Los Rolling Stones, estas ruidosas
piedras rodantes, no dejan de rodar,
hacen ruido sin parar
en el centro erótico de la palabra,
viven y vuelven a agitar
polvos de estrellas.
Viejos trovadores, rockeros del pecado,
ancianos felices juegan al amor,
perpetúan el deseo como como monjes
pornográficos, no tienen, nunca,
han tenido freno, ni buscan
la salvación espiritual.
The Rolling Stones, dirán en el recuerdo,
muchachos no dejen de tocar,
no paren aunque prendan
en llamas el mismo infierno,
las piedras son eternas
y no deben dejar de rodar.
Rolando Gabrielli2026
The Rolling Stones, those noisy
rolling stones, never stop rolling,
they make endless noise at the erotic
center of the word, they live and stir again
stardust.
Old troubadours, rockers of sin,
happy elders playing at love,
they perpetuate desire like
pornographic monks, they have no—
have never had—brake, nor do they seek
spiritual salvation.
The Rolling Stones, it will be said in memory,
boys, never stop playing,
don’t stop even if you set
hell itself on fire,
stones are eternal
and must never cease to roll.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario