicuos escritores, ya fallecidos, estuvieron en los salones literarios del terror, cuyos nombres omitiré, -un novelista y un famoso poeta-, y que desconocían probablemente que era una casa de tortura y formaban parte de un sainete. La dueña de casa pertenecía a los servicios de seguridad del Estado y su marido, norteamericano, participó en los crímenes de Orlando Letelier en Washington y el General Carlos Prats y señora, en Buenos Aires. El terror sabía que se vivían días de terror y no se espantaba. Fue un período para lanzarlo al basurero de la historia, pero aquí hemos recogido algunos trazos de esos momentos oscuros. Chile no debe olvidar esta tragedia. Incluyo algunos poemas que quizás expresen mejor mis sentimientos.
Lily Marlenne es la más famosa canción de la segunda guerra mundial, compuesta sobre un poema del soldado alemán Hans Leip, dedicada a su novia, que se convirtió en himno también en las tropas aliadas y que Pinochet tenía entre sus favoritas.
LAS NOTICIAS LLEGABAN
Las noticias llegaban
por el correo de la muerte:
los torturados salieron
a tomar sol al patio
para volver a la parrilla
y al submarino.
Los desaparecidos,
se fueron de viaje,
informaba la dictadura,
como si la vida fuera
un chiste de ocasión.
En la lista de torturados,
la muerte hacía antesala
y se afilaba los dientes,
en el lugar menos pensado.
El país colgaba de norte a sur
como un hilo negro oscuro, oscuro.
Una voz en las gradas de los estadios,
cantaba solitaria, quizás murmuraba:
sus lápidas cantarán a la vida,
aunque todos seamos polvo,
volverán para ser libres.
2
No hay más nada que comentar,
el mundo sigue girando
en el mismo lugar,
pero la vida ya no será
como antes nunca más.
3
El pasado no tiene desperdicio,
es historia de lo ocurrido,
el presente está a punto
de nacer, brotar.
El futuro es el ojo
de un búho,
por descifrar
4
La memoria está de duelo,
se acerca la horrible fecha,
a días de la triste primavera,
éramos tan jóvenes,
felices a nuestra manera
y nuestro pequeño mundo
se hizo sal y agua.
En Blanco y negro
En blanco y negro,
arde La Moneda,
llamas, humo negro,
solo arde,
se respira aire negro,
grandes columnas de humo,
iluminan un cielo negro
pasado el mediodía,
la ciudad gris al negro luto,
una postal del negro porvenir de Chile.
Es el oscuro 11 de septiembre de 1973,
una fecha negra para la negra historia de Chile.
Memoria, Memoria
Allende se abraza a la bandera,
se despide de Chile,
son sus últimas palabras
y asciende en llamas
arriba del mar y la cordillera,
tras el bombardeo de La Moneda
por la FACHista Fuerza Aérea de Chile.
Entran los tanques del Ejército de Chile
a aplastar los cadáveres y aplanar los escombros.
Vendrá la reconstrucción de Chile,
mientras la Marina lanza al mar
a los prisioneros políticos, desaparecidos
y Carabineros, la Fuerza del Orden,
asalta las casas buscando enemigos
del régimen que se está instalando
a sangre y fuego a lo largo y ancho
de la tenebrosa noche de Chile,
bajo una nube de espanto y horror.
Chile, descansa en paz.
11 de septiembre de 1973
Un dos tres momia...
Chile cae al abismo.
Amnesia
Amnesia,
la verdad
no olvida.
La Página en blanco
La página en blanco
no permanece en silencio,
ni es ajena a lo que podría
suceder en cualquier momento,
trabaja en secreto,
desde adentro
y nos impulsa a expresarnos,
no es indiferente
ante nuestros ojos.
El arte de la memoria
El pasado no ha dejado de estar presente
y mirar el futuro también es cosa del presente
que fue pasado alguna vez.
Llega el tiempo por venir y sucederá
casi imperceptiblemente y lo veremos pasar
a través de la ventanilla de un tren,
son estaciones quizás donde no nos detuvimos
y el viento arrastra algo de la nostalgia que nos queda.
Cincuenta años después intento pensar en nada,
vaciar la memoria, convertirla inútilmente en cenizas,
pero los desaparecidos están a la puerta de mi casa,
traen las nuevas banderas del futuro.
No hay olvido, chileno
El arte de la memoria,
te recuerda, chileno,
no hay olvido, ni sombras
que recobren la luz.
La sombra
La sombra
aún persiste y resiste,
viva, más allá
de la oscuridad.
Ha pasado medio siglo,
aparece y desaparece,
está presente,
sigue viva
en la patología
de su eterna oscuridad.
Los fantasmas me visitan
Los fantasmas me visitan,
vienen con rango de capitán,
a hacer justicia,
están aquí para ser vistos,
escucho: pelotón, formar
apunten para el cielo
que aquí no muere nadie más
(solo vuelan palomas)
hasta que encontremos
el último desaparecido,
por tierra, desierto, mar, abismos,
cordillera, altas nieves.
Que fueron 3 mil o más,
que vuelvan a casa materna,
al corazón herido de la patria,
ni un día, horas, segundo más.
Me cuesta creer
que aquí no ha pasado nada,
borrón y cuenta nueva,
¿No escuchan los gritos?
vienen del más allá
y se fueron del más acá,
no por su propio gusto.
Andan de viaje, dijo el tirano,
un sarcasmo, una humillación más.
Ya se acercan a nacer,
vienen bajo tierra, bajo el mar,
de lugares aún desconocidos
a estar donde nunca
debieron haber desaparecido.
El último viaje
Allende cruza Vicuña Mackena,
dobla a la izquierda de Plaza Italia,
un Fiat azul avanza hacia La Moneda,
le acompañan otros automóviles,
uno va artillado,
es el fatídico 11 de septiembre de 1973,
su destino está marcado y él no lo ignora,
la historia pertenece a los pueblos
y a los líderes que asumen la historia.
Llega a La Moneda,
sabe que la marina se ha sublevado
y en dominó caen los mandos constitucionalistas
de las Fuerzas Armadas y Carabineros.
No ignora que viene un baño de sangre
y llama al pueblo a no dejarse matar
por los golpistas que habían jurado
respetar y defender la Constitución de Chile.
La República se hace pedazos,
Allende paga con su vida el compromiso
asumido con el pueblo.
Rolando Gabrielli2023