jueves, abril 15, 2010

Rimbaud, la imagen africana

El poeta iluminado de las Iluminaciones, Arthur Rimbaud, quien abandonò la poesìa a los 19 o 20 años y se fue  a una aventura sin fin hasta casi la muerte, a Afrrica, vuelve a ser noticia, con su propia imagen descubierta a los 26 años en una fotografìa en el pórtico del hotel de L ' Universe en Aden, Abisinia. La prensa francesa da cuenta de este hallazgo curioso de su icono poètico, el joven que le puso colores a las vocales y sentò  una noche a la belleza  sobre sus rodillas y la encontrò amarga y la injuriò.
El viejo poeta adolescente de Una Temporada en el infierno, dejò todo, hasta sì mismo, cuando decidiò partir a cambiar  su futuro y a olvidar su pasado, a hacer un presente  tan distinto hasta para un profeta.

La poesìa lanza la primera piedra

¿Lo que hace y escribe un poeta, es poesía? Las definiciones, ismos, categorías, escuelas, tendencias, formas poéticas, han llenado de rótulos y clasificaciones a ese viejo y primitivo género, que se renueva cada vez que puede, aunque viva en un cierto limbo social, tolerado (a) por los miembros de su cofradía y lectores que no aceptan el fin de la palabra escrita. ¿Mil caminos bifurcan la palabra y otros tantos la descifran? La poesía puede llegar a ser un gran misterio porque está en todas partes y en ninguna, pero siempre aparece, asoma su cabeza como el gusano a punto de volar. ¿Improviso sobre este género deslumbrantemente inútil, ocioso, absolutamente solitario y eficaz para tocar, asombrar a los corazones màs apáticos, frívolos, indiferentes y apasionados como si la palabra fuera el fruto de un sueño compartido y al mismo tiempo existiera realmente? Tal vez. ¿La poesía existe a pesar de la poesía, de los poetas o de los tiempos prosaicos? También debiéramos añadir, de los editores/editoriales/agentes/libreros/ todos los comerciantes establecidos o viajeros de la palabra, que no creen en ella. 100 metros de tela poética para cortinas de hotel de provincia. Un metro cuadrado de poesía para festival de arquitectos. 2 gramos de poesía para volar. Un círculo para cuadrar poesía. ¿Una puesta de sol, el crepúsculo, una noche de luna llena, el recuerdo de un verano detrás de un ventanal, la nieve que cubre la noche, una mujer que atraviesa la memoria con sus largas piernas en una avenida desconocida, requieren de palabras?



Después de todo, un poema es una pequeña constancia humana. La poesía es más que una manera de cortar las palabras y estirarlas o recogerlas antes que superen el margen de una línea en un cuaderno escolar. La poesía no está solo en las palabras, pero es donde suele leerse comúnmente. La poesía que un poeta no escribe, la escribirá otro y así sucesivamente, como en un principio. La poesía es poesía cuando el poema se comporta como poema. El poema debe respirar  su propio oxígeno y producir asfixia en el lector.


Poema+lector=Poesía. Esa es la ecuación. El poema es su propia y única historia irrepetible. El poema es memoria de la memoria del poema.


El poeta que vive torcido no producirá frutos originales. El árbol de la poesìa contiene todos los frutos que el hombre ha sembrado. Lanza una primera piedra y  alguien leerà un poema.

martes, abril 13, 2010

En la casa del sol

En la casa del sol,
brilla todo,
mi suerte està echada 
y el azar  da vueltas
su dado en el aire,
 gira  y sopla el seis,
brilla todo,
menos mi fortuna.
Rolando Gabrielli©2010

lunes, abril 12, 2010

Amarillo en abril

 
El fenòmeno del Niño, la Niña, el cambio climàtico, el estrès que vive la naturaleza, el acercamiento del sol, lo cierto es que el Guayacàn volviò a florear en abril con sus estallidos de pequeños copihues amarillos, como si un mundo dorado se pusiera ante nustros ojos y durara la rara sensaciòn volàtil de la belleza. Tres veces ha tocado el cartero la puerta del Guayacàn este 2010 que no pide ni da explicaciones. Pero el Guayacàn ha respondido con la gracia de un consagrado bailarìn dispuesto a repetir su acto con el rigor de la sencillez y  humildad de una pasiòn inocultable. Tiene el privilegio de parecer y desaparecer como un cuadro de un ilusionista. Es pasajero de estaciòn...