sábado, diciembre 05, 2020

El alma vino al cuerpo


 A Paulina, mi hija

El alma vino al cuerpo,

así, dijo, se recupera una vida,

en vilo estaba, sí, suspendida,

como si ya no viviera,

atada, digo, al aire

que la sostiene.

Si has visto un pájaro

en una rama probando el vuelo,

ya sabes de qué hablo,

no se necesitan más palabras.

Rolando Gabrielli©2020

jueves, diciembre 03, 2020

Vivo en una burbuja



Vivo en una burbuja,
solitario,
con mi dócil sombra.
Soy un astronauta
orbitando mi propia atmósfera,
bajo un sol calcinante
y una luna distraída
que no se perturba
por nada del mundo.
Afuera,
pareciera que va a llover.
Rolando Gabrielli

martes, diciembre 01, 2020

Fiorito infinito


La vida de un astro,

brilla cuando

está más alto

y en soledad,

muere,

es polvo de esa estrella

que cae

silenciosamente.

Rolando Gabrielli©2020

sábado, noviembre 28, 2020

Somos los espantapájaros


Somos los espantapájaros

del futuro,

esperando una buena cosecha,

alimentarnos con esperanza,

como las aves de Dios

y emprender el vuelo,

sobre los arrozales y el trigo,

 creciendo silenciosos 

 en la pradera,

de la palabra.

Lo que el viento

trae a la noche,

son las alas, digo,

el porvenir..

Rolando Gabrielli©2020




 

jueves, noviembre 26, 2020

La poesía no es un pretexto

https://letralia.com/ciudad-letralia/fechado-en-panama/2020/11/26/la-poesia-no-es-un-pretexto/

miércoles, noviembre 25, 2020

LA INVISIBLE MANO DE D1OS

 

El fútbol se hizo, quizás, el autogol más grande de su historia: dejar  morir a Diego Armando Maradona, el Gardel del fútbol argentino. Hijo de la genialidad  y de la pobreza, el pibe,  el Pelusa  inolvidable de Villa Fiorito, enluta con su partida a la más alta expresión del fútbol mundial, y desde luego, a su amada Argentina, a su gloriosa camiseta,  la albiceleste, que llenó de gloria y paseó con orgullo por los estadios del mundo.

Un cebollita que creció como el Obelisco porteño y tocó el Olimpo con la gracia de su cabeza y pies, un talento para brillar entre las multitudes, que no dejaron de ovacionarle y que despedirán con respeto, tristeza y agradecimiento a su fantástico 10.

Los ídolos  viajan  por generaciones en la memoria de  los pueblos, no mueren, y no es una frase, se convierten en leyenda, siguen jugando, llenando de alegría  nuestros corazones y quedan para siempre en el recuerdo y la historia, porque ellos hacen la historia.

Cuando se apaga de improviso una estrella que dio tantas alegrías a su país, a millones, vivimos momentos más oscuros, tienen tanta energía y luz estos astros, que nos dejan a tientas con su partida. La vida es un cometa, fugaz, como la palabra adiós, aunque el espíritu sigue haciendo su trabajo en el más allá.

Diego Armando Maradona era mito en vida en un país donde el fútbol es una religión. El Papa argentino Francisco, es un hincha del San Lorenzo de Almagro y en Argentina existe una segunda lengua, que es  el fútbol y se habla en la mesa diaria, los asados, estadios, en el Congreso y desde la propia presidencia de la república, y no distingue razas, géneros, ni clases sociales.

Maradona abrió las puertas del cielo a  toda una generación de argentinos y a los amantes del fútbol en cualquier estadio del mundo. El 10 nos enseñó coraje, pasión, belleza, fantasía, alegría, actitud, orgullo, valentía, amor incondicional por un deporte que es pasión de multitudes.

 Todo parecía estar contenido en esa gambeta prodigiosa con que se desplazaba en la cancha y encaraba las defensas y los arqueros, su temida y fantástica zurda, que hizo estallar los estadios una y otra vez.

Un personaje   fuera y dentro de la cancha, marca registrada  argentina  global, 
 estrella  discutible, pero indiscutida, brilló durante toda una época con luz propia  y también luchó fuera de la cancha contra los fantasmas que le acosaban  en su interior. La intensa vida que llevó no le dio cuartel hasta el fin de sus días, pero se mantuvo como ese pibe que  venía de una Villa Miseria y apostó a los de su clase, sin dejar de invitar a todos al gran banquete y espectáculo del fútbol. 



