viernes, septiembre 29, 2006



Parra y Rojas, en el tío vivo del Nobel
(¿Las nuevas Vacas sagradas de la poesía chilena?)



La poesía
es cosa muda,
rota,
dice y toca,
pasa y queda,
provoca.
Rolando Gabrielli©2006


Es muy difícil que la Academia Sueca premie con el Nobel a un tercer poeta chileno. Los factores que intervienen en una decisión, son diversos y complejos. La Academia puede llegar a ser tan letal como una rosa muerta. Es sólo un autor el escogido entre los cinco continentes que suman más de seis mil millones de habitantes y algunos cientos de escritores que podrían ser agraciados por Estocolmo. Es casi el azar de una aguja en el pajar. Un solo sombrero para muchas cabezas. ¿Más fácil que atraviese un camello el ojo de una aguja que un escritor las puertas del reino de la Academia?
En un mundo sin poesía, Chile presenta este año la candidatura de dos poetas. Nicanor Parra, ya vitalicio al Nobel, y Gonzalo Rojas, un primerizo de 90 años. Entre ambos suman 182 años, casi toda la historia poética chilena. Casi dos siglos, es un tiempo prudencial, para un par de personas y poetas.
La poesía se está quedando sola con su palabra solitaria. No hace ruido, no suena, ni truena, en el mundanal ruido de la farándula y del mundo digital. El poeta es el verdadero aguafiestas en este paraíso perdido. Hace unos días, almorcé en el restaurante El Poema, y su Carta era un solo verso: Hoy, poesía. Un silencio sepulcral recorría las vacías mesas y las servilletas organizaban una pequeña obra de bailarinas aladas, una danza donde el tiempo se olvidaba de todos los mañanas. Afuera, la calle, la ciudad, el país, y adentro, la TV y el mundo que arrastra la imagen del fracaso, la rueda cosmética del caos.
Un verso puede herir la garganta de un emperador o restaurar la voz de un ruiseñor. Estigmatizar a un dictador, olvidarlo para siempre. Dejar muda a una mujer, dar vida a una roca o sepultar la mariposa detrás de un espejo. Y también ser olvidado en la memoria de un loco que lo repetirá de generación en generación. La poesía es el más sublime y maravilloso de los fracasos, siempre está a la espera de un lector y un corazón que sólo respire por ella. Yo pediría cortesía de sala para esta dama desautorizada por los tiempos que vuelan y soplan contrarios, llenos de prosa y retórica de espanto.
Poema 1/Yo no existo y soy cero. Poema 2/ Sumo de izquierda a derecha, out. Poema 3/ Me olvido de la memoria. Poema 4/ Aprendo del futuro incierto Poema 5/ un paso al lado de la orilla contraria Poema 6 El poema sigue descosido Poema 7/ El hilo sin hilván Poema 8/ ¿Un verso sale herido si no lo nombran? Poema 9/ Poema, en el poema Poema 10/ La poesía está en ninguna parte Poema 11 Una fecha sin poema Poema 12/ Al borde de la mala suerte Poema 13/ Yo creo en el poema que no he escrito.

POETAS DEL SUR, anclados en la palabra VIDA
Nicanor Parra debe estar esperando en Las Cruces, zona costera chilena, que salte la liebre. Gonzalo Rojas, quien ha visitado no hace mucho Estocolmo, sabe, supongo, que es suficiente con competir entre tantos galgos. Hace 15 años la Academia no premia a un escritor latinoamericano y este puede ser el año de Mario Vargas Llosa, porque Perú no ha recibido aún el lauro sueco y el autor de La Casa Verde es ya un viejo candidato. En un mundo tan revuelto, plagado de intereses, muy poco académicos, es muy difícil vaticinar quien será en octubre, el próximo Premio Nobel. La Academia tiene su sorpresa bajo la manga y las sospechas recaen en varios autores.
Sin duda, Parra y Rojas son dos poetas meritorios. Han superado más de medio siglo de poesía chilena y contemporánea, y su poesía, que guarda sus distancias y semejanzas, tiene la particularidad de hablar del Hombre y sus circunstancias, del amor feroz, y son más poetas de palabras que de ideas. Lo erótico forma parte del tronco de la poesía de Rojas, pero Parra no se queda atrás desde un punto de vista más irónico, escéptico, “antipoético”. Ambos han escrito contra la muerte, creen que la poesía es Vida, y ahí están en pleno siglo XXI, dando su propia batalla. Poetas de “envidiable tono personal”, buscando siempre la poesía dentro de la poesía, la vida en el poema, la vida en la vida, respirando la chilenidad. Parra y Rojas tienes algunas coincidencias entre sí a lo largo de sus vidas. Son del Sur de Chile, (aunque Rojas nació en Ovalle, Norte, se fue a vivir niño a Lebu) huaso y minero, chilenísimos ambos, cazurros, ladinos, irónicos y universales. Se ganan la vida ambos cuando jóvenes trabajando en el Internado Nacional Barros Arana, en Santiago de Chile. Viajados y estudiados, poetas in profundis y ejercicio. Ambos escribieron un primer libro olvidado por la crítica y por ellos mismos: La Miseria del Hombre, Rojas y Cancionero sin Nombre, Parra. Con lecturas universales, clásicas, griegos, ingleses, latinos, franceses, pero en la tradición chilena, de la que ellos forman parte sustancial con los grandes poetas del siglo XX. Uno más cerca que otro de la izquierda tal vez, pero anarcos ambos, sin sindicatos, con respiración personal, pugnaron por la vacante de Neruda y dicen que ganó Parra, el más internacional de nuestros poetas vivos. Rojas ha obtenido grandes premiaciones, más que Parra: El Premio Octavio Paz, Hernández y el Cervantes, además del Premio Nacional de Literatura, al igual que Parra, que también tiene el Rulfo. La influencia de la poesía de Parra es mayor en Estados Unidos y América latina y Chile Parra es casi un desconocido e incomprendido en España (sic). Su Antipoesía es un referente mundial y no sin razón, el crítico norteamericano Harold Bloom, dijo hace un tiempo que a Parra debieron darle el Nobel hace una década, porque en verdad le ha dado un sacudón a la lengua castellana, el temblor del Verbo de la Antipoesía. Ambos hijos, hijastros de Huidobro y Neruda. Nada les quita. La poesía no sale del aire, sino de la página en blanco que ya está escrita. En Rojas es notoria la copulación verbal, el amante monosilábico, sensual, hay lascivia glandular, bucal. Recorre el cuerpo, lo repasa con un gran apetito. Poeta de avenidas íntimas, exilios, reencuentros, viajes, Rojas va por la máscara y la cabellera del Premio Nobel. “A Rojas le duele el oficio” de poeta, que considera el Arte mayor. Parra, que no cree en la palabra Creación, piensa que poesía es crear vida a través de la palabras. El poema sería un circuito integrado, es vida en palabras y vuelve a la vida.
¿Profeta de Shakespeare?
Parra está más apartado aún del stablishment, es una francotirador con salvas dum dum, dispara, como dice el bolero, sin medida, ni clemencia, porque la Antipoesía lleva ese germen combativo, irónico de audacia permanente, desmitificación, y arremete Yo colectivo, desintegrado y desintegrador. Parra nace “contra la poesía chilena de su momento”, Neruda, especialmente, y se afinca en su huesudo esqueleto y se adentró en lo popular, el lenguaje diario, del vivir cotidiano, le hincó definitivamente el diente a la conversación poética con el yo común, ancestral, pasado, presente y futuro, cargado de chilenidad y también de lo universal, que es tiempo común sin fronteras, ni registro de época. Parra es definitivamente más anglosajón, por sus estudios en Gran Bretaña (escritos allí), Estados Unidos, lecturas, gustos y algunos grandes poetas chilenos tienen más influencia francesa, inclusive que española. Hay en Parra el descuido de una prosa bien cuidada, articulada en su poesía. Una cierta rima clásica, popular viaja algunos de los Antipoemas, como si fueran las castañuelas mudas de Parra. En toda su obra se encuentra la ironía, escepticismo, comicidad, dudas, interrogantes de todos los tamaños y mucha más poesía de la que el Antipoeta quisiera tal vez o ese es su gran juego. Parra refresca el Cancionero de la Poesía chilena, de por sí rico, variado, de varias puntas, hilo de un mismo ovillo, madeja que crece en el laberinto de lo humano y divino.Su poesía es una nueva ruptura en la poética chilena. Parra es el iconoclasta por excelencia, tambor mayor de la irreverencia y la comicidad. Todo gran artista crea su propio stablishment o alguien o un coro lo organiza. Lo siguen ciegamente como a Borges. En la poesía hay un lugar común difícilmente de obviar o ignorar. Se refiere éste a la inevitable comparación que hacen algunos críticos inclinados por la obra de Parra en contra de Neruda, dos aguas de un río diferente. Y para muestras, estas perlas de Sergio Coddou, que en nada favorecen a Parra, más bien exhiben un endiosamiento que no había escuchado entorno a Neruda: "Nicanor es hoy (y lo seguirá siendo cuando ya no esté), un sujeto de carne y hueso; en cambio, Neruda es hoy un mito viviente, una marca registrada, una postal, un afiche cultural con olor a pescado (o a caldillo de pescado recalentado) del cual se cuelgan hordas de parásitos y maquilladores de muertos. Parra, por el contrario, es tan de carne y hueso como su padre poético, William Shakespeare. Si Shakespeare es Dios, Parra vendría a ser su profeta". No hay salvavidas para dislates de esta envergadura, aunque el artículo se intitule: "Nicanor Parra & Shakespeare: Un chaleco salvavidas con amplia autonomía de flotación" Imposible pasar por alto las Residencias en la Tierra e inclusive los 20 Poemas de Amor de Neruda y su poesía amorosa, las Odas Elementales y grandes fragmentos del Canto General. Lo que dejan en claro los detractores de Neruda, con estas manifestaciones histéricas, es que es el referente obligado de la poesía chilena del siglo XX.
Los Señores del Mercado
Se han juntado en Estocolmo este año, Parra y Rojas, dos registros mayores de la poesía chilena. Feliz coincidencia para Chile, el habla castellana, la poesía y una época sin poesía. Parra y Rojas están en el turno de la poesía mayor de Chile y del habla castellana, ya hace un largo tiempo. Han escrito y sabido administrar la palabra. En un tiempo fueron aceite y vinagre de las relaciones poéticas chilenas, casi una tradición en el país, en el Arte. La empresa privada de la poesía adquiere a veces unos papeles monopólicos, donde el yo es vicio de un ego acuartelado, zumbón, díscolo.”No hay mejor poeta que, en cada caso, uno mismo”, decía el poeta Enrique Lihn”, a través de su personaje Gerardo de Pompier. Los boy scout de la poesía chilena, han seguido con sus mini peleas de cantina de pueblo, veleidades de antología, rabiosas pasadas de cuenta, un historial de moros y cristianos en un mismo saco. El poeta hoy es más un ascensorista del Bien y el Mal, (en un mundo global)en el baja y sube, con relación al mercado. Poco y nada, con raras excepciones, se pronuncia un poeta sobre lo que pasa en el mundo. ¿Es un observador en tránsito? ¿O un marginal en una sociedad donde las palabras han perdido la batalla? El poeta no dice/ni fu, ni fa/ladra en el silencioso atardecer/eco de sus ruinosas vocales/chilla detrás del papel mojado/el poeta ama la luna que no ve/el corazón que no le escucha/ve su rostro ciego/es vela de su propio entierro.
Y tan perseguido que ha sido, que hoy todos se olvidaron de él, Para empezar los editores: dueños de la verdadera palabra impresa. Los Señores del Mercado. Tantas cuartillas para nada. Sueños anchos, angostos, profundos, olvidados, para nada. Los poetas sufren de insomnio porque sueñan con él. El Mercado no infla el globo de la poesía. El Mercado no tiene tiempo para soñar con los poetas. El Mercado necesita que hagan tilín, tilín las monedas. El Mercado piensa en su Mercado. El Mercado no viste Santos que no hacen milagros. (Milagro ya es que la poesía cuente con algunos cuantos lectores) Ahora, si el Mercado no sólo pensara en el Mercado, haría el milagro de que la gente leyera poesía. Por eso, yo le propongo a la Academia Sueca que no premio a ningún escritor en particular, sino a un género literario, y podríamos empezar por el que está más en bancarrota: la Poesía.
No Toquen al Intocable
No toquen al intocable,
mejor el piano, la viola
del violador
de los derechos humanos.
No toquen al intocable,
su tambor suena a clamor,
déjenlo que para de pie
la verdad del paredón.
Se freirá en la parrilla
el condenado,
nadie saldrá más
lastimado
del infierno infernal.
No toquen al intocable,
su rostro inmaculado
condecorado por la muerte,
asciende cagado
por las moscas de Chile,
que se reconocen en su espejo
.
Rolando Gabrielli©2006
¿Qué es Poesía?
Los Editores deben saber, que el Poema más antiguo es el que no se ha escrito. Que la poesía China, es más clara que un reporte de la Bolsa. Que la brújula de la poesía está en el subconsciente humano. Que el poema nace del silencio, de la necesidad, urgencia, y que es materia viva, orgánica, sustancial. La poesía también es escombro, ripio, paja, máscara, espejo sin aire, ni luz, asfixia. El poeta habla cuando ya nada tiene que decir o tal vez por exigencias que él mismo desconoce, porque si supiera callaría. Pero casi todos los que pueden, dice: tiene mucha poesía y la detestan impresa.
Una buena campaña de lectura, podría decir: Aborrezca la poesía, como a su prójimo. La poesía es una aberración juvenil. La poesía está en todas partes, hasta donde menos piensa. Bastan unas cuantas monedas para pedir un deseo. ¿Y un poema, no tiene precio?
Los poetas han sido de casi todas las profesiones y oficios. Formaron parte de los imperios y cortes, profetizaron y también integraron las mazmorras y se convirtieron en huéspedes de los cementerios. Mucha agua ha pasado bajo el puente de los poetas y de la poesía. Poesía vieja, poesía nueva, la misma poesía. Todo ocurre, sin embargo, en el lenguaje, la palabra. Nadie está sólo frente a la palabra
La poesía es deuda. Se viene escribiendo antes de la palabra. Es una cadena interminable de voces. El primer poema fue la palabra, sólo la palabra, la vida, el asombro, lo que alguien vio y nombró. El sueño estaba instalado en el presente, el gesto de cada día, la (a) ventura. La noche atravesada en el poema. En el big bang (Cantiga 1) de su Cántico Cósmico, Ernesto Cardenal dice: En el principio no había nada/ni espacio/ni tiempo. Yo digo, que ahí hubo y estuvo, la primera poesía, en el misterio, la nada, en la Gran Explosión. En Cántiga 2, el poeta nicaragüense, Cardenal, dice que : No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas./Era la palabra. (Palabra amorosa)La Creación es poema/Poema, que es “creación” en griego y así/llama S Pablo a la Creación de Dios, POIEMA/como un poema de Homero decía Padre Ángel/Cada cosa es como un “como”/Como un “como” en un poema de Huidobro”, sostiene Ernesto Cardenal.
El poema es caos/paraíso/agua/luz/tiempo vencido/tiempo por inaugurar/tiempo sin tiempo/ derrota//palabra por palabra el Poema respira. El poema debiera ser un segundo de eternidad. El poema siempre es más allá.
Parra entiende esto por poesía y la define en un poema:
Qué es poesía La fundación del ser x la palabra Poesía eres tú todo lo que se mueve es poesía Lo que no cambia de lugar es prosa Pero qué es poesía todo lo que nos une es poesía Sólo la prosa puede separarnos/ pero qué es poesía Vida en palabras Un enigma que se niega a ser /descifrado x los profesores
Un poco de verdad y una aspirina Antipoesía eres tú

Y Gonzalo Rojas, dice:
Las Sílabas
Y cuando escribas no mires lo que escribas, piensa en el sol
que arde no ve y lame el Mundo con un agua
de zafiro para que el ser
sea y durmamos en el asombro
sin el cual no hay tabla donde fluir, no hay pensamiento
ni encantamiento de muchachas
frescas desde la antigüedad de las orquídeas de donde
vinieron las sílabas que saben más que la música, más, mucho
más que el parto.

Vivan las Vacas Sagradas, en un mundo pagano
Pero no sólo los poetas y escritores chilenos han tomado parte sobre la tradicional polémica de los grandes elefantes, mastodontes de la poesía Chile. Que dicho sea de paso es un lugar común para entender la vida poética y sus influencias en ese país austral. Un periodista de El Mercurio de Chile hizo la siguiente pregunta al narrador argentino César Aira ¿Qué significó para ti la antipoesía y qué efecto te provocó en relación a Neruda?Espero que me sigan dejando entrar a Chile si digo que no tengo un especial aprecio por Nicanor Parra, y en realidad por Neruda tampoco. No me gustan las vacas sagradas, creo que son lo peor que le puede pasar a una literatura nacional, y cuando veo crecer uno de esos consensos de unanimidad me pongo automáticamente en contra. La respuesta no tendría importancia, si no denotara tanta ignorancia. Neruda y Parra, más allá que sean o no vacas sagradas, innovaron la poesía castellana. Borges, podría ser una vaca sagrada, y en nada cambiaría su importancia literaria a nivel mundial. Gabriel García Márquez. Cortazar, Carlos Fuentes y Vargas Llosa, reconocen la influencia de la poesía de Neruda en la nueva novelística latinoamericana de los 60, la época del boom. Que lo sigan dejando entrar a Chile, pero que piense mejor lo que va a decir sobre estos temas de la poesía. Además El Mercurio y Aira se saltaron olímpicamente a Bolaño, un autor indispensable hoy día y mañana también. No le voy a dar más cuerda al tema, porque es de nunca acabar. Lo cierto es que “ambas vacas sagradas” cambiaron la historia, el rumbo de la poesía en castellano, como Rubén Darío, TS. Eliot en el idioma inglés, poesía anglosajona.La poesía seguirá siendo la favorita excluida del mercado. El amor y el desamor, no pasarán de moda. Toda la condición humana quedará reducida a unos cuantos versos que se irán reproduciendo en cada época. Con o sin celular, pantalla, imagen digital, la poesía recurrirá a la palabra. (Rolando Gabrielli©2006)

miércoles, septiembre 27, 2006

¿DÓNDE ESTÁ JORGE JULIO LÓPEZ?


Yo soyJorge Julio López,
albañil, detenido, desaparecido,
testigo del horror.
Treinta mil vienen detrás de mí.
¿Mi sombra no les basta,
a mis verdugos?
Pregunto por ustedes,
por todos, por mí.
Vivo en el Pozo de Banfield,
aunque allí no nací,
también en el Campo de Mayo
deposité los huesos de Argentina.
Rolando Gabrielli©2006

sábado, septiembre 23, 2006

33 años, Poeta


33 años, Poeta,
la rata sobre el trigal,
roja primavera, dorada,
pan celeste, cielo de Chile,

tierra, materia nerudiana.
La rata sigue viva
y pide perdón
con las falsas rodillas
y sus uñas mohosas
hincan el cuerpo de Chile.
La poesía es sombra,
viaja en ataúd de nieve.
No hay infancia
para los muertos,
ni culatas vacías
para los vivos.

Un casco fue la luna
y la noche dormía
sin cabeza ni cuerpo.
Patria de aromos
y girasoles muertos.
El nicho de Chile
y sus violetas rotas,
se deshoja
la pequeña historia.
Vuela el amargo mediodía,
paloma roja, el atardecer
de tu mano en mi mano
vuela y vuela Santiago,
es un micro sin paradero.
Rolando Gabrielli©2006


Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana ..."P.N.




Hace 33 años murió el icono del amor y la materia, el poeta Pablo Neruda. Fue en Santiago, en circunstancias dolorosas, 12 días después del cruento golpe de estado. Se le negó una tumba, su propio suelo en Isla Negra. Es bueno recordarlo, porque la memoria es selectiva, arbitraria, olvidadiza, cómplice y traicionera. Poeta del amor y la materia, hombre de su siglo, Neruda cambió la poesía en habla castellana, le agregó un nuevo peldaño a su escalera. Nació en las calles polvosas de Parral, zona central de Chile, pero vivió y se hizo poeta en el Sur, Temuco, región de la araucanía. Chileno universal, tocó todas las cuerdas de la chilenidad, viajero inmóvil, dejó los pies por el mundo y su irrenunciable vocación social en favor de los pueblos. Amado por sus amigos y odiado por sus enemigos, con la misma intensidad. Pocos días antes del golpe de estado, en una conversación con el escritor Volodia Teiteilboin y Luis Corvalán, Secretario del Partido Comunista de Chile, de ese entonces, reveló su olfato, videncia de Vate.-A ti no te tocarán Pablo en caso de un golpe de estado, eres demasiado grande.- ¿No recuerdas que Franco asesinó a García Lorca, el duende de España?, fue su respuesta. La historia le dio la razón en poco tiempo a Neruda, quien fue apremiado por militares en su casa de Isla Negra, en la carretera cuando viajaba hacia una clínica, y su casa la Chascona fue invadida, destruida sus pertenencias y azotada por el vampirismo militar. Su libro de Memorias Confieso que he vivido, fue prohibido en Chile. El poeta acosado en sus últimos días, murió en la Clínica Santa María con una honda tristeza, en medio de pesadillas diciendo que "los están matando", lo que era una realidad, y no un mal sueño. Fue enterrado en una tumba prestada el Premio Nobel de Chile, el poeta por quien se conocía Chile en el exterior, quien fuera ante todo un poeta. En medio de la metralla y de un Santiago ensangrentado, dice la canción de Pablo Milanés, atravesado el país por la bayoneta, Neruda volvía a la tierra que tanto amaba en medio de circunstancias de excepción y dolor.Volvía a ser perseguido Neruda en Chile, dos veces en un mismo siglo, hasta la muerte. Su imagen se transformaría en una "animita" e Isla Negra un lugar de romería. El poeta que había recorrido tantas veces Chile con su poesía, seguía vivo en la memoria, en la vida cotidiana de miles de chileno y se transformaba en un símbolo contra la dictadura militar. Cuando se velaba su cuerpo en La Chascona, la primera corona en llegar fue la del rey de Suecia: Al gran poeta chileno...La poesía no tiene fronteras y menos la de Neruda que le cantó a la materia, al amor, al hombre americano, a las cosas, naturaleza, a todo lo palpable y de cualquier lugar del mundo.
Su viuda luchó años por recuperar su casa confiscada en Isla Negra y para llevar su cuerpo al lugar donde Neruda quería seguir viviendo, frente al mar. Todo ya es historia. En sus tres casas museos, se conmemoró la fecha. En Isla Negra, La Sebastiana, Valparaíso y La Chascona de Santiago. En esta última casa se exhibió la exposición fotográfica Nerudamado, que refleja la amistad con el novelista brasileño Jorge Amado. En su casa emblemática, Isla Negra, visitada por miles de chilenos y extranjeros anualmente, se presentará un filme sobre el poeta, perdido durante dos décadas: Conocer a Neruda. También se exhibirá la exposicón fotográfica, Funeral Vigilado, que demuestra esas horas tensas cuando el poeta era trasladado por el pueblo al Cementerio General de Chile, flanqueado por las fuerzas policiales de carabineros de Chile.
Nació como Neftali Reyes Basoalto, huérfano de madre desde sus primeros días, hijo de ferroviario amó los trenes, el mar, el amor como pocos y arrancó su poesía desde la honda existencia humana. Hacer un mapa para su poesía es un error, porque no permitirá descubrir las piedras que brillan en el camino. El más discutido de los poetas del siglo XX,(e indiscutible, diría yo) llegó a pulso a Estocolmo postergado durante años, él y su poesía que recorría los corazones de sus lectores. Dos mujeres clavaron su corazón en la tierra: una argentina y una chilena. Delia del Carril y Matilde Urrutia, dejaron hondas huellas en su vida y poesía. Generoso en amores, se definía Neruda, y no eran palabras. Con Gabriela Mistral y Vicente Huidobro, Neruda, puso a la poesía chilena en el mapa mundial de la poesía. No es una frase retórica. Otros retomarían después la bandera: Nicanor Parra y Gonzalo Rojas, los más conocidos por estos días. Pero como la poesía vive en la "mesa del pellejo", nunca en la principal de los grandes invitados (ella, convidada de piedra y olvido), vienen Pablo de Rokha, Rosamel del Valle, Díaz Casanueva, Armando Uribe Arce, Miguel Arteche, Enrique Lihn, Jorge Teillier, Efraín Barquero, Oscar Hanh, Gonzalo Millán, Manuel Silva Acevedo y tantos otros. El largo hueso quebrado, accidentado, salino de Chile, con sus valles de uvas y alamedas, el Sur de todos los olvidos, hizo de su poesía materia viva, variada, nueva, genuina.
La palabra brilló. Rolando Gabrielli©2006
BELLA
Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro, bella.
Bella, de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.
Bella
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.
Bella,
no te caben los ojos
en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos,
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
o camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.
Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.
Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.
Bella,
No hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.
Bella,
mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas,
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío,
bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre, eres mía,
mi bella,
siempre.
(Pablo Neruda)

