El amor
toma distancia,
se convierte
en remoto,
una estrella fugaz
que brilla
por su ausencia.
Rolando Gabrielli2025
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
El amor
toma distancia,
se convierte
en remoto,
una estrella fugaz
que brilla
por su ausencia.
Rolando Gabrielli2025
Al amanecer
todo es nuevo y el día se repite,
nos vamos
quedando solos con los años
y el tiempo
es el primero en olvidarte.
La familia
está entretenida en sus asuntos,
casi no
importa la estación en tiempos digitales,
solo queda
dejar que los sentidos encuentren su lugar
en el sitio
exacto donde las palabras
no podrán
decirnos lo que la contemplación
ve
más allá del silencio absoluto
y su
infinito que es cuanto está
para ser
visto y sentido,
nombrado,
aunque ya tenga nombre.
Rolando Gabrielli2025
Son los muertos los que hablan
en mi nombre.
En sus lápidas están todas las palabras,
de ese silencio brota el silencio
de los sin nombre,
la piedra fundamental de la memoria.
De esas soledades saldrá la palabra escrita
para tiempos nuevos.
Rolando Gabrielli2025
It is the dead who speak
in my name.
On their tombstones lie all the words,
from that silence springs the silence
of the nameless,
the cornerstone of memory.
From those solitudes will emerge the written word
for new time.
Te comes el
corazón escrito de la noche
y el mar
desova peces azules al amanecer.
Un río
conduce sus aguas sin pensar
dos veces
adonde lo llevarán.
Nadie puede
estar seguro cuando prevalece
la
monotonía del paisaje.
Un hombre
cierra un círculo
y el tiempo
no se detiene.
¿Qué estás
esperando
para
escribir un poema,
antes que
llegue el fin del mundo?
Rolando Gabrielli2025
before the end of the world arrives?
Borges guiña un ojo,
no me está mirando,
-no puedo ser tan vanidoso-.
me digo
y al mirarme al espejo,
esa mañana,
sé que él,
estuvo ahí.
Rolando Gabrielli2025
Borges winks an eye,
he is not looking at me,
—I can't be that vain—
I tell myself
and as I look in the mirror,
that morning,
I know that he
was there.
No tengo tiempo
ni para el olvido.
Rolando Gabrielli2025
I don't have time,
not even for forgetting.
Un sueño casual
entra en la noche
por la cocina,
se tomo una cerveza
y vuaelve a la cama
para continuar con su historia.
Rolando Gabrielli2025
A casual dream
enters the night
through the kitchen,
drinks a beer,
and returns to bed
to continue its story.
El poeta sabe
que el tiempo
es una ilusión.
No compite
con la eternidad.
Rolando Gabrielli2025
The poet knows
that time
is an illusion.
He does not compete
with eternity.
La ciudad no es eterna
ni aún en
las palabras
No basta
con un sol deslumbrante
en el
horizonte ni el verde que aún
la protege
de la mano del hombre
o un mar
manso como una oveja distraída
La ciudad
son sus construcciones
calles disparatadas,
gente deambulando
bajo el
sopor de las hirvientes arterias,
la cicatriz
urbana, la huella que el hombre
traza su
marca de época,
aunque él
no lo crea ni entienda.
La ciudad
que habitamos,
caminamos cada día a pie
o en
automóvil,
permanece en ese instante único,
irrepetible,
aunque nunca
entendamos
por qué.
Rolando Gabrielli2025
The city is not eternal
not even in words.
A dazzling sun on the horizon
is not enough, nor the green that still
protects it from the hand of man,
or a sea as gentle as a distracted sheep.
The city is its buildings,
its tangled streets, people wandering
under the haze of boiling arteries,
the urban scar, the imprint that man
leaves as his mark of an era,
even if he neither believes it nor understands.
The city we inhabit,
walk through every day on foot
or by car,
remains in that unique,
unrepeatable instant,
even if we never understand why.
En tiempos
de incertidumbre,
hay páginas
muertas
que alguien
revivirá y convertirá
en luminosos escritos,
voces que
se reencontrarán
en la memoria de un discreto lector.
Rolando Gabrielli2025
1
El poeta viaja
en la lucidez
de sus palabras
2
No hay poesía
sino usas
los cinco sentidos.
3
La poesía
es el lenguaje
que la infancia
no termina
de expresar.
Rolando Gabrielli2025
The poet travel
sin the lucidity
og his word.
2
There is no poetry
unless you use
all five senses.
3
Poetry is
the language
that childhood
never quite finishes expressing.
Es cierto,
es como si
te estuviera viendo,
hay imágenes
evocadoras
que la
memoria instala
en un
presente perpetuo,
es cuanto
vivimos
en el
rotundo hoy,
cuando el
futuro se crea
borra
asimismo con la perfección
de un mago
instalado en todos
los tiempos de su magia.
Rolando Gabrielli2025
It is true,
it is as if I were seeing you,
there are evocative images
that memory installs
in a perpetual present,
it is what we live
in the resounding today,
when the future is created
it also erases with the perfection
of a magician settled in all
the times of his magic.
El amor y el arte,
todo lo demás,
absolutamente,
puede esperar
Rolando Gabrielli2025
Love and art,
everything else,
absolutely,
can wait.
Siempre habrá un libro
que esté al alcance de tu mano
para seguir la aventura de sus palabras,
la historia de sus personajes,
vivir sus paisajes,
lo que el autor nos dice
entre líneas,
aquello que solo el arte
de las palabras dice
en su profundidad y misterio,
a cada lector.
Rolando Gabrielli2025
There will always be a book
within your reach
to follow the adventure of its words,
the story of its characters,
to live its landscapes,
what the author tells us
between the lines,
that which only the art
of words conveys
in its depth and mystery,
to each reader.
¿Adónde va
la multitud?,
se pregunta
el desierto.
Rolando Gabrielli2025
Where is the crowd going?
the desert wonders.
El poeta llegó a ser
un maestro, a perfeccionarse
con toda propiedad,
en el olvido,
como un ghostwriter,
que nadie leía.
Ese fue su mayor éxito.
Rolando Gabrielli2025
That was his greatest success.
El mejor poema del mundo,
de ser escrito,
intentarlo siquiera.
si alguien osara
pretender recoger
toda la belleza,
por ejemplo,
la desesperación,
placer, el paisaje que reuniera
todos los horizontes imaginables,
la noche en su perfecta oscuridad,
el sol que amanece con sus cinco sentidos,
aunque no nos demos cuenta.
Solo pregunto, cómo reunir lo desconocido
en la página en blanco,
el silencio intangible,
el placer oculto de la felicidad.
Un poema debiera ser
lo más distinto a otro poema,
único, irrepetible, sin ninguna
pretensión más que ser.
Rolando Gabrielli2025
To be written,
to even attempt it.
If someone dared
to try to gather
all beauty,
for example,
despair, pleasure,
the landscape that would unite
all imaginable horizons,
the night in its perfect darkness,
the sun rising with all five senses,
even if we do not realize it.
I only ask, how to gather the unknown
on the blank page,
the intangible silence,
the hidden pleasure of happiness.
A poem should be
as different as possible from another poem,
unique, unrepeatable, with no
other pretense than to be.
El domingo,
en su encierro,
la ciudad sin agua,
inmóvil, húmeda, asfixiante,
los árboles rodean la casa
y no dejan de botar hojas.
Aquí el otoño no existe,
es fin de verano,
vendrán las lluvias
y también el lunes.
Rolando Gabrielli2025
Sunday,
in its confinement,
the city without water,
still, humid, suffocating,
the trees surround the house
and never stop shedding leaves.
Here, autumn does not exist,
it is the end of summer,
the rains will come,
and so will Monday.
Amor mío,
mi pasión literaria,
esta es una carta abierta,
personal por lo vivido
y por vivir,
es la tinta roja de mi sangre
la que escribe y nos habla
un día cualquiera
de nuestras vidas.
Las palabras
no solo son palabras,
cantan una aventura,
reviven memorias y renuevan raíces,
bifurcan caminos, son tangibles señales.
Rolando Gabrielli2025
Pensé que con este poema bastaba
para
describir el silencio, la impunidad,
toda la
destrucción de sus vidas y casas
las
matanzas despiadadas de gente indefensa,
la burla
al mundo, la impiedad absoluta,
sin agua,
sin luz, sin comida, sin casas,
sin sus
hijos, sin sus mujeres, sin país,
sin sus
únicas vidas por las que nacieron.
¿Te has
preguntado hacia dónde va
el torcido
viento de la historia
cuando los
insepultos muertos duermen
bajo los
escombros esperando la maquinaria
que pasará
por segunda vez sobre sus cadáveres?
Estoy en un
lugar que al parecer la historia,
más que un
acontecimiento a tomar en cuenta
como parte
de una época, quizás la nuestra,
es solo una
fecha circular más del calendario
y el pasado
es lo que es, un tiempo muerto.
