jueves, octubre 11, 2007

De la manga sueca...Doris Lessing



Ahí está la británica Doris Lessing, sentada frente a la puerta de su residencia en el número 24 de alguna calle del Reino de Inglaterra,(oeste de Hampstead, al norte de Londres) como una dueña de casa, asediada por los fotógrafos y sus flash inmortalizándola como el Premio Nobel del 2007. No figuraba entre los favoritos de este año, pero reunía las condiciones de época en que se están moviendo las decisiones de los académicos suecos para otorgar el máximo lauro de las letras globales. Doris Lessing, una antigua y destacada activista feminista, tenaz opositora al racismo sudafricano, nacida en Irán, criada en Rodhesia, desplazó a los grandes favoritos: el italiano Claudio Magris y el norteamericano Philip Roth.
Con una larga y premiada trayectoria, Lessing de 87 años de edad, es autora de las novelas "Canta la hierba", "El cuaderno dorado", "Hijos de la violencia" y otros libros que le han merecido premios importantes, entre ellos, el Médicis y el Príncipe de Asturias de las Letras. Los académicos han declarado que es una de las decisiones más meditadas que hemos tomado jamás y le otorgan el premio por ser una "narradora épica de la experiencia femenina, quien con escepticismo, ardor y poder visionario ha sometido a escrutinio a una civilización dividida"
En poco más de un quinquenio, el Reino Unido se ha alzado con tres premios nobeles: 2001: Surajprasad Naipaul y 2005: Harold Pinter.
Ningún periódico, ni los suecos, tampoco los más reputados críticos y conocedores de la filosofía de la premiación escandinava, tuvieron la más remota idea que Doris Lessing, quien cumple 88 años el 22 de octubre próximo, se convertiría en la onceava mujer que recibe el Premio Nobel desde que la chilena Gabriela Mistral, abrió las puertas a la mujer en 1945. Lessing es una escritora activa, este año editó "The Cleft" (La hendidura).
Le han preguntado a Doris Lessing, quien militó en los años cincuenta en el Partido Comnuista de Inglaterra, qué veía hacia atrás: "Todo aquello tan espantoso que había cuando era joven ha desaparecido. Todo eso que parecía permanente: Hitler, Mussolini, la Unión Soviética, el Imperio Británico, todos los países europeos que eran imperio, el racismo en Estados Unidos, Franco... Se han ido". Y si mira hacia el futuro? "Siempre veo el mundo con problemas serios... La conclusión es que la especie humana está totalmente loca. Lo siento por ustedes que son más jóvenes..." Escribe cada día, le preguntaron. No, sólo los hombres. Por qué?, porque tienen una mujer que se ocupa de ellos.
¿Estamos viviendo una guerra de culturas entre Occidente y Oriente?
No. Pero, de alguna manera, estamos volviendo a las cruzadas. Hay diferentes pensamientos, diferentes facciones, no un pensamiento único... Metemos todo en el mismo saco porque no entendemos, pero no es lo mismo.
Usted ha dicho: «Blair es un hombre pequeño en un país pequeño; Bush es un hombre pequeño en un país grande...». ¿Por qué la gente les da el poder?
No sé... La gente eligió a Blair para un tercer mandato cuando sabía que es un mentiroso y un incompetente. Los estadounidenses ignoran casi todo. La gente allí es fácil de manipular.
¿Qué está escribiendo en este momento?
Historias cortas. En enero, quizá, salga un nuevo libro. Leí en algún lugar que la base de la humanidad es femenina y después llegaron los hombres. Eso es lo que me inspiró para escribir un relato sobre ese asunto.
Estas preguntas las hizo Fernando Mas, corresponsal en Lodres del diario español El Mundo. Doris Lessing, dijo sentirse contenta, optimista, no feliz, porque nunca esperó nada maravilloso ni la felicidad.
Doris Lessing, de acuerdo con quienes la conocen, sigue escandalizando con sus ideas y literatura, lo que para mí resulta ser su mejor carta de presentación y de todo escritor que se aprecie de tal. Una nota de Stuart Wavell de The Time, advierte que el lenguaje escabroso de su novela más reciente, The Cleft (La grieta), ha ofendido a la correctora de pruebas hasta el punto de que se ha negado a seguir trabajando en el libro.
"La novela de Lessing narra la historia mitológica de unas mujeres conocidas como las clefts, que viven sin necesidad de aventuras sexuales ni de hombres y que sólo dan a luz a niñas, hasta que su armonía salta por los aires ante el nacimiento de unos descendientes varones, los squirts. Ambos nombres hacen referencia al aparato reproductivo [cleft significa grieta o hendidura; mientras que squirt quiere decir mequetrefe o chiquitajo]."
«Le voy a contar dice Lessing sin necesidad de preguntárselo, «qué es lo que a esta mujer le resultaba insoportable. Le molestaba la palabra cleft. Decía que la encontraba repugnante y degradante. No veo por qué. Le molestaba incluso más que squirt, la otra palabra" Wavell, quien la visitó en su casa previo al Premio Nobel, dice que sigue teniendo la mente tan afilada como un cuchillo.
En los dos volúmenes de su autobiografía, 'Under my skin' ['Bajo mi piel'] y 'Walking in the shade' ['Paseando a la sombra'], Doris Lessing describe sus años de educación en Irán y el traslado de su familia cuando ella tenía cinco años al sur de Rodesia, la actual Zimbabue.
Y esta es su vida, como la recoge Wavell: "Dejó de frecuentar la escuela a los 13 años y escapó de las expectativas agobiantes de su madre. Trabajó como niñera y como operadora en la central de teléfonos de Salisbury (Rodesia), y a los 19 años se casó con Frank Wisdom, un funcionario público. Incapaz de aguantar el estilo de vida de las colonias, abandonó a su marido y a sus dos hijos y se largó con un emigrante alemán, Gottfried Lessing, un comunista acérrimo, con el que tuvo un hijo, Peter. Pero el matrimonio no duró mucho."Al término de la Segunda Guerra Mundial, se trasladó con Peter a Londres, donde su primera novela, 'The grass is singing' ['Canta la hierba'], la reveló como una prometedora estrella en el año 1950.
"Antes de que otros intelectuales se dieran por enterados de los desmanes violentos de Stalin, Lessing se retractó de su «decisión neurótica» de afiliarse al Partido Comunista. Desde entonces, se ha referido a los comunistas como «asesinos con la conciencia tranquila».
Doris Lessing ha roto todas las convenciones, narradora, poeta, dramaturga. "Sus lectores se dividen entre quienes sienten pasión por su novela The golden notebook (El cuaderno dorado), considerado un clásico del feminismo -aunque no por su autora- y quienes prefieren sus obras de ficción científica, de las que se afirma que son responsables de que su nombre haya desaparecido de la lista oficiosa de candidatos al premio Nobel.
Resulta difícil, sin embargo,- advierte Stuart Wavell- verificar hasta qué punto se toma ella misma en serio la idea de una sociedad femenina que se perpetúa sola a sí misma. Los científicos modernos sostienen que, en los seres humanos, ese tipo de reproducción es inviable, con la notable excepción de Jesucristo. Sin embargo, el nacimiento asexuado de cuatro dragones de Komodo en el Zoo de Londres ha reavivado el debate acerca de la forma en la que se ha desencadenado ese mecanismo.
Pues bien, resulta que Lessing se lo toma absolutamente en serio. «En mi opinión», explica, «los hombres han sido un invento reciente. Tienen ideas diferentes, pero son imprevisibles, no se puede contar con ellos. Todavía no se han asentado. Estará usted de acuerdo en que, en las mujeres, hay una especie de solidez. Tienen un empaque, como que han echado raíces».
Rolando Gabrielli©2007

Última fortaleza



Tu espalda
sigue siendo
mi obsesión,
es tu última
fortaleza.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, octubre 10, 2007

Del embudo sin fondo, al enchufe infinito






Uno puede llegar a creer que las anécdotas y relatos divertidos se encuentran escritos en un Blog de los millones que circulan los ingeniosos Internautas. O que algún reportero audaz le roba la historia al azar o a la propia circunspecta realidad. Hay, confieso, reporteros iluminados que tejen el hilo negro, invisible de sus historias, con filamentos apenas tocados por los sueños y que son absolutamente reales o simplemente fantásticos.
La verdad hoy en día se pasa por un cedazo o colador donde se filtra, depura y retoca a conveniencia. Los grandes medios se ajustan los cinturones y ya están volando con las nuevas tecnologías. Realizan grandes transformaciones basadas en la revolución digital y en el cambio de hábitos de jóvenes y adultos. Esto es cada día, pero de pronto anuncian una revolución nueva basada en el gran espectáculo. La competencia es casi la ruina de la imaginación ante estos vertiginosos desafíos del mercado. Ajustes continuos, disputa por el centímetro cuadrado de publicidad o el lector digital, banal, superficial, celular.
Son millones los bloguistas que comparten su mundo cotidiano, cultural, noticioso y de la frivolidad con la mesa redonda global de Internet y a la vez “compiten” como redactores-lectores con los medios de prensa, no sólo difundiendo sus gustos, modos de vida, sino que distribuyendo y ocupando su tiempo a su manera y placer. El tiempo lector, consumo, atención es el más codiciado por el mercado. Es ahí donde trabaja la infinita variedad de oferta de los promotores del mercado de un estilo de vida que corresponda al consumo masivo de aparatitos, administradores del tiempo ocio y real de sus clientes, destinatarios o público consumidor. El objetivo es que las personas se enchufen a uno o dos aparatitos, vayan a sus casas y sigan enchufados.
Es la revolución en la Red y en casa, pasar pegado a algo, menos a un libro. En el mundo global, los libros flotan y descargar música, películas, videos, son los nuevos rumbos, tendencias, para muchos jóvenes. Todo lo que entra por la vista instantánea y el oído. Los Medios se llenan de terror, vanidad, mucho maquillaje noticioso, prominencia en lo insólito, el desgaste de lo superfluo, la esquizofrenia del asesinato y crimen inconcluso, ese eterno folletín del morbo latente.
Siempre existe la posibilidad del Otro periodismo, un ejercicio entre la verdad y la imaginación. Un experimentado periodista contó en una oportunidad que la historia no estaba en entrevistar a Frank Sinatra durante unas de sus gloriosas presentaciones en Nueva York, sino en conversar con quien preparaba sus peluquines en la utilitería. Ahí estaba el transfondo humado y el otro rostro del personaje, ya muy conocido y cuyas entrevistas daban la vuelta del mundo. Las tecnologías son el nuevo maquillaje de la realidad, pero el peluquín tiene mucho que enseñarnos aún.
Para informar se requiere conocimiento, independencia, creatividad y honestidad. La calidad de la información nos responde si estas condiciones previas para realizar una nota, forman parte del texto. Los blogs aún son pequeñas ventanas rústicas, a veces rutinarias, íntimas, aunque independientes, no tienen la fuerza de los grandes consorcios. Alternativas, herramientas de comunicación, entretenimiento, diversión, pero las grandes pautas sociales vienen con patente registrada a través de la TV, los Medios escritos tradicionales y el potente marketing empresarial de productos y marcas.
En el mundo editorial ocurre otro tanto. También existe la marginalidad y el olvido. El libro huérfano, sin escaparate ni prensa. La concentración editorial es cada día más potente y el libro de culto, químicamente puro, más ausente. La sociedad digital, global, banal, impone sus pautas.
Esta nota, la presiden gráficamente dos lectoras en la Feria de Francfort y la Belleza que mira el arte, aprecia la vida, respira, viaja, lee y que está atenta al mundo de la cultura y literatura. El mosaico fotográfico muestra a 14 escritores conocidos del mundo, en la antesala del Premio Nobel de Literatura, el acontecomiento más importante cada año para el mundo del libro. Forman parte del azar, porque la Academia Sueca, selecciona entre 200 0 300 que se presentan anualmente, a unos 20.
En unas horas la Academia Sueca hará detonar la dinamita del Nobel. Son diversos los pronósticos, como cada año y los enigmáticos académicos sonríen ante un mar de ansiedad y especulaciones. El lauro es prestigioso y pone en la geografía literaria mundial al escritor y a su país, en la atención de los Medios.