PD. Diego, querido, soy de otra generación, nunca te vi jugar en la cancha, solo los videos. En repetidas ocasiones  me preguntan, quien es el más grande, Pelé, Maradona o Messi. Mi respuesta siempre  ha sido una. Vi jugar a Pelé muchas veces en Santiago de Chile, un extraordinario jugador, el mejor de su época. Tuvo la fortuna de jugar acompañado de los mejores jugadores de su tiempo. A ti nunca te vi jugar, pero  eres sin duda el mejor de tu época. No jugaste al lado de las estrellas brasileñas, siempre llevaste el equipo adelante, sacaste Campeón al Napoli, un equipo modesto. Messi también ha jugado con grandes jugadores a su lado y es el mejor de su época. El fútbol ha cambiado radicalmente desde el 58 en que Pelé ganó la copa del mundo en Suecia. Cada época es incomparable.No es cuestión de trofeos, ni números. El fútbol es una religión que en cada época tiene uno o dos  dioses, tú fuiste uno de ellos. Gracias por tanto corazón, algún día iba a fallar.
Rolando Gabrielli©2020



domingo, noviembre 22, 2020

Viajé en la memoria


 Viajé en la memoria de tu memoria,

fue quizás mi  pasado,

 un  sueño por construir la quimera

de aquellos días.

Íbamos en una carretera sin fin,

reíamos, solo interpretábamos

la promesa  de un paisaje,

los días que podrían hacer

posible la realidad.

Rolando Gabrielli©2020

viernes, noviembre 20, 2020

Es un mar


 

Es un mar, siento un mar

en la ventana que trae la lluvia,

pareciera el resonar de las olas,

una playa  de la infancia

no deja de crecer en el caracol

de la memoria.

El agua no cesa en esta oscura noche,

la casa es mi arca,

la ciudad pierde sus huellas,

hay pasos  que no se volverán a escuchar.

Rolando Gabrielli©2020

Hoy es veinte


 

Hoy es veinte, un número inolvidable,

pensemos en la belleza de un poliedro,

sus caras en tres dimensiones,

las pirámides,

geometría del misterio.

Las matemáticas  lo definen

como un número semiperfecto,

la perfección es para los dioses,

nosotros hablamos de un número base

de la numeración maya.

El 20 solo, se ve impecable,

comienza a llamar la atención,

si se repite como este año.

Rolando Gabrielli©2020

miércoles, noviembre 18, 2020

Santiago, mi vieja parroquia

Santiago, mi vieja parroquia.

Oh, señora resuenan pasos

De un valle de olvidados

En la memoria de los caídos

Que partiendo no se han ido.

Mi pastora de ovejas descarriadas

Amaos las unas y las otras

Al precipicio van balando.

Somos el despeñadero

De nuestros propios actos

Y de voces que lo van anunciando

En estas horas muertas

Que sus fantasmas liberan.

Lobos, a fin de cuentas,

Que no cambiarán de piel.

Rolando Gabrielli©2020

 

Rutina

Amanece,/
me lavo las manos,/ 
alguien invisible/ 
acecha mi rutina,/ 
cubro mi boca,/
no dejo salir palabras/ 
que puedan incriminarme,/
ni ser mal interpretadas./
En silencio/  
abandono mi sombra./
 Rolando Gabrielli©2020

jueves, noviembre 12, 2020

El amor
es un camino
 y los caminos
 se bifurcan,
para allá,
 para acá.
Puede ser
 Norte o Sur,
Este u Oeste,
y el punto cardinal
 que cada quien
 decida tomar. 

Rolando Gabrielli©2020

miércoles, noviembre 11, 2020

Dibujo tu rostro

Dibujo tu rostro/ 
no dejas de mirarme/
 el trazo sigue su curso/ 
y me digo, vas convirtiéndote/ 
en la realidad tangible/ 
de lo que pudimos haber sido/
 La línea se detiene finalmente/
 en tu boca/me deja sin palabras/
 Un rostro es un rostro -me digo- 
puede perderse en una multitud/
 en una estación del metro/ 
y ser reencontrado/ 
en la cicatriz de la memoria
. Rolando Gabrielli©2020

martes, noviembre 10, 2020

Qué prisas llevan

Qué prisas llevan/ las palabras, poeta,/ sin rimas, solo tu nombre,/ Ricardo Reis, Álvaro de Campos,/ Alberto Caeiro,/ como quiera te llames,/ Fernando Pessoa. Rolando Gabrielli©2020

domingo, noviembre 01, 2020

El limonero crece

El limonero crece/
 en el fondo del patio,/ 
como tu sombra en la noche./ 
Nada es màs limpio/ 
que el sueño en la oscuridad/ 
libre en el horizonte/
 y al despertar crecerà/ 
como el limonero/
 en el fondo del patio,/
 en silencio y libertad./ 
Cuando recojas sus frutos,/
 el aroma te llevarà/
 a mis palabras,/
  Rolando Gabrielli©2020

jueves, octubre 29, 2020

Los Hippies

Los Hippies,/
 diosas y dioses de una misma Libertad/
que nunca se apague la llama/
palabras para la eternidad/
Que los muros caigan en silencio/
esa sea la ùnica verdad.
 Rolando Gabrielli©2020

miércoles, octubre 28, 2020

Espacio, Tiempo, Luz (Arquitecto Enmanuel Mastroianni)

Atemporalidad, tan sólo fragmentos de nuestra existencia. Palabras, tan sólo la más real y pura expresión de comunicación del Hombre. HOMENAJE AL DÈCIMO QUINTO ANIVERSARIO DE ESTE BLOG

Nadie màs que tù

Nadie màs que tù/ gratifica/ este oficio solitario/ lector/ ùnico, anònimo/ latiendo como esta pàgina/ cuando escribo/ sin conocerte/. Rolando Gabrielli©2020

FELIZ ANIVERSARIO A TOD@S/OS: 15 AÑOS

Es cierto, los Blog son del siglo pasado y yo pertenezco a esa època. Fue a finales de los 90 cuando surgió esta modalidad, un diario, una bitácora, le gente contaba su vida, pero rápidamente evolucionò para informar sobre temas interesantes. Esta página nació en Curanipe, un balneario del sur de Chile, hace 15 años hoy 28 de octubre del 2020. La cita ha sido ininterrumpida: 15 años, 180 meses, 5475 dìas, casi 4000 textos, unas 6000 imàgenes, y tu Amig@/o lector. La poesía ha estado en el centro de las palabras y los sentidos. No necesitamos màs para saber quiènes somos, por què leemos y escribimos. Gracias.

domingo, octubre 25, 2020

Utopìa

Utopìa
utopìa/ utopìa.
 No repitas/ 
la palabra,
sigue soñándola.
 Rolando Gabrielli©2020

viernes, octubre 23, 2020

Fui anònimo

Fui anònimo,/
 invisible,/ 
jamàs ausente,/ 
quizàs/ algo distraìdo,/ 
un poco trivial,/ 
nunca còmplice,/
 prisionero sì,/ 
tal vez,/ 
de unas pobres/ 
circunstancias,/ 
poco poèticas,/
 podrìa agregar/
 en mi defensa./ 
Rolando Gabrielli©2020

jueves, octubre 22, 2020

Que feo, lo feo

Què feo,/ lo feo que son/ los lugares feos/, los cultivan y exhiben/. Es un culto, termina siendo,/ a la fealdad./ Nunca comulguè/ con esos sitios,/ que se van arrinconando y la fuerza de la costumbre,/ verlos todos los días,/ pareciera suavizarlos/ en ese glamur que lo feo/ sabe enseñarnos,/ por encima de toda estètica./ Rolando Gabrielli©2020

miércoles, octubre 21, 2020

La sombra de Kafka

La sombra de Kafka/
 en la soleada plaza de Praga,/
 se sienta a mi lado./
 He viajado mucho, me dice,/ 
agotada, pregúntame,/ 
iluminada por el resplandor,/
 ha dejado el cuerpo de Kafka,/
 impecablemente vestido,/ 
erguido sobre las viejas piedras/ 
de la plaza de Praga, al joven Franz,/ 
que remaba por las plàcidas aguas/
 del Moldava, ejercía la abogacía,/
 y nos revelaba el futuro/
 con su literatura fantástica,/
 inocentemente kafkiana./ 
Larga vida, le dije, a la elegante/
 sombra kafkiana./
 Rolando Gabrielli©2020

