jueves, marzo 30, 2006

JILL CARROLL

Las buenas noticias no son una especialidad del periodismo y de la información, en estos tiempos apocalípticos, retóricos de desolación y de terror. Los medios apuestan por el escalofrío, el cadáver que recorre el mundo. No es un fantasma, sino un espectro de carne y hueso, que vuela en mis pedazos y carece de fronteras. Un escenario espeluznante, horroroso de horror, aclimatado por la fuerza y la violencia per se. La prensa es fiel reflejo de esta desintegración global y de ajuste de cuentas, amenazas, acciones bilaterales, retaliaciones, y pornografía verbal, la suma de escandalosas mentiras. Se profana el espíritu humano con la ligereza de una época que se observa rigurosamente el ombligo. Los periodistas son víctimas de este tiempo de “Seguridad Nacional”, que tanto daño hizo en el Cono Sur. La verdad humillada, de rodillas, escrita en bastardilla pero de bastarda. Todo lo dicho aquí ha ocurrido: se miente en los grandes temas y se desmiente, se asesinan periodistas y la impunidad se certifica con un entierro más de la libertad de expresión.
He esperado pacientemente que el mundo de la información despliegue sus páginas con una buena noticia, que en lo personal me ha producido una gran alegría. Me refiero a la liberación de la valiente periodista Norteamérica, Jill Carroll, del Christian Science Monitor, secuestrada en Irak y liberada hoy 30 de marzo. Sólo he visto una noticia escueta en el ABC de España.
Carroll, de 28 años fue secuestrada el pasado 7 de enero, cuando intentaba cumplir con su trabajo profesional y se preparaba para entrevistar al líder suní Adnán al Duleimi. Su traductor fue asesinado en esa ocasión. No sabemos cuales fueron los acuerdos para alcanzar su libertad. Es muy escueta la poca informaicón circulada sobre su liberación hace ya varias horas. Lo importante es que Jill Carroll está viva.
Rolando Gabrielli©2006

LUNAS

La luna no es polaca,
ni en Dublín o Praga
están sus ojos
bajo ninguno de sus puentes,
ni en África se deja ver
más temblorosa en las encendidas
pupilas de un tigre.
La melancolía rumana
de lo que fue su misterio,
la fuerza de su luz
en las mareas,
a nadie pertenece.
Detrás de la imaginación
seguirá flotando el ave blanca
que construirá sus antiguos sueños.
París, ni Roma o Nueva York
tienen una luna propia
o tejen con su hilo blanco
los sueños que nos esperan.
La he visto custodiar
detrás de la montaña
el silencio y los caminos,
descender cada noche
donde mece su reflejo,
que aún conservo
en las horas en que sé
que ya habré muerto.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, marzo 29, 2006

ISLAMABAD

ECLIPSE
Si te eclipsas, luna,
ante un sol errante,
altar de nubes ciegas,
esta oscuridad dejas,
en el día de mis manos mudas.
El sueño gris,
una noche más.
Rolando Gabrielli©2006

martes, marzo 28, 2006


EL LIBRETO INMÓVIL


La mujer mira el río y el agua se fija en los ojos. Ella es un pez y está en una pecera. Alguien achata la nariz sobre el vidrio. El pez huye a uno y otro lado de la pecera. La cruza en silencio absolutamente absoluto. Danza del pez, las burbujas son su estela. La mirada se pierde en la infinita soledad de la pecera. En el río los peces desovan. La mujer parirá en primavera. El río no se detendrá. Rolando Gabrielli©2006

lunes, marzo 27, 2006

Diario de los Mejores Contenidos de la Red en Español

Libro de Notas, dirigido por el periodista y escritor español, Marcos Taracido, de origen gallego, es un compendio de la buena prensa internacional. Cuenta con más de un quinquenio de existencia, unas 7 mil visitas diarias, un grupo de colaboradores exclusivos y el trabajo riguroso de sus gestores. Es más que actualidad. Sus columnistas analizan temas desde una perspectiva propia, sin compromisos y yo lo considero un sitio recomendable para viitarlo por la rigurosidad de los textos escogidos y vigencia de sus temas. Confieso que he sido sorprendido por el destaque de este Blog en sus páginas. Es una manera práctica de comunicarnos con más personas en el mundo del habla hispana. En Libro de Notas el internauta encontrará más de un centenar de enlaces de diarios impresos y blogs. R.G.
En la red ...en ESPAÑA
El weblog de Rolando Gabrielli

En El weblog de Rolando Gabrielli vuelca el escritor chileno y residente en Panamá sus artículos, poemas y cuentos.20.03.06
http://librodenotas.com/webs/8433/el-weblog-de-rolando-gabrielli

El weblog de Rolando Gabrielli20.03.2006
Tecnociencia
17.03.2006
La aventura formidable del hombrecillo indomable
15.03.2006
euskal show
13.03.2006
Gaceta de Antropología
10.03.2006
Ars Creatio
09.03.2006
Diccionario Panhispánico de Dudas
08.03.2006