El italiano Claudio Magris, el poeta australiano Les Murray, los novelistas estadounidenses, Joyce Carol Oates y Philip Roth, el poeta sueco Thomas Transtromer, el sirio libanés Adonis, la poetisa francesa Maryse Condé, el peruano Mario Vargas Llosa y el mexicano Carlos Fuentes, Milan Kundera, Amos Oz, Hugo Claus, Antonio Tabucchi, figuran en este cuadro de rostros posibles.
Pero también podría llegar a la meta Haruki Murakami y alguien que se saque de la manga la Academia Sueca.
Este jueves, Horace Engdahl, secretario vitalicio de la Academia, anunciará el humo blanco en Estocolmo y a quien habrá inmortalizado en el campo de la literatura.

martes, octubre 09, 2007

Che íntimo, por Aleida March


Nadie mejor que su mujer, podía conocer en la intimidad al Che. Son miles los artículos, documentos, partes de guerra, anécdotas, discursos, declaraciones, oficios, fojas mil sobre el Che, que circulan por el mundo desde antes que entrara victorioso a Santa Clara, en Cuba. Documentos que nos hablan de su personalidad, del funcionario público, del guerrillero, revolucionario, del Hombre en el escenario internacional. Otros, de su juventud, cuando se inicia en la medicina y recorre América latina con su moto y joven amigo, Alberto Granado.
Al cumplirse los 40 años de su asesinato en Bolivia, la prensa mundial nos ha inundado con artículos y fotografías del icono latinoamericano del siglo XX. Se han vuelto a pasar películas, cortometrajes, difundir canciones, a biografiar al Che de pie a cabeza. El escenario geográfico de su caída, ha sido visitado por algunos miles de fervientes seguidores, en su mayoría jóvenes.
Aleida March, su mujer y madre de cuatro de sus cinco hijos, ha guardado por cuatro décadas la intimidad de sus ocho años vividos con Ernesto Guevara de la Serna y ahora revela alguno de esos secretos en un libro intitulado: Evocación, la mia vita a fianco del Che ("Evocación, mi vida junto al Che") que acaba de presentar en Milán, Italia. En abril del próximo año, EPASA lanzará en español la edición italiana de Bompiani.
Es la mirada de su mujer, documentada con poemas, cartas, fotografía desconocidas, anécdotas y muestra a un Che devorador de libros: seis veces leyó El Quijote de la Mancha y El Capital de Marx lo consideraba la cumbre de un genio, según relata su viuda. Leía poesía, filosofía, economía, estudiaba matemáticas. En su última carta a Aleida, le dice : "Esta podría ser la última carta que te escribo en mucho tiempo (...) En las noches tropicales retomo mi viejo y mal practicado oficio de poeta (no de versos sino de pensamientos) , y tú serás la protagonista indiscutida. Estudia, estudia mucho. Trabaja sin cesar y recuérdame de vez en cuando. Un último y apasionado beso sin retórica de tu Ramón".
En octubre de 1966, antes de partir el Che a Bolivia, se despidió de su esposa en La Habana, convertido en un comerciante uruguayo calvo, más gordo, con gafas, apariencia de un sesentón, bajo el nombre de Ramón Benitez Fernández.
Las fotografías escogidas para este texto en el blog, muestran en el ángulo superior derecho a Ramón y Aleida. A la izq, lado inferior del collage, está Ramón con sus hijos, esposa, en la despedida de incógnito, porque fue presentado a sus hijos como un amigo uruguayo de su papá. Ilustra la muestra gráfica el pasaporte del Che para ingresar a Bolivia con el nombre falso del empresario. La tercera foto de izquierda a derecha, en el inicio, se ve la portada del libro recién editado, donde Aleida nos relata su intimidad.

Che, 9 de octubre de 1967

HAMBURGO, Alemania. (DPA) Cuarenta años después de la muerte del Che Guevara, el canal público de televisión alemana ARD emite un programa especial que aporta nuevas informaciones sobre el final de su vida. Bajo el título "Fotografía instantánea del Che", ARD mostrará el 10 de octubre un documental de Wilfried Huismann, ganador del Premio Grimme, el más prestigioso de la televisión alemana, que demuestra que en torno a la muerte de Che Guevara sigue habiendo un gran halo de misterio. En la producción televisiva, de 45 minutos de duración, todo gira en torno a la famosa foto en la que el Che posa junto al principal artífice de su captura, Felix Rodríguez. En ese documento fotográfico el Che se muestra sumiso frente al orgulloso comisario de la CIA. El trasfondo de la foto parece ser el mensaje: aquí se ve al fracasado guerrillero, al que ha sometido un todopoderoso enemigo.Sin embargo, el periodista de investigación Huismann está convencido de que la foto es una falsificación, un montaje realizado por Rodríguez, quien en su opinión se atribuyó una fama que no le corresponde, pese a haber rastreado la pista de Che Guevara hasta dar con él en las montañas de Bolivia. La opinión del fotomontaje es corroborada en la película por Dino Brugioni, uno de los expertos en fotografía más renombrados de Estados Unidos. La diferencia en las sombras y las líneas de demarcación entre Guevara y Rodríguez apunta a esa dirección.También el piloto que llevó en helicóptero al Che Guevara hasta la localidad de La Higuera, donde fue ajusticiado, confirmó esta sospecha. "Esa foto nunca se hizo", recalcó. Según aseguró, el Che sólo escupió a la cara de Rodríguez y le dijo que no hablaría con traidores. Por el contrario, el capturador relató que ambos discutieron de forma razonable pero que él no pudo evitar su ajusticiamiento ya que los bolivianos no querían un juicio internacional.El guerrillero Dariel Alarcón, "Benigno", compañero de camino del Che, hoy de 68 años, considera que el comportamiento descrito por el piloto es propio del que solía tener el Che. Según se explica en el documental, este guerrillero sobreviviente huyó 3.000 kilómetros por Sudamérica y a su regreso a Cuba, donde había luchado en la revolución de 1959 antes de seguir al Che hacia el Congo y Bolivia, se hizo miembro de un comando secreto que intentaba acabar con la vida de Rodríguez, residente en Estados Unidos. Sin embargo, con el paso de los años entre el comandante Benigno y Rodríguez se fue trabando una amistad y Alarcón creyó la versión del comandante de la CIA sobre el final del Che. Para realizar este documental, durante un año, Huismann investigó en Bolivia y Estados Unidos. Varios testigos militares bolivianos no se atrevieron a prestar testimonio ante la cámara de televisión por temor a "la maldición del Che". Cuatro militares entonces involucrados en el asunto han muerto bajo circunstancias misteriosas. "A uno le entra un miedo por esa maldición, que todavía puede sentirse", indicó Huismann.
(

domingo, octubre 07, 2007

Icono, santo de la revolución y del mercado





Herido,
como si muriera el sueño,
el pájaro en la montaña
respira el azul del cielo,
bajan el ala
sus dos manos cortadas,
por un camino
que desconoce el destino.
Pájaro herido,
el sueño seguirá volando.
Rolando Gabrielli©2007