CUÁNTAS VECES, AMOR...

Cuántas veces, amor,

te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,

sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,

en regiones contrarias, en un mediodía quemante:

eras sólo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa

en Angola, a la luz de la luna de Junio,

o eras tú la cintura de aquella guitarra

que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.

En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.

Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué

y se detuvo mi vida:

frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.

Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

(Pablo Neruda)


viernes, septiembre 22, 2006

Nubes que el tiempo


¿San Francisco,
hacia dónde el mar?
¿Tus pasos, amor,
son el puente?
Nubes, que el tiempo
suspende,
bajo la sombra,
el puente se sostiene
asímismo.
Mis pasos
ya no cavilan.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, septiembre 20, 2006

Un elefante se balanceaba...


Mientras el hombre siga mirando y viviendo el mundo como si fuera un elefante blanco, estaremos perdidos.

Esta historia continúa

martes, septiembre 19, 2006





¿Dios,
este caos
son tus dados?
2
¿Dios,
a quién nombras
cuando yo
no oigo?
3
¿Dios,
haces la guerra
cuando
te dejamos
sólo?
4
¿Dios,
por qué
la mano busca
la otra mejilla?
5
¿Dios,
la cruz
es un paso
obligado
aquí
en la Tierra?
6
¿Dios,
una pregunta:
existes?
7
¿Dios,
existirías
si no fuéramos
tan débiles?
8
¿Dios,
tienes fe
en
lo que
construiste?
9
¿Dios,
sabías,
no eres Dios
en vano?
10
Dios,
cuántas horas
tienen
tus días eternos?
11
¿Dios, por qué
no te puedo ver
y sé que
estás aquí?
12
¿Dios,
si no existes
por qué
quien te busca
te encuentra?
Rolando Gabrielli©2006

sábado, septiembre 16, 2006

Abran paso, abran paso...

Abran paso, Abran paso,
yo no soy huaso,
pero viene la Michelle,
la Michelle Bachelet, Sí,
Presidenta de Chile entero
debe sacar a los pobres
del atolladero, Sí,
para que Chile

vuelva a ser chileno.

2
Abran paso, abran paso
yo no soy huaso,
sólo un abrazo,
un abrazo
para Michelle Bachelet
3
Presidenta,
estas son las fiestas
de Chile entero,
pero el pueblo reclama
que lo saque del agujero.
No afloje Presidenta
Chile entero la alienta,
con su sal y pimienta
y recuerde, recuerde sí,
que el pueblo siempre
está primero.
4
Abran paso, abran paso
yo no soy huaso,
es Michelle quien enarbola
la bandera chilena
de Arica a Magallanes, sí,
con sus tres colores,
blanco, azul y rojo.
Yo me inclino
ante tu nueva primavera.
Chile Lindo,
mi hermosa Patria
verdadera, sí,
verdadera
con tu pueblo de cabecera
en la mesa entera
grande de septiembre,
vibra tu mar siempre
y sueña tu cordillera,
de frontera a frontera,
Presidenta,
su cueca es de primera.
5
No aflojes Michelle, sí,
no aflojes tu paso,
yo no soy huaso,
no soy huaso, sí,
pero estoy con el pueblo
chileno, sí,
con el pueblo
que te escogió a ti
para todo Chile, sí.
6
Abran paso, abran paso,
ya viene la primavera
que sea la verdadera
y se pegue como una
enredadera
al cuerpo de Chile.
7
Yo no soy huaso,
yo no soy huaso,
sólo un abrazo,
sólo un abrazo
para todo Chile,
para todo Chile, sí,
ay, ayayay,
primavera si yo pudiera
estaría con ella
en tus calles
gritando Viva Chile
ay, ayayay
en esta primavera colosal

el mantel blanco
el pan de Chile
tu cielo,
azul azulado,
más futuro,
menos pasado.
Abran Paso, abran pas...o
Rolando Gabrielli©2006













viernes, septiembre 15, 2006

La Red no es el Poema








La Red no es el Poema

¿La palabra se enreda
en la Red?
¿O la Red es la palabra?
¿La Red teje
una sola palabra?
La Red Sueña
que alguien
la teje y desteje
y sabe que nunca
dejará de ser Red.
¿La Red congela
el sueño
o sueña el sueño?
La Red no es el Poema.
Rolando Gabrielli©2006

