jueves, marzo 15, 2012

Una cincuentona en su mundo

 
No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí". Julio Cortázar


"Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas."
De Mafalda y Quino se han escrito miles de historietas. Nada puede superar a ambos personajes. Ya existen por sí mismos. Son los lectores los que comentan, recrean, recuerdan y siguen imaginando la vida de esta antropólaga de un mundo esquizofrénico, kafkiano, quiniano, simplemente cotidiano. Se está comentando antes de tiempo su cumpleaños número 50. Es un buen pretexto.  Nació como tira  cómica  el 29 de septiembre de 64. Su embrión es del  62. Se esboza su futura impronta como parte de la publicidad de las lavadoras Mansfield, un 15 de marzo.  La confusión no tiene ninguna importancia. No sé si hago bien en sumarme a estos festejos "espurios", cuando su autor dice que aún se deben esperar dos años màs. También ha reafirmado Quino la fecha del 15 de marzo. Para Mafalda, lo importante es ser uno mismo, y es la agenda que seguirán éstas sus palabras. No nos saldremos de la tira cómica, humorística y profundamente seria. La fecha  dorada llegará en 24 meses más, pero su proximidad amerita unas reflexiones y un homenaje a un filósofo que apuesta a un mundo mejor, como lo hizo  durante poco más de una década Joaquín Lavado.
La vida es una tira cómica, se alarga, angosta, crece, queda en suspenso, se lee de corrido como si no faltara un punto ni una coma. Basta un caricaturista para que la corte, rehaga  o deje que la vida siga poniendo un cuadro detrás de otro hasta el infinito de cada vida y así en fila india con sus cuadritos negros, como cuando los elefantes se dirigen silenciosos hacia su última morada. El mundo, detrás de las colas de estos paquidermos,  sigue agitándose en todas las direcciones posibles, como si la gente fuera el único el paisaje  real.

¿Cuántos cuadritos tenemos cada uno? El dibujante mayor es el único que sabe. Desde 1964 al 73, en poco màs de una década, Mafalda nos presentó el mundo a imagen y semejanza de sus ojos  y pensamientos escrutadores, y también a imagen y semejanza, del propio mundo argentino, que sabe como  agregar un estrés hilarante  a la vida y a la parte del globo terráqueo que les corresponde vivir en el Sur. Mafalda, cuya familia y amistades fueron apareciendo y creciendo en la tira cómica y seria de la vida, es argentina, si duda, pero universal por adopción de sus lectores, y porque Quino  sabiamente la puso a dialogar, interrogar, confrontar con el mundo y su época.
Otros tiempos, sin duda, aunque las crisis son recurrentes como telas de araña, se tejen y destejen una y otra vez. El hombre cae en esa red como un insecto. Es la vieja piedra que lo pone a tropezar una y otra vez.
A Mafalda hay que leerla como si el espejo nos reflejara a todos nosotros, personajes de una tira cómica que no dibujamos, pero que pertenecemos por nuestros propios actos, el màs leve e insignificante que pese menos que una pluma cayendo sobre unos pesados e inocentes adoquines. está reflejada en este espejo roto, astillado, a veces, refulgente, la clase media, que en los años sesenta sostenía el mundo de alguna manera o creía hacerlo. Ademàs, allí florecen todas las contradicciones y absurdos humanos, las bondades y los pequeños vicios, la cicatería de un porvenir nunca claro, pero grandemente ambicionado y estéril muchas veces. Están también todos los vicios y virtudes, los sueños, temores, la filosofía, inquietudes, el mundo solidario, la esperanza, fracasos, las grandes interrogantes y las respuestas  a boca de jarro, sin anestesia, con humor y pasiòn, contestatarias, com odice Umberto Eco de Mafalda. Nadie dibuja como un autómata sentado en el aire de la realidad, ni aquellos que lo hacen por simple diversiòn, siempre existe una atmósfera y escenario. Quino es un filósofo del trazo y de la observación, monólogo, reflexión y diálogo, siempre comparte su pensamiento algún mensaje que está flotando en el ambiente de la vida real, con una dosis irrenunciable de humor, excepticismo, duda, crítica, asombro, desde el síntoma de la sociedad y el mundo. Las antenas de Mafalda captan lo esencial del mundo, la gente y las cosas que le rodean, y sabe que los mandones de turno quieren  que se tome su Sopa diaria contra su propia voluntad.
El mundo nunca ha sido  un mar  azucarado, envuelto en edulcorantes, guerras ayer, como las de Viet nam, Mafalda las denunció, ("¡Es terrible ver que a la gente le importa más cualquier serie de T.V. que el lío de Vietnam!)
Cuanta vigencia siguen teniendo sus palabras. Claro, dirás tú amigo internauta, si el mundo sigue siendo redondo:
"Cuando sea grande voy a trabajar de intérprete en la ONU y cuando un delegado le diga a otro que su país es un asco yo voy a traducir que su país es un encanto y, claro, nadie podrá pelearse ¡y se acabarán los líos y las guerras y el mundo estará a salvo!"