¿LOS BLOGS, SANTUARIOS DE LA PALABRA?
Cuando escribo sólo existe lo que escribo. Aquello que he sentido como diferente, que no he podido decir y que se me ha escapado, son ideas o un verbo robado, y que destruiré para reemplazarlo por otra cosa. A.A.
Los Blogs-Bitácoras son el Big Bang de la información digital y han revolucionado las comunicaciones interpersonales, masivas, públicas en Internet. Son millones de personas las que escriben, cuentan su vida, hacen política, literatura, reportan información, la circulan, denuncian, o simplemente se divierten con la chismografía y la banalidad de esta época. Cada día se suman más, y como desde un púlpito arrastran su palabra, verbo chatarra, inútil, vacío, muchas veces, pero también iluminado con la verdad. Surgieron del hastío frente a la mentira de la Gran Prensa, que no cesa de engañar en los temas vitales del mundo y la sociedad. Es un fenómeno socio-psicológico, un estallido de la libertad y del más largo monólogo con el mundo, un diálogo personal con la especie, un grito en el desierto de la Red. Las Bitácoras son un corcho que flota en el mar de la información. Hay de todo en la viña de las bitácoras y era de esperar por el margen de libertad, facilidad, con que pueden crearse. Así nacen, así mueren. Son pequeñas larvas de unas cuantas semanas y no siempre vuelan. Mi Blog surgió por la insistencia de mi amigo Juan Contreras de Curanipe, un pueblito ubicado al Sur de Chile. Fueron meses de paciente labor, hasta que él decidió crear el Blog y no hubo más remedio que empujar la carreta con los bueyes personales. Fue en Octubre 31, época de grandes aguaceros en Panamá y tormentas eléctricas que alumbran los días en el espanto de sus furiosas descargas eléctricas y atronadoras voces celestiales. Así se parió el Blog desde el Sur en el centro de las América, entre rayos y tormentas. Un desafío al tiempo y la creatividad. Los medios impresos ya incluyen sus propios Blog y muchas personalidades de la música, el arte, la política, la prensa, se expresan a través de ellos. Ha surgido una extraordinaria y potente comunidad de bloggers. Mucha sordera, ruidos, sin duda, pero la comunicación existe y se comparte de una y mil maneras. Hay libertad de expresión y para escoger, pluralidad infinita de fuentes y enfoques. Mucha espontaneidad, menos rigor, indudablemente. Pero el espacio existe y funciona. La velocidad tal vez impide mejores cosas, pero se pueden hacer, de hecho existen y surgen en el camino. La Bitácora es un instrumento para señalar una ruta. El camino lo hace el lector, al andar. Mi Blog, esta Bitácora, es una aguja más en el pajar de Internet, la biblioteca y prensa de los pobres y muchas veces marginados de los grandes círculos del poder y de la gracia divina. Es un largo monólogo, diálogo, con mis lectores, algunos, pocos fieles y muchos voyeristas, como es la red, un sitio ideal para el espionaje impune. Un lugar cargado de silencio. El Blog es la reafirmación también de una lengua, identidad, cultura, una manera de rescatar el lenguaje lanzado hoy al gran basurero de la nada. El afán es el Otro Periodismo, la poesía narrada, un mundo de esperanza, desencanto, virtualmente real. El lenguaje, la palabra, se ha transformado en un agujero negro, sin principio, ni fin. El idioma se recrea en el lugar común de la banalidad y camina como un minusválido, sin serlo, asistido por sus falsas muletillas y de pronto se atropella en su propio vacío. Estas palabras “nuevas” mienten. Me recuerdan un tiempo destemplado. Hoy brillan las palabras de supermercados, peluquerías, estadios de fútbol, boutique, discoteque, en los chat, celulares, televisoras, pero forman parte de un idioma muerto, no vivo, creativo, trascendente, ni popular. Prefiero los paréntesis, los enormes silencios de la piedra que no me habla e ignora, la muda voz de una campana y alguien que enmudece ante un poema, que una mentira.
La revolución digital es una realidad. Todo está cambiando. Las pantallas nos hablan y cuentan sobre el mundo de una manera impensada. La percepción, gustos, niveles de inteligencia de las personas son diferentes a 10, sólo quince años atrás, y lo que viene promete ser más sorprendente. La palabra pareciera estorbar y una mecánica gutural se apodera del magin de millones de personas. ¿Un retorno a los antepasados aún no reconocidos? Los Blogs son un Diario de Vida, una manera íntima de reflejarse en el yo de millones. Un espejo solitario lanzado a esta nueva galaxia. Puede caer en manos de un hoyo negro y perderse, ser devorado como una pequeña estrella. O ser reconocido como un objeto de culto, no de adoración, porque el santuario del Blog debe ser la palabra. ¿Qué nos diría Barthes, Derrida, Levi Strauss, Passolini, de esta nueva forma de comunicación? ¿Qué hubiese hecho Kafka con un Blog? Quizás la literatura no sería hoy más que un sueño erótico. Una larga interminable muralla china. Literatura sin alas, con muchas plumas, una almohada para los días rosas. Las pesadas sábanas de alguien que llora en la nieve. El laberinto perfecto de lo que pudo ser ese sueño. Ella me mira con el rabo de ojo, pero no me habla. Me ausculta. Forcejea con el aire que respira. Se entrega a la imagen inanimada del silencio. Ilusiona en la auto contemplación. La realidad es digital. Coquetea con la envoltura. Es rodaje de su propia película. Cáscara plateada, imán, obsesión, juguete, complemento de alguna soledad. Intercambio también con el espejo. Rotación personal con la tierra, sin partir, ni llegar. Es un ir hacia ninguna arte para regresar en una misma u otra dirección. Palabras, palabras, amigo lector.
Los blogs arrastran la biografía personal, códigos, fragmentos de una realidad mayor, el ojo personal de la noche, lo que viene de la infancia, una escandalizada objetividad pasión íntima, las viciosas lecturas, la lujuria inconfesable del verbo, en ese pequeño jardín a punto de esfumarse en la realidad. El blog permite interactuar al internauta, escribir su propia versión a través del texto presentado, leído, opinar inmediatamente desde el lugar que se encuentre frente a un monitor. Lo hace, quiera o no, desde un anonimato consentido por las reglas del espacio de la nada. No tiene mayor responsabilidad, aparente, y lanza su mensaje. Es en un instante que se expresa y de acuerdo a sus circunstancias, humores, bajo el respaldo de si mismo. La diferencia está en que no es un especialista, ni periodista, sino un lector-opinante, público, una persona común y corriente que desea expresarse para criticar, decir, o avalar algo con lo que está de acuerdo. No hay indiferencia. Es una manera de “solidarizarse” con la comunicación y reflejarse en algo. Ninguna distancia puede atemorizar al internauta. Internet las acortó, más bien las transformó en tiempo real. El riesgo está en esa misma velocidad, los tiempos de no analizar, no reflexionar, ni hacer el recorrido de las lecturas básicas, elementales y hacer en los Códigos Da Vincis. A propósito de este espinoso tema que se debate en una corte británica por un supuesto plagio, dos internautas me escribieron para expresar su malestar por mis comentarios. Desde Italia y Buenos Aires, mujer y hombre, pero ninguno dio a conocer argumentos, lo hicieron desde la cáscara y de la atmósfera del malestar. Sólo calificativos y no se refieren al texto , una visión impresionista tal vez de sus propias experiencias, rabias, frustraciones y deseos. ¿El Blog es un diván freudiano? La mayoría de los comentarios, han sido positivos, de reafirmación, breves, lacónicos, concisos. Lo cierto es que las opiniones son para rebatir, argumentar, decir la otra opinión, enriquecer un texto. Ambos detractores se escudaron en el anonimato y no continuaron el debate. Gajes de los blogs y de Internet, la falta de consistencia, ausencia de todo rigor. Hay quienes se deslizan desde la menopausia del verbo. Camino tan trillado como el silencio. La red deja nadar libremente al pez, escapar y no hay más anzuelo que la propia palabra. Se educa un nuevo verbo, centurión áspero ejercicio, en el raudo circuito planetario del abecedario. Roma imperial, estas palabras, esclavas, insurrectas, salvadas páginas.
No todo en la Red es pantallazo del ego, o vértigo de la nada, pasión del instante, rueda mucha información especializada, única, original, clásica, científica, de apoyo, real. No podemos poner en un mismo saco los exabruptus, brutus lapsus, con los trabajos profesionales, investigativos o creativos. Hay periodismo en la Red, sin duda, del bueno. Y todo el mundo tiene derecho a expresarse. Es un riesgo pero debemos asumirlo y saber diferenciar el valor o no, de cada texto y palabra. Gustavo Ng, periodista de el Clarín de Buenos Aires, uno de los periódicos más leídos del mundo hispano, en una nota titulada: Valparaíso : una ciudad entre el cielo y el mar, ha citado unas palabras mías sobre la mítica ciudad porteña."Escaleras babélicas", las llamó el escritor Rolando Gabrielli, quien recuerda una definición de Pablo Neruda sobre el Valparaíso de los cerros, este gran recodo del mundo, con sus oscuras callejuelas, con sus cerros extraordinarios en que se mezclan la miseria, la alegría y el trabajo como conjunciones conmovedoras.
Es una manera de hacer más periodismo.

Rolando Gabrielli©2006

sábado, marzo 25, 2006

ARGENTINA, HOY, NUNCA

No olvidar, madres,
es el día de la memoria,
marzo fatal en el 24, Sur,
la sombra herida de los muertos,
luz de los iluminados,
en el calendario de Argentina,
vienen con sus rojos ojos rojos,
noche de los desaparecidos,

días celestes, cada mañana
asesinan tu cuerpo Argentina.
Treinta blancos años
los pañuelos en la Plaza de Mayo,
madres, nadie muere en vano,
en el cristal de la memoria
no hay olvido, Argentina,
en esta clase magistral,
tus calles, los muertos hablan
con los desaparecidos
de sus derrotas, ausencia,
pero no del olvido.

Rolando Gabrielli©2006

EL SUR EXISTE

El Cono Sur se transformó en el confín del dolor, en las décadas de los 70 y 80. Los militares le destrozaron el espinazo a Chile, Uruguay y Argentina, el Cono Sur. Instalaron la casa matriz del infierno y después le arrancaron el alma a la propia sombra que con tanto esmero habían construido. Falsificaron la verdad, reinventaron el terror, proscribieron todas las libertades, trazaron y cumplieron una política de exterminio contra su propia población. Dieron muerte a la verdad. Mataron la vida. Desaparecieron hasta la muerte. Desde el espanto, promovieron la impunidad, un tiempo sin aliento. Torturaron, confinaron en campos de concentración, deportaron, despojaron de la nacionalidad, arrebataron los hijos de los vientres de sus madres y los donaron a familias de militares. Humillaron, despojaron y saquearon. Bordaberry, Pinochet, López Rega, Videla, la dictadura fue una institución del mal que contó con el apoyo de muchos civiles y también de gobiernos extranjeros. Primero Uruguay: 27 de junio de 1973: luego Chile, 11 de septiembre de 1973 y Argentina, 24 de marzo de 1976. Hubo genocidio literal y jurídicamente hablando. Socavaron los cimientos, dieron vuelta de campana las sociedades de los tres países y congelaron el alma, los sentimientos, la vida e hipotecaron la palabra solidaridad. Inventaron la sociedad de la desconfianza, un escenario de escalofrío, temor, ausencia, despertenencia, el anónimo vacío del día siguiente. Empobrecieron las raíces de la nacionalidad. Aniquilaron a su propia gente. Quemaron libros. Asesinaron el canto, prohibieron la palabra. Sus hazañas las encomendaron a Dios y también asesinaron a curas y monjas. ¿Nadie los vio? Rolando Gabrielli©2006