Todos quieren tener un pedacito del Che, hasta sus enemigos. Antes de convertirse en el icono más reconocido mundialmente de América latina, el Che había recorrido Argentina, nuestro subcontinente, hecho la revolución en Cuba, combatido en África y sería asesinado en una escuelita de una aldea boliviana llamada La Higuera, el 9 de octubre de 1967. Ya era un mito y la fotografía emblemática del Alberto Korda, el Che con su boina y mirada hacia un infinito inalcanzable, recorría las principales páginas de los medios del mundo y se convertía en poster de muchas causas.
En la última década, surgiría el Che mercado, estampado en todo tipo de camisetas, reproducido en souvenirs inimaginables, incorporado a la vitrina mundial de la moda.
¿Otro mundo bajo nuestros pies? Las preguntas son más numerosas que las respuestas. Hace 40 años, lo había acribillado un soldado boliviano llamado Mario Terán, ordenado por sus superiores de Estados Unidos y Bolivia. Tal vez no le miró a los ojos al Che o quizás se quedó con su última mirada, la historia a veces es ciega no ve lo que sucede, o quien sabe, muchos años después recobra la vista. Hay personas que tienen historias sobre el Che, los diarios y medios masivos las reproducen, no toda la verdad está dicha ni escrita, un mito crece por la fuerza de su ética, convicción de lo que representa en la gente y lo que en él perdura por los tiempos, es en definitiva la fuerza que representa en los demás, como si una idea fuera inmortal.
El Che murió con los ojos abiertos y en una lavandería donde fue limpiado, su cadáver de Cristo sigue mirándonos, allá en Vallegrande, como si el tiempo se hubiese detenido en ese humilde recinto.
Cuatro décadas después que fuera ametrallado por el soldado boliviano en la escuelita enclavada en la selva boliviana,- contaron los diarios hace unos días- los despojos del fantasma de Mario Terán, un anciano abandonado por la historia y la vida, envuelto en la desgracia, se presentó en un hospital boliviano, donado por el gobierno de Cuba, con el propósito que le operaran de cataratas para recuperar la vista. Terán quería volver a ver el cielo boliviano, a sus nietos, hijos y saber que la vida tiene muchos colores.
Lo sé! ¡Lo sé!
Si me voy de aquí me traga el río.
Es mi destino: "hoy voy a morir".
Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede.
Están los obstáculos, lo admito.
No quiero salir.
Si tengo que morir, será en esta cueva.
Las balas, que me pueden hacer las balas
si mi destino es morir ahogado, pero voy
a superar mi destino.
El destino se puede
alcanzar con la fuerza de voluntad.
Morir si, pero acribillado por las balas,
destrozado por las bayonetas,
si, no, no, ahogado no...
un recuerdo más perdurable que mi nombre
es luchar, morir luchando. (Un poema del Che a los 19 años de edad)

sábado, octubre 06, 2007

Violeta y Víctor...




Violeta y Víctor se escriben con V de Victoria....

miércoles, octubre 03, 2007

Amor, amor

















Amor, amor,
soy yo,
tu palabra.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 30, 2007






















Un texto sin título, es como un reloj sin tiempo o un gato sin tejado. ¿La prosa arrastra lo que la poesía abandona? Esta página se inicia sin puerto, sobran ya los caminos recorridos. Así tu cabellera en el límite del viento frente al mar sin límites su horizonte. Una isla tiene más libertad que el mar. Aquí estás aunque la sombra contenga tu cuerpo y los días sean un calendario vacío. Que otros se humillen ante la página, para unas cuantas palabras basta tu silencio, lo que dejas en el rastro de tu lengua como si algo me dijeras. Anoche lo adiviné cuando preferiste nuevamente el silencio, repitiendo el espacio, el aire, lo que marca sin apremio una novedad del olvido. Memoria, memoria, no repitas lo que ya no recordaremos dos veces. En la espuma de una cerveza la tarde se espejea frente al mar y a uno y otro lado del día, la vida continúa. No hay zig zag en estas palabras, sino el hilo que tú conoces, el día que nos juega distintas cartas de una misma baraja. Una bandeja de plata puede ser la monotonía de la belleza, la esperanza de lo inalcanzable. Una hoja se prueba en la deriva, la sensación y el vértigo que el viento le impone. Desconoce el paradero, como esta mañana desconozco el mío.
Un triciclo cruza el mediodía de la infancia en Nueva York, Kafka acaba de ser traducido al checo 80 años después, ¿el premio Nobel lo ganará este año alguien que habla inglés, alemán, castellano, japonés o francés? Italiano, tal vez, persa, arameo, la literatura le pertenece a la palabra. Las palabras son a veces vitrina, antesala del silencio.
Siempre se crea una atmósfera, el silencio y las palabras lo poseen todo, más que el olvido. La memoria recicla lo que encuentra a su paso. El tiempo detenido en el pasado, el futuro como un soldado frente a un portón custodiado. ¿A quién empuja el desolado camino sobre la carretera? Estas ideas son propiedad de los sentidos, finalmente de una lectura que el azar convoca en esta página.
Antes de escribir en crudo sobre el blog, las imágenes preciden las palabras, construyen una atmósfera, desencadenan asociaciones que la memoria transcribe. La mujer en la playa dueña del viento y la libertad. Arena entre los dedos, agua sobre el agua que va y viene, el mar, el mar.
Un pájaro sin jaula vuela y una jaula vacía tiene más fuerza que el silencio. Rolando Gabrielli©2007

sábado, septiembre 29, 2007

Tres poetas



Así el vértigo, dejo el Sótano en la madrugada liviana, sin estrellas, pero la noche tibia, oscura, de avenidas vacías, sinceramente abandonadas. Enciendo el motor, la aguja leve, suave, 20, 30, 40, 60 y se mantiene, 80, 100, ya la velocidad va pasando, 120, los semáforos intermitentes, recuerdo los versos de Susana, Mirta y Juana, 140 pegado al asfalto, oliendo la luna llena alta sin compromiso esperando en su madrugada. Las tres poetas argentinas me cantan a su manera, susurran sobre el viento que el viento deja:
me he casado/ me he casado conmigo/ me he dado el sí /un sí que tardó años en llegar/años de sufrimientos indecibles/de llorar con la lluvia/de encerrarme en la pieza/porque yo -el gran amor de me existencia-/no me llamaba/ no me escribía /no me visitaba/y a veces cuando juntaba/ yo el coraje de llamarme/ para decirme:/ hola ¿estoy bien?/yo me hacía negar... La velocidad es la noche, el tiempo, lo que viene y va...
llegué incluso a escribirme/en una lista de clavos /a los que no quería conectarme/porque daban la lata/porque me perseguían/porque me acorralaban/porque me reventaban...Susana Thénon, me dijo, soy yo, ¿no sabías?. El vértigo me exigía más, la aguja en los 150, después de todo, sólo quedaba la noche. La aguja en su punto, más nadie en las calles y que se vuele el tiempo. El pie en el pedal. La sombra en el justo lugar de la sombra.
Es una manera de decir
quiero quedarme sin palabras,
perder sin comentarios.