Quino, sobre su tablero de dibujante repasaba diariamente  la línea de su  universo, cada personaje, el mundo y la sociedad argentina desde una visión, mirada Sur. Mafalda no está sola con sus ideas y visiones, tiene padres, amigos, hermano, todos hacen el mundo de Mafalda y convierten en realidad el mundo de Quino, con la pluralidad que  requiere este escenario complejo y a veces inadmisible que nos toca vivir. Desde su pequeño apartamento Mafalda nos compartía su vida, allì en San Telmo, Buenos Aires, calle Chile N. 371, para ser màs precisos. Una chica nada de comùn y corriente, opinante, sin pelos en la lengua, y una de las mejores maneras de opinar es interrogando al mundo sin asco. El mundo que le tocò vivir a Mafalda en su tira cómica y dramàtica y reflexiva y antropològica e irreverente, es un mundo Bipolar, dos grandes potencias disputaban cielo, mar y tierra. Tiempos cargados de  la llamada Guerra Fría.
Quino cerró la tira cómica  en 1973, pensando que ya era suficiente, que podría terminar aburriendo, quizás que el mundo no lo arregla ni Mafalda y puso punto final a la más grande aventura latinoamericana de  mirarse más allá del ombligo, cuestionarse con inteligencia,  reírse de sí mismo, ver el mundo con un sentido más humano y solidario. El mensaje se entendió no solo en América latina, sino en Europa, especialmente los países latinos mucho más que los anglosajones que tienen otra idiosincracia. Superó nuestras fronteras y  los padres de la generación Mafalda  heredaron el mensaje  a sus hijos. Mafalda está viva. Tenía y tiene mucho que decir. Sólo por omisión hoy nos relata que el mundo no ha mejorado. Quino,  con una frase ha borrado toda duda de como van las cosas: ¡Qué presente impresentable!, ha dicho. No se necesitan más reflexiones, disquisiciones, enunciados, manifiestos, teorías vanas  promesas de cambio, como se suele escuchar una y otra vez en las campañas políticas. Mafalda será siempre una sobreviviente de un país donde secuestraban y robaban niños desde antes de nacer. Es un símbolo, un icono de la vida.  Su indignación  es comparable a Mayo del 68, a la actual que recorre  un mundo en crisis. Es un personaje que testimonia su tiempo, pero no lo deja pasar, sin antes hacerle algunas preguntas. Algunas no tienen respuestas aparentes, otras traen más preguntas, se encuentran también aquellas que llevan implícita una respuesta. Los recursos de Quino son diversos, nada  permanece  inmóvil, porque el mundo es una carreta tirada por bueyes que desconocen el paradero.  Mafalda es más que Mafalda. A mi personalmente, Libertad, me parece un personaje de suma  actualidad. Es una intelectual crítica, el otro espejo de Mafalda, que la amplifica y hace màs concreta.
"La Tierra está en el espacio y el espacio no tiene ni arriba ni abajo; eso de que el hemisferio norte es el de arriba, es un truco psicológico inventado por los que creen estar arriba para que los que creemos que estamos abajo sigamos creyendo que estamos abajo, el problema es que si seguimos creyendo que estamos abajo, vamos a seguir estando abajo; pero esa situación ¡sanseacabó!" Libertad.
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Post Mafalda
Quedó en el tintero el tiempo infernal, feroz de Pinochet, el fin de la Guerra Fría,-adiós Bipolaridad- la caída del Muro  de Berlìn, los muros nuevos de la frontera mexicano-norteamericana, de la Franja de Gaza, el desplome de las Torres Gemelas de Manhattan y todo un  mundo nuevo  plagado de narcotráfico, terrorismo, vigilancia mediática, guerras, invasiones por doquier, Irak, Libia, Afganistàn, la "Primavera àrabe", los indignados y  el shock del capitalismo con su banca, bolsas, fraude inmobiliario. El mundo en una coctelera digital y Mafalda subiendo y bajando en un  tobogàn, mientras alguien nos sonrìe como un monje tibetano desde  una montaña rusa. El que apague la luz, finalmente, habrà terminado con cualquier tira cómica posible y encontrado tal vez, la última salida. Pummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.

miércoles, marzo 14, 2012

Lo nuevo bajo el sol



Lo nuevo bajo el sol,
es el sol,
brilla y oscurece,
caído en estas calles,
de la mano de un ángel,
brillantísimo, tristísimo, desolado.
Rolando Gabrielli©2012

martes, marzo 13, 2012

Denver 13



 Denver 13,
no sepulta la fecha, ni la ignora,
sin embargo  es  memoria,
  el número   que a tu puerta  toca ,
un tiempo para las palabras
y la ruina de vocales que se turnan,
  dados inmutables,
azar,  un número de páginas rotas.
Rolando Gabrielli©2012


lunes, marzo 12, 2012

¿De dónde viene la muerte?

¿De dónde viene la muerte?
del cielo hijo, del cielo.
Es de noche,
¿la oscuridad la trae?
Un ruido de sordas olas de mar
cae sobre el desierto, las montañas
y la ciudad tiembla como un pez
bajo la tierra sin poder escapar
¿Quién la envía?
¿Quién ama tanto la muerte?
¿La muerte nos quiere llevar?
¿La muerte nos devolverá al cielo?
No preguntes, hijo,
el cielo se volverá a caer
y ya no estaremos aquí