lunes, octubre 19, 2020

El ojo de la multitud

El ojo de la multitud, no siempre duerme/ aùn a veces ciego/ te observa y puede retratarte,/ con su propia mirada interior,/ descorrer el velo invisible,/ aparentemente y capturar,/ tu mirada a la multitud./ Rolando Gabrielli©2020

domingo, octubre 18, 2020

La vieja vasija

a mi madre en su 105 aniversario 
 La vieja vasija/ 
alguna vez tuvo agua/, 
ese mediodìa sonreìamos/
 a la vida y el futuro/. 
Como todas las cosas/
 el tiempo pasò por ellas/
 y nosotros indiscutiblemente/
 El barro vuelve al barro/,
 hijo de una misma costilla 
retorna a su origen,/
 como todas las cosas,/
 que verdaderamente/
 nos pertenecen./ 
Rolando Gabrielli©2020

viernes, octubre 16, 2020

Oraciones del hombre

La belleza,/ 
si es intocable,/ 
no es belleza./
 La palabra,/
 si no dice nada,/ 
no es palabra/ El silencio,/ 
si solo es silencio,/
 no es silencio./
 El amor,/ 
si es amor,/
 nunca dejarà/ 
 de ser amor./ 
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, octubre 14, 2020

Veo a Baudelaire

Veo a Baudelaire/
 en su foto de taimado/ y me mira/ 
como si viniera/ 
de su primera comunión,/
 libre de pecado./ 
Si escribir poesía,/
 me digo,/
 con su prodigiosa voz/
 de albatros herido,/
 fuera su pecado y condena, 
todos debiéramos acudir/
 a su tumba de profeta,/
 con flores del bien y del mal,/
 en señal de admiración/
 por tanta poesía./ 
Rolando Gabrielli©2020

martes, octubre 13, 2020

Pàjaros, Pàjaros

Pàjaros, pàjaros,/ 
a sus sueños vuelan./
 Alas, alas,/ 
a nuestra libertad,/ 
llegan./ 
Rolando Gabrielli©2020

lunes, octubre 12, 2020

Sonora, Sonora

Sonora, Sonora,/
 son los huesos del desierto,/
 reclaman un destino sus voces./
 Están vivos los muertos bajo tierra,/
 hablan en Sonora de sus vidas truncadas/
 y a Mèxico hacen respirar esa herida./
 Sonora los busca y el desierto/
 los va a entregar al ùtero materno,/
 donde nacieron y volverán a nacer./
 Ningùn desierto, por àrido que sea,/ 
deja de tener espíritu, ni olvida su soledad./
 Los muertos de Sonora se están alzando/ 
bajo las piedras, en los caminos sin nombre/ 
y contaràn sus historias finalmente./
 Rolando Gabrielli©2020

