sábado, abril 26, 2008

EN COLORADO




El diario La Tribuna, La Voz Latinoamericana en Colorado, Estados Unidos, donde vive una numerosa colonia mexicana, destacó la actuacíón de la compañía de danza de Lola Flores en el III Festival de Artes Escénicas de Panamá. Por invitación del Director del Festival, Roberto King asistimos e hicimos varios comentarios en este Blog del exitoso encuentro artístico de carácter internacional, que fue muy comentado por la prensa. Este comentario se editó en el Diario Universal de México, entre otros países. Espectáculos de esta naturaleza no solo benefician la cultura en los países donde se realizan, sino que se dan a conocer sin fronteras los valores de la región, debido al impacto de los Medios de Comunicación. Los actores tuvieron la oportunidad de dialogar con el público y de enriquecer con ello la presentación.

Aplauden a mexicana Lola Lince en Panamá
PANAMA (AP) Por KATHIA MARTINEZ11:03 a.m. MT Apr 4, 2008
PANAMA (AP) _ La compañía de danza de la mexicana Lola Lince deslumbró con su obra ''Flor de las fogatas'' en la ceremonia de apertura del III Festival de Artes Escénicas de Panamá. La obra, interpretada por las bailarinas Tlathui Benavides, Ofelia Barajas, Dehesa Gasca y Paola Vidal, mezcló danza contemporánea occidental con danza japonesa y abundantes movimientos sutiles y expresivos. Las bailarinas expresaron la transición de diferentes estados anímicos y recibieron aplausos y elogios del público que asistió a la inauguración del Festivalla noche del jueves en el Teatro Nacional dela capital panameña. ''Es un trabajo maravilloso en todos los sentidos'', dijo a la AP la actriz de teatro panameña Ileana Solís. ''Me llevó a recorrer mundos internos de luz y sombras, de esa fuerza dela mujer en todos los ámbitos. La fuerza y la suavidad al mismo tiempo''. La mezcla que hace Lola Lince de ambas corrientes, la danza contemporánea con la danza japonesa denominada ''butoh'' ''da como resultado una obra de alto impacto tanto estético como emotivo'', opinó Roberto King, productor del festival. ''Me han deslumbrado con un arte muy fresco, muy juvenil, muy sutil, lleno de señales, de guiños, nada de complejos. Simplemente música y danza'', comentó Rolando Gabrielli, periodista y escritor chileno radicado en Panamá. Las cuatro bailarinas estuvieron acompañadas por un músico situado en un rincón del escenario y una mesa pintada con trazos libres.''Me pareció un trabajo espectacular, lo sentí que centellaba dentro de mí'', comentó Solís, quien trabaja en teatro desde hace 36 años y es una de las actrices panameñas que se presentará en el festival. La actriz interpretará la obra ''Los silencios del jaguar'', fundamentada en historias del libro sagrado de la civilización Maya el Popol Vuh, el próximo jueves en La Casona. Unos 15 grupos de danza y teatro de 10 países están invitados este año a la bienal de Panamá, que también tendrá un segmento didáctico. El festival, que se extenderá hasta el 11 deabril, abre una especie de circuito en Centroamérica, pues tras su celebración en Panamá el escenario se traslada de inmediato a Costa Rica y El Salvador. En el campo del teatro destacan las presentaciones del grupo argentino Timbre 4, que llega con ''La omisión dela familia Coleman''; el cubano Teatro de la Luna, que pondrá en escena ''Delirio habanero'' el viernes. También se presentará el uruguayo Complot con ''Mi muñequita, la farsa'' y el español La Zaranda con ''Los que ríen los últimos'', entre otros.

viernes, abril 25, 2008

PROFESSOR, la P o e sí a...!!!!!!!!!!!!!!!!