jueves, marzo 23, 2006




Qué tendría Dora Maar,
que Pablo Ruiz Picasso
la inmortalizó con su gato.
Ni las amantes, ni los felinos
suelen ser fiel,
quizás por ello,
la dejó en la piel,
del inmortal lienzo.
DEBIÓ SER UN ANIMAL DE SUEÑO
Plantada en la rotunda estética de su arquitectura visual, hembra de huesos ardientes, animal vertebrado en la magnífica, brutal esencia de lo serenamente irracional, Henriette Théodora Markovic, se dejó caer desde Buenos Aires, a sus 19 años, en el París de los años veinte, de todos los sueños posibles y los que se inventaban cada día en la atmósfera surrealista. Había nacido en Francia, París, pero estudió hasta esa edad en la reina del Plata. Venía con más de cinco sentidos, dispuesta a comerse con los ojos, la piel, el mundo que se le presentaba alucinante en la gran vitrina parisina. Alta, morena, sensual, dormida como un trébol, la enigmática baraja, el Tarot de quien se llamaría artísticamente Dora Maar, entraba al juego de la vida.
A Dora Maar se le conoce como la amante de dos mitos del arte y la literatura, monstruos sagrados, iconos: Georges Bataille y Pablo Picasso. Fue muchas más que eso, apéndice de artistas e intelectuales, imagen pasional, audaz vitrina de sí misma, antología de sus noches. Así escribe Bataille en su libro El Poder de la Palabra, un texto titulado: El Erotismo. " En medio de un enjambre de muchachas, desnuda Madame Edwarda sacaba la lengua. Ella era, para mi gusto, encantadora. La elegí: ella se sentó cerca de mí. Apenas tuve tiempo de responder al mozo: tomé a Edwarda que se abandonó: nuestras bocas se juntaron en un beso enfermo. La sala estaba abarrotada de hombres y de mujeres y tal fue el desierto donde el juego se prolongó. Un instante su mano se deslizó, y yo me quebré de pronto como un vidrio, y temblé en mis pantalones; sentí a Madame Edwarda, de quien mis manos contenían las nalgas, ella misma al mismo tiempo desgarrada; y en sus ojos más grandes, dados vueltas, el terror, en su garganta un largo estrangulamiento. Me acordé que había deseado ser infame o, más bien, que hubiera sido necesario, de toda fuerza, que eso ocurriera. Adivinaba risas a través del tumulto de las voces, las luces, el humo. Pero nada contaba ya. Apreté a Edwarda en mis brazos, ella me sonrió: enseguida, transido, volví a sentir en mí un nuevo choque, una suerte de silencio cayó sobre mí de lo alto y me heló. Era elevado en un vuelo de ángeles, que no tenían cuerpos ni cabezas, hechos de deslizamientos de alas, pero era simple: me volví desgraciado y me sentí abandonado como lo estás en presencia de Dios. Era peor y más loco que la embriaguez.”
Bataille escribió y reveló en 58 páginas, en La historia del ojo, Histoire de l'Oeil, un potente, agónico, erotismo. No hay límites en Bataille. Su escritura es un acto de luz y olvido. Se consagra a la victoria y a la derrota con la misma lucidez del gusano de luz que devora el cadáver y la noche. Dejó poesía Bataille y unos cuantos signos más. Eres el horror de la noche/ te amo como se agoniza/eres frágil como la muerte/te amo como se delira /sabes que mi cabeza muere /eres la inmensidad del temor/eres bella como matar /el corazón desmesurado/ me asfixio /tu vientre desnudo como la noche /mi locura y mi miedo/ tienen grandes ojos muertos /la fijeza de la fiebre/ lo que mira en esos ojos /es la nada del universo /mis ojos son ciegos cielos/en mi impenetrable noche /está gritando lo imposible/ todo se desploma /véndame los ojos /amo la noche /mi corazón es negro /empújame hacia la noche/todo es falso sufro/el mundo siente la muerte /los pájaros vuelan los ojos desorbitados/eres sombría como el cielo negro. Bataille asumió la cirugía de su costura, cautivó su tiempo con hondos paréntesis sobre una escritura nunca lineal, que se devoraba y crecía bajo el amparo de sí misma. Dora Maar fue el inicio del misterio, sin principio, ni fin. Inspiró a Man Ray, fue compañera del cineasta Louis Chavance y dejó impreso para la eternidad, el sello y la gloria, todas las obsesiones de Picasso, en su cuerpo y para su desgracia, espíritu. La divina Dora, surrealista, onírica, inteligente, fuerte, creativa, un animal tan bello, ejemplar único, sería devorado por el minotauro Picasso. Ella seducía y hablaba desde el misterio. Su libertad, espléndida geografía coporal, clara inteligencia, el arte de encantar y esa audacia, seguridad de sí misma, tal vez todo eso, y lo que pudiera detectar el imán de Picasso, la transformaron en su modelo por ocho años, colaboradora de quien se transformaría en su "maestro, pontífice, tirano y semidiós, además de amante". Pero hubo más que estos datos que llegan como dardos envenenados. La pantera alusinada, dormida al final de sus días, ausente, pero agazapada en los fieros recuerdos del pasado, fue una gran artista, conmovió como pocas mujeres a Picasso, quien le confió para que fotografiara los dibujos que dieron al cuadro más emblemático de este andaluz genial: Guernica. Dora Maar influyó en Picasso y se autodevoraron, aunque ella resultó ser más débil de lo que alguien podría imaginarse o tal vez decidió ausentarse del escenario real de la vida. Dora es la mujer llorosa que lleva la luz en el Guernica inmortal que la inmortalizó. Su destino se sellaría hace 70 años por estas fechas, en el 36, cuando Pablo Picasso, su secretario Jaime Sabartés y el poeta Paul Eluard, conversaban apaciblemente en una mesa del café Deux Magots de París. Ella juguetebaa con una navaja con la que hacía muescas en la mesa. Se cortaba y la sangre comenzaba a brotar a través de sus guantes negros con rosas bordadas. La escena más allá del surrealismo por lo real, impactó al pintor que se interesó por saludarla. Eluard, que la conocía, hizo las presentaciones de rigor. Picasso le habló en francés y ella le respondió en español, con indudable acento argentino, imagino. Eso fue todo para quien ya había atravesado por su período azul y rosa y entrado en el cubismo, y viviría todas las glorias del éxito y la fama.
Vivió intensamente y se entregó al arte, a la pasión, fue una mujer compleja y difícil, ausente, llorosa, y ahi están los cuadros que la retratan con su máscara real de dolor. Sin una musa tan cómplice, condescendiente, participativa, y al mismo tiempo competitiva, tal vez Picasso no habría desarrollado toda la intensidad que requería su obra. Le escribió poemas inclusive: "Sus grandes muslos .../ sus caderas / sus nalgas /sus brazos /sus manos / sus ojos / sus mejillas / su pelo / su nariz / su cuello / sus lágrimas".
Dora Maar antes de conocer a Picasso se había codeado con grandes artististas y continuó su amistad con Breton, Artaud, Lacan, Malreaux, entre otros. Después de más de 30 retratos, dibujos, de vivir un intenso amor, fue abandonada por Picasso. Ella entró en un laberinto donde nunca más saldría. Sólo ella sabía por qué se había recluido, ausentado de la vida misma. Cuenta la leyenda, que nunca sabe todo, pero que sí conoce lo esencial, que Maar conservó hasta su último aliento, un pedacito de papel con la sangre de Picasso y una nota que dice:Dora Maar, Dora Maar, Dora Maar”.
El día que conoció a Picasso, Dora Maar ya estaba montada en su leyenda, levitaba en París con su indudable encanto, la magia del clic que producían sus instintos, el frenesí indudable de de su piel de fuente de agua y miel. No venía a imporvisar una perfomance casual, fuera de los grandes escenarios de la vida, con la majestad de ser ella misma, la Otra que siempre fue, y que debían de descubrir a cada paso que daba como si el silencio ajustara los cinturones de todos los vuelos. D. M. era una marca registrada para seguir abriendo el velo de París. Ella lo registraba con sus grandes ojos verde mar Caribe y el lente de su cámara Rollei quería vivir la imagen del paisaje físico y humano. Picasso le escribiría en una oportunidad este verso: Estaba tan oscuro a mediodía que se veían las estrellas''. La retrataba con palabras desde la luminosidad del amor. Dora Maar cubrió casi 10 años de la intensa vida y obra de Picasso, y no es conocida, ni debe ser reconocida por su vida personal solamente, porque fue una artista con una personalidad propia y se montó en su atril, el de la vida intensa. Competir con la fama de Picasso es un absurdo, ser sombra, también, es poco digno de la historia. Fue su piel, sentidos, ojos, corazón, instinto, estudios, lecturas, conversaciones, su manera de ser y estar en el lugar indicado, provocar la acción, movimiento, lo que me tiene escribiendo estas líneas, así como su ausencia, el desdén con que la ha tratado el tiempo. Convivir, fusionarse, entregarse, ser parte, del mayor Minotauro del siglo XX, es más que un desafío o riesgo, una gozosa irresponsabilidad, una razón de ser, la manera quizás de seguir el hilo de Ariadna. Dora Maar es un icono en la obra de Picasso, más que un cubo de su mundo cubista, una línea intensa trazada con el vapor de un tiempo de búsqueda, de grandes realizaciones en la aventura del lienzo. Ahí está el andaluz insaciable, sentado en una escalinata mirando la cámara, el porvenir ya en sus manos, con la intensidad de sus ojos y Dora Maar a su lado, marcando con su gracia aquellos días para y por vivir. Entraría en el vértigo del laberinto picassiano y parisino, con el impulso de sus propios fantasmas y espléndidas piernas.
Yo le habría escrito algo así: Dora Maar, bendito París/que ya te conoce/pequeña sucursal de tus ojos/no dejes que el sueño te ahogue/las jaulas nacieron para volar con tu libertad/vuela, sólo vuela/en el color de la noche/tú, de alas rojas, divinas/qué fiesta tu cuerpo/Dora Maar, si París no tenombra/es porque no existe.
Y quedaría atrapada en la jaula invisible que Picasso le construyó a cincel sobre su propio espejo. El amor cuando se vuela es capaz de dejar pozos indescifrables en sus oscuras honduras y laberintos. La hermosa, vivaz, que se deslizaba sobre la imagen del relámpago real, y desnudaba su interior, los ojos, se dejaba esfumar ...Oh laberinto de polvo/quién puso el silencio primero/¿la palabra o el sueño? Dora Maar dejó la escena cuando el pintor cambió de musa. Ella entró en un inexplicable sueño, en ese laberinto de olvido y nunca más la flor. 40 años dentro de sí misma, fuera de todo, pozo de una luz que fue. Quedó en la memoria como una fotografía inmóvil. Se encerró en todos los ayeres del pasado, la ilusión del futuro se la borró París y sus inviernos, y esos eslabones perdidos de la cadena de la vida. ¿Qué guardó en los sueños de su prisión voluntaria? ¿Cuál fue el último trazo de Picasso? Su flash definitivo, quién como ella retrató la calle, el mundo exterior, la vida, los rostros de la pobreza y Assia, la modelo de los surrealistas, que Maar inmortaliza en un desnudo, cuya sombra multiplica el deseo. Ella sólo deja el cuerpo frente a la cámara, el tiempo... todo lo demás, es su belleza que algún duende armó mucho antes de Eva. El ojo de Dora Maar, en la imortal figura, el cuerpo que no requiere atril, ni lienzo, de Assia. La belleza a veces tiene nombre.
Dora Maar se hizo ovillo, sombra de su sombra, tras el abandono de Picasso, en una época dura en el París atomizado por la guerra, el miedo, y ella se perdió en el dolor, en la hostilidad de lo que no queda. Viajó hondo casi sin retorno, en el filo quemante de la pérdida de sí. Entró en su apagado invierno de flor marchata, refugio de todos los silencios. Fou, fou, está loca había dicho el pequeño minotauro goloso, que la había reemplazado por una mujer 20 años más joven. La compensó con una casa y algunas visitas. La pisquis de Dora Maar se resintió fuertemente. Ella se abandonó en su desconcierto gaseosos, donde nadie puede llegar. Marchó a la perra soledad porque ya no estaba allí. París se le deshacía en las manos, el humo de un tiempo evaporado, la imagen sostenida en la fotografía y quizás en esos días comenzó a ignorar todo, hasta el mismo vacío, y tal como había llegado luminosa, se marchó en su silencio irrepetible. Picasso había roto el cristal del amor, del encanto, y rotundo como era, también en el arte se pronunciaba definitivo, audaz: Todo el mundo quiere comprender la pintura. ¿Por qué no intentan comprender el canto de los pájaros? ¿Por qué a la gente le gusta una noche, un flor, todas las cosas que rodean al hombre sin tratar de comprenderlas? En el caso de la pintura, en cambio, se quiere comprender. Que comprendan sobre todo que el artista obra por necesidad (...) Quienes intentan interpretar un cuadro, casi siempre se equivocan.
Intensa mujer, argentina, la pasión de los sentidos, una apostadora a la ruina, quizás, pero no al porvenir. traía su propia baraja de Buenos Aires y cayó encandilada por el espejito mágico de Picasso, un insaciable devorador de hembras y espíritus. Después de Picasso, sólo Dios, dijo Dora Maar, al retirarse de la vida del pintor, totalmente destruida, acabada, silenciada, ruinosa de todo deseo. Ella, dueña de sí misma, no se encontró jamás. Con la sensualidad de su voz, el castellano con acento de judía porteña, y el juego conocido como la navaja del bebedor sobre una mesa en un café de París, conquistó a Picaso en la flor de su vida intelectual. Se hacía cortes intencionales sobre el guante y sangraba, pero dicen, que no había dolor en su rostro. El Dios del cubismo caía arrodillado ante una de su más grande, quizás la más intensa de todas sus Musas. Picasso lo sabía desde que al conoció, sin duda su olfato por el color y las formas, también estaba desarrollado en la piel. Cuando D.M. y Baltasar Klossowski Balthus, el pintor del realismo frío, entablaron una conversación profunda de artistas, picasso estalló en unos celos picassianos. Los biógrafos dicen que "no pensaba en otra cosa que en ver sus cuadros, no era capaz de trabajar, ni de pensar, ni de comer, ni de dormir. Como buen genio cretino para los afectos, la amó por lo mismo que le amenazaba. Era tan buena como él en cuanto hacía, si no más".
Y ha vuelto Dora Maar en la majestad de la pintura y sus retratos cotizados como siempre, ponen a temblar el mercado. No hay retiro para semejante mujer, ni lo que dejó de construir tantos años cubierta por el velo de su olvido. De la mano de su amante regresa Dora Maar con el gato. El 3 de mayo será primera plana, su pasado se volverá a subastar en Nueva York. La puja es por 50 millones de dólares y ella murió en la pobreza rodeada de numerosos cuadros y joyas regaladas por Picasso, de una correspondencia con escritores y artistas de renombre. Nunca se deshizo de nada. La tenaza de Picasso la mantuvo aprisionada. Está sentada en un trono de reina, com su porte divino, pero con el rostro quebrado. La relación con Picasso ya viajaba al despeñadero. El gato negro fue un mal presagio. El retrato ha permanecido guardado cuarenta años. El tiempo que Dora Maar permaneció enclaustrada para siempre. Había entrado en un misticismo y en un grado de indudable locura. Pero desde su lucidez, habría dicho, que Picasso nunca fue su amante, sino su amo.
Rolando Gabrielli©2006
Esta es parte de la historia de la hermosa, enigmática y talentosa Dora Maar, fotógrafa, pintora, artista, quien vivió en la Argentina y fue una de las mujeres más retratada por Picasso...una verdadera Musa... y estas líneas son apenas un reconocimiento...pero tienen mucho más de admiración por la mujer y la artista

miércoles, marzo 22, 2006

El Muro Obediente

Alguien pasó esa mañana, se detuvo frente al muro, lo observó detenidamente y escribió: Mula. No pasó desapercibido el mensaje. Al día siguiente se acercó alguien más y escribió: muévete.
Después vino la noche larga. El muro sintió que caminaba lentamente con sus cascos firmes sobre el acantilado, a menos de 50 centímetros del precipicio. El silencio se corrió unos centímetros más y ahondó el paso.

Rolando Gabrielli©2006

martes, marzo 21, 2006



POESIA

Poesía,
no hay un día,
que no sea
tu día.
Palabra
de cuatro vocales
y dos consonantes,
tan simple,
agua del mediodía.
Conozco de quienes
te aman,
dieron su vida.
Río de la poesía,
no detengas
tu palabra.
¿De qué entonces
viviría?
Rolando Gabrielli ©2006

domingo, marzo 19, 2006

CIUDAD


Ciudad, me reconcilio contigo,
pero no te amo,
frontera de material inacabado.
Pulso tus arterias húmedas los ríos
que te recorren,
asciendo en tu espiral
y aún así me abrazas ardiente,
ángel de alas tramposas,
máquina de polvo y luz.
Tu destino es a hierro,
paloma azul de alas rotas,
no gasto en el aire el gesto,
ni las falsas monedas del desamor.
Eres mi espejo envejecido,
la uña amarga de mi tránsito,
máscara bonita,
una de cal por mis palabras,
otra de arena,
por tu frágil castillo.

Rolando Gabrielli©2006

VERANO, ARDIENTE VERANO
En marzo la ciudad es una piel ardiente, pegada a otra piel. El día quema, un sol de pies a cabeza se instala en el alma. Fósforo, chispa, flama titilante, marzo raja el aire, cuartea el tiempo, se detiene lo que no sopla. En la vasta mañana bajo un cielo azul, improviso mi ruta, una marcha solitaria hacia el corazón húmedo de la ciudad. El sol cae abrazado, abrazador, abrazante, calienta, se siente el plomo derretido. (Mi memoria es Atacama, la infinita ruta de asfalto entre los cerros de colores que enmarcan el desierto).
Y la máquina de cuatro llantas se duerme en la siesta del sol, la somnolencia de mi palabra. El sol somete a la noche y desde el día acumula energía en los estacionamientos, entre los edificios, donde el vacío atrapado por el cemento impide las corrientes de aire y resopla un tufo ardiente, denso, acuoso.
El trópico recobra el sol en la cargada noche, camino al amanecer. Lo veo sobre la ventana en el primer reflejo, la luz oblicua de los instantes del alba entra dorada en el reflejo y el cuarto levita en el destello.
El sol es un rey de verdad en el trópico y en marzo reafirma su cetro. El amarillo cubre la grama de los parques y de los sobrevivientes jardines durante el verano. Marzo confirma ese paisaje agreste. Es un paisaje enmarcado por el mar y la selva, ambos parecieran refrescar con sus grandes lomos de agua y tupida vegetación.
La ciudad respira con nosotros el sudor de marzo, el tiempo de un sol soberano, lengua dorada en El Dorado, atravieso el Mall en ampliación, el cemento absorbe y exhala, como un búfalo herido resopla bajo los pies del asfalto detenido, expandiéndose, blando, calcinado.
La ciudad es una estampa del infierno. El peatón no existe. Las paradas de buses reflejan los cuerpos de quienes esperan el transporte. Los automóviles, dueños de las avenidas, forman parte de la inmensa soledad de la ciudad. Una masa metálica hirviendo ocupa como una inmensa mancha lo más visible de la ciudad. El infeliz peatón camina sobre un pequeño margen de cemento, equilibra allí su precaria humanidad de carne y hueso. La ciudad le pertenece al motor, a la máquina que transporta el cuerpo, su aceite, agua, sangre, huesos, itinerario, la ruta del día a día. Deja ver al conductor por el vidrio del parabrisas y los retrovisores que comparten el vértigo mudo de la espalda. La máquina expone su carrocería, el orgullo de sus líneas, la impronta de su lata flamante y su pintura adivinada por los sentidos, acariciada por una táctil memoria.
Es la calle y no cambiará. Empeora el tráfico ante un semáforo o frente a un policía, aún peor, porque ignora el tiempo, el juego y los pasos de la electrónica.
Prefiero dejar caer el cuerpo en la tarde sobre un sofá, frente a una ventana que trae la brisa del bosque, el viento suave que aún conserva el verano y sentir tu mejilla que va y viene, más tibia que el tiempo. La tarde trae y se desprende en las hojas muertas. El patio se alfombra amarillo y la memoria hace posible mis viejos otoños reales.Es en el atardecer cuando como chocolates rellenos de almendra. Ahora sé que el verano aún permanecerá por un tiempo más.
Rolando Gabrielli©2006
ALMODÓVAR HA VUELTO A HABLAR CON VOLVER
Hace 7 años rechazó una propuesta para realizar Brokeback Mountain
De estreno nuevamente Pedro Almodóvar con su película manchega, femenina, de recuerdos de su primera infancia y de lo que llama la España blanca, sin la tortura de la muerte acosadora. Y aún así, el director vuelve con Volver, en España y con Penélope Cruz, Carmen Maura, a plantarse y plantearse el cine que él conoce y disfruta, el retrato de su niñez, la vida en el desprendimiento de cada día, la naturalidad de los pasos perdidos en esos viejos ayeres recobrados en la imaginación del celuloide. No hay una sola escena de sexo, declara, fuera de las tetas de Penélope ”que es un regalo de la naturaleza del que todos tenemos derecho a disfrutar”. Es una historia de personajes femeninos, ha sostenido, rodada en el antiguo pueblo manchego de sus primeros ocho años de vida, donde fue criado por mujeres. Está la España solidaria, vital, chismosa de la vida y de la muerte, pero vital, no reducida al epitafio, al recuerdo inmortal de sus muertos, el negro porvenir de su futuro. No a la España de las lamentaciones, esa que arrastra cadáveres, rencores, huesos de fosas comunes inmunes al tiempo, a la dicha y desdicha, la maldita de todo lo que ve y toca.
Almodóvar dice arrancarle notas a la vida, el lado claro del velo negro de España. En una entrevista a los diarios españoles El País y El Mundo, revela que su pasión por el cine sigue intacta y que su vida no tendría sentido si no existiera el cine. Cine y vida mezclados, reafirma, como dos caras de una misma moneda. Ha vuelto para renovar sus principios, la mirada Almodóvar al pasado, y no es hacia la muerte, que respeta, al menos, dice, y aún no tolera del todo bien, aunque el ciclo es inevitable. La muerte es tan real que se hace presente cuantas veces sea necesario y repite su imagen. Es una cinta para quitar los fantasmas de la vida, ha dicho, como le ha ocurrido con La mala educación.
Ahora profundiza sobre la maternidad, idealiza a las mujeres que en verdad le formaron, el círculo materno, familiar, vecinal, la Mancha sobre la tinta aún fresca del pasado. Y es enfático y gráfico para describir los momentos retratados en su filme: “Penélope Cruz, con ese culo lleno de energía que le hemos incorporado y esos grandes pechos que dan mucha confianza, porque de ellos nos alimentamos y porque nos dan la ilusión de firmeza, de poderío y de instinto de supervivencia. Volver es una película sobre la maternidad”. También se habla de una reconciliación entre madre e hija que han tenido sus diferencias.
Con dos Oscares, 4 César, espera que el público no se fije en esas premiaciones, y de paso dijo, Hollywood sigue siendo conservador. El exitoso y reconocido Almodóvar, reveló asimismo que él fue la primera opción para dirigir Brokeback Mountain. Sorprende que ello ocurrió hace siete años, un tiempo largo para que llegara a cristalizar. Una película que sí quería hacer en inglés era un western con personajes gays, incluyendo indios y todo, situado en la segunda fiebre del oro, reveló Almodóvar. Escribí un primer borrador de la adaptación de una novela y llamé a Larry McMurtry y a Diana Ossana, los mismos que han producido ahora Brokeback, pero la propuesta les escandalizó. Por eso, cuando McMurtry y Ossana tuvieron terminado el guión sobre el relato de E. Annie Proulx –“una obra maestra absoluta”, dice Almodóvar–, pensaron antes que nadie en el autor de La ley del deseo. “Me lo pensé mil veces –señaló–, había días que pensaba en la última escena, cuando visita a los padres y encuentra la camisa, y estuve a punto de hacer la película sólo por esa escena”. Finalmente, dijo no a la propuesta. Algo de lo que no se arrepiente. “Creo que Ang Lee ha resuelto la película del mejor modo posible, mostrando hasta el límite de lo que le han permitido y concentrándose en la esencia de la historia, que es el dolor de dos personas a las que no les permiten amarse... pero mi versión hubiera sido totalmente distinta”. El arte el compromiso con el dinero es malo, dijo, y de pronto sintió que en aquel nido de víboras no podría conservar su independencia, refiriéndose a Hollywood. Ha vuelto con Volver para hablar sin pelos en la lengua. No los necesita. La Cinemateca de París le dedicará entre el 5 de abril y julio, una espectacular retrospectiva de su vida y obra. Comentó una opinión de Godard sobre el cine, se refirió a Los 400 Golpes de Truffaut, y después del reciente estreno el pasado 17 de Volver en España, piensa en su muestra y dos libretos para nuevas películas. “El de Godard es un cine de cinéfilos, y comprendo que el mío también lo es, porque hay referencias constantes a películas, pero no con la presencia abrumadora de Godard. Comparto con esa frase el hecho de que todo el cine que he visto forma parte de mi propia experiencia, y hablo de las películas como si fueran parte de mi vida, y muchas veces los personajes para hablar de sí mismos mencionan una película. Pero no son siempre tributos, sino una parte de la narración... así que entiendo bien lo que dice Godard, aunque se cumple en él sólo a medias”
Rolando Gabrielli©2006

viernes, marzo 17, 2006

UN JUICIO PARA GANADORES


CÓDIGO DA VINCI, UN JUICIO PARA GANADORES
¿Juez Smith, un caballero Templario?

