Leo de paso una noticia algo marginal, como suele ocurrir con lo concerniente a la poesìa:
"El jurado del XXIX Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, que convoca la Diputación de Huelva, ha declarado desierta esta edición" Es la sexta vez que ello ocurre en 29 ediciones. Se presentaron "133 obras, de las que 109 son de poetas españoles, 21 de procedencia internacional y tres de procedencia no identificada". El jurado estuvo integrado por: Amalia Bautista, Felipe Benítez Reyes, Olvido García Valdés, Joaquín Llansó y Ana Rossetti, que fungiò como presidenta, de un lauro que otorga al ganador 12 mil euros y la ediciòn del libro.
La palabra desierto no puede dejar a nadie indiferente, convoca todas las soledades de Gòngora y las ausencias fantasmales no escritas. ¿Tantas obras para predicar en el desierto? ¿En España, Amèrica latina, en el habla castellana no se escribe poesìa de relevancia o los poetas verdaderos no apuestan a ese premio?
El Jurado tiene una tarea: investigar què sucediò. Por què la poesìa fue a arar al desierto.
Rolando Gabrielli©2009
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