Ahí está Ricardo Piglia mirando detrás del cristal el color de la poesía y de la literatura, mientras un parroquiano prefiere el diario a un libro. La 34a Feria del libro de Buenos Aires, soltó amarras hace 24 horas en la city porteña y como en una feria, hubo discursos de todos los tamaños y sabores. El esperado era el del narrador, ensayista, critico y profesor universitario en Estados Unidos, Ricardo Piglia, porque hablaría del eje del evento: El espacio del lector. Aunque ese es el más vasto espacio que puede tener un lector, el verdadero, lee en sitios más reducidos, íntimos, personales, privados, aunque las bibliotecas cumplen un rol indispensable. Sin duda, el espacio del lector cada día es más limitado, porque la lectura en la actualidad es un vicio menor que requiere de un esfuerzo muy superior al del ejercicio visual de la imagen, ese pantallazo al ojo ocioso.
La segunda foto, muestra a Piglia en el escenario ferial inaugurando la cita literaria, con un aspecto de tanguista dramático, pero yo diría en un estilo clásico, no arrabalero, más bien en el ritmo y frecuencia de Piazzola. Él hablaría de las necesarias pausas en la lectura, como suele hacerlo en la media cancha, el astro de Boca, Román Riquelme, quien entiende que no todo es velocidad en este juego de la pelota y la vida. El poeta, de acuerdo con Piglia, es quien se toma su tiempo en estos tiempos, más bien la poesía, mira el reflejo de las olas en la sombra que deja la luna.
(Este es un comentario muy fragmentario de las palabras de Piglia, cuyo discurso no ha sido editado por la cicatería y miopía de los medios digitales. El País de España no se dio por enterado de la Feria Argentina. etc.)
El espacio del lector está en el silencio. Ahí, donde el verbo te pulsa las amígdalas, y rabia de placer con tu hígado. El resto, lo pone la historia o el poema. Eso pienso, Professor, veamos que dijo:
Piglia puso picas en Flandes, cuando dijo: "Solamente la poesía ha logrado establecer ritmos lentísimos y también rápidos, tiene una relación con la velocidad que es única: la poesía está en el límite" En este espacio escribí un artículo sobre la Feria intitulado: "El Fantasma de Bolaño en Buenos Aires", el pasado seis de abril, el cual se replicó en Argentina, España, Venezuela, Chile, Perú y Estados Unidos, y yo me hacía esta pregunta: "¿Que papel le asignará Piglia en su partitura a la poesía? Él, un admirador de Neruda y Parra. (Neruda ha hecho estragos entre muchos narradores latinoamericanos y Parra es esencial para pensar una poética de la prosa en lengua española. Piglia)"
El autor de Respiración artificial, dijo Poesía, "porque permite a los lectores captar inmediatamente los amaneramientos de los discursos sociales y porque aquel que lee poesía está disponible a la significiación". El espacio del lector , lo definió Piglia en sus palabras,como un espacio que bien puede ser público, o bien, como lo prefería Kafka, un aislado sótano. Hoy, sin embargo, agregó, "ya no tiene nada de rito sagrado".
Quizás Kafka, Borges, Bolaño, es una nueva ruta y pudo explosionar en Buenos Aires, ahora ciudad hermana de Praga. Borges dijo en su momento y dijo muchas cosas: "creo que los buenos lectores son cisnes aun más tenebrosos y singulares que los buenos autores".
Piglia destacó en su conferencia magistral, y elogiò el papel de las nuevas tecnologías, pero advirtió que el tiempo de la lectura es otro, su velocidad "tiene que ver con lo corporal, con la postura y con el lenguaje. Pese a todo seguimos leyendo de la misma manera que en los tiempos de Aristóteles, porque la lectura no se puede acelerar". ¿Ahí es donde entra, professor, el jugador de Boca en un lleno total en la Bombonera?
Posdata: Las palabras de Piglia, están expuestas sobre este Blog con apoyo en las muletas de los fragmentos avaros de los diarios argentinos: El Clarín y La Nación .
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Raya roja para separar la cancha, los tiempos y esta equivale a una tarjeta roja al jurado del Premio Cervantes desde hace una década al menos, por la omisión de Nicanor Parra. No quiero decir que Juan Gelman, no se lo merezca, muy por el contrario, es un premio necesario para una poesía y poeta que vive y nos hace vivir el mundo real: la realidad, en tiempos de medias verdades, apariencias, ficciones mediocres y pasatiempo verbal.
El tema del antipoeta, de Nicanor Parra es otro, se trata de un olvido comparable al de la Academia Sueca con Jorge Luis Borges, quien sepultó su premio al aceptar una condecoración de Pinochet, pero no es excusa, habérselo dado años antes. El autor de Poemas y Antipoemas, Versos de Salón, La Cueca Larga, Obra Gruesa, Artefactos, le dio un nuevo futuro a la poesía con la antipoesía. Rubén Darío, primero, luego sucesor en el relevo de la poesía en idioma castellano es Neruda y actualmente Parra. Los tres han renovado la lengua de Cervantes. No es un olvido común y corriente, más bien grosso y Parra frisa los 94 años. El Quijote partió a los 50 años, fue cuando consideró su misión cumplida.
Entre algunos detalles, Parra, un viejo juglar moderno, poeta contemporáneo, ha afirmado su teoría de por qué usa el verso endecasílabo. "Si el octosílabo de la poesía pular nació de los ritmos del habla popular (y pervive sól oen la periferia del mundo contemporáneo) del medievo, el endecasílabo representa el grupo fónico que correspondería al habla más sofisticada de la burguesía moderna. La transformación de estos dos ritmos, se anuncia, según Parra desde las primeras palabras del Quijote, donde el octosílabo inicial- En - un-lu-gar- de- la Man-cha, escrito con el idioma de Sancho, da lugar enseguida al endecasílabo de cu-yo-nom-bre-no-quie-ro-acor-dar-me, que nos traslada en el acto a la modernidad. Si yo no uso el endecasílabo, sostiene Parra, estoy renunciando poco menos que a la columna vertebral del lenguaje, del idioma español."
Soliloquio Del Individuo
Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
Buscar peces, pájaros, buscar leña
(Ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpienteY
o soy el Individuo.
Pero no.
Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
Figuras grababan en las rocas,
Hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí,
que no tenía planes determinados,
Contesté que no,
que de allí en adelante.Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
Y empecé a trabajar con ella,
Empecé a pulirla,
De ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
Buscaba peces,
Buscaba diferentes cosas,
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
Los truenos, los relámpagos,
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
Preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol;
Llegué a una fuente,
A una fosa en que se veían alguanas ratas:
Aquí vengo yo, dije entonces,
¿Habéis visto por aquí una tribu,
Un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
Acompañado por otros seres,
O más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad,
Nubes tal vez,
Tal vez veía nubes, veía relámpagos,
A todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir;
Inventé unas máquinas,
Construí relojes,Armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
Apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
Unas formas,Crucé las fronteras
Y permanecí fijo en una especie de nicho,
En una barca que navegó cuarenta días,
Cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
Vinieron unas guerras,
Tipos de color entraron al valle
,Pero yo debía seguir adelante,
Debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
Produje tanagras,
Di a luz libros de miles de páginas,
Se me inchó la cara,
Construí un fonógrafo,
La máquina de coser,
Empezaron a aparecer los primeros automóviles,
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡Arboles segregaba!Pero yo segregaba herramientas,
Muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
RutasInstituciones religiosas pasaron de moda,
Buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
A practicar, a practicar idiomas,
Idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
Para salir de la duda miré,
Detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
A esa roca que me sirvió de hogar
,Y empiece a grabar de nuevo,
De atrás para adelante grabar
El mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido.
Nicanor Parra


jueves, abril 24, 2008



















AUTORETRATO
Nos salimos
del cuadro
VENTANA
¿Los ojos
hacia afuera
o adentro?
Luz y sombra
del jardín.
LIBRO
Aventura
de la palabra
sobre la página
en blanco.
ALMOHADA
La tibia huella
de tu rostro.

ROSA
Una flor
sin espina
no sueña
con la libertad.
DESIERTO
Una mano rota
filtra
el agua.
LUNA
No es de queso,
pero como
alimenta
los sueños.
ANÓNIMO
Último acto
de la cobardía.
LUGAR PERFECTO
Un corazón
verdadero.
AMOR
Receta:
lee la primera página
de mi libro.
MAFALDA
El futuro
es un pasado
cortito.
POETA-POEMA
Las palabras
exiliadas
de la cabeza
al cuarto,
la calle,
las recoge
el poeta
.
VIAJE
Un lugar
donde tú estés.
TORTUGA
Tú mano
en mi rodilla.
ESPEJO
Mi máscara
favorita.
OLVIDO
Una institución
prima hermana
de la mala memoria.
MEMORIA
Eso que
se te olvidó.
CALLE
La de la infancia.
NUBE
Una voz
al teléfono.
MUERTE
Siempre serás
ceniza.
NIEBLA
Un rostro
que no
se ve.
PIES
La huella que dejaste
caminando
al revés
de una escalera
eléctrica.
SOL
Letras doradas
inmortales
imperecederas
inmerecidas.
NIEVE
El frío
es blanco.
PERDONA
No soy responsable
de tus éxitos,
sólo de mis
fracasos.
CORREO
Cero palabra
cero comunicación
cero epístola.
Un balazo
de silencio.
Rolando Gabrielli©2008

miércoles, abril 23, 2008

Musa in nube arcaica

Una musa siempre flota
con el cuerpo del delito,
nube arcaica, idioma de cera,
arde vela aire,
no te abandones,
llama del deseo.
Ahora poesía ahora,
que la llama ignora
el reflejo dorado,
la pulpa desconocida
de la palabra.
Del Exilio
La rata del exilio
da de comer en la mano
al plato de aceitunas vacías,
satisfecha puerca
la muy mendiga
frota sus patas
a la velocidad del día.
Encías grises la mañana
convierte el día
en realidad
Oh país de cola larga,
majestuoso de lagos
y montañas,
¿dónde dejo mi cadaver
geografía mía,
manto de mis negras olas,
para seguir asistiéndote
en tu cuna de sal
arena y piedras y rocas,
con mis ojos
de niño?
Rolando Gabrielli©2008









