jueves, mayo 31, 2007
Las dos rótulas
no serían tan unidas,
sino se arrodillaran
juntas
2
La voz deja de ser humilde
cuando imita al bozal.
3
¿La mujer es una incógnita
porque sabe más matemáticas
que el hombre?
4
Detrás del ojo
debiera haber
un párpado
que cierre
la realidad.
Tal vez así,
los espejos
serían más benévolos.
5
Un día
no es perfecto
porque tenga sol,
mar y estrellas,
sino una mujer
que dice
te amo.
6
Las sábanas blancas
se manchan de blanco
Previamente
los pantalones blancos
caen
y todo se hace silencio,
blanco, blanco.
7
La muerte se acicala
hasta encontrar
a su cliente perfecto.
Rolando Gabrielli©2007
miércoles, mayo 30, 2007
jueves, mayo 24, 2007

El Amor En La Red
"Oh, yo quería romper esta red-que los dioses han tejido- con voces y con sueños". W.B.Yeats
El amor en la red
es como un pez
en el río de tus manos.
Yo prefiero comerme un mango
y que me chorree el fruto
de las seis letras de tu nombre,
aquí, en el trópico, donde los bosques
aun le silban a los desconocidos.
Virtual es la sombra,
el esqueleto que sale del closet a bailar.
Yo prefiero tu cuerpo,
la oscura luz de su corozo,
que es mango chorreando en mayo,
aunque estés al otro lado del mundo.
Rolando Gabrielli©2007
martes, mayo 22, 2007
LA UNIVERSIDAD DESCONOCIDA

Leer al filo de la medianoche y al alba insistir, es un buen paso para entrar en un libro de poesía. Es, un ejercicio improvisado y corresponde a la letra y espíritu de ese acto, que es la poesía inconclusa de Roberto Bolaño.
Cerraba la IV feria Internacional del libro en Panamá, un mar de personas atiborradas sobre los mesones que remataban algunos textos, y de pronto uno de los organizadores me dice que revise un stand donde está Bolaño. Me sorprendió la familiaridad de él con el autor de marras y fui. Encontré esta recopilación, la cual estoy leyendo y sin duda está el autor que conocemos en prosa con su poesía acumulada en las horas de la vida.
Para Bolaño existe en todo escritor una universidad desconocida que guía sus pasos, universidad móvil, que es común a todos, argumenta. La portada retrata esa observación de la Musa desnuda descendiendo los escalones de esa universidad de los libros que forma a poetas, narradores, escritores y artistas e intelectuales.
Amanecer
Créeme, estoy en el centro de mi habitación
esperando que llueva. Estoy solo. No me importa
terminar o no mi poema. Espero la lluvia,
tomando café y mirando por la ventana un bello paisaje
de patios interiores, con ropas colgadas y quietas,
silenciosas ropas de mármol en la ciudad, donde no existe
el viento y a lo lejos sólo se escucha el zumbido
de una televisión en colores, observada por una familia
que también, a esta hora, toma café reunida alrededor
de una mesa: créeme: las mesas de plástico amarillo
se desdoblan hasta la línea del horizonte y más allá:
hacia los suburbios donde construyen edificios
de departamentos, y un muchacho de 16 sentado sobre
ladrillos rojos contempla el movimiento de las máquinas.
El cielo en la hora del muchacho es un enorme
tornillo hueco con el que la brisa juega. Y el muchacho
juega con ideas. Con ideas y con escenas detenidas.
La inmovilidad es una neblina transparente y dura
que sale de sus ojos.
Créeme: no es el amor el que va a venir,
sino la belleza con su estola de albas muertas.
Roberto Bolaño
Etiquetas: Cerraba la IV feria del libro de Panamá
sábado, mayo 19, 2007
EL CHILE IMAGINARIO, PERO REAL...
Durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos "pertenecí" al limbo designado en ese entonces para los chilenos que vivimos en el exterior: la XIV Región. El general Augusto Pinochet, había "reordenado" el país en 13 regiones, quizás un número fatal. En esa época de la dictadura los chilenos, todos, vivíamos en un limbo de hierros y ajustes de cuenta, con los derechos más importantes conculcados. La XIV región partió siendo y terminó, como una entelequia, una sombrilla en el desierto de Atacama. No prosperó en la realidad y los chilenos-extranjeros, tal vez se ilusionaron con un pedazo de territorio imaginario. Pasó el tiempo, y siempre hubo rezones de estado, cosas más importantes, el mercado, las relaciones bilaterales, globales, virtuales, colaterales, singulares, y la XIV Región flotaba en el aire, pero sin oxígeno para llegar a ser realidad.
Pasó el tiempo, cumplió su período Ricardo Lagos, y la Presidenta Michelle Bachelet en un dos por tres creó dos nuevas regiones, ocupando físicamente la XIV Región, con la región de Los Ríos. Y los ríos, dijo Manrique, van a la mar que es el morir...
ENTIERREN MI VOTO
Rolando Gabrielli
Que no voten los botados
con L sellados,
ataúdes de girasoles.
los muertos no votan
los desaparecidos no votan,
los torturados no votan,
los desamparados no debieran votar,
que lejos está el voto en Suecia,
Nueva York, Moscú o Panamá.
La democracia es un bocadillo
para degustar en casa,
el queso tiene sabor a ratas,
se huele a distancia el parmesano.
Dejemos que sigan viviendo
con el cadáver del tirano.
Maloliente el viviente
que saca cuentas del pasado,
superviviente el escribiente.
Que boten mi voto al basurero
del olvido y de la historia de a peso,
envuelto en papel celofán,
no olviden crisantemos
para este entierro
del voto popular.
Rolando Gabrielli
Que no voten los botados
con L sellados,
ataúdes de girasoles.
los muertos no votan
los desaparecidos no votan,
los torturados no votan,
los desamparados no debieran votar,
que lejos está el voto en Suecia,
Nueva York, Moscú o Panamá.
La democracia es un bocadillo
para degustar en casa,
el queso tiene sabor a ratas,
se huele a distancia el parmesano.
Dejemos que sigan viviendo
con el cadáver del tirano.
Maloliente el viviente
que saca cuentas del pasado,
superviviente el escribiente.
Que boten mi voto al basurero
del olvido y de la historia de a peso,
envuelto en papel celofán,
no olviden crisantemos
para este entierro
del voto popular.
Rolando Gabrielli©2007
jueves, mayo 17, 2007
miércoles, mayo 16, 2007






UNA NUEVA ARQUITECTURA EN UN PAÍS DE ENCRUCIJADA
La camioneta Murano se traga la distancia con facilidad. Un país de juguete, dijo una vez un arquitecto. El Corredor Sur es la vía más expedita que conduce al aeropuerto internacional de Tocumen y se transforma en una vista excepcional para tomar el pulso del vertiginoso crecimiento urbano de ciudad de Panamá. Los edificios altos y las grúas comparten la escenografía de la nueva silueta que va conformando la capital istmeña frente al océano Pacífico y en cuyas orillas fue fundada en 1519. La pista de asfalto se hace parte del paisaje como una larga lengua de acero entre el mar y las edificaciones que se erigen a ambos lados de la ciudad moderna. Un visitante que sobrevuele el cielo panameño es sorprendido por decenas de torres que han transformado totalmente el litoral costero, semejándolo a esas grandes urbes industrializadas del primer mundo. La arquitectura ha comenzado a compartir el paisaje del istmo, a formar parte del valor agregado de la ciudad y es notorio el incremento de compradores, visitantes, promotores y empresarios extranjeros que forman parte de este verdadero boom de la construcción, en un país de tránsito enclavado en el corazón de América y rodeado por los dos más grandes océanos del planeta.
La impresión de quien no ha estado en Panamá, es que la capital vive un auge casi fundacional, porque la reversión de nuevas áreas en la franja canalera han incorporado otra ciudad a la antigua que se moderniza por días. Las construcciones surgen como hongos y el espacio pertenece a esta nueva arquitectura internacional revestida de materiales de avanzada, novedosos, y de un concepto contemporáneo de pequeñas villas autosuficientes.
El aeropuerto está en remodelación, todo cambia bajo las luces del futuro, la arquitectura es para crear, mejorar los espacios existentes, la ciudad no es indiferente al hombre ni a la naturaleza. Detrás de lo nuevo, el pasado también mejora un instante, si estamos pensando en el futuro. Vamos a dejar unos días ciudad de Panamá, su humedad, transparencia, un sol que nos juzga a todos y el mar que sobrevive toda ausencia de planificación. ¿El aeropuerto tendrá nuevas alas?. Una gran interrogante, como lo que viene, ciertamente un homenaje a la aventura. Un libro es un proyecto, un principio, una página en blanco que crece en la fuerza de la imagen y la palabra. Un muro puede dividir o resguardar, pero un libro no tiene límites, crece se modifica, nace de nuevo en la pasión de cada lector. El aeropuerto es como todos estos espacios en tránsito, tiene algo de encuentro y partida. El espacio de un libro está en la imaginación.
UNA IDEA BUSCA SIEMPRE CONVERTIRSE EN REALIDAD
Seguimos conversando con los arquitectos panameños, Ignacio Mallol Tamayo, Ignacio Mallol Azcárraga y el colombiano Juan Carlos Sáenz, sobre esta construcción masiva que pareciera un espejismo, pero es la ciudad real. Del Estudio Mallol&Mallol, ha surgido en la última década el mayor volumen y una generación de nuevos edificios y complejos turísticos de mayor impacto en el país. Esta empresa de arquitectura con énfasis en el diseño arquitectónico y urbano, también realiza proyectos de interiorismo, inspecciones de obra y desarrollo de planos, así como todas las disciplinas de ingeniería que tienen que ver con la construcción. La empresa está integrada por unos 100 profesionales, cuenta con oficinas asociadas en Roma, Miami, Barcelona, Costa Rica y ha desarrollado proyectos en América latina. Mallol Tamayo cree en los desafíos, no en los límites, en el trabajo que nace de una simple idea y va tomando vida en el papel sketch hasta transformarse en un proyecto real. Es lo que transmite en sus conversaciones y aplica a los proyectos, una medida que no tiene techo. En arquitectura siempre es posible, comenta, alcanzar una nueva meta, subir un poco más alto, mirar más allá del futuro cercano, soñar simplemente.
El libro, que va a Colombia en hojas sueltas como un prediseño, ha sido un largo sueño de tres años. Jamás hubiese pensado antes que me dejaría tantas enseñazas y satisfacciones, sostiene Mallol. Es la misma inquietud que espero que vea, encuentre un lector que no conozca Panamá y se entere que hacemos en este pequeño istmo ubicado entre dos océanos y rodeado de nosotros mismos.
Un arquitecto, para Mallol, debe vivir el presente, porque es el que cuenta en obras, pero su tiempo es el futuro, donde las ideas nunca dejan de crecer. “La arquitectura siempre es una idea que busca convertirse en realidad.” Toda idea busca su espacio. El arte de la arquitectura está en identificar el sitio, diseñar y renovar, hacer nuevo, cualquier lugar donde se construyo, estéticamente funcional. (El avión comienza a decolar con todas estas ideas, dudas también, ansiedad y esperanza de culminar la empresa editorial).
Tres años de trabajo intenso intentaron poner fin a la edición del libro Mallol Arquitectos y permitían seguir conversando mucho más allá de la carretera y del corto vuelo al país vecino suramericano, donde estaba siendo elaborado por Ediciones Gamma de Colombia, aunque la documentación se realizaba en el Estudio y en Panamá, lugar de las edificaciones en zonas costeras y del interior del país. Preparar un libro de arquitectura requiere no sólo de tiempo, dedicación, paciencia, voluntad, visión, sino de un conocimiento exhaustivo de los materiales con que se está trabajando, armando los perfiles, notas sobre los proyectos para trazar una secuencia dentro de un contexto, donde se destacan diversos períodos, momentos y peculiaridades que tiene todo proceso arquitectónico. El proceso gráfico, de armada, los contenidos, para reflejar un período de 25 años requiere de un equipo y es un trabajo para un corredor de fondo. Los preparativos para concluir un plano, son un buen ejercicio para trabajar un libro, porque todo parte y gira alrededor de ideas, bocetos, imaginación y mucho trabajo para que la idea se haga y convierta en realidad. Una nueva fotografía reemplaza la que ya no satisface el ojo y así sucesivamente, el libro es un largo y cuidadoso proceso. Se trataba de encontrar la única cara que tiene un libro único.
Aplazamos tres años este viaje a Bogotá, después de buscar esa cara, el perfil, la fusión entre forma y contenido para un libro sin precedentes en Panamá, que desafiaba constantemente la imaginación con la aparición de nuevos e importantes proyectos, porque su elaboración había tenido la feliz coincidencia de tener que documentar lo nuevo que surgía casi por arte de magia en cada esquina de la ciudad. Panamá es un fenómeno internacional que no está lo suficientemente documentado aún, ni sus análisis y enfoques pueden ser tan maduros, porque el cemento, acero, los vidrios están aun a la vista, vivos en la ciudad, cuyas esbeltas estructuras parecieran querer tocar el cielo. La ciudad es como un adolescente que crece todos los días. De poco más de un millón de habitantes, con una población mayoritaria que no supera los 30 años, se rearma cada día con su propio carácter irregular, de formas caprichosas, contrastadas, que son un reflejo de las tendencias norteamericanas e internacionales. La obra de Mallol&Mallol arquitectos, sostiene Sáenz, a pesar de manejarse en ese contexto, busca una identidad propia más cercana a la arquitectura sudamericana y europea, aunque ya no existen fronteras para esta nueva arquitectura que crece en las grandes ciudades. . “Serenidad, fuerza, trazos audaces, son características de esa arquitectura.”
El libro Mallol arquitectos, es más que un muestrario de proyectos y realizaciones, sus 303 páginas indagan el espacio de un país del Caribe, tropical, luminoso, de exuberante vegetación, allí resuelven los proyectos una arquitectura puntual, sustentada en los cánones internacionales, diseños vanguardistas, que exploran las nuevas tendencias.
UN LIBRO IMAGINARIO EN BOGOTÁ
Bogotá no era la sombra de la ciudad que había dejado años atrás, desordenada, llena de kioscos sobre las aceras, espacios públicos abandonados, un escenario realmente caótico con avenidas repletas de vehículos, bastante agresiva para el peatón y los vehículos de dos ruedas. Juan Carlos Sáenz, Director del área de Diseño de Mallol &Mallol, nos había programado unas visitas a lugares relevantes que nos mostrarían la nueva Bogotá. Volvería a ejercer con nosotros la docencia que desempeñó en la Universidad Nacional en los años 90. Toda ciudad, creo, necesita de un Cicerone y Virgilio, llenos de conocimiento y pasión ciega por los espacios y las áreas deslumbrantes, como los sitios casuales que invitan al ojo y observación. La arquitectura no siempre es lo que queda frente al ojo, hay lugares que fueron diseñados para ser buscados y vividos en su textura, espacio, luz, en la intensidad de lo que le habita. Juan Carlos Sáenz, define el diseño como un Arte que nace cubierto de silencio, una manera de entrar en los espacios como un buzo que busca la luz en las profundidades marinas y sabe que los espacios están justos aún en los sitios sin límites. Un libro es la memoria de un tiempo, una época, suscribe con sus imágenes y palabras una época no más allá de la historia que relata y describe. Las páginas perduran por lo que aún dice la obra y nos refleja su contenido.
Los arquitectos llegaron con un libro imaginario a Bogotá a confrontar ideas con el que se diseñaba en la Editorial Gamma. Los libros artísticos cambian por época, respiran según las nuevas tendencias conceptuales, porque el Arte tiene la virtud del movimiento y cambio, la aspiración de la duda. Un primer vistazo a la primera armada, exigió repensar el libro, porque además el futuro estaba cargado de nuevos proyectos innovadores que cambiarían radicalmente la dimensión de la obra y la evolución arquitectónica del Estudio. El recorrido por la capital colombiana desapareció como por arte de magia, todos fuimos absorbidos como por una pajilla en un cuarto de diseño, donde las paredes blancas se transformaron en el gran espejo de la nueva armada y cara del libro. Sus cientos de páginas y múltiples combinaciones tomaron la forma de un gran mosaico, nunca nada definitivo, porque faltaban proyectos, y las paredes reflejaban movimientos febriles de unas 270 imágenes y textos que cambiaban de sitio buscando una secuencia, una mirada de la nueva arquitectura panameña. Bogotá se circunscribiría a este espacio habitado por las páginas de la nueva versión y unos cuantos magníficos restaurantes, además de unos cortos viajes por las proximidades del sitio, donde el ventanal de la ciudad nos permitía ver el magnífico Monserrate, cerro tutelar de Bogotá. Vimos fragmentos de la Colombia mítica del arquitecto Salmona y el ladrillo que viste de rojo, con todas sus variantes, partes de la capital colombiana, material que la caracteriza y destaca arquitectónicamente. Siempre he pensado que la ciudad le rinde homenajes a los arquitectos cuando los trabajos fueron bien hechos y del nuevo espacio recreado, fluye vida, surge una nueva atmósfera. Caminamos bajo este nuevo tiempo y los pasos resonaban en la futura memoria, las páginas del libro que se armaba y desarmaba.
PROYECTOS EMBLEMÁTICOS EN CIUDAD DE PANAMÁ
Había que reflejar en el libro, los distintos periodos creativos de la empresa durante un cuarto de siglo, desde sus orígenes en 1985 a la fecha, marcando los diferentes momentos, etapas, y tendencias, hasta encontrar una identidad por la cual es reconocida en la actualidad como una de las más importantes de la región por la calidad de sus proyectos. El trabajo de la compañía se caracteriza por edificaciones emblemáticas convertidas en puntos de referencia obligados, en una ciudad en que las direcciones prácticamente no existen. Norteamericanos y españoles han vuelto a descubrir Panamá como un sitio para edificar y vivir, una ciudad que ha basado tradicionalmente su existencia en el tránsito, comercio, servicios, como punto estratégico para la circulación de personas y mercancías desde la conquista española con las ricas Ferias de Portobelo, en el Atlántico istmeño. La arquitectura es también este tránsito de épocas, cultura, trasvasije de fronteras, ideas, porque se profundiza en los viajes, libros, observación en todas las direcciones y puntos cardinales.
Dejamos Bogotá con una idea clara: el libro está comenzando a tomar forma, tres años de un ejercicio eficaz, pero no suficiente. Había surgido un nuevo libro, otra concepción temática y de diseño. Repensar era la palabra más exacta para definir la nueva etapa que venía. No se trataba de un catálogo de proyectos, un volumen lleno de fotografías bien presentadas o de un documento que registrara la vida y obra de un Estudio de arquitectura. Papel, tipografía, un nuevo diseño era el reto posterior a estos 36 meses de búsqueda, recolección de materiales, disposición de ellos, y todo un trabajo crítico de forma y estilo, que transforman cualquier obra eminentemente visual. Nos vinimos con la imagen de la pared tapizada de fotografías y textos en las dos paredes, sin una definición clara, porque las páginas cambiaban de sitios, algunos espacios quedaban vacíos, con un signo de interrogación, otros, porque en verdad se estaba haciendo un libro que aun desconocíamos. Ese es el mejor punto de partida para hacer algo diferente, no estar de acuerdo con lo hecho. La ciudad nos recibió al regreso con una lluvia bíblica, un verdadero temporal, quizás para borrar el tiempo perdido y reiniciar otro, como el cuestionario de Proust.
Pasaron unos meses y se integró el diseñador colombiano Hernán Santos, con una vasta experiencia y conocimiento en la edición de libros y fotografía. El libro buscaba un aire propio, había que recorrer otro camino, dejar las viejas y tradicionales paralelas. Se entró en una nueva etapa para revisar lo andado, incorporar nuevos proyectos, enfocar de otra manera y definitivamente ganó el color, el libro incorporó nuevas páginas, privilegió una nueva dimensión, orden, adquirió su cuerpo definitivo, el temple que debe tener toda obra, antesala a una invitación de su lectura y revisión visual.
La condición portuaria, transitista, le ha permitido a Panamá mirar distintos mundos y contar con profesionales extranjeros. Mosaico de razas, país cosmopolita, lugar de encuentro, sitio de convenciones, un país estratégico e históricamente visitado. Un país abierto, de encrucijada. Influencias de norte y sur. La arquitectura es un reflejo de la historia. Los hechos son arquitectos permanentes de la historia. Se erige una nueva ciudad ante nosotros. El más formidable período de construcción de lo nuevo, grandes rascacielos, complejos turísticos, sitios residenciales, edificios loft, la ciudad es un nuevo desafío y reclama un mejor destino.
Rolando Gabrielli©2007
IV FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE PANAMÁ



El presidente de Panamá, Martín Torrijos, inauguró en la noche de ayer 15 de mayo, la IV Feria Internacional del Libro de Panamá, cuyo país invitado de honor es España. La fiesta del libro tiene como escenario el Centro de Convenciones ATLAPA, tradicional sitio de festivales y de la vida cultural en el istmo, frente al océano Pacífico. En el alfombrado y refrigerado palacio de convenciones, el libro es el rey a quien se rinde homenaje a través de la palabra, exhibiciones, lecturas, recitales, actos de toda naturaleza para provocar la imaginación del lector.
España, que es el cuarto país mundial en ediciones impresas con 350 millones de ejemplares, unos 80 mil títulos anuales, ha traído sus libros y escritores de la mano de la lengua española, que ya hablan unos 500 millones de hispanohablantes en el planeta.
Rogelio Blanco, Director General del Ministerio de Cultura de España, ha dicho más o menos esas palabras y también reconocido que la cultura posee una inmaterialidad que las estadísticas no constatan, ni podrían reflejar en su maginitud y profundidad, aunque la cultura represente para España un nada despreciable 1 por ciento de su Producto Interno Bruto.
En su largo, documentado discurso, se refirió a los períodos históricos de Panamá, a la influencia de Rubén Darío, a que la lectura es clave para desarrollar una sociedad democrática, y que debemos leer la realidad, la vida, naturaleza, a nuestros semejantes y a uno mismo. Más libros, más libres, sentenció, las tres eles. Contenido, conocimiento y compromiso, las tres c, subrayó.
Abogó por una lectura amplia, abierta, pluralista, única manera de preparar un ciudadano para que actúe críticamente, precisó.
Trinidad Jiménez, Secretaria de Estado para Iberoamérica, indicó que uan Feria del libro es un lugar singular para el comercio y el mercado de ese bien que es el libro. Las industrias culturales, subrayó, representan un 7 por ciento del PIB mundial. La cultura es un negocio en todo el sentido de la palabra, nos parece en este blog enclavado en el corazón de las Américas.
Eso no es todo, señaló más adelante TJ, porque el libro tiene mucho de su autor y lo que posee cada lector. Para ella, como para Borges, entre otros, el oficio de leer es tan importante como el de escribir. La cultura, dijo la repsentante del gobierno de España, es una opción estratégica en la globalización para países que desean aventurarse en un desarrollo sustentable.
Debemos generar lectores, los lectores se hacen, leer a Neruda, Cortázar, poesía, a Bolaño, historias, leer, leer, aunque sean los papeles de la calle como dijo Cervantes. Humberto Eco, citó Trinidad Jiménez, dijo leer para vivir.
El presidente Torrijos dijo que hoy se editan más libros y se lee más que en cualquier otra época de la humanidad. Advirtió que una sociedad de la imagen es una sociedad fracasada, porque la verdadera riqueza está en la cultura. Panamá, comentó, ha vivido varios boom económicos: el ferroacrril, el canal, la banca, ahora la construcción, porque somos un país atractivo para las inversiones, pero yo espero el boom de la cultura. Nuestro gobierno acotó, está moviéndose en ese sentido, ya han refresado al país Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Debemos crecer en el Producto Interno Bruto Inteligente, subrayó el mandatario en medio de la risa del público.
Martin Torrijos, hijo del conocido líder panameño el General Omar Torrijos, recordó que tenemos una misma lengua, hablamos un idioma común. Cuando se encontraron esos dos gigantes de la poesía, Darío y Machado, ellos sabían que escribían en una misma lengua.
Espero, concluyó el presidente Torrijos, que ya estemos en el umbral del boom de la cultura.
Rolando Gabrielli©2007
martes, mayo 15, 2007
Confesión epistolar
Me humedece tu endemoniada santidad. Tus religiosos 59 kilogramos sobre la balanza, libres, netos.
Corrígeme si me desvío un gramo de la verdad. No sé que esperas en llegar. No te des el trabajo en partir y acudas a algún aeropuerto con las manos de lluvia, sin ojos para mirar hacia atrás.
Las naranjas se parten y dan jugo.
Sólo sale el que entra y viceversa. Todo es comunión. Nido y alas; jaula y alas muertas; abrazos y risas de algodón.
Las palabras te comprometen a no ser gaseosa como las estrellas muertas. Toda vía debiera tener una contravía, un camino alterno. La muerte radica su optimismo en la perfección de su futuro. Su pasado es la superación de su presente eterno. Lo nuevo siempre es lo conocido.
Ya vez adonde nos lleva un cuerpo que respira en su levedad.
lunes, mayo 14, 2007
Cien años de amor
Cien años cumplen estas putas bien plantadas
en el oro del sueño y la vida, sus tronos
ahora sobre un pedestal de Nueva York,
más admiradas que todas las vírgenes por ser vírgenes,
Señoritas de Avignon, inútil separarlas de la realidad,
consérvense así enteramente putas, putísimas
en cuerpo y alma, damas reputadas.
(La vida no es color de rosa pero se le parece
cuando la espina hiere la sombra del enemigo
y yo apunto a la luz de tu fuego).
Picasso las protege en el boceto desde sus máscaras,
las pinta tan llenas de luz a estas putas iluminadas,
se me hacen más hermosas si las posee el trazo
de mi mano sobre sus carnes de ángeles temblorosos
que un demonio desea para volar con alas nuevas,
en el oro del sueño y la vida, sus tronos
ahora sobre un pedestal de Nueva York,
más admiradas que todas las vírgenes por ser vírgenes,
Señoritas de Avignon, inútil separarlas de la realidad,
consérvense así enteramente putas, putísimas
en cuerpo y alma, damas reputadas.
(La vida no es color de rosa pero se le parece
cuando la espina hiere la sombra del enemigo
y yo apunto a la luz de tu fuego).
Picasso las protege en el boceto desde sus máscaras,
las pinta tan llenas de luz a estas putas iluminadas,
se me hacen más hermosas si las posee el trazo
de mi mano sobre sus carnes de ángeles temblorosos
que un demonio desea para volar con alas nuevas,
endemoniadamente celestiales.
Ejercen ahora desde las rótulas de la memoria,
este oficio tan digno de reinas y señoras.
Ejercen ahora desde las rótulas de la memoria,
este oficio tan digno de reinas y señoras.
Las aclama la verguenza
de no ser
tan dignas como ellas.
Rolando Gabrielli©2007
viernes, mayo 11, 2007
Además del centro de tu tierra,
yo bebo una leche lejana,
labios que besan la aurora,
jugosas arenas movedizas.
No digas no a lo que nos toca,
estremece, boca ciega loca
yo bebo una leche lejana,
labios que besan la aurora,
jugosas arenas movedizas.
No digas no a lo que nos toca,
estremece, boca ciega loca
que tú me arrojas
y yo no digo que no...
y yo no digo que no...
Rolando Gabrielli©2007

un pedazo de hiel
mal adherido, paladar sangrante,
sólo existe su luz apagada,
esa yunta inmóvil de mi memoria,
allí donde miro mi porvenir.
Rolando Gabrielli©2007
Ya será
bajo este cielo y sobre este mar
y tu cuerpo hablará voces nuevas.
Verbo dorado,
tócame la yaga lengua,
dime dos veces pez y resbala
dime dos veces pez y resbala
sobre mi ácida
dulce mañana
de tu amanecer.
de tu amanecer.
Rolando Gabrielli©2007
jueves, mayo 10, 2007
LA NOCHE DE STELLA DIAZ VARIN
Que ascienda al cielo
la noche de Stella Díaz Varin,
en el espinazo de la madrugada,
qué pájaro más herido,
que vuele, vuele
y la cordillera sea un tren dormido,
y ascienda al cielo con Stella.
Es la noche de Stella Días Varín,
pelirroja de sueños franceses,
pantera inmóvil de alta costura,
el fuego de su peineta roja
en algún espejo de Santiago quema.
No hay misterio,
habrá que cumplir con su vuelo.
La foto de Santiago de noche, es de la fotógrafa chilena, Carolina Parragué.
Rolando Gabrielli©2007
miércoles, mayo 09, 2007


Siempre me pregunté: ¿Qué habrá detrás del horizonte? ¿Cómo sería cruzar la línea que separa a un país de otro? Imaginé el cielo de uno y otro lugar. No hay fórmulas para pensar tan lejos y olvidar el sitio infeliz que uno pisa. Se nace de parto y ahí se echan las primeras raíces. No es nuevo nadar en el útero de la historia. Cuando gané unos premios y mucho antes, solía reflexionar cómo sería imprimir un libro. Preguntas aparentemente tontas, curiosidad quizás de ver algo que pareciera escrito por otro. Papel/árbol/tierra/palabra/lector.
Un escritor escribe y publica, pensaba. Kafka ni Rulfo, pensaron lo mismo, porque le dieron vuelta al ovillo de la palabra. Adelantaron el futuro de alguna manera. Pasó el tiempo y Kafka se fue con la idea de una hoguera para sus libros inéditos, pero dejó palabras que hablaban de un futuro incendio cotidiano.
Los caminos de la literatura son kafkianos, rulfianos, y de muchas otras maneras, porque no existe un menú/manual global del escritor. Ni quien escribe sabe hacia donde lo conducirán sus propias palabras. Se sabe con seguridad que se escribe de izquierda a derecha en renglón horizontal la prosa y la poesía en un sentido vertical. Todo lo demás es literatura. Es todo lo que hay, papel y lápiz o la pantalla de un ordenador. En ambos casos se hace lo mismo, escribir, como ahora.
Hay muchas teorías de por qué un escritor es un incómodo, un aguafiestas, una persona "desajustada" a las normas del establecimiento y las critica de una u otra manera, hasta con su propia actitud. La literatura que ha perdurado en el tiempo nunca ha sido pasiva, permisiva, cómplice del orden establecido.
Al abandono del estado de sus responsabilidades culturales, se suma la ley del embudo del mercado y de esta manera el escritor ingresa con pasaje de ida al triángulo de las Bermudas. Es viejo el tratamiento de indiferencia, olvido, arrinconamiento y expulsión por parte de los estados a aquellos incómodos y trasgresores. Siempre habrá un lugar en el congelador para ellos. Pinochet marcó a muchos con una L en el pasaporte para que no pudieran regresar y a otros les quitó la nacionalidad. Inmovilizó la palabra el general. Periodistas, escritores, intelectuales se transformaron en judíos polacos errantes y algunos encontraron otras patrias, donde hicieron el resto de sus vidas y murieron. La historia está plagada de casos humillantes, aberrantes, que han puesto a oler mal la historia. Por eso huela más mal aun que estas mal paridas democracias nuestras sigan ahogando a escritores, hombres de letras, y les tiendan un cerco de mil y una maneras, les priven del necesario oficio para ejercer la vida. No hay razón de estado para quemar una página de un libro, empujar a un escritor fuera de sus fronteras, marginarlo porque no agita la bandera del oficialismo o paga su estadía en su país de origen con la retórica estatal.
Ninguna fotografía en este Blog es una casualidad. Sólo obsérvelas bien. Ellas se explican así mismas. Tienen su propio contenido. Ya veremos de qué nos hablan y qué nos quieren decir.
Quien pareciera protegerse del sol o buscar el horizonte perdido, es el escritor colombiano Fernando Vallejo, quien acaba de nacionalizarse mexicano, tras residir en ese país del norte por los últimos 36 años de su vida. El autor de La Virgen de los sicarios, premio Rómulo Gallegos, no sólo cambió de pasaporte como cualquier ciudadano que llena los requisitos para optar a la nacionalidad de otro país, sino que dijo: "Desde niño sabía que Colombia era un país asesino, el más asesino de la tierra, encabezando año tras año, imbatible, las estadísticas de la infamia. Después, por experiencia propia, fui entendiendo que además de asesino era atropellador y mezquino. Y cuando reeligieron a Uribe descubrí que era un país imbécil. Entonces solicité mi nacionalización en México, que me dieron la semana pasada".
Caracol Radio fue la primera en dar a conocer una carta de Vallejo de renuncia a su nacionalidad, el pasado domingo y el diario El Tiempo de Colombia recoge parte de ella, donde el escritor acusa a Colombia de haberle "cerrado las puertas para que me ganara la vida de una forma decente que no fuera en el Gobierno ni en la política, a los que desprecio, y me puso a dormir en la calle, tapándome con periódicos y junto a los desarrapados de la Carrera Séptima y a los perros abandonados, que desde entonces considero mis hermanos".
Vallejo es biólogo y cineasta, estudió en Italia, y en su misiva de adiós a Colombia, la calificó "como la mala patria que me cupo en suerte, acabó con mis sueños de cineasta".
Cuantas veces me ha podido atropellar Colombia, me ha atropellado".
Vallejo subrayó en su carta que fue demandado por un polémico artículo : "Hace un año me querían meter preso por un artículo que escribí en la revista SoHo señalando las contradicciones y las ridiculeces de los Evangelios. Eso dizque era un agravio a la religión y me demandaron. ¡Agravios a la religión en el país de la impunidad!
Vallejo subrayó en su carta que fue demandado por un polémico artículo : "Hace un año me querían meter preso por un artículo que escribí en la revista SoHo señalando las contradicciones y las ridiculeces de los Evangelios. Eso dizque era un agravio a la religión y me demandaron. ¡Agravios a la religión en el país de la impunidad!
"Pero en lo que más se equivoca es en repudiar a Colombia por violenta y corrupta, para acogerse al escudo mexicano. México es un país extraordinario, pero su historia y su presente son, lamentablemente, aún más violentos y corruptos que los nuestros. En cuanto a su amor por los animales, le espera una desvelada labor en su nueva patria, pues, aparte de profesar México pasión por las riñas de gallos y las corridas de toros, son tristemente célebres sus sangrientas peleas de perros. "
El diario El Tiempo ha asumido aparentemente la defensa de la dignidad de Colombia y de ser colombiano, acusando a México de ser un país aun más corrupto que Colombia.
Bien hace en recordar el diario colombiano que en México han sido acogido cuatro escritores colombianos: Barba Jacob, Germán Pardo García, García Márquez y Álvaro Mutis. Sin contar, claro está, más de cinco millones de colombianos que viven Estados Unidos, Europa y Panamá. Y algunos otros millones que huyen de la violencia y deambulan por Colombia.