EL Poema dentro del Poema

El Poema nace
dentro del Poema,
respira, no vé.
Sus primeras palabras,
que no lo son,
nadie las conoce.
El Poema,
lentamente,
va buscándose asimismo,
como si se reconociera
en cada una
de sus palabras.
Pero,
nunca se asoma,
de cuerpo entero.
Se sabe único,
irrepetible,
Poema dentro del Poema.
Sólo se reconoce,
en un lector verdadero.
Rolando Gabrielli©2006

martes, septiembre 12, 2006

Con el sello de los Beatles

LA BANDA DE LIVERPOOL CON SU SELLO REAL

La leyenda del cuarteto de Liverpool siempre tuvo sello propio, y desde hace muchos años ingresaron en el juego de la inmortalidad. Love, love me. /Cariño, quiéreme /You know I love you, /Sabes que te amo /I´ll lways be true, /Siempre te seré fiel /So please, love me do. /Así que por favor, quiéreme/ Whoa, love me do. 1962 y se instalaron para siempre en el corazón de la gente. Ahora retornan en el popular gesto de una estampilla, un sello postal que viajará por el mundo con el rostro de sus seis carátulas más famosas. Help", "With The Beatles", "Revolver", "Abbey Road", "Let It Be" y "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band". Algo parecido a un sello musical, así que cuando abra una carta, seguramente sentirá la melodía popular, íntima, futurista de los Bleatles, los muchachos que reencantaron toda una época y más. El P.O. Box como el Yellow submarine, traerá la ansiada carta con las antiguas melodías que siguen en boga, esas palabras que rinden un homenaje al corazón, al espíritu de una època, de las cosas sencillas, al tiempo profundo que nunca pasa de moda.

Se descolgaban sus canciones, en las radios de la época, como un verdadero milagro y los econtrábamos verdaderamente fabulosos, asombrosamente nuevos, siempre presentes en nuestra historia cotidiana. Nacieron en un Sótano, en la profunda soledad adolescente, la búsqueda, en ese clima de rebeldía y desamparo. En un Sótano de Liverpool, en el barrio de West Derby, y allí dieron su primer concierto bajo el nombre de The Quarryman. La banda al poco tiempo, con la inclusión del baterista Pete Best, se comenzó a llamar; The Silver Beatles. Casbah Coffee Club, es el nombre del local donde actuaron, la misma casa patrimonio de la madre de Best, quien les facilitaba el Sótano para que el grupo ensayara. Así arrancaba la leyenda, que no se detendría, ni aún cuando el grupo se disolviera y ni después del asesinato de J Lennon, en Nueva York, a manos de un fanático. Habían nacido para la "eternidad", no sólo porque se siguen escuchando con veneración, sino porque sus nombres forman parte de la cultura, de la música popular. Eso permanece por los tiempos. Las personas se identifican con lo que no pasa de moda. Estos sellos irán de mano en mano por el mundo y Los Beatles volverán a escucharse en el rumor las palabras de esas cartas. La música tiene ese poder mágico: trascender los tiempos.

Rolando Gabrielli©2006

domingo, septiembre 10, 2006

Oh soldado, no has muerto




Oscuro, el día oscuro,
atravesado en la noche
de Chile
No invierto un centavo
en la tragedia
Que el neoliberalismo
pague esta deuda eterna
El primer soldado de Chile,
se orinó en la patria,
ya muerta.
¿Se arrepentirá
cuando carguen su ataúd
los desaparecidos de Chile?
¿Y si un cuervo levantara
su capa y volaran
hacia la muerte
con sus alas negras
de sátrapa?
¿O si la noche
muerta de risa
se lo llevara?
Aplausos, aplausos,
bis, bis.

Rolando Gabrielli©2006

LA NOCHE DE CHILE
Chile,
la noche de Chile,
es rojo copihue
de desencanto,
luz de sus doradas ánimas,
el largo túnel de Chile.
Desierto, mar, cordillera,
grandes lagos, hielos muertos,
el sol de Chile,
una negra bocanada.
2
Sangrantes coplas,
del largo mantel blanco
de Chile.
Memoria, memoria,
de los muertos,
la dura piedra,
de los vivos,
estos caminos inciertos.
3
Chile,
tu noche secreta,
rojo canto de amapolas,
rosa del negro espanto,
que mueran los vivos,
que nazcan los muertos.
Chile,
la insurreción del miedo,
tu cuerpo tirado por carrozas
de pétalos rojos, aire
de estos huérfanos,
tan sólos en el viento.
4
Chile, Sí, ay, ayayay,
quien te roba tus pies,
corta tus manos,
ciega tus ojos,
te convierte en ataúd,
campo santo,
invierno y primavera.
5
Chile,
tus noches sangrientas
Chile,
adónde tu larga noche
de espanto
Chile no hay noche
más oscura
que la noche de Chile
y todo su oscuro espanto.
Rolando Gabrielli©2006

viernes, septiembre 08, 2006

MANHATTAN



















Manhattan,
vivos días desolados,
luz de los muertos,
ilumina a Manhattan,
en este mar de cenizas,
de torres muertas.
Septiembre quema el viento y más
de estos torpes tiempos.
¿Las golondrinas pesan
más vivas
que muertas?
Es Manhattan,
no he caminado
por otra oscuridad,
bajo la nieve de ojos
tan ciegos.
Qué sorpresa, Manhattan,
en esta primavera
a la muerte le chirrian
los dientes,
no son de oro, ni de plata,
pero se ven relucientes,
frente a la vida,
frente a la muerte.
Manhattan,
ven, vamos,
a recorrer la ciudad,
donde exista futuro.
Rolando Gabrielli©2006

jueves, septiembre 07, 2006

martes, septiembre 05, 2006

92 alas

La poesía chilena sigue batiendo récords./ Dos premios Nobeles en el siglo XX. Dos candidatos al Premio Nobel en el siglo XXI./Es hora de levantar una piedra/para que respire un poeta. R.G.

92 alas

tiene el antipoeta

y sigue volando,

pájaro madrugador,

empuja ataúdes, estrellas,

amores, locos amores,

se reproduce en las viñas,

en los cementerios de vivos

y muertos.

El barranco de Parra,

permanece inmóvil,

sigue volando alas

en su desierto,

mientras un niño

toma su mano y le dice:

abuelito Kafka,

la sopa está servida,

el castillo ya se desmoronó

en la arena.