Hasta cuándo voy a hablar
de lo que ya no está.

De la que ya no está
viéndome escribir de ella.
¡Y con esos ojos!
También yo de noche los abro
y miro el silencio
en la oscuridad
donde el retrato termina
sin que lo alcance a ver
(Mirta Rosenberg)
Juana Bignozzi, me hablaba de sus tiempos nuevos y que hacía...
vuelvo a pintar las flores de mi juventud/vuelvo a ver el amanecer sin temor/ya nunca nadie podrá decirme éstas no son horas/ veo amanecer como una mujer no como una joven temerosa/de la ley tu ley /el acero de esta luz para una mujer sola/que no debe temer sino decidir...
Ángeles que vuelan esta noche/más veloces que el aire/sus voces/dejan el cuerpo, bajan sus manos/estrellas que la tierra esconde/acompañan la nube/el ronco motor de la noche/enciende la luz/el poema

jueves, septiembre 27, 2007

Poetas de la diáspora chilena



Después del 11 de septiembre de 1973, el mundo se inundó de chilenos exiliados y deportados con la letra L en sus pasaportes. Todos los oficios y profesiones, edades y sexos. Continentes, países, ciudades, pueblos, las geografías y los climas más diversos recibieron a los chilenos. Se escribió en la nieve, en el mar Caribe, la palabra solidaridad y en muchos idiomas imborrables.
Desde autores de cine a la poesía, teatro, pintura, música, todas las artes que tuvieron parte en Chile, abandonaron el país, como hormigas que iban a construir sus hogares en otras tierras. Algunos fueron doblemente silenciados por la dictadura, muertos en vida o realmente muertos físicamente. La muerte de Neruda marcó el fin de algunas cosas y el inicio de otras, en la poética chilena. Neruda, el vate, se convertiría no sólo en un referente casi sagrado, sino en una animita, en un icono del desamparo, la precariedad, un alma en pena que venía a socorrer a los más pobres y fieles. Una legítima estampa de la "religiosidad" chilena por su obra y el personaje sacro, mítico, irrepetible e irremplazable.
(Años después, el azar me puso a conversar con mi Musa y hablamos de Neruda con nuestras respectivas distancias y pasiones. Coincidimos en el talante y talento del poeta. La Musa me confesó su admiración incondicional por el poeta. Coincidimos en tres o cuatro cosas fundamentales. Pasó el tiempo y el tema era recurrente como las coincidencias nos unieran paso a paso, porque la poesía tiene una sola larga punta cuando dos se encuentran. La Musa se reconoció tiempo después, hambrienta de poesía. Llegó a decirme que yo era su Neruda, porque estaba vivo. No quise discutir esa noche y en otros días tampoco, por cabala. Aposté a Ella y sigo apostando por su amor, generosidad, entrega, compromiso, magia indiscutida. La poesía sigue brotando de su corazón y desgranándose de sus dedos. Siento que la arena de las playas y desiertos, le pertenecen)
En los setenta y ochenta, el Cono Sur se vio vuelto en llamas: Chile, Argentina y Uruguay.
El tiempo siempre transcurre, es algo inevitable, sucede, pasa y en algún momento la realidad se modifica, sacude los viejos hechos de sus solapas y surge una nueva historia. Los poetas, narradores y periodistas escribieron su historia fuera de Chile. Los cineastas, pintores, músicos, documentaron sus días y la realidad que vivieron, vieron, sintieron, escucharon.
Surgieron no pocos productos y subproductos de esta nueva historia, que escribió, contó, relató, cantó, pintó y mostró la diáspora de sí misma al mundo. No sé cuántas páginas se escribieron, cuanta tinta nueva cruzó los mares o se quedó en un cuarto de provincia o de alguna universidad. Pero basta con saber que más de alguna vez se escribió la palabra soledad, para saber que el abecedario estaba completo, como un rompecabezas mudo, solitario, inmóvil.
El tiempo puede ser eterno, pero no el humano, ese que camina al lado de nosotros, con nuestros propios pies y se asolea en alguna parte del hemisferio o ve caer la nieve, como si el silencio se olvidara de sí mismo.