Si no nos damos cuenta, América latina es este corcho que flota de milagro y se hunde por pedazos de desamparo, olvido, la levedad de sus gobiernos son este pantano, sueño fantasmal.
La primera foto es de Fernando Vallejo y pareciera que se hace luz y sombra para mirar el horizonte, el futuro y predecirlo con base al pasado que es el presente, porque nada cambia del paisaje detrás de un florero. La visión de un escritor no suele ser idílica.
La segunda foto, es un trazador, propaganda del conocido 911 de Estados Unidos, esa urgencia famosa que siempre encuentra respuesta y alguna solución. A veces necesitamos llamar a alguien para que venga en nuestro socorro o tal vez sólo escuche una llamada. La solidaridad debiera existir no sólo en la desgracia, ese es el mensaje finalmente.
La tercera foto es el lector defecando en la Feria del Libro de Bogotá. Los estados, las empresas, diversas y muchas instituciones se "cagan" en la cultura y permanecen impávidos, y de paso en los escritores.
La cuarta foto podría ser una disyuntiva personal, cuando vengo de Causeway, auqnue sé que acvenida debo tomar. Ambas avenidas están acopladas en una suerte de destino y complemento. Los mártires existieron, son los del 9 de enero y esa avenida se llamó por décadas la 4 de julio. Los tiempos cambian. Los poetas, a la izquierda, cuando vengo del Causeway, no me conducen a mi paradero.
Pie de Página
Yo me saco el sombrero charro por México: le construyó estatuas en vida a Gabriela Mistral, la humillada del Valle de Elqui. Le ofreció a Neruda asilo y un avión en medio de su agonía y la de Chile. Escritores importantes han escrito grandes novelas y se han contaminado con su cultura, gente, el espinazo feroz del DF. Bolaño, García Márquez, Mutis, Malcon Lowry (Under Vulcano), Breton, Graham Greene, Ginsberg, Kerouac, D. H. Laurence. México no deja indiferente ni a la muerte.
Rolando Gabrielli☺©2007
martes, mayo 08, 2007
LA PIEL DE MÉXICO EN EL ZÓCALO
La Plaza Mayor de México y América latina, el Zócalo, sitio donde la historia es un secreto estuche de tiempo, de grandes batallas
y festejos. Fue un águila la que guió finalmente a los aztecas y fundaron en su nombre la ciudad, Tenochtitlan, una zona pantanosa, la tierra prometida por su dios tutelar. Se habían cumplido los 130 años después de la creación del quinto sol. Así comenzó la historia para esa mítica ciudad. Fue conquistada a los aztecas por los españoles, asesinado Moctezuma y finalmente, cuando cayó Caúhtemoc, el último emperador mexica. La historia se seguiría pisando los talones siglo tras siglo después de los españoles.
¿El Zócalo es un espacio público de dios y del pueblo? Sólo existe una plaza más grande en el mundo, la Roja de Beijing, y éste fue el sitio que escogió el fotógrafo neoyorkino, Spencer Tunick, para reflejar la piel de México. 18 o 20 mil cuerpos instaló en una gran ceremonia de pieles, allí donde la revolución ha tocado más de alguna campana a revuelo y el pueblo se reune para festejar y manifestarse, con todas sus ganas y visceras, el color de México y su respiración.
El más grande espacio de cuerpos desnudos, se abrió como un gran abanico disciplinado bajo el ojo de Tunick vigilado por el Águila Azteca. Volvieron a nacer desde su posición fetal, permanecieron rígidos como saludando a la bandera, caminaron como camaradas de toda la vida, alegres, desprevenidos, cuerpos, sólo cuerpos.
El D.F. palpita bajo la sombra de tu mano/cae el rayo y su luz/no le sobran ojos al paisaje/nada se mueve si no lo nombras/prefieres que el sol inunde el patio/que muera detrás de la montaña/Es tu batalla bajo un cielo opaco/ la ciudad que otros construyen/murales que la historia arrastra sin cabezas/tiempo de tus manos digitales /México es una pintura/el sol que brilla esta ciudad/ en tu cuerpo desnudo.
Rolando Gabrielli©2007
En Chichén Itzá
En Chichén Itzá un jaguar recorre mis días,
mujer boca de pozo ardiente,
la muerte nace de un sol oscuro
único, rebelde, verdadero
y toda ofrenda que viene de tus manos
es un misterio, la luz que refleja,
ilumina la noche Maya,
un camino recto hacia los dioses
que se rinden ante tus pies
bajo estas columnas donde te retrato
y siento que una luna húmeda
claramente me pertenece
esta tarde en Chichén Itzá.
Rolando Gabrielli©2007
viernes, mayo 04, 2007




Uno de los pocos guiños poéticos e interesantes del frío stand de Chile, país invitado de honor a la XX Feria Internacional del Libro de Colombia, fueron las fotografías de Julia Toro sobre los poetas Jorge Teillier, Rolando Cárdenas y otros parroquianos habitué del mítico Bar Unión Chica, ubicado en Nueva York 11, Santiago de Chile. Lamentablemente, el mural de 12 metros y el conjunto de serigrafías con variaciones sobre un retrato de Teillier y otras imágenes que reflejan el desolado, nostágico, abandonado mundo interior de Jorge, carecía de una explicación sobre su poesía, la de Rolando y lo que significó el Bar Unión Chica, bajo la dictadura pinochetista. Casi nadie se detenía frente a la muestra, aunque siempre estaba ahí, empinada en su metro 45 centímetros, Julia Toro, la autora de estos reflejos, instantáneas de esa historia subterránea en un Chile que casi todos parecieran quedar olvidar. ¡Qué sólos se quedan los muertos! Jorge Teillier El Espejo de la memoria, es el título de la muestra, en su mayoría en blanco y negro, lo que rescata aún más desde sus lejanas sombras a los personajes inseparables de la bohemia chilena: el lautarino Teillier y el chilote, Cárdenas. Dos lenguajes de un mismo Sur.