Rolando Gabrielli©2006

domingo, septiembre 03, 2006

GOTÁN QUERIDO




Gotán querido,
viejo gabán
de todas las primaveras
a quién enseñas
tus quimeras, Buenos Aires,
tus pasos de gran ciudad.
Gotán querido,
puerto sin olvido,
farol, luz que brilla
por tu ausencia,
ciudad de un gran amor,
río que se hace mar,
para vivir con Vos.
Buenos Aires,
Gotán querido,
viejo gabán
de todas las primaveras,
a quien enseñas
tus quimeras.
Buenos Aires,
tus pasos de gran ciudad.
Farol, luz que brilla
por tu ausencia,
Gotán querido,
viejo gabán
de todas las primaveras,
deja que el tiempo
marque el compás.
Buenos Aires,
tus pasos de gran ciudad,
río que se hace mar
para vivir con Vos.
Rolando Gabrielli

Cuando iba al Black and White, un viejo bar en el Centro de Santiago de Chile, a escuchar tangos con el poeta Jorge Teillier y a beber unos roncos vinos tintos, me detenía en la soledad del mediodía, cuando las copas ya estaban encendidas, buscando vanamente donde crecía y moría el tango. El tiempo se detenía en el pulgar de la tarde y la atmósfera se convertía en una mancha de olvido, la ciudad, nosotros, le pertenecíamos en cuerpo y alma al tango. Santiago naufragaba en su inocencia provinciana, herida de nostalgia, se adentraba en el sopor de sus días. Los clásicos, Por una cabeza, Malena, Volver, Mano a Mano, Sur, Nostalgias, encendían las horas y no dejaban que el tiempo transcurriera o si en verdad fuera a suceder, que se hiciera tango. El tiempo se hacía verbo, carne, fe, porque el tango es también letra no escrita. Las conversaciones eran meros cuchicheos en medio de las copas y la voz rotunda del cantante de turno, porque el tango es presencia, despliegue inusual. Teillier alzaba la copa y con su pañuelo rojo entallado parecía formar parte de la orquesta, y bien pudo alzarse con el bandoneón. Volver... "Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos se van marcando mi retorno...Son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos hondas horas de dolor...
Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor... La vieja calle donde el eco dijo tuya es su vida, tuyo es su querer, bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver...con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien...Sentir...que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra. Vivir...con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez... " o
Nostalgias...
"Nostalgias de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca, como un fuego, su respiración. Hermano, yo no quiero rebajarme, ni pedirle, ni llorarle, ni decirle que no quiero más vivir... Desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud. Gime, bandoneón, tu tango gris".
Después las calles de Santiago conducirían los restos de la tarde gris... Las letras emblemáticas encendidas en la pista y nosotros adivinando el parpadeo en la ciudad mítica de Borges, Arlt, Gardel, Gelman, desde luego, instalado allí con uno de sus más grandes admiradores y conocedores: Jorge Teillier. Buenos Aires aterrizaba inmensa, espléndida, en el follaje urbano de los sueños ese mediodía espeso en el Black and White. Las tablas húmedas de vinos, las paredes, el aire, el aire que respirábamos allí, lrejos del tumulto de la gente...
El tango no tiene fronteras, por eso posee futuro y también porque es de raíz popular y vida del arrabal. Estos apuntes, que comentarán el reciente campeonato mundial ganado por una pareja colombiana, los ilustran dos pinturas que quiero mucho y que en su momento me enviaron con pasión de tango. Tienen una leyenda, que ya es letra de tango, vida, vivida y por vivir.
"Durante este año he sentido muchas cosas "junto" a ti...ahora...siento frustración, desasosiego, tal vez por eso trabajo contra las paredes, para ver si se abren y me dan paso...buenas noches amor, cuídate..." En esas paredes, tan lejanas y próximas, se construía una historia sobre un caballete de paredes que más temprano que tarde se abrirían para dar paso a la pasión que el tango siempre anuncia, porque su vocación es el deseo, definitivamente. Es fruto de lo que se conquista, pelea y se va, del sueño que queda, la áspera realidad, pasión única vivida y por vivir. El tango siempre se la juega en su letra y en la pista, en la pasión real, por eso siempre permanece, aún en la nostalgia, en la orilla misma de la vida, donde el fruto pareciera añorar su cáscara. Sé que esas paredes tienen dibujadas una pareja que las traspasa y vuela. No es un mito, sino una realidad, porque allí la Utopía es cuerpo, alma, deseo, la pasión con la que el tango se oxigena y respira, para volver amar. La ley del tango es la pareja.
Fue una pareja de colombianos, Diana Giraldo Rivera y Carlos Paredes Ángel, quienes llevan seis años bailando juntos y ganaron el campeonto Mundial de Tangos de Buenos Aires, Argentina. Él, diseñador industrial y ella, instrumentadora quirúrgica. El año pasado habían sido semifinalistas en esa misma competencia. Traían el ritmo en el alma y sólo faltaba armonizarlo con la suela de los zapatos y tacones de Diana. El tango tiene vocación de entrega y lo hizo con estos dos caleños.
Rolando Gabrielli©2006

Limbo City


a SC, quien conoce esta historia

Rolando Gabrielli abandonó Limbo City cuando había cumplido su mayor ambición en la vida: ser un extra de una película de Raúl Ruiz, (La Colonia Penal) que se estrenaría veinte años después en un lugar de Italia. Cumplía con generosa vocación con sus ancestros y su destino de escritor inédito en un país que se borraba con él en la escritura y el gaseoso smog que producía la joven, inédita, despiadada dictadura castrense.

Cuando entró en sospecha que ya habitaba en el país del borrón y cuenta nueva, sólo recogió una maleta blanca con algunas ropas de invierno y verano, siete u ocho libros que creyó indispensables y cruzó la cortina de hierro, y ya el país del largo pétalo era un crespón negro oxidado en las manos de un soldado del Séptimo de Línea esperando enrolarse en el Ejército de Salvación para seguir la guerra del absurdo.