La dictadura bajó el telón oficial, la carpa cerró sus puertas y algunos regresaron, inclusive los poetas. Se recicló la vida en el nuevo Chile, hay quienes se adaptaron y otros "volvieron a regresar". La atmósfera no era la misma, los signos más y menos quizás habían cambiado de orden o ya no existían. La ecuación perfecta del olvido, el país había perdido la memoria y el verso de Lihn parecía escrito para el viento: El horroroso Chile.
La diáspora histórica cesaba aparentemente con el fin de la dictadura y el retorno de la democracia protegida y de quienes ya no cargaban la letra L en sus pasaportes.
En Chile existe tradición de los poetas que abandonan el país, Gabriela Mistral, Humberto Díaz Casanueva, Rosamel del Valle. Neruda y Huidobro van y vienen. El mismo Lihn viajó tardíamente por ciudades en tránsito. A Jorge Teillier yo lo veía despalazarse por las calles de Santiago como un viajero de provincia con las manos llenas de poesía y una sed incontenible.
Después del 11, el éxodo tomó características bíblicas, se quedaron Parra, Lihn, Teillier, Rolando Cárdenas, Juvencio Valle, Eduardo Anguita, Miguel Arteche, Manuel Silva Acevedo, Jaime Quezada, Floridor Pérez, José Cuevas, Braulio Arenas etc. Los menos sobrevivieron a Pinochet.
El retorno se hizo denso, espeso, difícil, imposible. La diáspora se quedó con algunas alas, en Estados Unidos, Francia, Argentina, Panamá, Canadá y posiblemente otros países, como México y España. Roberto Bolaño se detuvo por fin en el Mar Mediterráneo.
Seguramente en otros países se sienten los negros goterones de la poesía del exilio permanente y definitivo. Poetas más o menos, me refiero a Oscar Hahn en Iowa City, David Rosenmann-Taub, Estados Unidos, Efraín Barquero, Marsella, Francia, Germán Carrasco, Buenos Aires, Argentina, Waldo Rojas, París, Oliver Welden, Tennessee, ahora España, Rolando Gabrielli, Panamá, Jorge Etcheverry, Canadá, Javier Campos, Estados Unidos etc. Deben haber más poetas, porque en Chile se cumple el viejo adagio de levantar una piedra y surge un poeta. Si la geografía deslumbrante, si la tragedia, si la melancolía, la tradición, la historia, la nostalgia, el Sur, sí el amor, se escribe poesía dentro de la garganta, desde las visceras de Chile, entrañas de su cordillera, profundidades marinas, del paisaje árido del desierto o simplemente en Santiago., capital de qué, com ose pregunta Gonzalo Rojas. También se hace poesía a partir del desaliento, olvido, del paisaje personal, desde lo inefable, de lo nuevo que nunca termina por conocerse. La poesía es encuentro.
La mano de la poesía viene de todo lo que no se tiene, quizás lo perdido, lo maravillosamente desconocido, ese momento casi absoluto de lo inefable. La poesía, cuerpo del delito de su tiempo, mi solitaria manía de cortar las palabras. Poesía, querida, no bajes la guardia, tú y yo somos más que palabras. ¿Sabías, pregunto, qué el azar es tan nuevo como el alba? Una señal y se abre el poema. Transparente, vieja campana del sueño, luz del trigal doblemente amarillo, vereda en el simple ejercicio de los pasos. La poesía es este caño ruidoso, vacío, decolar de una sóla gota y el poema respira, repira, hace verano.
La diáspora boxea con sus propios guantes y con los años, cuando todos se han ido, este ejercicio va por dentro, es como hacer sombra dentro del poema. El instante, lugar más amado puede permanecer oscuro, secreto, como las palabras que siempre dicen algo nuevo. ¿Cómo encontrar el camino en la página rota? ¿Se escribe de adentro hacia afuera o el rostro del poema golpea la página en blanco? ¿Quién ve primero a quien, la palabra o la realidad, al poema? Nada más secreto que el poema que sólo se reconoce asímismo cuando llega la última palabra, aunque sólo se revelará ante el lector.
La diáspora de la poesía chilena del siglo XXI, diseminada en Europa, Norteamérica,, América latina, principalmente, de una u otra manera se vincula a Chile, casa matriz de los poetas, a través de ediciones de algunos de sus libros, visitas de los poetas al país, recitales, correspondencia, antologías, y los que más parecieran aproximarse a Chile son los profesores Hahn y Rojas, y desde luego Carrasco, que está en Buenos Aires, y abandonó más recientemente Chile. Gonzalo Millán es uno de ellos, la lengua de la casa es vital para su poesía, y él, por eso abandonó principalmente Canadá. Barquero hizo un intento por regresar y se "regresó", valga la redundancia, a Marsella, porque no encontró nada para él en el Chile nuevo, a pesar de ser de los poetas más chilenos de la diáspora. Sé, tengo noticias de todos ellos, por sus poemas, alguna correpondencia y libros que de tarde en tarde llegan a mis manos, o textos que circulan en Internet.
Hahn, aunque vive por más de dos décadas en Estados Unidos, su lenguaje mezcla a renacentistas españoles con la lengua popular chilena, "chilenismos", y lo convierte en uno de los poetas más chilenos. Su poesía no tiene fronteras, o tal vez una, la propia poesía, el lenguaje, su atmósfera cargada de sentido. Barquero, como Hahn, son dos poetas que salieron de Chile con una obra hecha y ambos son los más firmes candidatos para el Premio Nacional de Literatura del 2008. Poeta esencial de la lirica chilena, de lo cotidiano, y también existencial, donde la palabra se apodera de un muro invisible. Arte vida, tituló Barquero y Arte de Morir, se llama un libro de Hahn. David Rosenmann-Taub, es el más experimentalista de todos quizás, aunque su poesía siemrpe está en búsqueda de algo más allá, en el límite, donde la memoria y el silencio parecieran compartir un mismo camino. De Rosenmann-Taub, se han dicho todos los calificativos posibles para elevar a un poeta a las galaxias, y su poesía responde a un profundo pozo de la infancia iluminado por un presente cuya memoria se desgarra. Waldo Rojas, poeta reflexivo, del lenguaje y de lo inefable. En el centro de un cuarto, el cieloraso y la realidad absorven en un mismo espejo su poesía. Fiesta del lenguaje, sonoridad de la palabra, doble cerradura de la realidad. Rojas disfrutaba apasionadamente la literatura francesa en Chile y quizás ya vivía en París por aquellos días. Oliver Welden, había desaparecido de Chile y de la faz de la tierra. Escribió un libro a los 22 años, Perro del amor, verso nerudiano, y desde la ciudad de Arica, se esfumó tan lejos como pudo de su propia realidad y después vino el silencio y un mar de especulaciones. Oliver apareció un día, vivía en Tennessee, en el Sur profundo de Estados Unidos.
Para el azar también está Internet, ubicua zarina global, trotaconventos, celestina del alma y del alba, divina señora de todas las catedrales, espejito mágico del porvenir.
Perro del amor es un libro personal, el yo del autor, su pasado pesando en el presente inmediato, arrastrando la memoria con las vivencias del dolor, el gozo y con la ironía chilena que muestra los dientes sin que éstos se vean. Germán Carrasco, es el que menos conozco de esta diáspora, el más joven y crítico del neo Chile. Partió de Chile recientemente, según nos cuenta, porque su novia vive en Buenos Aires y no encontraba lo que buscaba en su país. Carrasco despotrica sobre el Chile provincial, marsupial, diría yo, ese que se fagocita en la bolsa del cangurú y se entretienen con su pequeño ombligo universal. (Ver desde afuera, no es lo mismo que mirarse por dentro y no ver) Habla de las patotas literarias, oficialismo, culto a la personalidad poética, de las becas universitarias y de los premios fabricados. Se ejerce desde el canivalismo la literatura y poesía de la exclusión.
Carrasco apunta a los infatigables herederos del sillón de Neruda. ¿Qué dirá Parra puesto en el trono de la poesía? Cada poeta con su guitarra, es lo que digo. La poesía no tiene una casa matriz, no es cara de una sola moneda, ni ojo de una sola cara. Tampoco hija de una sola Parra. La poesía no es lo que se ve y toca, sino lo que aparece en la palabra. Rolando Gabrielli©2007
En nombre de la poesía
se erigen estatuas al viento
y la poesía inmóvil en un parque
de palomas muertas
comulga con el endiosado
olvido de las palabras.
La tarde se despeja
con sus botellas vacías,
el alcohol humedece
las horas baldías.
Un poeta es una sombra,
nada más,
la palabra
que aún no ha nacido.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, septiembre 26, 2007