El Código da Vinci reafirmó su condición de best seller en las manos del juez Peter Smith, en una corte británica, que decidió absolver a la editorial Random House acusada por un supuesto plagio de su autor Dan Brown en perjuicio de la obra The Holy Blood and the Holy Grail, de los escritores Michael Baigent y Richard Leigh. Smith, quien examinó por unas semanas la demanda sobre el plagio de la estructura de ese libro, la desestimó por considerar que la obra no tiene un eje central, por lo que no se ha "robado" ninguna idea de ella. Los demandantes dijeron que habían perdido en la letra, pero no en el espíritu, porque Brown reconoce en su portal que ese libro fue su principal fuente.
Todos ganaron con el juicio, menos los que pagaron más de un millón de libras esterlinas por las costas, pero se resarcirán con más ventas de su libro. La editorial incrementó sus ventas en ambos libros, el de Brown y el de los demandantes, y su(s) autor (es) tuvieron mayores ingresos también. El público que ha sabido hilar fino en los entretelones del sonado caso, también ha obtenido su recompensa, al conocer algunos entramados de cómo "se confeccionó" en alguna medida el famoso libro. Detrás del Código ha quedado claro que ha estado en todo momento la mujer de Brown, quien realizó la investigación y sugirió el tema de fondo. Dos aportes algo más que significativos para realizar una obra. Un libro que no basa su potencia y convencimiento al lector en su lenguaje, profundidad literaria, sino en la intriga, ha probado además su eficacia ante un juez de Londres. Había mucho en juego: ventas por 360 millones de dólares, una película en próximo estreno, la reputación de una conocida editorial, la condena del Opus Dei, el apoyo al texto de un público masivo, el precedente que se crearía para futuros juicios de demanda que podrían ser interminables por la alta sensibilidad y ocurrencia del tema.
Michael Baigent y Richard Leigh habían demandado a la editorial Random House porque, en su opinión, El Código Da Vinci se sustenta sobre las mismas tesis que su libro Holy Blood, Holy Grail. En esta obra, escrita hace dos décadas, se asegura que Jesucristo se casó con María Magdalena y que, fruto de esa unión, nació un hijo. Esta es una de las principales pistas que conducen al Código da Vinci, además que Dan Brown reconoció que ese libró fue su principal fuente, y suponemos que su esposa de ahí obtuvo la idea central de la descendencia de Cristo. Baigent y Leigh argumentan que emplearon cinco años de investigaciones para escribir su libro y acusan a Brown de haber copiado sus ideas. Brown sostuvo que es legítimo acortar los procesos si otros ya hicieron ese trabajo.
En agosto, un juez de Nueva York rechazó una demanda similar; del escritor Lewis Perdue, quien solicitaba pedía una compensación de 150 millones de dólares y que se bloqueara la distribución de la obra de Brown, porque, en su opinión, "plagiaba elementos de dos de sus obras: Daughter of God y The Da Vinci Legacy." El juez estimo que, aunque los tres libros tratan acontecimientos históricos y religiosos parecidos, los detalles y el carácter de la narración diferían; en su opinión, además, los derechos de reproducción no protegen una idea, sino la expresión de esa idea. Con este antecedente Brown se sentía seguro en Londres, aunque siempre se mantuvo un tanto nervioso y tuvo el buen olfato de mantener a buena distancia del juicio a su esposa, la investigadora y recopiladora de fuentes e ideas que permitieron elaborar el Código da Vinci.
Dan Brown una vez conoció la resolución del juez dijo: "el verdicto de hoy muestra que la acusación no estaba justificada. Estoy asombrado de que esos autores hubieran decidido acusarme"."Todavía estoy estupefacto por el hecho de que estos autores decidieran presentar su demanda", agregó el escritor estadounidense.Random House , por su parte, declaró que el dictamen judicial "garantiza que los novelistas siguen siendo libres para incorporar ideas e investigación histórica". Personalmente me parece un mensaje peligroso de una editorial, porque una cosa es incorporar ideas y otra el eje central de una obra, aunque el juez Smith, que ha creído salir avanti con una respuesta casi literaria que habla de la carencia de una estructura, nos dice en buenas cuentas que se trata de una obra escrita como un paisaje sin una estructura central. Hoy la literatura no sabe, ni reconoce géneros, no se encasilla, y quizás este sea un aporte del juez Smith a una nueva vanguardia.
P.D.
El plagio es una víbora de muchas cabezas que ha existido desde siempre y sigue vivo y coleando. Más recurrente y permitido de lo imaginado. Los poetas conocen más de estos temas, por lo vivido, y la sutileza de los versos prestados por algún autor. Pero la poesía no es comercio, no vende, no motiva juicios, ni lecturas masivas. No es atención de un gran público, ni de editoriales, porque no hay una plusvalía interesante. Es mercancía de tercera, estrictamente espiritual.
Brown concibió el Código en una estancia de Honolulu y siempre pensó en un best seller de letra liviana. Todo autor es libre para escribir un libro desde el punto de vista que considere y estime para sus objetivos.
Rolando Gabrielli©2006

¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL CÓDIGO DA VINCI?
LA SEÑORA BLYTHER o LA PROFETA DA VINCI, EL NUEVO CODIGO

En una nota anterior esbocé la larga sombra de Blyther Brown en la escritura del Código Da Vinci. La mujer detrás del trono de las palabras. Ahora sabemos que no tiene importancia alguna que Dan Brown haya terminado de leer o no, El Enigma Sagrado, libro que ha dado origen a la demanda de plagio por sus autores, ya que la investigación la realizó la rubia Blyther Brown, su esposa, escritora, creativa, investigadora.
El respaldo de la obra de Brown, dijo el propio Dan, son cientos de documentos y 38 libros de referencia. Sin duda se los leyó la paciente, acuciosa y determinada Blyther. La idea central y clave de la obra, el tema del probable plagio, fue sugerido por Blyther. Ella fue quien sugirió introducir en la obra la descendencia de María Magdalena y Jesús. ¿Dónde andaba Dan en ese momento? ¿Quién pensaba y escribìa la obra? Ella más enigmática que todos los enigmas, ahora convertida en un sagrado culto detrás del espejo de Da Vinci. Debe estar riéndose como la Monalisa, una risa para todos y nadie, en el gesto indescifrable del inmortal Leonardo.
La señora Brown, californiana, es 12 años mayor que Dan, ella es “Historiadora del Arte y pintora” y lo conoció en 1991 en una academia de compositores, porque él quería ser músico. Ella era la magnífica directora. Al año siguiente se casaría con este aventajado y precoz alumno, que le depararía tantos triunfos en un futuro impensado. No hay registros del manejo de sus artes, pero Dan la presenta así, en un tácito y público reconocimiento a sus dotes y aportes a esta empresa editorial, la maquinaria de los códigos, enigmas y criptas. La sociedad estaba comenzando y después de varios intentos, curiosos algunos, vendrían las horas felices: los 85 millones de dólares recaudados por el Código Da Vinci, que deben seguir multiplicándose después de esta publicidad mundial gratuita. El juicio, de perderlo, resultaría ganancioso, aunque la película se suspendería. Y lo que viene puede ser mucho más alentador para la pareja y su editora demandada, Randon House.Ya deben estar pensando en una nueva obra de estos Papeles de Da Vinci en Londres. Y vendría la película por añadidura. Esa cinta que perfectamente pudo dirigir Alfred Hitchcock en su natal Londres o Federico Fellini. Ahora George Lucas tiene la palabra y bien podría montar un filme donde la señora Brown sería la gran protaginista, la verdadera Indiana Jones del Código Da Vinci.
Lo que nos ha quedado claro es que la pareja Brown ha conformado una extraordinaria maquinaria de hacer fortuna a través de la elaboración de un libro que es un relato policíaco de aventuras y que cuestiona al Vaticano, la Iglesia católica, los mitos de la religión, al cristiandad y pone en dudas lo que se daba por sentado. Todo tiene su público, y la literatura también, hoy más cerca que nunca del Arte del Negocio. Es lo que se conoce como un thriller en el cine, la intriga, el suspenso, la duda detrás de la duda y la acción donde se pasa navaja de muchos filos a los grandes mitos de la historia. La señora Brown saltó al primer plano cuando él confesó que ella dirigió la investigación para su famoso best seller, pero que no estaba allí en la Corte para dar cuenta de su investigación, como debió ser, porque no le gustaba la publicidad. Ella es la promotora del trabajo de Brown, redactora de sus comunicados de prensa y una suerte de administradora de sus trabajos editoriales. ¿Quién puede conocer mejor a Dan Brown que su propia autora? Brown soñaba antes del Código Da Vinci con ser músico, pero Blythe supo tocar su partitura en el tono correcto. Poco antes de casarse, Dan escribió un tema para los Juegos de Atlanta 96 y editó el CD Angeles y Demonios, título de su segunda novela. Hicieron algunas cosas juntos: co-escribieron la Guía de Supervivencia para Mujeres Románticas Frustradas (1995), un libro humorístico ilustrado por Blythe. Ella escribiría e ilustraría su libro: El Libro de los Calvos. De pronto a Brown se le encendió aparentemente el foquito, cansado tal vez de tantos fracasos y de las pequeñas cosas sin éxito alguno. Y se dijo, como en cualquier historia podría contarse; yo puedo hacer un thriller mejor que Sydney Sheldon. Confieso que no la conozco, ni ella a mí por supuesto. En Tahití la leyó y decidió cambiar su historia: fabricar un Best Seller. ¿Qué le habrá contado a Blythe? O mejor, ¿qué habrá propuesto ella? Esa es la historia para los guionistas de Hollywood. Lo que se cocinó ese día en las paradisíacas playas. Probablemente los Caballeros Templarios no estaban en mente aún y menos la dinastía de Jesús. Lo cierto es que el matrimonio Brown armó un rompecabezas que les ha significado un éxito millonario.
La Corte británica nos dará a conocer en los próximos días su fallo. Vendrá de seguro una materia técnica, otra histórica con sus pruebas, y lo más probable una nueva jurisprudencia para curar en salud próximos percances de esta naturaleza. ¿Si no hubiese sido un Best Seller tan exitoso, los autores de El Enigma Sagrado, habrían demandado en la corte a la editorial Random House? Detrás del Código, muchos millones de dólares. Y Da Vinci, que nos dejó la sonrisa de la Gioconda y su colosal inventiva, qué nos diría de su Monalisa, tan manoseada por la propaganda rampante.
UN MONJE BRITÁNICO PRIMERA VICTIMA DEL CÓDIGO DA VINCI