  • Un laberinto ciego, otro kafkiano, en Praga
    Praga, la mágica leyenda navega sobre el Moldava, festeja y homenajea a estos dos buzos del aire: Franz Kafka y Jorge Luis Borges. En la ciudad de Kafka, el tiempo es un ejercicio continuo, Franz dobla la esquina con su bicicleta y rema Moldava abajo, literatura de otro siglo, el checo propuso el futuro. En esta nueva ruta del siglo XXI, en el convencionalismo de las nuevas horas, el porteño Jorge Luis Borges, le acompaña en esta Bienal, donde escritores checos, argentinos y eslovacos, redescubren el mundo kafkiano y borgeano. Lugar emblemático, sitio de encrucijada, para dos iconos: Praga, Praga, ciudad del futuro, cuyo pasado es tan remoto y vasto, como los siglos venideros. Kafka y Borges no nos dejaron dudas, que su presencia eran sueños, lenguaje para mañana. Un mundo traspasado por la existencia misma, una metafísica del "espanto", ese guiño irreal de la modernidad. Novelista de la trascendencia imposible, le llamó Sartre. Todo calificativo es un aproximativo, resulta inútil para el checo, un símbolo de un presente continuo, Borges no está traducido al checo y Kafka poco se conoce en checo, más bien en alemán, idioma en el que escribió la literatura que mandó a quemar. El siglo XX ardería en llamas, sin que se cumpliera el deseo de F. K., pero el mundo sería kafkiano. Borges fue el primero en intuirlo en idioma castellano y tradujo el clásico de La Metamorfosis. El escarabajo que aun ronda en nuestros pensamientos, es Kafka.
  • Borges camina en el laberinto de Kafka y el checo se mira al pasar en el borroso espejo ciego de Borges, pero aun así permanecen unidos por el lenguaje. Praga y Buenos Aires, tan hermosas y heridas, profundas en la lejanía se miran en la proximidad metafísica de estos universales escritores. Qué lejos se fueron a encontrar, què próximos estuvieron siempre.
  • Siento que mi futuro camina por Praga y Buenos Aires.

    ________________________________________
    DOS

ALLÁ EN ALCALÁ DE HENARES, GELMAN PREMIO CERVANTES

A la poesía hoy se premia, como fuera premiada ayer y a un antes en este histórico Paraninfo donde voces muy altas resuenan todavía. Y es algo verdaderamente admirable en estos Dürftiger Zeite, estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderlin preguntándose en Wozu Dichter para qué poetas, dijo el poeta argentino Juan Gelman al recibir el Premio Cervantes en la tierra de Don Miguel. El autor de Gotán, trazó el mapa horripilante de la mortandad infantil por hambre y enfermedades todas evitables...Pero ahí está la poesía, de pie contra la muerte, sentenció. Gelman es un poeta del dolor, del exilio, amor, de la patria, los hijos, amigos perdidos, y su palabra no tiene fronteras, rescata la vida oculta en la muerte anónima. El Cervantes premia a un Quijote de la poesía castellana, que montó en el Rocinante, el jamelgo fiel de la poesía para cumplir con un deber ético, humano e irrenunciable como descubrir y conocer el paradero de su hijo y nuera asesinados por la dictadura argentina como el de su nieta Macarena, hija de Marcelo Gelman, dada en adopción y que se ve en la foto con su abuelo Gelman ) Por eso enfatizó ante los Reyes de España y académicos: "Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular."

Se instaló en Alcalá de Henares, tierra quijotesca, con sus muertos y 3o mil desparecidos argentinos, la memoria intacta de quien afirmara poco antes que seguirá viviendo y morirá en México, sin adelantarnos la fecha por supuesto. Larga vida a Gelman y a su poesía, un sobreviviente de los campos de exterminio de Campo de Mayo, ESMA y otros.

Arrinconando por el mundo, Italia, Francia, España, Nicaragua, Estados Unidos y por fin afincado en México, recordó que para aliviar y calmar su espíritu errante exiliado y atormentado por no poder regresar a su patria, recurrió a las lecturas del Hidalgo Caballero, aquel de las aventuras sin par, de amores imposibles y pasar sencillo.

Parte importante de su discurso lo centró en Cervantes y su obra maestra, el Quijote de la Mancha, cuyo autor, dijo, "inventó la primera novela moderna, que contiene y es madre de todas las novedades posteriores, de Kafka a Joyce. Y cuando en pleno siglo XX Michel Foucault encuentra en Raymond Roussel las características de la novela moderna, éstas: “el espacio, el vacío, la muerte, la transgresión, la distancia, el delirio, el doble, la locura, el simulacro, la fractura del sujeto”, uno se pregunta ¿qué? ¿No existe todo eso, y más, en la escritura de Cervantes?" Gelman dijo que coincidía con las palabras del historiador y filósofo "Juan Carlos Rodríguez, que el Quijote es una gran novela de amor. Del amor imposible. En el amor se da lo que no se tiene y se recibe lo que no se da y ahí está la presencia del ser amado nunca visto, el amor a un mundo más humano nunca visto y torpemente entrevisto, el amor a una mujer que no es y a una justicia para todos que no es."

Del país que será, venía Gelman arecibir el lauro más importante del habla castellana, el Nobel del Cervantes, y siguió diciendo de la poesía, su verdadero oficio: "Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía."Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: “lo que finalmente nos resguarda / es nuestra desprotección”. Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir."

El juego en que andamos
Por Juan Gelman

Si me dieran a elegir,

yo elegiría esta salud de saber

que estamos muy enfermos,

esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir,

yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente,

esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir,

yo elegiría este amor con que odio,

esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,

lunes, abril 21, 2008

Iconos bajo la orquesta de Ricardo Piglia

por asfixia
ni reclinadas al olvido
o por un golpe de vómitos,
la palabra,
polución nocturna,
de estas horas inanimadas,
se descomponen en sílabas,
vocales de una mancha tenue sobre la tinta,
la muerte hace su trabajo,
en una cama desnuda
y en el amor,
somos dueños el uno del otro.
Rolando Gabrielli©2007-2008









El professor Ricardo Piglia, en la magna apertura de la 34ta. Feria del Libro de Buenos Aires, este 24 de abril, tendrá que contar con estos tres iconos, convidados de piedra, viejos actores en distintas épocas, clásicos vivos, a los que recibe la city porteña con los ojos y su corazón abiertos: César Vallejo, Roberto Bolaño y Atahualpa Yupanqui, ya muertos, estarán presentes con el potente espíritu de sus obras. Tres artistas, personajes muy de nuestra América, desarraigados en el arraigo, exiliados o autoexiliados, que coincidentalmente mueren en Eruopa: París, Vallejo y Atahualpa, y Bolaño en Barcelona.
Atahualpa será homenajeado en la Feria por su centenario, con una verdadera coral de voces interioranas, Vallejo, en el altar de la poesía en un curso sobre su poética (ya cerrados los cupos) y Bolaño, el díscolo invitado de Chile, su patria que comienza a valorarlo, entenderlo, aceptarlo y quizás amarlo. Nunca se sabe, Roberto. Órale, pibe, ya estás en casa, cabrito.
César Vallejo, tiene otra edad, la del misterio de la poesía, el pozo hondo donde la cuerda no alcanza. Ahí trabaja el cholo en peruano, en la oscura luz de la palabra. Se hizo piedra muda, poesìa su palabra, ronco el verbo ronco. La poesía se hizo triste en su poesía. Él había nacido un día en que Dios estaba enfermo. Nos sigue haciendo falta Vallejo. Buen rescate de la Feria.
Atahualpa Yupanqui, es un viejo, conocido, profundo río, himno silencioso que hace silencio en la huella. Hoy, el presente de Argentina le vuelve a cantar en coro.
La Feria de Buenos Aires está más bien coja, floja, desde el punto de vista de la poesía, los poetas invitados. Es lo que se desprende del programa a ojos vista. Era una magnífica oportunidad para contar con los iconos vivos aùn: Nicanor Parra, Ernesto Cardenal, Juan Gelman, Gonzalo Rojas y hay otros diez grandes poetas del habla castellana, dando vueltas en el siglo XXI, que harían brillar el ninguneado género. ¿La palabra en casa del ahorcado?
Es, entonces, una oportunidad extraordinaria para la Feria del Libro de Chile, de transformar a Santiago en la Capital de la Poesía del habla castellana, invitando a Cardenal, Gelman, Benedetti, Belli, Pacheco y de paso homenajear a Parra y Gonzalo Rojas, por casi dos siglos de poesía vivos en un mismo siglo compartido. Este puede ser un título para esta convocatoria: Dos siglos de Poesía. Es la hora de la hora y en poesía el reloj suele ser exacto como las palomas que vuelan al atardecer. De paso, invitar a los poetas de la diáspora, dispersos por fuerza mayor y olvido. Barquero en Marsella, Rojas en París, Hahn en Iowa y David Rosenmann Taub, en Estados Unidos también. La lista debe ser más larga, me incluiría en Panamá. Los poetas crecen de dìa y de noche en cualquier estación y lugar. Se multiplican como matapiojos bajo la luz del sol. Vuelan por las oscuras ciudades manchadas de gas. Con sus sombreros se protejen de las nubes. Nadie los ve ni aplaude, como debe ser cuando las horas se cuentan por minutos. Los poetas agradecen a los deudos de la poesía. Estas palabras nadie las entiende. Fueron escritas para una nueva religión. Los muertos también rezan por los vivos.
Roberto Bolaño
Los verdaderos personajes de Los Detectives Salvajes de Bolaño
Juan García Madero tiene elementos de Juan Esteban Harrington y de Roberto Bolaño, aunque en la novela se dice que es mexicano y vive con sus tíos, lo que no corresponde a los chilenos. Arturo Belano es Roberto Bolaño. Julio César Álamo o “el poeta campesino” es Juan Buñuelos. Ulises Lima es Mario Santiago. Césarea Tinajero está inspirada en Concha Urquiza. Ernesto San Epifanio es Darío Galicia. Rafael Barrios es Rubén Medina. Jacinto Requena es José Peguero. Felipe Müller es Bruno Montané. Pancho Rodríguez es Ramón Méndez. Moctezuma Rodríguez es Cuauhtémoc Méndez. Angélica Font es Vera Larrosa (vera ganó el Premio de Poesía Diana Toscano; en la novela se dice que Angélica ganó el Premio de Poesía Laura Damián). María Font es Mara Larrosa. Joaquín Font es Manolo Larrosa (Arquitecto, padre de Vera y Mara). Bárbara Patterson es Jan (amiga de Víctor Zamudio, es de San Diego; hija de un importante académico de la UCSD; se casó con Rubén Medina, razón por la que éste emigró a Estados Unidos y ahora es de un Ph.D. y maestro en la Universidad de Wisconsin). “Piel Divina”, apodo real de Jorge Hernández, actor y performancero que ahora vive en París. Laura Jáuregui es Lisa Johnson (fue novia de Bolaño, ahora es una prestigiosa bióloga, investigadora en la UNAM). Xóchitl García es Guadalupe Ochoa. Fabio Ernesto Logiacomo es Jorge Boccanera (poeta argentino que vivió en México, trabajó en la redacción de la revista Plural después de que la dejó Octavio Paz y la tomó Jaime Labastida). Luis Sebastián Rosado es José Joaquín Blanco. Amadeo Salvatierra es Rodolfo Sanabria (aunque éste fue pintor y no escritor) y una figura relacionada con el estridentismo. En la novela, “… uno al que decían el Cojo, un poeta de más de treinta años, un alcohólico…”, es Orlando Guillén. Auxilio Lacouture es Alcira (poeta uruguaya que vivió muchos años en México, se quedó en Ciudad Universitaria encerrada en unos sanitarios, todo el tiempo que los militares tuvieron tomada la Universidad). Lisandro Morales es Lautaro (argentino dueño de la Editorial Extemporáneos, la que publicó Muchachos desnudos bajo el arcoiris). Vargas Prado es José Donoso Pareja, poeta ecuatoriano, fue editor en Editorial Extemporáneos). Roberto Rosas es José Rosas Ribeyro (poeta peruano). Claudia (de la habla “Norman Bolzman, en Tel-Aviv) es Claudia Kerlik (amor romántico de Mario Santiago, que viajó a Israel buscándola. Actualmente Kerlik es catedrática de literatura en la UNAM). José “Zopilote” Colina es José de la Colina. En la novela dice “…uno de los pinches ahijados de Ernesto Cardenal”, es el poeta nicaragüense Julio Valle, que vivía en México. Pancracio Montesol es Augusto Monterroso. Pere Ordoñez se basa en Pere Gimferrer.
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Esta relación ha sido preparada por José Vicente Anaya y Heriberto Yépez. Se agradecería cualquier corrección, adición o sugerencia. Su único afán es promover la mayor comprensión del movimiento infra.
Atahualpa Yupanqui
LOS EJES DE MI CARRETA
Porque no engraso los ejes me llaman “abandonao”; si a mí me gusta que suenen pa´ que los quiero engrasaos. Es demasiado aburrido seguir y seguir la huella , andar y andar los caminos sin nada que lo entretenga. No necesito silencio yo no tengo en quién pensar. Tenía pero hace tiempo“áura” ya no tengo más.Porque no engraso los ejes me llaman “abandonao”; si a mí me gusta que suenenpa´ que los quiero engrasaos. Los ejes de mi carreta nunca los voy a engrasar.
CRUZ DEL SUR
Que yo les cuente mis penas me piden de tarde en tarde. Si en ellas está mi fuerza déjenme que me las calle. Voy anclando por el mundo Camino de cualquier parte. Llena de piedras la senda, lleno de sueños el aire. La vida es un lazo largo estira'o sobre la tierra. En una punta una dicha, y en la otra punta una pena Así va mi corazón lleno de sueños y ausencias, sin encontrar su querencia perdido en la cerrazón. No se ve la Cruz del Sur en las noches de tormenta. Hay que mirar dentro de uno para encontrarla a la huella. Cuando me cansa el camino me pongo a mirar p'adentro como quien arrima leñas al fogón de unos recuerdos.



PORTADA

Estás sentada de espalda
inmóvil frente a una ventana
como en una portada
de un libro
que alguien escribió
por mí.
LA CASA
Un oso blanco mira
la casa varada
una mujer camina descalza,
a tientas,
en el segundo piso,
en la oscuridad
quisiera que el oso
fuera un iceberg
y la empujara al mar.

ALBERTO DIJO
Dios no juega
a los dados,
dijo el sabio
de la física cuántica,
pero de que ruedan,
ruedan.
HOMBRE Y MUJER
¿Dios,
para corregirnos
nos hizo
hombre y mujer?
PARAÍSO
¿El paraíso fue creado
para prometernos
el infierno?
ASCENSOR
¿Dios
no usa escaleras?
NUNCA ES NUNCA
¿Nunca se termina
de nacer
y se muere solo
una sóla vez?
¿Dios,
la trampa
está en la vida
0 en la muerte?
¿Dios deja
que seas
falsa o falso,
para justificar
la creación de los espejos?

domingo, abril 20, 2008

la hamaca y otros sueños



Sigo el hilo, el tejido de la hamaca por la vibración del cuerpo y las manos que tiemblan en un lejano telar. Sol, luz de los cuerpos, el trópico trabaja en silencio, tiempo real para los invisibles. Aire de un aire que respiras del tibio hamacar de la tarde, este es mi verano golondrina.
Telar de la palabra, abcedario del poema, la hamaca construye el cuerpo que la ocupa.
La campana crece en silencio. La hamaca en las manos que la tejieron y en la imaginación de los cuerpos que la sueñan. (Rolando Gabrielli © 2008)

Hace 10 años, ayer, partió Octavio Paz







Amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasmas con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro.
(Octavio Paz , Piedra de Sol)
¿Qué nos dijo Octavio Paz?
Escribió con todas las letras del abecedario y viajó por el mundo, como si llevara a México a sus espaldas. Un icono de la literatura y pensamiento crítico, vivaz, lúcido de América latina y en habla castellana. Un verdadero artista del Renacimiento, escribió, analizó, pensó y opinó sobre la cultura, política, la poesía del siglo XX, la pintura y más. Las biografías suelen decir que es uno de los poetas más grandes e influyentes en Hispanoamérica como Vallejo, Huidobro y Neruda. Que los dioses Mayas y Aztecas, me protejan, su poesía nunca me tentó y pienso que a él tampoco, al decir de sus palabras en los últimos días. La sentí como unas pesada roca que no se movía en mis emociones. Pero Octavio Paz, es más ancho y ajeno al propio mundo que sobrevivirà como un intelectual que abrió los ojos del mundo con una visión crítica, documentada y llena de imaginación. Nada le fue ajeno a Paz desde muy joven y entendió que el mundo no tenía fronteras. Mantuvo una relación estrecha con España y Estados Unidos. Una de sus más grandes herencias es su visión intercultural, el puente que creó en ambas vías. Poesía, pintura, arte, vida, sociedades, individuos, fueron sus constantes, en medio de profundas reflexiones.
Como diplomático mexicano, que puso fin a su carrera en la India en 1968, después de la matanza de Tlatelolco, estuvo aquí y allá, conoció, bebió otras culturas, registró y como un Ezra Pound azteca, se mantuvo en el centro de la cultura universal sin ceder un centímetro a sus polémicas intervenciones y convicciones. Recién allí le conocí, cuando se le publicó un poema en la revista chilena Trilce. Impactó su renuncia al sistema que manejaba el Ogro Filantrópico, el Estado mexicano. Algunos llegamos a Paz por El Arco y la Lira, un lúcido, revelador, preñador ensayo sobre la poesía, editado hace 52 años. Paz se hace la vieja y eterna pregunta mondada en la duda existencial del poeta: si vale la pena escribir o no poesía, o es más saludable transformar la vida en poesía. El poeta que no vive como poeta, no escribe poesía. ¿Será posible una comunicón universal en la poesía?, se interroga. El Arco y la Lira, comienza con cuatro palabras, adejetivos, absolutamente reveladores, contundentes: "La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. La actividad poética es revolucionaria, agrega, una operación capaz de cambiar el mundo. Es un método de liberación interior. Revela este mundo y crea otros. Pan de los elegidos, alimento maldito. Invita al viaje, aísla, une. Es una plegaria al vacío, diálogo con la ausencia. El tedio, la angustia, al desesperación, la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia Hija del azar. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Revelación, monólogo, voz del pueblo. Pura, impura, sagrada, maldita.
Bien, yo digo, caracol de oídos sordos, Abecedario del amor, luciérnaga de largas piernas, maestra de ciegos y mudos. La poesía comparte el pozo y la luz, la palabra, la palabra.
En mi época, era imposible no saber de los pasos y de los libros de Octavio Paz: siempre en la palestra, en la línea de fuego. Amigos aquí y allá, lo leíamos. En Panamá, años más tarde heredaría El Laberinto de la soledad, en un raro intercambio no buscado con una belleza yugoslava de Duvronic, por un libro mío de Gabriela Mistral. Años después lo traspasaría en México a otras manos en un circuito cerrado por expandir como una granada que estalla la palabra de Paz sobre los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, un tema de nuestro tiempo que el Premio Nobel de Literatura vislumbró hace más de medio siglo.
Paz hizo sentir su voz y dijo todo lo que pensó en su tiempo y siglo. "Las catedrales son las ruinas de la eternidad cristina, las estupas lo son de la vacuidad budista, los templos griegos de la polis y la geometría, pero las grandes ciudades norteamericanas y sus arrabales son las ruinas vivas del futuro. En esos inmensos basureros industriales han parado la filosofía y la moral del progreso. (El signo y el garabato). Opinó casi sin respirar, un mexicano de su tiempo y de otros. "El arte no tiene existencia propia, es un camino, una libertad. Tres momentos de Occidente: en el antiguo régimen, la vida privada vivida como ceremonia; en el siglo XIX, vivida como novela secreta, en el siglo XX; la vida privada vivida en público.
Cuando obtuvo el Premio Nobel se encontraba en Nueva York. Daba una conferencia. Sobre la influencia hispana en el mundo anglosajón norteamericano, Paz explicó en esa oportunidad que "hay una hibridación importante, lo que consideró básico para la fertilización de las culturas; los españoles no serían importantes sin los romanos o los árabes, y lo mismo ocurre con la cultura anglosajona y los hispanos. De ahí que no sea importante que en Estados Unidos tengan o no en cuenta la cultura hispana, porque ya están en contacto con ella y se están empapando de ella como nosotros de la suya".
Paz se interrogaba 24 horas al día, principio elemental para llegar a algún sitio. En esta época, su espíritu de insaciable indagador, se daría banquetes en un mundo plagado de dudas y caminos que conducen a ninguna parte.
Como muchos lo hacen hoy aún, Paz se cuestionaba en su tiempo, sobre la existencia de la poesía latinoamericana y dedicó un ensayo al tema que fijo en 1967 en Nueva Delhi. América latina fue atravesada por el ojo de Paz, quien aseguró que existen poemas escrito en nuestro continente, pero no poesía latinaomericana y que el nombre de nuestra región, más que una certeza, oculta más bien una verdad en ebullición.
Afortunadamente para los escritores están sus libros más allá de todo aniversario y comentario. Allí, aunque no encontrarán todas las respuestas, al menos verán a Paz en toda su dimensión.
¡Caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida
otras nubes, morirme de otra muerte!
-esta noche me basta y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo. (Octavio Paz, Piedra de Sol)
OCTAVIO PAZ POR SI MISMO
en el Bellas Artes del DF
En una pantalla gigante conversò sobre su infancia, vida, la poesía el tiempo, el presente.
“No vamos ni venimos, estamos en las manos del tiempo”.“De pronto, el tiempo se anula. Y en esos momentos, que son los grandes momentos del hombre, el tiempo de disuelve, y esa es la salida. Es lo que llamo nuestra pequeña ración de eternidad. No sé si tengamos otra, pero ésta sí la tenemos y es algo que la poesía ha reclamado (…) La poesía no la crea, sino que la revela (…) Al escribir, lo que he tratado un poco es expresar el tiempo: el tiempo que pasa, el tiempo que nos hace y el tiempo que nos deshace.”
Dijo: “La poesía, como la historia, se hace. La poesía, como la verdad, se ve. La poesía, puente colgante entre historia y verdad, no es camino hacia ésta o aquella, es ver la quietud en el movimiento, el tránsito en la quietud”.
“Expresar no el futuro, ni el pasado, ni el ser intemporal, sino este instante único en particular. Nosotros podemos decirle algo a los hombres de ahora. En este instante único están todos los tiempos. Lo importante no es vivir hacia el futuro ni nostálgico del pasado, sino vivir intensamente en este momento (…) En este instante está nuestra ración de eternidad”.
“Los grandes sicólogos, novelistas y poetas no se han equivocado cuando piensan que el secreto del hombre está en el niño. Incluso, el poeta Wordsworth decía que el niño es el padre del hombre. Y es verdad, el niño es la semilla de creación del hombre. Todo lo que hacemos está ya en el niño. Y lo que importa en cada vida humana es ser dignos del niño que fuimos, realizar la profecía de hombre que es cada niño.”
Elena Poniatowska
La vida de Paz, un manifiesto poético
Octavio Paz expresaba que “poesía y pensamiento son un sistema de vasos comunicantes” “Soy ante todo poeta. Ahora bien, para mi generación la poesía estuvo ligada a la historia –escribe Octavio Paz–. Nací en 1914 y soy contemporáneo de las grandes conmociones del siglo XX; la ascensión del nazismo y del fascismo, la guerra de España, la Segunda Guerra Mundial, la independencia de las antiguas colonias europeas. Todo esto marcó profundamente mi adolescencia y mi juventud.” “Soy poeta”, repite. “Mi primer escrito, niño aún, fue un poema; desde esos versos infantiles la poesía ha sido mi estrella fija”. “Mis primeros poemas fueron poemas de amor y desde entonces este tema aparece constantemente en mi poesía.”