HELIOS BUIRA



Abrazo Amor
Helios Buira es un artista argentino atravesado por su existencia. Pintor, escultor, poeta, difusor cultural infatigable. Su recurso es la prolongación de sí mismo. Buira supera a Buira en sus búsquedas. De su vida han de saber más sus pies, porque de sus dibujos hablan sus manos y trazos.
He escogido dos imágenes para un mismo acto
. Rolando Gabrielli©2007

lunes, septiembre 24, 2007









Déjame apátrida,
sin sombrero,
iluminado por el estiércol de la primavera,
brillar, brillar del sol,
luz amarilla,
no hay tiempo para la poesía,
Oh magnífico astro dorado
reflejas el mar
en la ciudad de cristal,
la que me guía con su traje blanco
aunque está muerta con su comercio cerrado,
sin mercancías, un sábado de septiembre
en el día del perdón.
El griego de la librería no perdona la fecha
y se mofa de los comerciantes,
porque no leerán a Proust, dice
y nos reímos.
Hemos perdido el tiempo Marcel quizás
haciendo literatura
y es tan probable todo
que no existe la menor certeza que ocurra,
un tiempo que no hace justicia a la historia,
una época digital
que no se averguenza de su imagen.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 23, 2007

El silencio habló dos veces






Se ha detenido el monólogo de Marcel Marceau con el cuerpo y la sombra de la belleza, con su silencio perfecto y ha paralizado el mundo con este último gesto. Un Mimo ahorra todas las palabras y nos arroja la magia de su silencio. Escogió el silencio para comunicar y partir. Marcel Marceau ha muerto y de eso nos habla su último silencio. Rolando Gabrielli©2007
"Hay muchos gestos imposibles. Por ejemplo, no se puede mimar la mentira, porque para mentir sólo se necesita la palabra. Y estoy agradecido de que así sea. El mimo transmite lo que la palabra no puede". M.M

"Mi espectáculo es ultra pobre, pero es rico en su pobreza. En la soledad del escenario intento tocar el alma de la gente"
M.M.
"Como marinero de los aires, entonces, no tengo edad."M.M.

"Todos somos mortales, pero como dice Molière: al mismo tiempo intento ser inmortal."M.M.
"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio”, confió Marceau en una entrevista al diario francés Le Monde, en 1997.

“Para representar el viento, uno se convierte en tempestad. Para hacer un pez, te lanzas al mar. El mimo, como la música, no conoce fronteras ni nacionalidades”, dijo en una ocasión. “Si la risa y las lágrimas son las características de la humanidad, todas las culturas están impregnadas de nuestra disciplina."
M.M.
Marcel Marceau, se fue lleno de mimos, Rolando Gabrielli.


Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna”, solía decir el artista francés Jean Cocteau de Bip.

sábado, septiembre 22, 2007

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera...


Tu risa

Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire,
pero no me quites tu risa.

No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.

Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.

Amor mío, en la hora más oscura
desgrana tu risa,
y si de pronto ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, por que tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.

Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa de mi patria sonora.

Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,

cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Pablo Neruda Los versos del Capitán.



Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano. P.N.

Este 23 de septiembre se cumplen 34 años de la desaparición física de Pablo Neruda, el poeta más leido y discutido del siglo XX. Neruda es un continente de vastas masas oceánicas, montañas, ríos, bosques, de olvidados muelles al alba, crepúsculos solitarios y de un Sur infinito que nace de alguna estrella titilante.

Nació en un polvoso pueblo blanco en la zona de central de Chile, Parral, pero su infancia y adolescencia la vivió en Temuco, la frontera, tierra mapuche (araucana) y su poesía creció en esos bosques secretos. Poeta del amor, la materia, del pueblo, de las cosas sencillas, de la geografía, del Sur, de Chile, América, comprometido con su época, poeta universal. Calificativos que no hacen a un poeta, rótulos de la crítica, Neruda fue parte esencial del escenario político y social del siglo XX, una figura emblemática, el último Aedo, dijo Enrique Lihn.

Tan discutido como indiscutible, movía pasiones, polémicas, adhesiones monumentales, críticas

+ viscerales, su poesía sigue leyéndose y no deja indiferente ni a los lectores de google. Temprano y rotundo como los aguaceros torrenciales del sur, apareció la poética nerudiana, crepuscular, desesperada, nostálgica, impregnada del pólen de sus días juveniles, de las amapolas rojas de sus amadas con sus noches contemplativas, angustiadas, llenas de la palabra melancolía.

Santiago/Rangún/BuenosAires/Madrid/México/Europa/Italia/Chile/Isla Negra/Valparaíso/La Habana/Santiago/Nueva York/París/Isla Negra...Neruda fue un viajero inmóvil que nunca se detuvo, un poeta presente, político, comprometido, más cerca de la sangre que de la tinta, como dijera Federico García Lorca. Sus Residencias en la Tierra, Canto general, Odas elementales, 20 Poemas de amor y una Canción desesperada, son libros que marcan una época en la historia poética chilena y del habla castellana.

De sus días asiáticos abandonados a los cuartos solitarios, tiempo residenciario, poesía que deslumbró a García Lorca y a una generación de latinoamericanos y chilenos, porque nos hablaba de un hombre que se cansaba de ser hombre, Neruda abandona su anarquismo durante la Guerra Civil Española y cambia su poesía, como el mismo lo registra con sus palabras. Comienza otra historia con España en el corazón, pero no abandonaría su poesía amorosa.