Dan Brown y el Código Da Vinci siguen en el ojo de la tormenta, aunque el mundo ruede y estalle en medio de ángeles y demonios y pequeños dioses a la medida del terror y muerte. Es noticia el best seller y su autor no sólo por el juicio en Londres sobre un supuesto plagio por los autores El Enigma Sagrado, que bautiza a Cristo como un profeta mortal, como lo acepta del Islam. EL monje benedictino de 64 años y de origen británico Alan Rees, se ha suicidado tras sufrir una fuerte depresión que aceleró la lectura del Código Da Vinci. Una nueva tarea para Robert Lagdon, el investigador de códigos, criptas y catedrales herméticas. Rees se ha lanzado de una altura de 9.1 metros desde la histórica Abadía de Belmont, ubicada en el sur de Inglaterra. Una nueva gota ácida al emblemático juicio, cuyos resultados conoceremos en las próximas semanas.
Será muy difícil, en nuestra opinión una condena, pero tal vez el Reino Unido dicte una nueva jurisprudencia en materia de derechos de autor, más rigurosa. Nada será igual después del Código Da Vinci, y los acuciosos y curiosos investigadores de fuentes para documentar sus libros tendrán que ser más cuidados con el material que pescan y adjuntan o asimilan en sus libros. No es nuevo lo que ha sucedido, pero se trata esta vez de la pugna entre dos best seller, uno apareció hace más de dos décadas.
Es espectacular la nueva publicad que está recibiendo el libro de Brown, rechazado, prohibido por la Iglesia católica, a quien se acusa en el Código Da Vinci de haber ocultado que Cristo se casó con María Magdalena y tuvo una descendencia que cuidaron, protegieron los Caballeros Templarios.
El Código llegó al plato de la ilusión imaginaria de millones de lectores en el mundo y transformó en un millonario a Brown. Los lectores esperan ávidos aventuras que corten a navaja el dulzón merengue de la historia, que los instalen en una nueva dimensión, les pulvericen sus creencias y les reafirmen sus sagradas estupideces. Libros para grandes masas llenas de morfina, somnolientas, aturdidas por la caja idiota y el placer digital de los juegos. Nunca la idiotez fue más solemne y totalitaria, arranca de la mañana a la noche, absorbe y corrompe las neuronas. Ante el “inminente Apocalipsis” las masas buscan una salvación en medio de la entretención, devoción devota de la sagrada boludez mental.
Palabras, pistas, códigos, lenguaje secreto, morbo del ocultamiento, todos los códigos conducen a un reino que no es de este mundo. Brown se montó en la cresta de la ola de una sociedad que tiembla como una hoja sin más destino que el que le impone el viento de cada atardecer. La que tendría mucho que contar es la mujer de Brown, quien investiga, hace las recopilaciones y al parecer insinúa temas y personajes. Sí, la señora Blythe tendría mucho que decir que hay detrás del Código Da Vinci, tal vez podría ser un gran tema de una nueva novela. ¿O ella es Vittoria Vetra, la científica italiana que le discute a Einstein y experta en yoga? ¿Cuál será el próximo capítulo de este interminable código de sorpresas ¿.Los tribunales británicos tienen la palabra. Tienen una larga tarea por delante para escudriñar, comparar, revisar, poner lupa a lo escrito y dicho en torno a la exitosa novela. ¿Agregará más ficción o realidad? ¿Luz o una nueva oscuridad? Lo que diga el juez está bajo la atenta observación del Vaticano, editoriales, escritores, entidades que velan por el Derecho de Autor, abogados, en fin, un fallo de una enorme repercusión que sentará una nueva jurisprudencia.

Rolando Gabrielli©2006





NUEVAS REVELACIONES SOBRE EL PLAGIO DEL CÓDIGO DA VINCI


Dan Brown de 41 años, un frustrado compositor de canciones, hoy multimillonario con la novela El Código Da Vinci, se ha transformado en una verdadera estrella con su defensa ante la acusación de plagio en Londres, por los autores del libro El Enigma Sagrado. En 69 páginas presentadas ante el juez, Dan Brown reveló algunos hilos de su construcción e historia literaria. Contó asimismo acerca de las influencias a las cuales se ven sometidos sus personajes. El juicio, que llega a su fin en cuanto a las alegaciones de ambas partes, constituye un valioso material para un relato y con ello paso expedito a una película.
Reveló además que su esposa Blythe, historiadora del arte, es quien realiza muchas de las investigaciones para sus libros. El juez Peter Smith, un especialista en las cruzadas y en interpretaciones bíblicas, analizará durante varias semanas se tomará varias semanas para llegar a un veredicto que puede llegar a cambiar las reglas de los derechos de autor y la creación literaria.
El generoso Dan Brown sigue haciendo historia y de paso dio a conocer que su próxima novela se referirá a la Masonería. Es autor de cuatro novelas y una suscrita bajo seudónimo. Su personaje John Langdon apareció por primera vez en su novela Ángeles y Demonios y está inspirado ese experto en simbología en un especialista en historia de la religión, Joseph Campbell. Dan Brown contó que lo vio por primera vez en un programa de televisión haciendo valientes denuncias sobre mitos y falsedades de la religión. Así lo declaró ante el tribunal de Londres: quería que mi personaje tuviera la misma apertura de miras que ese investigador. Langdon continuará, dijo, como protagonista de sus futuros libros. "Su saber en simbología e iconografía le permite el lujo de aventuras potencialmente sin límites”, precisó. Él se crió en Nueva Inglaterra, y su próxima novela incluirá un tercio con el tema de la Masonería, adelantó. En ese lugar, agregó Dan Brown, "existe una larga tradición de clubs privados de élite, fraternidades y secretos". Se ha declarado fascinado por las sociedades secretas y los códigos. Ha trabajado dos años en esa novela disciplinadamente, siete días a la semana, y comienza a escribir desde las cuatro de la mañana. Asombrado se declaró por la acusación de plagio hecha por Richard Leigh y Michael Baignet, co-autores de El Enigma Sagrado, editado en 1982. Libro, dijo, no terminó de leer por ser “demasiado detallado y difícil de leer”
Rolando Gabrielli©2006