¿Qué hace un poeta con la historia? ¿Qué hace un poeta con la crítica, la filosofía, la política, la pintura, las ciencias sociales, la narrativa, la música? ¿Qué hace un poeta con el destino de América Latina? Octavio Paz responde: “Escribo sobre lo que he vivido y vivo. Vivir es también pensar y, a veces, atravesar esa frontera en la que sentir y pensar se funden: la poesía”… Insiste: “Escribo poesía porque no tengo más remedio, responde a una necesidad interior”.
En su prólogo a La llama doble, su ensayo sobre el amor y el erotismo fechado el 4 de mayo de 1993, cuando iba a cumplir 70 años, Octavio insiste: “Para mí la poesía y el pensamiento son un sistema de vasos comunicantes”.
Paz despierta al amanecer diciéndose: “Soy poeta” y se despide sabiéndose poeta. Lo repite a todas horas. Antes de morir pidió ser recordado por cuatro o cinco poemas. Sin embargo, su obra ensayística es inmensa y abarca todos los campos; consta de más de 25 títulos, desde El laberinto de la soledad, que salió a la luz en 1950, hasta Vislumbres de la India, aparecido en 1995, tres años antes de su muerte. En su obra completa publicada por el Fondo de Cultura Económica, de los 15 tomos que ahora circulan, los volúmenes 11 y 12 son de poesía, y los trece restantes de prosa.
La poesía es su obsesión, pero la prosa es su océano. Allí se alimenta con los acontecimientos no sólo de México sino del mundo, despliega sus conocimientos, genera ideas, busca no sólo lo particular sino lo universal, se arriesga, dialoga, monologa, se impone, mira al otro y se mira a sí mismo, contempla, señala, es un río de propuestas, un río de reflexiones, un río de acontecimientos estéticos en el que nosotros, lectores, navegamos como barcas.
Todo lo que hizo Octavio fuera de la poesía fue finalmente ensayo. Ensayo El Laberinto de la soledad, ensayo El arco y la lira, ensayo Las peras del olmo, ensayo Los hijos del limo, ensayo El ogro filantrópico, ensayo Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe y ensayo su última obra, Vislumbres de la India. En esos ensayos campea no sólo su lucidez sino su independencia de criterio. Su voz es única y perdura por crítica. Sus reflexiones lo convierten en un espíritu universal. Explica que escribió ensayos por una necesidad intelectual y vital y asienta de nuevo su entrega absoluta a la poesía, “quise dilucidar para mí y para otros la naturaleza de la vocación poética y la función de la poesía en las sociedades. Es una preocupación que nunca me ha abandonado, ni siquiera en los trances de mayor incertidumbre y desamparo”.
Hay hombres que son sólo poetas, pero Octavio Paz tiene una formidable obra en prosa que emana de la poesía. La poesía es el puerto de embarque de todo lo que escribe. Admira a los grandes en quienes puede reconocer la poesía y la poesía nutre sus ensayos, sus conversaciones y sus polémicas.
En La llama doble dice que la superioridad de Freud reside en que supo unir su experiencia de médico con su imaginación poética. Escribe sobre la obra de Marcel Duchamp porque lo considera poeta; John Cage es otro poeta, como poeta es Luis Buñuel, de cuya película Los olvidados, exhibida en Cannes, Octavio fue el primer y embravecido defensor; como poeta es José Clemente Orozco y la violencia de sus pinceles rojos; como poeta es Sor Juana, a la que alguna vez llamó la mejor de nuestro continente. Escribe sobre el 68 después de renunciar a la embajada de México en la India y defiende al movimiento estudiantil con un poema.
Finalmente su vida entera es un manifiesto poético como el surrealista, una declaración de fe, una constancia de que el poema rigió su vida.
Ya en diciembre de 1938, cuando tenía 24 años, Octavio Paz firmó el manifiesto poético de la revista Taller y explicó su razón de ser: “Con la ciencia del arte, con el instrumento retórico del poema o de la prosa hay que abrirse el pecho. Si heredamos algo, queremos con nuestra herencia conquistar algo más importante: el hombre… Tenemos que conquistar, con nuestra angustia, una tierra viva y un hombre vivo (…) un orden humano justo y nuestro (…) Taller no quiere ser el sitio donde se asfixia una generación, sino el lugar donde se construye el mexicano y se le rescata de la injusticia, la incultura, la frivolidad y la muerte”.
Abrirse el pecho es un indicio de lo que va a hacer este joven poeta en el ensayo y en la sucesión de revistas desde Barandal hasta Vuelta, en la que se encuentra no sólo la historia intelectual de nuestro país sino también la del mundo en el que Paz vivió, porque Paz es ante todo un hombre nacido en México pero centrado en el mundo.
El laberinto de la soledad fue un abrirse el pecho, una daga de obsidiana, un tratamiento de shock, un sicoanálisis, una revelación, un chingadazo para un país que tenía como libro fundacional al Popol Vuh.
En esos años, el padre Ángel María Garibay K. desentrañaba los textos de poesía náhuatl que más tarde darían la Visión de los vencidos, de Miguel León-Portilla, que nos decía que sólo venimos a soñar sobre la tierra. Octavio Paz llegó a embarrarnos en la cara a un México de muerte, violencia, fiesta y borrachera. Su libro barrió con todo, como la tolvanera madre y nos “alevantó”, como dice la canción.
Antes Samuel Ramos, Antonio Caso, Leopoldo Zea, Santiago Ramírez, Jorge Portilla, Emilio Uranga y otros habían intentado explicarnos cómo éramos los mexicanos, pero Octavio Paz nos dio la puntilla con su alto grito amarillo, el del cohete que estalla, el de la fiesta, el que ilumina y deslumbra.
La capacidad de Paz de decirnos qué somos y cómo somos, no sólo con El laberinto de la soledad, sino a lo largo y a lo ancho de toda una obra de poesía y ensayo, empezó en su juventud, antes de la publicación de ese libro, en 1950, y duró hasta 1998, año de su muerte.
Aun después de su fallecimiento, hace 10 años, el 19 de abril de 1998, Paz sigue siendo el más vital de los poetas, el más vital de los ensayistas, el más vital de los críticos y si no que lo diga Carlos Monsiváis, quien volvería a polemizar con él. Inquisitivo y exigente, siempre buscó interlocutores de su talla y tuvo una correspondencia con sus contemporáneos, Alfonso Reyes, Carlos Fuentes, Arnaldo Orfila Reynal, Pere Gimferer, Tomás Segovia, Salvador Elizondo, Eliot Weinberger, Yves Bonnefoy y otros más que lo consideraron amigo y maestro.
En respuesta a una pregunta sobre la crítica en alguna entrevista que le hice, Octavio respondió: “Yo creo que la cultura moderna es por esencia crítica: esto empezó desde el siglo XVIII. Cada vez que el Estado o las burocracias han querido orientar la cultura, lo que producen es arte oficial, que es bastante malo. En la civilización moderna la crítica es un componente esencial de la creación; por ejemplo, en las grandes novelas del siglo XIX: en Balzac, en Flaubert, en Dickens o en Proust, se hace una crítica de la sociedad, del hombre. La descripción de la realidad implica siempre su crítica; una literatura que no es crítica no es literatura moderna. Si los mexicanos vamos a tener un día una literatura y la estamos teniendo, es porque la literatura tiene dos condiciones esenciales: por una parte es un espacio donde la imaginación es libre y, por otra, esa imaginación tiene contacto con la realidad que describe. Hay siempre una especie de intercomunicación entre realidad e imaginación, son inseparables; no hay literatura absolutamente pura, la literatura es impura porque está contagiada de realidad y, claro está, de crítica”.
La escritura, su propia escritura, fue una actividad que jamás lo decepcionó. Cualquier objeto bajo sus ojos, cualquier circunstancia, cualquier acontecimiento se volvía tema de reflexión. “Piensa, a ver piensa, no te distraigas, ¿qué es lo que estás leyendo?” –estimulaba. Lo dijo en sus libros: “El hombre está sumergido en una totalidad de cosas y objetos sin significación y él mismo se ve como un objeto más, todos cayendo sobre sí mismos, todos a la deriva. La ausencia de significación procede de que el hombre, siendo el que da sentido a las cosas y al mundo, de pronto se da cuenta que no tiene otro sentido que morir”.
Octavio Paz es un portento. El Premio Nobel de Literatura 1990, que este 2008 cumple diez años de muerto, se pregunta si en esta época de ajetreos y compromisos somos capaces siquiera de recordar lo que hicimos ayer y escribe: “Si nuestro pecado se llama disipación, nuestro castigo se llama olvido. Leer es lo contrario de esa disipación, leer es un ejercicio mental y moral de concentración que nos lleva a internarnos en mundos desconocidos que poco a poco se revelan como una patria más antigua y verdadera: de allá venimos.
“Leer es descubrir insospechados caminos hacia nosotros mismos. Es un reconocimiento. En la era de la publicidad y la comunicación instantánea, ¿cuántos pueden leer así? Muy pocos. Pero en ellos, no en las cifras de las estadísticas, está la continuidad de nuestra civilización.”
Alguna tarde, ya cerca de su muerte, dijo que el mejor homenaje a un escritor es leerlo. ¿Lo pedía para sí mismo?
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