jueves, octubre 08, 2020

LOUISE GLUCK: la poesía vuelve al Nobel

La loterìa del Premio Nobel de literatura, no es nueva y la Academia Sueca, renovada, luego de un traspié histórico, nos demuestra que no hay favoritos y que este 2020 es un año de sorpresas para algunos y postergación para otros. Me confieso muy lejano a la obra de Louise Gluck, la poeta norteamericana ganadora del Nobel y que ya el ex presidente Barack Obama habìa hecho un notable reconocimiento en la Casa Blanca, donde la poesía precisamente no es la especialidad de la casa. Lo que resulta relevante es la puesta ad valoren del genero poesía y femenino, dos reconocimientos interesantes en tiempos de pandemia, en medio de un escenario distòpico realmente que todo se ajusta en la medida de cómo vaya transformándose la incertidumbre en sì misma. La distopìa està en curso, no es nueva, pero se ha acrecentado y amenaza con acelerarse aùn màs, sin querer ser alarmistas, porque un cambio drástico para que la humanidad tome un curso màs aceptable, sostenible en una palabra, se requiere algo màs que una vacuna milagrosa. La sociedad no es perfecta, quizás como apuntan las escrituras, lo fue durante un tiempo, con la primera pareja, hasta que perdieron el paraíso y las páginas que se fueron escribiendo en adelante, no son las màs idílicas o las menos conflictivas. Gluck leìa pasajes bíblicos en su formación, un hijo se llama Noè y estudiò a fondo el mundo grecolatino y se subió al diván para autoanalizar su yo producto de una anorexia y conflictos con su madre. No nos alejemos de Louise Gluck, 77 años, neoyorkina, profesora de la Universidad de Yale, autora de diversos poemarios y ensayos, galardonada previamente con el Pulitzer, La medalla Nacional de Humanidades, el National Book Award el 2014, laureada también en Estocolmo con el premio Transtromer, promovido en memoria del último Premio Nobel sueco, fallecido el 2015. Gluck, nieta de judíos húngaros, no era una desconocida en Suecia, ni en el idioma español, ya que ha sido traducida por la editorial Pre Textos. Se ha dicho, una mujer común y corriente que desde su propio interior y de las cosas, la naturaleza, trasciende y universaliza la vida sencilla, afirman de alguna manera la Academia y sus editores. Ella sostiene asimismo en El iris salvaje, Ararat, Averno, una interpretación visionaria del mito del descenso de Persèfone al infierno en el cautiverio de Hades, el dios de la muerte, reconoce y destaca la Academia. Gluck ha publicado otros cuatro libros que los estudiosos han puesto en la balanza del Nobel: Las siete edades, Vita Nova, Paderas y Una vida de pueblo. Una de las claves para acercarnos a los mèritos de la autora según la Academia sueca, es su capacidad para mezclar los mitos griegos con el presente, y diría, como los filósofos, hacerse continuas preguntas, para buscar y trascender su verdad ìntima. La poesía de Gluck pone a brillar además aquello que se oculta y en lenguaje cotidiano pareciera hacer oìdos sordos a la mirada. Sobresale, para aquellos que están en el oficio y comienzan, mejor aùn, una obsesión por escribir cada vez un libro diferente al otro. Algunos sostienen que en toda su vida han escrito el mismo poema. Cosas del oficio, marcas personales de cada autor, vivencias y aproximaciones indiscutibles a la palabra. Es muy valioso observar a través del oficio, de lo dicho y no dicho, lo confesional de alguna manera, como se reescribe una vida diariamente una hoja de papel, como pareciera reconocerlo en alguno de sus ensayos, ver que la poesía, la escritura, este privilegio de asumirse asimismo, también es palabra de salvación. Por esa huella, tal vez encontremos lo màs valioso de un autor. El mayor reto para leerlo, es esta invitación a descubrir, revelar su ser. Reconozco que las traducciones no me satisfacen del todo, en poesía se pierde mucho y a veces, el poema adquiere una simpleza tosca, pero mi inglès es de aeropuerto, no puedo exigir màs. La Academia, me parece, hace un reconocimiento a la poesía, un gènero, oficio, poco cotizado en el mercado y algo alejado de las ùltimas premiaciones suecas. Al mismo tiempo solo 16 mujeres han ganado el lauro, que ya cuenta con 113 premiados. Sirena es uno de los poemas citados por la prensa: “No quería irme a Chicago contigo./ Quería casarme contigo, quería / que tu mujer sufriera. / Quería que su vida fuera como una obra de teatro / en la que todas las escenas son tristes. / ¿Piensa así / una buena persona?” Louise Gluck, confesò en una entrevista que querìa ser actriz, pero descubrió que no tenía dote alguna para ese papel y que en verdad deseaba que le aplaudieran. Dentro de poco la saludarà un rey escandinavo y como en un cuento de hadas, le aplaudirà el mundo de las letras. Rolando Gabrielli©2020

martes, octubre 06, 2020

El agua permanece

El agua permanece de tantas maneras/
 y sus lluvias memoriosas escurren/
 làgrimas que el hombre recoge/
 con sus pobres manos/ para un jardín de invierno.
 Esta noche se escurren/ 
como la arena en un reloj/ 
y convierten tus ojos en un mar/ 
de naufragios sobre aguas nuevas/ 
que caeràn de un cielo limpio/ 
al infinito mar de una profunda espera/
 de mareas que lunas viejas nos guiaràn.
 Rolando Gabrielli©2020