Neruda es la suma de su poesía y contradicciones humanas, de todos y cada uno de los compromisos. Su poesía compartió la mesa de la poesía con grandes poetas chilenos, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Pablo de Rokha. Fue la época dorada de la poesía chilena en el siglo XX, no sólo por sus dos premios Nobeles, sino porque el relevo después de Darío, ha pasado por dos poetas chilenos: Neruda y Parra. Es el "Siglo de Oro" de la poesía del país de la estrella solitaria.
A los poetas hay que leerlos lentamente, sin aprehensiones, a solas con su página, como si nosotros reescribiéramos el poema. La poesía requiere esa morosidad, silencio, la suspensión del instante en la palabra y buscar a solas por qué dijo esto el poeta. Uno lee con la información del siglo XXI, otro contexto, una mirada diferente, además que es personal, como el acto o el sueño que motivó al poeta para entregarnos el poema o un conjunto en un libro.
Las cuerdas y vibraciones del poema son distintas a las de un cantante de rock, que está frente a nosotros con otras motivaciones e instrumentos. La palabra, solo la palabra defiende el poema, lo que ella carga en su lenguaje. En su bunker de palabras, el poema, dice, calla, plantea, pero siempre se somete a la interpretación suprema del lector. La última palabra la tiene indiscutiblemente el lector, aunque el poema seguirá diciendo lo suyo de diferentes maneras a cada nuevo lector. La poesía de Neruda tiene un amplio espectro, en ella viajan sus propias vanguardias, las múltiples miradas del Vate a su amplio universo personal y externo, los escenarios de sus intereses poéticos. Neruda escribió, escribió con "alegría" frente a la página en blanco, fue generoso en amores y en la palabra.
Al poeta ni su poesía pueden dejarse fuera de su contexto histórico, "moverlo" sin que se note, de su escenario político y social, aunque la poesía de Neruda es universal. Neruda dijo en una oportunidad en Valparaíso, en una presentación casi desconocida de su vida política y cultural, que se reconocía asímismo como un Poeta de Utilidad Pública. Se sentía en contacto permanente con la gente, recorrió con su poesía físicamente Chile, desde su desierto al exhuberante y lluvioso, selvático sur, de extremo a extremo con su palabra. Poeta de la chilenidad, de la tierra, madera, materia, de los frutos de su inagotable verbo, Neruda fue fiel a su época, a sus pobres, difíciles y gloriosos días, al tiempo que la historia le dio para consumir y vivir.
De hecho vivió en el ojo de la tormenta política a partir de la Guerra Civil española, senador exiliado posteriormente, candidato a la presidencia de Chile, embajador en Francia y hostigado por el éjercito de Chile desde el Golpe de estado hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile. Su casa en Santiago, La Chascona, había sido saqueada y destruida, y en Isla Negra, el propio poeta fue visitado por un contingente militar que lo interrogó. Neruda estaba en cama, tenía cáncer a la próstata y los acontecimientos del 11 de septiembre debilitaron su corazón. Fue trasladado a Santiago de urgencia días después, humillado nuevamente por un contingente militar que detuvo la ambulancia que le transportaba y paró la camilla verticalmente en la carretera. México le ofreció salir de Chile y Neruda prefirió finalmente quedarse. Eran sus últimas horas, los fusilamientos, ríos de sangre, la muerte de Allende, Neruda partió definitivamente la noche del 23 de septiembre. Dejaba sus Memorias y 8 libros inéditos y un país fracturado de Norte a Sur

jueves, septiembre 20, 2007

Te evaporas...



Mi elemento favorito
invisible, intocable, silencioso,
te evaporas sin que te vea
y disuelves ante mis pobres manos
que quisieran acariciar tu universo
maravilloso.
Oh, éter.
Rolando Gabrielli©2007

Los Haikus de Kerouac






Suele ocurrir con frecuencia en literatura. Autores que sólo el tiempo rescata, la fe de sus lectores, lo dicho en sus palabras, la conmoción de los sentidos en una época, esa enorme ausencia que es olvido ilegítimo deja de imponerse por la fuerza del texto, la intensidad del verbo aflora en una nueva piel sobre el papel. Y diría, palabra absolutamente renovada en la palabra. Jack Kerouac marcó su tiempo y una época, aunque su novela emblemática y mítica En el camino, fue editada con cortes inaceptables, mutilaciones vergonzosas y sólo 50 años después recupera su originalidad.
Y la obra de Kerouac sigue en el camino, el próximo mes de octubre, la editorial española Bartleby publicará la edición bilingüe del “Libro de Haikus” de Kerouac, traducida por el poeta Marcos Canteli. Kerouac que cerró su puerta muy temprano y partió desde su último refugio en Lowell, Massachussets, confesó su mágica receta para construir un Haikú, ese espíritu de la palabra silencio.
Habló largo con Ted Berrigan para la Paris Review, y contestó sus preguntas:
Cómo se escribe un haiku? ¿Un haiku? ¿Quiere escuchar un haiku? Verá, hay que comprimir en tres líneas breves una historia grande y extensa. Primero se empieza con una situación de haiku...
Entonces uno ve una hoja, como le dije a mi mujer la otra noche, que cae sobre las alas de un gorrión durante un terrible vendaval, en octubre. Una hoja grande se enreda en las alas de un gorrioncito. ¿Cómo se puede reducir eso a tres líneas? Bueno, en japonés hay que reducirlo a diecisiete sílabas. No tenemos que hacer eso en norteamericano –o inglés- porque no tenemos la misma estructura silábica que el idioma japonés. Así que podemos decir: Pequeño gorrión... no es necesario decir pequeño... todo el mundo sabe que un gorrión es pequeño... porque caen... así que podemos decir: Un gorrión con una hoja enorme sobre las alas: Vendaval. No, no es bueno. No sirve, lo repudio.Pequeño gorrión. Cuando, súbitamente, el viento Enreda una hoja de otoño en sus alas. Así me gusta más. No, es demasiado largo. ¿Ven? Ya es demasiado largo. Berrigan, ¿entiende lo que quiero decir?- Me parece que hay una palabra de más... Es el “cuando”, creo. ¿Qué le parece si sacamos el “cuando”? Mejor digamos: Un gorrión.Súbitamente, una hoja otoñal se enreda en sus alas. ¡Es el viento!Eso está muy bien. Creo que “cuando” era, efectivamente, la palabra que estaba de más. ¡Ahí tiene la idea correcta, O’ Hara! Un gorrión, una hoja de otoño, súbitamente... No tenemos la necesidad de decir “súbitamente”, ¿no le parece? Un gorrión. Una hoja otoñal se enreda en sus alas. ¡Es el viento! (Kerouac escribe la versión definitiva en un cuaderno de espiral)- “Súbitamente” es, precisamente, la clase de palabra que no necesitamos aquí. ¿Cuándo lo publique me incluirá en una nota al pie de página, diciendo que me hizo un par de preguntas al respecto? (Escribe) Mencionar a Berrigan. ¿Está bien así?.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, septiembre 17, 2007

Idioma inconfundible










Este paisaje húmedo
mis días y horas muertas,
un huérfano que adora tu lunar,
el idioma inconfundible
de tus largas piernas,
la geografía viva de tu cuerpo,
diosa,
que te abrazas cada noche
a mis dudas inmortales.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 16, 2007


Refleja el reflejo
lo que la luna sueña,
la noche
que aun le queda.
Rolando Gabrielli©2007