LAS PISTAS Y PROFECÍAS DE UN PLAGIO DE ORO


El plagio es un dinosaurio que se alimenta de lagartos, pero es serpiente vieja de muchas cabezas. Zorro como pocos, devora la imaginación, la poesía de la muerte fluye de sus venas avinagradas. Qué dientes más falsos, qué dentelladas más silenciosas. Es un golpe seco en la nuca. Chilla ratón de cola negra, plagio de lengüetas ásperas, revienta en la noche la página el blanco. ¿Qué ojos abrirá el cocodrilo del plagio, cuando arranca las piernas, la humanidad entera del otro? Y luego se sumerge a escribir su obra bajo el manglar. En Nueva York, España, Panamá y Colombia, he sentido las pesadas garras del plagio. Sé de qué hablo, que no digo y por donde la carroza lleva el muerto.
En esta nota sólo me remito a lo que está y se debate en el ambiente, en el tribunal Supremo de Londres, lo que apenas se está conociendo, de parte y parte. Es un caso de los más relevantes de todos los tiempos, emblemático, por el impacto comercial, la difusión que ha tenido la obra a nivel mundial y que además será divulgada en una película que se espera sea una supertaquilla. El Código Da Vinci de Dan Brown, que le ha reportado ganancias de 85 millones de dólares fue acusado de plagio, está en el banquillo de los acusados, y su autor subió al estrado a declarar y a contar como hizo la historia, investigó y escribió su libro. Nadie más autorizado que un autor para hablar la verdad y mentira de su propia obra. La palabra mágica de Brown ante sus acusadores, Michael Baigent y Richard Leigh, autores del “plagiado” El Enigma Sagrado, es que él reformuló pasajes de esa obra, editada hace poco más de dos décadas. (Lástima que sus autores aún estén vivos).
El tema para los acusadores es que El Código Da Vinci copia la historia del casamiento de Jesús y María Magdalena, quienes tuvieron hijos y descendientes, hecho que la Iglesia Católica rechaza y condena. Da Vinci es quien, de acuerdo con la trama de la novela, deja algunas pistas al respecto y la Iglesia lo oculta. Brown sostiene que él incorpora a su manera, no copiando, sino recreando, la investigación realizada en El Enigma Sagrado, pero que además consultó cientos de documentos y revisó 38 libros para hacer el suyo.
La parte acusadora le interrogó por el uso del término “profeta mortal” que aparece en el libro El Enigma Sagrado, y el autor norteamericano sostuvo que no es patrimonio ni idea original de ese libro, sino que es una expresión que aparece en la religión del Islam, que considera a Jesús de esa manera.
La demanda de los escritores británicos es directa contra la editora Random House por un total de 17 millones de dólares y propia neutralizar la puesta en escena de la película, estimada para el 17 de mayo próximo
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Rolando Gabrielli©2006
¿EL PLAGIO DE UN CÓDIGO SECRETO?
(Editado en febrero en este Blog)
Pareciera que los secretos del Código Da Vinci estuvieran apunto de ser develados, y al mismo tiempo, podría caer el telón para la versión cinematográfica del best seller de Dan Brown. El famoso superventas con 40 millones de ejemplares de la editorial Random House, ha sido denunciado de plagio, por unos historiadores que editaron el libro de investigación Holy Blood and Holy Grail, (La sangre santa y el santo grial), que hace más de dos décadas revelaba que Jesucristo se casó con María Magdalena y tuvieron un hijo, cuya dinastía protegerían Los Caballeros de la Orden de Los Templarios. El juicio en contra de Randon House ya se inició en Londres y se reiniciará el próximo lunes “con la presentación de pruebas”, basadas en una demanda del neozelandés Michael Baigent y el estadounidense Richard Leigh, que acusan violación de sus derechos de autor. Brown es solo un testigo. En opinión de los autores del exitoso El Enigma Sagrado, el Código Da Vinci basa su historia, estructura arquitectónica en las investigaciones editadas en su libro. Por ello exigen 10 millones de libras esterlinas, unos 15 millones de euros, unos cuantos millones más de dólares, para desistir de la acusación. De no ceder a sus peticiones, solicitarán la suspensión de la novela y de la película, cuyo protagonista es Tom Hanks, filmación que se desarrolla en Inglaterra. El Enigma Sagrado sostiene que Jesucristo sobrevivió a la crucifixión y huyó con María Magdalena a Francia y sus descendientes se unieron a la realeza. Si, fundan los merovingios en Francia, sostiene el Código Da Vinci, y el Opus Dei intenta impedir que se conozca el secreto que el Grial (Santo Grial, sangre de rey) son los hijos de Jesús y Maria Magdalena. Brown sostiene en su libro, que todo lo escrito allí es fidedigno. Ha dicho el autor que es una vieja idea este tema del dios femenino. Son millones las mujeres muertas, sostienen algunos, por la Iglesia católica a lo largo de la accidentada historia religiosa de los últimos tres siglos. El Código habla de anillos secretos como los de la Olimpiada, sostiene que María Magdalena es el Grial en la última cena de Leonardo Da Vinci y además establece una condena clara al “machismo de la iglesia”. El tema tiene más detalles y muchas otras connotaciones. (“Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jesús adoraban "el sagrado femenino"; esta adoración a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios, en la secreta Orden del Priorato de Sión -a la que pertenecía Leonardo Da Vinci- y en mil códigos culturales secretos más”). Lo cierto es que el autor de este super best seller viaja en su jet privado porque no puede seguir firmando los libros en los aviones y aeropuertos, ya que tiene que enfrentar este juicio. Seguramente se han incrementado las ventas del libro al igual que las de El Enigma Sagrado, y las expectativas para la cinta que se exhibirá en Cannes a mediados de mayo próximo. La literatura vive hoy uno de sus mejores shows y tendrá una duración de aproximadamente 15 sesiones en las cortes británicas. No será fácil probar una acusación de la naturaleza presentada por los demandantes. No porque no les asista alguna razón, sino porque, “expertos en leyes de protección de la propiedad intelectual consultados por la agencia de noticias Bloomberg sostienen que es muy difícil probar que una obra de ficción plagia de forma ilegal un libro académico. “Si pueden demostrar que El Código Da Vinci cuenta los mismos eventos históricos y en el mismo orden, y se basa en el mismo esquema narrativo que su obra, pueden sacarlo adelante”, sostuvo Lorna Brazell, una abogada especializada en la materia. Un juez de Nueva York rechazó en agosto pasado una demanda parecida. El escritor Lewis Perdue pedía una compensación de 150 millones de dólares y que se bloqueara la distribución de la obra de Brown, porque, según él, plagiaba elementos de sus obras: Daughter of God y The Da Vinci Legacy. ”El juez determinó que, aunque los tres libros narran acontecimientos históricos y religiosos parecidos, los detalles y el carácter de la narración diferían”. Dijo además, que “los derechos de reproducción no protegen una idea, sino la expresión de esa idea”. Según el derecho británico no se puede juzgar por plagio a una persona, por ello Brwn es sólo testigo y Random House la editora acusada. En el marco de los argumento de los demandantes, éstos se sienten aludidos en la novela. Sostienen que el personaje de Leigh Teabing es una alusión. Leigh corresponde a Richard Leigh, Teabing es uno de los anagramas utilizados por Brown y responde a Baigent. ¿El Código Da Vinci se convertirá en el más formidable plagio de los últimos tiempos o la historia ficcional está para ser plagiada por cualquier autor? Rolando Gabrielli©2006

La llave del Poema

¿Cuántas puertas
tiene o abre
un poema?
Alguien las abre,
alguien las cierra.
La llave del poema
son tus palabras.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, marzo 15, 2006

La luna sobre el lago


La luna sobre el lago,
el reflejo de su temblor,
son tus ojos,
tu cuerpo en mis manos.
Rolando Gabrielli©2006

PARA CALENTAR TU CORAZÓN




Para calentar tu corazón
escribo esta canción
Y dejo mi hombro
al llanto y al dolor.
Eres mi epidemia amor,
contamíname, contamíname.
Esto no tiene cura, ni sanación.
Ven vamos a flotar en el azar,
como un globo a volar
una burbuja en el alto cielo
nos hará respirar
Sobre el mar las cabezas,
tú en mi almohada.
Sobre el tiempo el tiempo,
tú no pasas
Sobre mi nariz tu nariz,
el peso de tu boca loca
la miel de tu panal dorado,
Eres mi epidemia amor,
contamíname, contamíname,
esto no tiene cura, ni sanación.
Y dejo mi hombro
el llanto y al dolor.
Ven vamos a flotar en el azar,
como un globo a volar
una burbuja en el alto cielo
nos hará respirar
Sobre el mar las cabezas,
tú en mi almohada.
Sobre el tiempo el tiempo,
tú no pasas
Sobre mi nariz tu nariz,
el peso de tu boca loca
la miel de tu panal dorado.
Contamíname, contamíname,
Esto no tiene cura, ni sanación.
Sobre el mar las cabezas,
Tú en mi almohada.
Sobre el tiempo
el tiempo,
Tú no pasas.
Sobre mi nariz tu nariz,
el peso de tu boca loca,
la miel de tu panal dorado.

Rolando Gabrielli
15 de marzo 2006©

DENVER, MIS PALABRAS


Denver viaja, Denver sin tiempo,
Denver de mi memoria
azul la montaña desaparece
de sus altos cristales nevados
y la nieve que guarda tus silenciosas horas.
No mires en Denver sin mis ojos,
no veas sus calles que no conozco
y no escuches otras palabras
que no te hablen de Denver.
En Denver, mis palabras.
Qué tiempo imborrable el poema,
lo lees en Denver
como si yo estuviera escribiendo
detrás de la montaña
sobre la nieve de Denver.
Rolando Gabrielli©2006
15 de marzo de 2006

Amor, el Poema


Amor, el poema,
te abraza
con toda la fuerza
de sus palabras.
Amor, las palabras,
son el poema.
Si alguien sabe
el poder
de una lengua tibia,
que lea el poema.
Amor, el poema
es mi lengua.
Rolando Gabrielli©2006

martes, marzo 14, 2006

Siento que la luna

Siento que la luna desciende
callada en el bosque,
sus orejas tibias,
largas piernas nocturnas,
cuerpo desnudo,
entra entera redonda plena
al cuarto de su luna llena.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, marzo 13, 2006

Si el tiempo que todo lo sabe




Si el tiempo que todo lo sabe
ignora noches como estas,
labios sin palabras,
vivirás sin que yo te nombre,
inadvertida como la noche,
ausente de mis palabras.
Rolando Gabrielli©2006