Comprobó el sujeto de marras que era totalmente anónimo, salvo un poema en la revista Trilce, otros dos en una publicación bancaria, una crítica sobre un poeta peruano en la revista Cormorán y un elogio de un prosista de viejo cuño, para saber que estaba limpio de polvo y paja, y se dirigió al aeropuerto una madrugada ácida, aceitosa, acerada del 11 de junio de 1975. Con un Primer Premio en Poesía, Una mención en narrativa en México, otras premiaciones en la Universidad de Chile, algunos vagos méritos becarios y profesionales, comprendió que la historia hasta ahí había llegado. No olvidaría jamás el verdadero verso que hizo escuela como himno de la Junta Nacional de Gobierno: me gustas cuando callas, porque estás como ausente. Un, dos, tres momia, el país se acabó. Tugar, tugar, salir a buscar. Manbrú se fue a la guerra y ya no volverá.

Pasó sin la codiciada L del momento los controles aéreos y voló a Bogotá, Colombia, ya herida en plena guayaba existencial por el plomo y la corrupción de los caballeros con sus armaduras liberales y conservadoras. En la noche colombiana ejerció como Corresponsal Extranjero y un día partió al Istmo de Panamá, la llamada cintura de América, donde se descubrió el océano Pacífico y se instalaron los españoles para conquistar América del Sur, y acumular el oro que trasladaban por el Camino de Cruces a sus barcos rumbo a la metrópolis imperial, cuando no se los robaban los corsarios ingleses. Donde Balboa perdió su cabeza, el Conde de Lesseps se hundió en el escándalo de Panamá, el pirata Francis Drake fue sepultado en Portobelo, Gauguin no pintó un solo cuadro en Isla Taboga y en una de sus independencias murió un chino y un burro. En el país de tránsito volvió a ser Corresponsal Extranjero, funcionario internacional, director de una revista, funcionario de la UE en el proyecto Tips On Line, editor de suplementos especializados, conceptualizador de objetos, marchand y desempleado, entre diversos oficios. En el interin, viajó por América Latina y llegó a Chile en algunas ocasiones, y se encontró con Raúl Ruiz en el centro de Santiago, cuando ya había perdido su L, el maestro del cine, y le pareció que se volvía a cerrar el círculo vicioso de este largo metraje.

Testigo del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y de la Invasión a Panamá, del 20 de diciembre de 1989, vio como cambiaba el país austral de una empanada a una vuelta de campana. Estuvo en Macondo, y le pareció kafkiano. Nuevas Menciones literarias en Panamá, cuento infantil y Poesía, millares de artículos en América latina, Europa y en los medios locales, ediciones especializadas en banano, un discurso presidencial, asesorías, análisis económicos, estrategias, comentarios radiales, brochures, congresos, representaciones internacionales, OEA, Strossner, Junta Sandinista, Apartadó en el infierno de Colombia, negociaciones del Canal de Panamá, el gran vicio del periodismo en todas sus facetas. Noches de hoteles y pasillos, reuniones, Isla Contadora en el Pacífico istmeño, vuelos horrorosos por los cielos del istmo centroamericano montado en truenos, rayos y centellas. Todo el tiempo del mundo en Casa Blanca, aquí, en el pasillo de las conspiraciones, Graham Greene, Gabriel García Márquez, Chuchú Martínez, Ellsworth Bunker y un listado que serviría para escribir las Mil y una Noches.

Transcurrieron 31 años y el tránsito se hizo espeso. La maleta blanca aún en la terraza, amarillenta, semidormida en sus propios sueños y viajes. Nuevos libros de Poesía, uno de Cuentos, ensayos, dos novelas en curso y el anónimo pedaleando en bicicleta sin pedales por Internet barranco abajo como debe ser y hacer la verdadera escritura.

Todo autor debe ir en búsqueda de la perfección de su propio errático oficio. Enfriarle la sopa al lector si fuera necesario. Ponerlo a sudar en seco, como si todo fuera real, le perteneciera, y asistiera a su propio funeral desde la azotea del tiempo. Instalado ya a unos metros de la selva istmeña, siguiendo el curso de las ardillas, las visitas de tucanes, culebras, monos, pájaros carpinteros, las aves coloridas de Panamá y su vegetación exuberante que crece en la piel si te descuidas. Aterrorizado por los comején, devastadores de casas, maderas, libros, la honra de todo escritor.

Sabe, a ciencia cierta, que la vida continúa, qué frase cursi, pero real. Recuerda cuando le pasó a los tres años un automóvil por encima y quedó en un hueco. El día que a los dos años y medio seguía a los canutos (evangélicos) desde la esquina de su casa, donde después vería pasar a la perra Laika y a Yuri Gagarin.. La lluvia detrás de los visillos de Coronel Godoy 086. Un viaje en tren al sur de Chile. Los días de trabajo en el Cajón del Maipo. Las soleadas primaveras en los prados del Pedagógico de la Universidad de Chile. Los vinos en Las Lanzas. Las noches agrias, suspendidas, alucinadas, en Il Bosco. Las pastas en la Trattoria Di Carla, Los Lomitos en La Fuente Alemana, Los bistec a lo pobre en el Chez Henry y las lazañas del Candil. Las madrugadas en La Vega Central con las sopas de marisco. Los partidos de fútbol en la Pila del Ganso. Cuando salimos campeones de todos los Colegios de Santiago con la selección del José Victorino Lastarria. Las canciones de Rolando Cárdenas. Los ridículos y pretenciosos manifiestos de los poetas principiantes. Las aureolas de humo de la poesía. Una noche, un río, el mar, las calles de Santiago bajo los aromos. Todos los otoños. El día que guardó dos maletas de libros en el gallinero de mi casa. Y al día siguiente encontró un trébol de cuatro hojas en el Parque Forestal. Un almuerzo al mediodía con José María Arguedas. Una conversación con Roque Dalton en La Habana. La noche de Parra y Lihn en un pequeño apartamento. El Presidente Allende saludando desde el balcón de la FECH. Los bares con Jorge Teillier. Las conversaciones en la casa de Waldo Rojas. El poema que nunca escribiré. Mi Madre, siempre mi Madre, en el amanecer de cada día como si el tiempo volara de sus pies.

Me quedo con la insurrección permanente de la palabra. Sin nada bajo el poncho, como debe ser la vida, de frente. Con el amor, con el amor, definitivamente. Amor la ola que te trajo a mi orilla.

Rolando Gabrielli©2006