Me detengo
a ver una fotografía de un grupo
de hombres
rodeados de escombros
de
una ciudad muerta con muertos bajo
las piedras
que alguna vez levantaron casas,
escuelas,
mezquitas, hospitales, negocios,
tiendas,
donde la gente vivía sus vidas,
respiraba y
soñaban sus propios sueños.
Ya no queda
nada de eso y la muerte sigue
más viva
que nunca acechando.
Estos
comensales parecieran distraídos
de esta
página que escribo también
en su
nombre y de los que ya no están,
no
precisamente porque no salieron
en la foto,
sino por estar muertos.
La muerte
es la protagonista
de estas palabras
casi muertas,
palabras denunciantes
que no los
devolverán.
Estar en
casa acorralado
como un pez
en la pecera,
pájaro en
jaula,
no se puede
volar,
aunque se tengan alas.
Rolando Gabrielli2025
No
digas tonterías, esto no es más que un poema
Allen,
viejo Ginsberg,
muchacho,
qué podrida está la podredumbre,
como si
oliera a la Dinamarca de Shakespeare
y tu Aullido clavara
un puñal de silenciosos lirios
y
rojos claveles frescos al amanecer
de
esta vieja historia repetida,
ahora con
el conocido cuento de la libertad sin rumbo.
Es un
tiempo, déjame contarte, donde el espanto acaricia los sentidos.
Es legítimo
tu grito en el silencio de la oscura
noche de
Denver, en Denver, Colorado,
donde los
Beat dan vuelta el reloj marginal de la historia,
jazz, jazz,
un concierto para desoladas catedrales
de Denver a
San Francisco, a mediados de los 50,
un
eco vigente en el poema que amargamente
se
reescribe en las calles espejo de una palabra
huérfana,
dolorida, sorda, muerta, en pleno siglo XXI,
harta de
drogadictos que sobre sus vacilantes pies,
suspendidos
en la nada, se detienen en la miserable
miseria de
sus sombras, a ojos del espanto
y balbucean
sus pobres almas muertas en vida,
que vomitan
sílabas vacías en sus bocas estupefactas.
2
Qué horror,
Allen esta realidad tan vulgar,
es casi una
estrella que se pavonea en las grandes cities
que superan
la modernidad, anestesiadas de desencanto.
Ginsberg,
hermano mayor de la contracultura Beat, profeta del horror,
si te
vieras en un espejo, la imagen no sería más certera
en pleno
festival de la muerte en este siglo.
Son tus
pies y la poesía los que se arrastran por el mundo.
¿Quién se
quiere perder este espectáculo
de macabros
bufones que disfrutan de su ópera prima?
3
Son más,
muchos más en un mundo que les ignora
y por
encima de su muerte pasa el silencio con sus cadáveres,
sobre sus
vencidos cuerpos y cabezas desconectadas de todos los sentidos.
No sé si
son las mejores mentes de esta generación, Allen,
destruidas,
diría, sin presente, ni futuro, ni memoria, perdidos
en la ruina
que la muerte les convoca.
Anclados en
un signo de interrogación sin respuesta,
quemando
sus neuronas, arrastran sus carritos de supermercados
con sus
últimas pertenencias, las sobras piadosas
de un
capitalismo salvaje, sin piedad,
parecen
asteriscos de una página llena de errores.
Una especie
mal aclimatada diría un biólogo
al elaborar
una hoja de vida de un planeta moribundo
que agoniza
enfermo en brazos del gran capital
que abanica
sus bitcoin en tiempos de una supuesta
era dorada
prometida.
4
Son, en
verdad, un paréntesis de sus últimos días,
anclas sin
puerto, garabatos gramaticales,
siluetas
inconclusas que giran sobre sí misma y no lo saben.
No son
ángeles, ni corredores de la bolsa, ni malignos cuerpos blasfemos,
gente común
y corriente reventada por el sistema,
una cifra
del gran total de la nada, miseria humana finalmente.
Este
infierno tiene combustión propia, arde en cualquier esquina.
5
Nadie les
verá como otra cosa que no sea ser parte de un paisaje
que les
detiene frente así, sin tiempo, sin nada,
en la
inocencia de no re- conocerse,
de ignorar
si existe otro espacio donde mal morir.
No alegan,
ni reclaman, se consumen en una antorcha
que no les
ilumina, ni sugiere un camino.
Ocupan
unas cuantas calles, kilómetros a lo sumo, de grandes ciudades
en
arrinconados paisajes urbanos, sin tiempo, islas, pequeños archipiélagos
marginales
de olvido y despiadado maltrato.