Hotel Neruda



El 15 de marzo del 2004 escribí un artículo sobre las probables y futuras marcas registradas de dos iconos de la literatura latinoamericana y mundial: Neruda y Borges. Un texto que recobra vida, en el caso de Neruda, con la polémica y demandas desatadas por sus familiares, debido al uso no autorizado de su nombre en una cadena hotelera chilena. La advertencia nerudiana fue clara: a mi muerte publicarán hasta mis calcetines. Dicho y hecho. El diario chileno La Tercera, bajo el título Neruda marca registrada, recoge esta polémica, de un juicio que tiene la cifra de 5.8 millones de dólares contra el empresario Ángel Maulén, dueño de los hoteles Neruda, Neruda Express, Apart Hotel Neruda y Neruda Mar.
Neruda fue muy generoso en vida, obsequió su biblioteca en vida a la Universidad de Chile. Recuerdo a Hernán Loyola, su más grande estudioso, un día en los pasillos de la Universidad en la Alameda y me contó que estaba a cargo de su cuidado y clasificación. Neruda regaló en vida sus casas al Partido Comunista de Chile, la emblemática, mítica y visitada Isla Negra , donde vivió ahasta sus últimos días post golpe de estado 11 de septiembre de 1973 y fuera trasladado a una clínica a Santiago, para morir el 23 de ese mismo mes. Neruda chanceaba y se sentía como un inquilino de su propio Partido, quien decía, le prestaba la casa.
Los Reyes, familiares de Neruda, (Neftalí Reyes Basoalto) están contra este Príncipe de la hotelería sureña, dijeron al diario que el hotel lucra con el nombre de Neruda y nosotros queremos reivindicar nuestros derechos y velar por el buien uso del nombre del poeta. Apelan los demandantes a la ley 19.o939 de marcas comerciales, que dice explícitamente que no se puede en Chile tegistrar un nombre, seudónimo, retrato, sin el consentimiento de la eprsona o de sus herederos en caso de fallecimiento.
La Fundación Neruda, hace algunos año dejó en claro que la autorización de la marca Neruda está en manos de sus herederos, ante una solicitud del dueño de los hoteles. Años después insistió y el director de la Fundación dijo que podía proceder y usar el nombre Neruda para el Hotel ubicado en Reñaca, Viña del Mar, llamado Neruda Mar. El juicio está en sus primeros pasos de un proceso que no sabemos cuanto durará. (R.G.)

ICONOS DEL SUR

Jorge Luis Borges y Pablo Neruda son dos iconos indiscutibles de la literatura castellana, más allá de sus fronteras sureñas y de sus propios deseos. Quizás los más controversiales escritores latinoamericanos de su siglo, han entrado al dorado mundo del marketing, desde el más allá, cuando ya cruzaron el último pasillo. Borges, un escritor de culto, que "huyó" poco antes de morir, de Buenos Aires para que no empapelaran con su efigie los muros de su cantada, mítica ciudad, se convirtió de la noche a la mañana en una franquicia. El autor de Ficciones, El Aleph, El Hacedor, disputará a Maradona y Gardel el sitial de la fama mundana, cotidiana, de pasarela, y durante dos años, con el consentimiento de su viuda y las ganancias respectivas, Maria Kodama, conoceremos los productos Borges, una nueva imagen del ficcionador ficcionado y de Argentina. Debe estar riéndose Borges, que nunca supo si lo era o no, y esta vez dirá, ese es otro Borges, el que dejé en la tierra para que se entretuvieran. Son un espectáculo, diría, es lo que son, y no me extrañan que un día me presenten en la Bombonera con la camiseta del Boca Juniors y yo que nunca di bola con la de cuero, la sentí como una perdida de la masa encefálica.

Pablo Neruda, el mito gravitante chileno, el poeta de la materia será convertido también en marca registrada y hay quienes lo han propuesto para Aeropuerto Internacional, como si su poesía no tuviera alas propias. El vate de Isla Negra, representaría como producto chileno la V Región, el Puerto de Valparaíso y el balneario del Festival de la canción, Viña del Mar. Pareciera ser que el hermoso Sur de Chile, donde Neruda escribió su primera y lluviosa, nostálgica, amorosa poesía, se vende sólo y no requiere allá de su presencia. En el Puerto de Valparaíso, Neruda construyó una de sus tres casas hoy museo y escribió varios libros de los más importantes, además vivió largos períodos. De la aristocrática Viña del Mar no hay grandes huellas nerudianas, pero su imagen no le viene mal. El poeta fue generoso en vida y no vemos por que su aureola no pueda tocar a la turística ciudad jardín de la Bombal. Afortunadamente la obra de ambos autores resiste y resistirá los tiempos. No me imagino aún la palabra Neruda en la camiseta del Colo Colo, aunque Colo Colo es Chile de Arica a Magallanes. Y menos, a Borges, en la del Boca Juniors, un equipo grandioso, sin duda, pero no figuraba en los pasatiempos ni pensamientos borgeanos. Dicen que la franquicia Borges lleva un componente de literatura y que se dará a conocer más la obra elitista, de uno de los grandes ficcionadores del siglo XX. Si ganará la literatura o la vanidad del mercado, no lo sabemos. Neruda aventuró una frase profética antes de partir: Cuando muera, me publicarán hasta mis calcetines. Neruda tiene la ventaja y su marca, que es un poeta popular desde muy joven y un best seller de larga duración. Borges y Neruda no caminaron por la misma senda, diría yo, por la vereda de enfrente de la vida. Y sin embargo, entrar on a la literatura por la puerta universal. (Rolando Gabrielli©2008)