En el Bar Unión Chica se dieron grandes batallas cotidianas contra la soledad y los soldados del terror, en medio de una camaradería singular, huérfana de intereses, ausente de lauros y reconocimientos, un verdadero naufragio en el Santiago de los setenta y tanto, que para muchos suenan a olvido, a fechas sin calendario. Se borraban las huellas sobre Santiago, desaparecía el viento de la esperanza, los amigos cabizbajos, el país distante cada día más distante, y algunos alzaban las copas por el futuro que sabían que no alcanzarían a compartir, ni ver, más bien lo hicieron por un presente continuo, formidablemente arbitrario, patéticamente secuestrado. Las fotografías retratan los días borrosos, azules de miedo, transparentes de nada, los poetas en el limbo, su verdadero reino en tierra de nadie. Teillier, poeta de la desintegración del presente, de lo cotidiano, marginal sin otro margen que la poesía, único lenguaje capaz de recobrar lo imposible. Siempre deambuló con una corte de desesperanzados, quien creara La Escuela Lárica de poesía, poetas del lar, lugar, la Frontera (Sur de la araucanía, tierra Mapuche), donde buscaba el paraíso perdido, una infancia que nunca olvidó, caminos que siempre transitaba como un pasajero de un tren sin destino. Para Jorge lo importante era vivir y morir como poeta, ser en la vida y en el poema. Una melancolía lluviosa trasciende y recorre la poética de Teillier, un tiempo para una transitoria ilusión, donde la felicidad se llena de instantes pasajeros que ganan su espacio y sólo viven en la memoria.
(Tuve la suerte de conocer de cerca los trabajos de Jorge Teillier, la construcción de esa poesía a a partir de Crónicas del forastero, libro que él siempre consideró como no logrado, así como el nacimiento de Los Artefactos y la anti-poesía posterior de Nicanor Parra, a partir del 66, en la plenitud de su conquista por el mercado poético. Enseñanzas incomparables para un oficio que nunca se termina de aprender, ni hacer, misterio de la palabra).
Teillier ni Enrique Lihn, dos poetas chilenos emblemáticos, no obtuvieron el Premio Nacional de Literatura. La dictadura prefirió premiar a los Zañartu, Aldunate, Scarpa, Arenas, Campos...
Rolando Cárdenas corrió peor suerte porque su poesía ha sobrevivido a la marginalidad de antologuistas, a ese destino de mesa del pellejo tan propio de los chilenos. No alcanzó la crítica, ni hubo un lugar para la poesía de Rolando Cárdenas y él prefirió la larga noche, el vino tinto cerrado como una gran ventana donde divisaba Santiago en tinieblas. Sobre mi escritotorio, Poemas Migratorios, su último libro que tenga conocimiento, Premio Pedro de Oña 1972. Son transformaciones, evocaciones magallánicas, nos dice el autor en una dedicatoria fechada en Santiago en 1982. Sólo 18 poemas divididos en dos partes, el libro se inicia con un poema que hace de introducción; tierra y mar, los materiales que se mezclan al interior del poemario, el tiempo sur, los vientos del verano, las nostalgias de siempre borradas en la nieve, los pasos de los antepasados, rostros y huellas de la memoria. Por la tierra cruzaba un desolado viento blanco...
Hubo mucho pisco y vino en el stand de Chile, pero faltaron libros, escuché varios comenatarios de paso por los pasillos. Una simpática vendedora colombiana, me dijo, usted es el segundo que pregunta por los libros de Bolaño. No sé si están en el inventario y cerró el tema.Vino y pisco caros, precios de Feria, y las editoriales sabrán lo que hacen. Unos 100 mil ejemplares en toda la Feria esperaban alguna mano amiga que los llevara a casa a compartir un tiempo y quizás toda una vida, la enseñanza íntima del libro. Tranquilos, silenciosos, absolutamente descomplicados, mostrando el rostro de sus portadas, más bien impasibles, porque fueron escritos para cualquier tiempo.
Hubo una velocísima exposición-charla sobre Roberto Bolaño, sin diálogo, desde luego, un monólogo ametralladora de Federico Díaz Granados, quien lo calificó de referente obligado de la literatura latinaomericana. Consideró que escribió con maestría 2666, su última novela, superior, dijo, a Detectives Salvajes. Son cinco historias entretejidas entre sí, y yo creí, que no podría leer semejante, volumen, reconoció. Díaz Granados, subrayó que los cuentos de Bolaño eran una muestra de desenfado. Bolaño dijo cosas e hizo referencias a otras, recordó, que dejaron hondas heridas en el ambiente literario chileno. De todas maneras en sus obras, precisó Díaz Granados, encontramos guiños a sus maestros, su clara chilenidad, americanidad y también un homenaje a 20 Poemas de Amor y una Canción desesperada de Pablo Neruda. Por cierto, mi padre, señaló, es nerudiano y terminó por aceptar a Bolaño.
Los Detectives Salvajes son una gran novela latinomericana, dijo Díaz Granados, donde destacan además de ese gran Manifiesto Poético que es la novela, los egos de los poetas, el poetizar y toda una mitología poética. Estamos, subrayó, ante una novela épica, un viaje trascendental, son 20 años de búsqueda, una gran historia. Leemos un Manifiesto poético de fin de siglo, en una época en que se carecía ya de manifiestos. Talleres de poetas, escuelas de poetizas eróticas, genitales.
Las palabras nunca dejaron de salir de la boca de Díaz Granados, que llamó al público a leer el discurso de Bolaño cuando ganó el premio Rómulo Gallegos en Venezuela y a buscar sus libros en editorial Herralde. No había un sólo libro de Bolaño en el stand de Chile, ni una foto, ningún rastro de este detective salvaje que un día partió a México, otro a España y después finalmente, en el último después, al mar Mediterráneo..
Rolando Gabrielli©2007