No he visto
una pintura más espantosa y tan de época.
6
La suerte
parece estar echada al basurero urbano,
el silencio
de la muerte abriga sus noches frías.
Estamos
viendo repetido en tu memoria este paisaje tóxico,
Allen, restos
de cuerpos en naufragio,
la historia
es un mero remedo de la vida,
se duplica
rabiosa sin siquiera mirarse al espejo,
a veces,
apenas respira, pero está ahí,
este siglo
colérico, perverso, deshumanizado,
te ofrece
en el mejor de los casos un hipotético
viaje a
Marte sin retorno garantizado.
7
Un suspiro
sería resignación, nostalgia no admitida, nada más.
Son las
bisagras rotas, los espejos ciegos,
los huesos
vencidos de estos cuerpos aniquilados,
que nos
hablan en su mudo silencio existencial
y se
consumen ante nuestros ojos como postales
que el
terror envidiaría.
8
Oh,
modernas, grandes ciudades, opulentas madonas,
matronas
del urbanismo de hierro y cristal,
sus
blancos, eternos pechos de mármol, firmes, deslumbrantes,
de oscuros
presagios, anuncian una pantagruélica gastronomía
para
habitantes cosmopolitas sin patria, cuyos hijos deambulan
comiendo en
el gran basural de la historia,
el menú
chatarra que dicta a la carta el siglo XXI,
sin una
nota de Jazz, solo una partitura inconclusa.
Son los
viejos nuevo tiempos de siempre.
Post
Data
¿Haz
leído Aullido?, un Manifiesto de la contracultura Beat
que estremeció
la poesía, de mediados de los 50,
la vida,
las drogas, los viajes hacia el más allá,
una
explosión pública del gozo del cuerpo y los sentidos,
verdaderas
tormentas de interminable placer
para
describir a muertos en vida en búsqueda de todo y nada,
donde
dejaron colgadas sus vidas, sin saberlo.?
Un Beat le
daría a toda esta humillación, fracaso, más sentido
que una
vida atrapada, tal vez, en la corriente de un río
imaginario,
sordo, que arrastra un paisaje inexistente.
El mantra
repite el eterno ciclo de la vida
en
una hoja que se renueva en secreto silencio.
Rolando Gabrielli2025
The Unforgivable Forgiveness of Words
Don't be foolish, this is nothing but a poem
Allen, old Ginsberg,
boy, how rotten the rot is,
as if it smelled of Shakespeare’s Denmark
and your Howl drove a dagger of silent
lilies
and fresh red carnations at dawn
of this old, repeated story,
now with the familiar tale of aimless freedom.
It is a time, let me tell you, where dread caresses the
senses.
Your scream is legitimate in the silence of the dark
night of Denver, in Denver, Colorado,
where the Beats turn back the marginal clock of history,
jazz, jazz, a concert for desolate cathedrals
from Denver to San Francisco, in the mid-50s,
an echo still alive in the poem that bitterly
rewrites itself in the mirrored streets of an orphaned,
wounded, deaf, dead word in the 21st century,
tired of drug addicts who, on their wavering feet,
suspended in nothingness, pause in the miserable
misery of their shadows, in the eyes of terror,
and babble their poor souls dead in life,
vomiting empty syllables from their stupefied mouths.
2
What horror, Allen, this vulgar reality,
it’s almost a star strutting through the grand cities
that surpass modernity, anesthetized by disillusionment.
Ginsberg, older brother of the Beat counterculture, prophet
of horror,
if you looked in a mirror, the image would not be more
accurate
in the full festival of death in this century.
It is your feet and poetry that drag themselves through the
world.
Who wants to miss this spectacle
of macabre buffoons enjoying their debut opera?
3
They are more, many more, in a world that ignores them,
and over their death passes silence with its corpses,
over their defeated bodies and heads disconnected from all
senses.
I don’t know if they are the best minds of this generation,
Allen,
destroyed, I would say, with no present, no future, no
memory, lost
in the ruin that death summons them to.
Anchored in a question mark without an answer,
burning their neurons, dragging their shopping carts
with their last belongings, the pitiful scraps
of ruthless capitalism, without mercy,
they seem like asterisks on a page full of errors.
A poorly acclimated species, a biologist would say,
writing a life sheet of a dying planet
agonizing in the arms of grand capital,
fanning its bitcoins in times of a supposed
golden promised era.
4
They are, truly, a parenthesis of their final days,
anchors without a port, grammatical scribbles,
unfinished silhouettes spinning upon themselves, unaware.
They are not angels, nor stock market brokers, nor
blasphemous bodies,
common and ordinary people shattered by the system,
a number in the grand total of nothingness, human misery in
the end.
This hell has its own combustion, it burns on any corner.
5
No one will see them as anything other than part of a
landscape
that stops them in their tracks, timeless, with nothing,
in the innocence of not recognizing themselves,
of not knowing if another space exists where they might die
badly.
They do not argue, nor complain, they burn in a torch
that neither illuminates them nor suggests a path.
They occupy a few streets, kilometers at most, of great
cities,
in cornered urban landscapes, timeless, islands, small
archipelagos
of marginal oblivion and ruthless mistreatment.
I have not seen a more horrifying painting, so fitting for
this era.
6
Fate seems to be cast into the urban trash,
the silence of death blankets their cold nights.
We are witnessing, repeated in your memory, this toxic
landscape,
Allen, remnants of bodies shipwrecked,
history is a mere parody of life,
it doubles itself furiously without even looking in the
mirror,
sometimes, it barely breathes, but it is there,
this century, angry, perverse, dehumanized,
offers, at best, a hypothetical
one-way trip to Mars with no return guarantee.
7
A sigh would be resignation, unadmitted nostalgia, nothing
more.
They are broken hinges, blind mirrors,
defeated bones of these annihilated bodies,
that speak to us in their mute existential silence,
and consume themselves before our eyes like postcards
that terror would envy.
8
Oh, modern, grand cities, opulent madonnas,
matrons of urbanism of iron and glass,
their white, eternal marble breasts, firm, dazzling,
with dark omens, announce a gargantuan feast
for cosmopolitan inhabitants without a homeland, whose
children wander,
eating in the great trash heap of history,
the junk-food menu dictated à la carte by the 21st century,
without a note of jazz, only an unfinished score.
They are the same old new times.
Postscript
Have you read Howl? A Manifesto of the Beat
counterculture
that shook poetry in the mid-50s,
life, drugs, journeys to the beyond,
a public explosion of the joy of body and senses,
true storms of endless pleasure
to describe the living dead in search of everything and
nothing,
where they hung their lives, without knowing it?
A Beat would give all this humiliation, failure, more
meaning
than a life trapped, perhaps, in the current of an
imaginary, deaf river that carries away a nonexistent landscape.
The mantra repeats the eternal cycle of life
on a leaf that renews itself in silence and secrecy.
Kafka era mi copiloto,
ahora es mi conductor designado,
así están evolucionando las cosas,
los tiempos, casi inexplicables
de todo lo que nos rodea y circula
al margen de la imaginación.
Manejo sin licencia ni identidad
reconocida en medio del caos
vehicular, insomne, más kafkiano
que Franz, que si viviera, el silencio
de estas piedras hablaría
por todos nosotros.
Enorme la piedad que nos tuvo
al describirnos proféticamente
el siglo y la condición humana.
Su pesadilla ha sido infinita.
Rolando Gabrielli2025
His nightmare has been infinite.
Somos esa
pareja
de pájaros
que se picotea
en el aire,
casi sin
respirar,
ese espejismo deseado.
Rolando Gabrielli2025
Lo que no me acompaña,
quizás no lo he perdido,
se esfumó tal vez por distraído
y seguirá formando parte,
del cosmos,
de lo inexplicable que somos,
para nosotros mismos.
Rolando Gabrielli2025
What does not accompany me,
perhaps I have not lost,
maybe it vanished out of distraction
and will continue to be part
of the cosmos,
of de inexplicable that we are
to ourselves.
En donde el viaje comience,
a algún lugar llegaremos.
Vivimos al sur de la palabra
ahí volveremos a fundar,
como la muda piedra
ante la inconmovible montaña,
nuestro destino.
El camino tiene un fin
y un origen que le precede.
Rolando Gabrielli2025
deja una
entrada y una salida,
un espacio para
verbos, vocales y consonantes,
para que
disfruten de un encuentro excepcional,
sin mi
presencia, ni mi voz si la tuviera.
El silencio
no interrumpe a nadie
y decidió
permanecer en su estado natural,
Who am I speaking with? Silence.
It leaves an entrance and an exit,
a space for verbs, vowels, and consonants,
so they may enjoy an exceptional encounter,
without my presence, nor my voice, if I had one.
Silence interrupts no one
and has chosen to remain in its natural state,
immutable, absolutely silent.